Historia de la alimentación de los Caballeros Templarios, entre lo mágico y lo guerrero

Estudiando las Reglas de distintas hermandades de monjas de clausura encontré dos libros que mostraban otras, esta vez de los monjes guerreros de la Hermandad de los Templarios, que por su mezcla entre religioso y belicista, a modo de brazo ejecutor contra los infieles de la iglesia católica y la recuperación de lugares sagrados, me llamó la atención, porque a fin de cuentas lo que en ellas se dictan más bien son reglas cuarteleras más que religiosas y donde la alimentación, para mi sorpresa, tenía un valor mayor de lo esperado.

La magia que esconde dicha congregación, más novelada que real, hace que el gran público se interese sobre manera y hasta ciertos regímenes en la historia buscaran, no sólo su ‘tesoro’ escondido si no también piezas del ajuar de Cristo y herramientas de su crucifixión, llegando a encontrar en Roma hasta una iglesia consagrada, no es broma, a custodiar el Santo Prepucio de cuando le hicieron la circuncisión, o la cantidad de clavos encontrados que se puede montar una ferretería con ellos o hasta el misterioso Santo Grial, que ni se pueden poner de acuerdo que es.

Lo cierto es que estos monjes fueron  los primeros en inventar el chiringuito de los bancos, casi como lo son hoy con sus cheques, lo que llegó a hacerlos temibles, porque en su poder estaba la economía de ciertos estado europeos, de modo que por orden real fueron perseguidos y eliminados, a la manera vaticana, algunos chamuscados en la hoguera.

Como lo nuestro es la investigación de la historia de la gastronomía y la alimentación pues me voy a ceñir, casi en exclusiva, a ella.   Sigue leyendo

Historia de la alimentación de los indios en las colonias americanas españolas

A nuestro compañero Roberto Xalabarder Coca que nos dejó desamparados. R.I.P.A.

Deconstruyendo la leyenda negra 

Contextualización.

Si entendemos como colonización a un grupo de personas de un mismo origen geográfico, de una misma etnia o religión que se instalan en un lugar distinto al suyo originario, no tendremos dudas qué los españoles lo fueron, pero cuando dicha colonización se prolonga en el tiempo hay un momento en el que las segundas, terceras, etc. generaciones, pese a tener la nacionalidad de la metrópolis, ya no se sienten identificadas con su lugar de origen, en especial cuando existe una amalgama de personas de origen dispar, no hay que olvidar que los primitivos nativos, los españoles y otros de muchos de países, como europeos, esclavos negros y en menor medida orientales, compusieron esa nueva sociedad que llegó a tener trescientos años desde su fundación hasta su emancipación, haciendo que sintieran esa patria como algo abstracto, distante y opresiva.

No me canso de decir que para estudiar el pasado hay que saber contextualizarlo, no podemos hacer juicios sin poder comprender la historia en el momento en que se produjeron los hechos y para ello aconsejo leer mi trabajo, que pese a tratar sobre el pescado, si se sabe leer, se llegará a entender el concepto y que está en La historia de la ecuación espacio/tiempo en la gastronomía del pescado.

En la mente de todos los países y sus gobernantes, desde la más remota antigüedad, cuando un territorio era invadido y/o conquistado pasaba a formar parte o se integraba al territorio del ganador, de ahí que desde el primer momento todas las nuevas tierras americanas fueron incorporadas a la corona y sus habitantes, por tanto, tenían la nacionalidad como un ciudadano cualquiera del reino, algo que veremos más adelante. Sigue leyendo

Historia de la gastronomía de las islas Baleares: Mallorca, Menorca y las islas Pitiusas (Ibiza mayormente)

A mi compañera de investigación Aina S. Erice y a su esposo
 con todo mi cariño

Es muy difícil entender lo que hoy llamamos la ‘cocina tradicional’, de cualquier lugar del mundo, y lo qué nos llevó a ella desembocando en el modelo de sociedad en el que hoy vivimos, sin hacer mención a la ‘Revolución Francesa’ con toda su herencia, consecuencia de la libertad y socialización del pensamiento del que hoy nos quieren privar en este modelo de democracia tutelada que se está viviendo en Occidente.

La ruptura con la oligarquía hereditaria y el férreo control eclesiástico abrió un nuevo mundo que desembocó, para bien o para mal, en lo que conocemos como la ‘Era Industrial’ en la cual personas de todo el mundo, casi de forma mágica, fueron confluyendo para hacer el mundo más igualitario, tanto social como individual en todos los aspectos de la vida, principalmente en la alimentación, porque el bienestar de un pueblo se mide por la cantidad y calidad de los alimentos y su reparto equitativo en todos sus estratos, algo que hasta entonces estaba descompensado.

Hasta la llegada del siglo XIX tanto la obtención de alimentos como la forma de cocinarlos había sido la misma durante cientos o miles de años, tan sólo alterada por la incorporación de nuevos elementos como consecuencia de conquistas más o menos deseadas o intercambios, siendo los químicos como Parmentier o Cadet de Vaux, por poner unos ejemplos, y no los cocineros ya que estos fueron la mano de obra que llevaron a efecto y desarrollaron dichas investigaciones, los que marcaron el nuevo rumbo de la cocinas.

Mallorca y Menorca dos islas a caballo entre lo clásico y la modernidad.  

Centrándonos en el siglo XIX, unas veces avanzando y otras retrocediendo en el tiempo, intentaré profundizar en la historia gastronómica moderna y a la vez tradicional de las islas, que como veremos es tan compleja y tan politizada qué habrá momentos en los que nos hará pensar seriamente sobre el futuro no sólo de las islas, sino en la de toda la cuenca del Mediterráneo.

Sobre finales de los años 70 o comienzos de los 80 del pasado siglo XX fui invitado a Palma de Mallorca, como representante de una administración, para conocer como se desarrollaban los trabajos de fotogrametría y cartografía de la ciudad y entonces comencé a conocer la problemática y la tragedia que se cernía sobre las islas en un desaforado urbanismo salvaje, sin tener en cuenta las posibilidades reales o límites de ellas. Sigue leyendo

Historia de la peste y la gastronomía para curarla

A mi compañero de investigación Roberto Xalabarder Coca

Atención, el presente trabajo va sin imágenes.

Entender la historia de la gastronomía, con millones de variables, tan solo a base de datos concretos, puntuales y segmentados es hacer un flaco favor a esta casi nueva ‘ciencia’, donde intervienen o se socorre de otras, como pueden ser la botánica, la agronomía, la medicina, la antropología, la política, la economía, las religiones, la cocina, la historia y un largo etcétera, haciendo de cualquier detalle, por nimio que nos pueda parecer, básico para empezar a comprenderla en su verdadera magnitud o llegar a ‘casi’ vislumbrar el gran mosaico que la forma.

Cuando hice el trabajo ‘Historia de la epidemia de peste que padeció la ciudad de Sevilla en 1649’ me quedó en el paladar el sabor amargo de no poder profundizar más en el tema, ya que en sí fue demasiado largo, ahora, tras conocer que una productora sevillana está haciendo una serie sobre esos momentos trágicos que vivió la ciudad, ya que conozco personalmente a sus directores, ‘Sondeproducción’, de nuevo se avivó el deseo de terminar un estudio de lo que fue la peste desde una perspectiva hasta ahora poco conocida y como se intentaba combatirla gastronómicamente. (Como nota aclaratoria he de decir que no deben perderse los capítulos de dicha serie, actualmente en rodaje, porque la ambientación y la puesta en escena son verdaderamente impresionantes, he visto fotos de los rodajes y quedé sorprendido).

El terror que producía en nuestros ancestros la peste llegó a tal grado que influyó en todos los ámbitos de la vida de aquellos indefensos humanos, desde la arquitectura a la alimentación, incluso hasta la interrelación entre ellos. Sigue leyendo

La ‘casi’ historia de los puerros

Cuando se llevan tantos años investigando la historia de los alimentos y de la cocina, o los distintos tipos de cocción, se llega a conclusiones que pueden distar mucho del interés general; se minimiza la importancia del ‘donde’ por la del ‘cuando’, de modo qué llega a tener una jerarquía nimia el saber, por ejemplo, de ‘¿donde es originaria una planta?’ para trocar la pregunta por la de ‘¿desde cuándo se come?’, sin despreciar, eso sí, la respuesta a la primera pero que pasa a ocupar un segundo término. La razón para dicho ‘desorden’ es fácil de entender, todo producto que se consume dentro de un área determinada durante miles de años hace muy difícil, por no decir imposible, un seguimiento de su origen, de modo que para llegar a una imprecisa, y a veces errónea, ubicación es mejor pasar de puntillas sobre el tema y concentrar nuestras energías en aquello que sí tiene importancia y de camino no se confunde a la persona de buena fe que me lee.

Por otra parte la ingesta de alimentos, como su producción e integración en la dieta, no es algo caprichoso, salvo en épocas de hambrunas, ya que obedecen más a intereses culturales, comerciales, políticos y sacramentales, desechando unos a favor de otros y modelando el gusto de la población, ejemplo de ello lo podríamos tener en el área mediterránea con la verdolaga o la chirivía, entre otros muchos. De igual forma ciertos alimentos, por pertenecer a  la ‘escala inferior’ de importancia dentro de la cocina, se hace imposible seguirles la pista en su implantación o haciendo muy difícil su seguimiento, debiendo recurrir más a la arqueología que a las citas escritas, son en realidad alimentos sin historia, o con ella muy reciente, y llenos de prehistoria. Sigue leyendo