{"id":1003,"date":"2012-04-25T10:38:24","date_gmt":"2012-04-25T08:38:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/?p=1003"},"modified":"2013-08-11T19:33:03","modified_gmt":"2013-08-11T17:33:03","slug":"tebogota","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/tebogota","title":{"rendered":"Historia de un t\u00e9 que pudo cambiar el mundo, el de Bogot\u00e1"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0 <a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/somos\/carlos-azcoytia\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2199\" title=\"Carlos Azcoytia\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/azcoytiaart1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"127\" \/><\/a>Hay veces que los acontecimientos pol\u00edticos o militares pueden influir en la historia, tanto por los cambios que estos actos generan o, por el contrario, porque cercenan nuevas iniciativas que posteriormente las hacen inviables, ya que los nuevos mapas geopol\u00edticos, consecuencia de los resultados de dichas vicisitudes, no propician la idea primigenia que los inspiraron. Este podr\u00eda ser el caso que nos ocupa y que como consecuencia de las Guerras Napole\u00f3nicas quedaron en suspenso.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 La noticia de la que hablo comenz\u00f3 por una publicaci\u00f3n francesa escrita por un tal Denulel de la que se hizo eco y que se reimprimi\u00f3 en Espa\u00f1a en el \u2018<strong>Semanario de Agricultura y Artes dirigido a los p\u00e1rrocos<\/strong>\u2018 del jueves 18 octubre de 1804, en su n\u00famero 407, y donde el c\u00e9lebre bot\u00e1nico Josef Celestino Mutis y Bosio (docente que fue del <strong>Colegio Mayor Nuestra Se\u00f1ora del Rosario<\/strong> en Bogot\u00e1 (Colombia), de donde es acad\u00e9mica nuestra compa\u00f1era <strong>Cecilia Restrepo<\/strong>) lanz\u00f3 la idea de cambiar las rutas y los focos de producci\u00f3n del t\u00e9, que se tra\u00eda desde oriente, principalmente desde China, por otro tipo que se produc\u00eda en Colombia, de esta forma, de seguro de haberse llevado a efecto, quiz\u00e1 hoy las corrientes de comercio y de producci\u00f3n de riqueza ser\u00edan muy distintas.<!--more--><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 La invasi\u00f3n francesa de Espa\u00f1a (el 2 de mayo de 1808), la muerte del gaditano Mutis (el 11 de septiembre del mismo a\u00f1o) y la independencia de Colombia de la corona en 1810 truncaron, quiz\u00e1 para siempre, el desarrollo de una idea, como m\u00ednimo original, de abastecer a Europa del tan deseado t\u00e9 que tan ping\u00fces beneficios report\u00f3 y reporta a los pa\u00edses productores como son Ceil\u00e1n (Sri Lanka), China o la India, as\u00ed como a las grandes compa\u00f1\u00edas que se dedican a comerciar con dicho art\u00edculo, ya que los costes de transportes ser\u00edan m\u00e1s baratos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 La idea de Mutis, que titul\u00f3: \u2018<strong>Observaciones sobre la posibilidad de hallar entre nuestras plantas ind\u00edgenas un equivalente del t\u00e9 de la China o de Am\u00e9rica<\/strong>\u2018 fue verdaderamente revolucionaria y desconocida, al menos que yo sepa, en la biograf\u00eda de \u00e9ste gran hombre al que tanto le debe la humanidad, demostrando que no siempre est\u00e1 re\u00f1ido el ingenio y la ciencia con los negocios.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 Comenzaba el art\u00edculo, a modo de prologo en su exposici\u00f3n, con una descripci\u00f3n de la siguiente forma: \u00ab<em>El t\u00e9, que llaman los Chinos y Japoneses cha, teha o tsia, es la hoja de un arbolito que abunda en las inmediaciones de Pek\u00edn, en Nanqu\u00edn y en el Jap\u00f3n, verde, delgada, puntiaguda de un lado y redonda del otro. El del Jap\u00f3n se diferencia del de la China en que las hojas son mas peque\u00f1as, y su olor y gusto mas agradable. El que nos traen los Olandeses e Ingleses viene en una forma artificial que le dan los Chinos poniendo las hojas al vapor del agua hirviendo para secarlas despu\u00e9s sobre planchas o chapas de cobre, a un grado de calor necesario para esta operaci\u00f3n que las deja arrolladas.<br \/>\nEste m\u00e9todo tiene el inconveniente de que el agua disuelve la parte extractiva que se descompone al tostar la hoja, y le queda un gusto acre, amargo y poco agradable que se reprueba a veces en el t\u00e9<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 Despu\u00e9s hace un inventario de los distintos tipos de t\u00e9 con los que se comerciaba, distingui\u00e9ndolos como los denominados \u2018<em>imperial<\/em>\u2018, \u2018<em>negro<\/em>\u2018 y el \u2018<em>menudo<\/em> o <em>flor de t\u00e9<\/em>\u2018, haciendo la aclaraci\u00f3n de que \u00ab<em>estas son invenciones de los mercaderes para venderlo mejor<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 Pasa casi de inmediato a explicar que en La Martinica se cultivaban dos clases de t\u00e9 <strong>(1) <\/strong>y que eran arbustos que crec\u00edan en parajes pedregosos cerca del mar, para a\u00f1adir que los naturales lo usaban como el t\u00e9 com\u00fan; pero ni uno ni otro daban la misma tintura al agua, a\u00f1adiendo: \u00ab<em>Lemery, sabio y fil\u00f3sofo admirador de la naturaleza, piensa que en cada clima produce cuanto puede lisonjear al apetito de los que le habitan, y as\u00ed aconseja el uso de la bet\u00f3nica, de la melisa, de las yerbas vulnerarias, de la flor de amapola y de diferentes culantrillos, como plantas ind\u00edgenas, propias para suplir por el t\u00e9 extranjero. Verdad tanto mas recomendable, cuanto la confirman con su conducta los Japoneses y Chinos, que estiman tanto la salvia fina que crece en nuestros campos, que de buena gana cambiar\u00edan su t\u00e9 por esta planta: y manifiestan lo mucho que la aprecian cuando dicen \u00bfporqu\u00e9 muere el hombre que tiene salvia en su huerto?\u00bb<\/em><strong>(2)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 Aquellas consideraciones unidas al deseo de nos ser tributarios de los Asi\u00e1ticos, ni de los Europeos que iban a comprarles ese art\u00edculo de lujo para revenderlo, le hace escribir: \u00ab<em>me excit\u00f3<\/em> <em>a hacer algunos ensayos con la bet\u00f3nica; y despu\u00e9s de haber imitado servilmente con sus hojas el m\u00e9todo de los chinos, consegu\u00ed unos efectos que me causaron bastante satisfacci\u00f3n, porque con ella se hacia una bebida, como la del t\u00e9, muy agradable, bien que inferior \u00e1 la del t\u00e9 superior. Yo no hab\u00eda hecho antes algunas reflexiones que despu\u00e9s me han servido; pues est\u00e1 en nuestra mano el reunir varias plantas para conseguir el efecto que se desea<\/em>\u00ab. Era evidente, seg\u00fan descubri\u00f3, que con la infusi\u00f3n del t\u00e9 se intentaba <em>lisonjear<\/em>, como \u00e9l dec\u00eda, el gusto y el olfato para seguir aclarando: \u00ab<em>pero los que usan para esto de plantas ind\u00edgenas no han pensado en que es necesario tomar de una planta la parte arom\u00e1tica, separ\u00e1ndola de las que no lo son, y que acaso la hacen ingrata al paladar, \u00f3 poco saludable<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 Tras los consiguientes an\u00e1lisis del t\u00e9 conformaba que conten\u00eda una parte extractiva bastante amarga y \u00ab<em>\u00e1cido semejante al de las agallas que se emplean para hacer tinta\u00bb<\/em>.<strong>(3)<\/strong>, pensando que dicho \u00e1cido era, probablemente, el causante de que algunos lo tuvieran como \u00ab<em>desecante y alterante<\/em>\u00ab, efecto tan terrible, dec\u00eda, como que los aficionados al t\u00e9 experimentaban temblores en algunos miembros si lo tomaban con demasiada frecuencia, llegando a afirmar que el mejor t\u00e9, ya se tomara como un remedio o por gusto, ser\u00eda aquel que siendo una bebida agradablemente aromatizada se pudiera tomar en grandes cantidades sin que hiciera da\u00f1o.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 Sigu\u00eda diciendo: \u00ab<em>Por los experimentos que he hecho con diferentes plantas arom\u00e1ticas me persuado de que la mayor parte de las que nos rodean pueden ser \u00fatiles \u00e1 este fin; pero no se han de mezclar de cualquiera suerte unas con otras, ni se han de preparar todas de un mismo modo para conseguir lo que se desea. Hay diversidad entre la naturaleza de los principios de los vegetales, y en su cantidad, y no es siempre uno mismo el medio de separar los que conviene. Yo he conseguido sustraer a muchas plantas de la familia de las labiadas todo lo que puede perjudicarlas para que con ellas se haga una infusi\u00f3n agradable a manera de t\u00e9, sin que conserven mas que la sustancia arom\u00e1tica, que es lo que se desea para este fin, Semejantes an\u00e1lisis de los vegetales no pueden dejar de interesar al comercio, y a los que amen a su patria lo bastante para no pagar \u00e1 los extranjeros lo que tienen en su casa<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 En una nota indicaba que el ya mencionado Celestino Mutis hab\u00eda descubierto hac\u00eda a\u00f1os el llamado t\u00e9 de Bogot\u00e1 y que hab\u00eda remitido varias muestras a Espa\u00f1a con el fin de darlo a conocer y que el que escrib\u00eda el trabajo tuvo la suerte de probarlo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 Esa cita a la nota da pie a que transcriba parte de los estudios del Bot\u00e1nico y as\u00ed cit\u00f3 a Mutis:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00ab<em>Las propiedades de esta planta, <\/em>dice Mutis<em>, son de un grado muy eminente con tal que se sepa usar de ella. Distingo el t\u00e9 puro del t\u00e9 lavado: de aquel se usa como remedio, y de \u00e9ste como alimento; pero no se debe introducir en el comercio esta distinci\u00f3n para evitar supercher\u00edas de mercaderes, sino que ha de pasar a Europa el t\u00e9 preparado y puro; y solo para el uso se tendr\u00e1 presente una distinci\u00f3n tan necesaria.<br \/>\nEl t\u00e9 puro da la primera tintura por infusi\u00f3n, y entonces es un remedio de admirables propiedades si lo manejan m\u00e9dicos inteligentes; y advierto que pueden tomar la primera infusi\u00f3n una vez al dia por dos semanas las personas de quebrantada salud, las de vida sedentaria, las de complexi\u00f3n fr\u00eda, las que pasan de cincuenta a\u00f1os, y generalmente las que necesitan recuperar vigor y fuerza. Como no puedo dar reglas para una infinidad de casos particulares en estas abreviadas advertencias, me ci\u00f1o \u00e1 esta regla general.<br \/>\nTal vez se puede tomar por gusto la infusi\u00f3n de la primera tintura; pero como remedio no se puede continuar mucho sin que produzca pronto sus efectos: por esto se pueden dilatar en agua las primeras infusiones, y har\u00e1n una bebida muy provechosa para toda edad, sexo, estado y clima.<br \/>\nEl t\u00e9, despu\u00e9s de la primera infusi\u00f3n, es propiamente t\u00e9 lavado que se puede usar como alimento, del mismo modo que el t\u00e9 de Asia y el caf\u00e9.<br \/>\nLa primera tintura medicinal se hace como la del t\u00e9 de la China, echando la hoja en agua hirviendo acabada de separar del fuego, y dej\u00e1ndola en una vasija tapada por espacio de quince a veinte minutos. La segunda tintura se hace tambi\u00e9n por infusi\u00f3n, y resulta mas d\u00e9bil que la primera; pero todav\u00eda tiene virtud y buen gusto. La tercera se hace por cocimiento, poniendo el t\u00e9 de la segunda infusi\u00f3n en agua y al fuego hasta que comience a hervir, y manteni\u00e9ndolo despu\u00e9s separado el mismo tiempo de quince a veinte minutos.<br \/>\nMezcladas las tinturas con leche hacen una bebida de gusto muy agradable. A cada cuartillo de agua se echar\u00e1n dos cucharadas de hoja, si est\u00e1 entera, y una si est\u00e1 molida.<br \/>\nUn cuartillo de infusi\u00f3n medicinal se dilata lo suficiente en doce cuartillos de agua de fuente. Seg\u00fan estas proporciones es f\u00e1cil separar el t\u00e9 lavado, que se puede tomar como alimento ma\u00f1ana y tarde, de la primera infusi\u00f3n destinada para componer agua saludable de todo pasto com\u00fan.<br \/>\nLas tinturas se toman con la correspondiente porci\u00f3n de az\u00facar<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por otra parte, seg\u00fan he podido recoger de la web oficial de la Alcald\u00eda Mayor de Bogot\u00e1 D.F., Mutis se lo hizo saber primero\u00a0al Virrey Caballero y G\u00f3ngora su descubrimiento, el cual a su vez le escribi\u00f3 a su sucesor, Francisco Gil y Lemos, lo siguiente: \u00ab<em>Pero en mi concepto lo que hace el principal ornamento y gloria de la Expedici\u00f3n Bot\u00e1nica es el t\u00e9 de Bogot\u00e1 [&#8230;]. Siempre es cierto que [&#8230;] puede ponerse mejor y acaso m\u00e1s barato en Europa que el de China [&#8230;]. Aunque ha sobrado para hacer muy abundantes remisiones, he cuidado de que no se hagan sino en unas cajitas curiosas con sus frascos y botes de la posible decencia<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 No debi\u00f3 caer en saco roto el informe de Celestino Mutis, ya que el informante da cuenta del examen que hizo en Madrid el Ministerio correspondiente, no dice cual, del t\u00e9 de Bogot\u00e1, lo que contradice a otros investigadores que hablan sobre el tema\u00a0:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00ab<em>1\u00ba. Que las hojas del t\u00e9 de Bogot\u00e1 son serradas por sus bordes, siempre verdes y propias de alg\u00fan arbusto.<br \/>\n2\u00ba.Por su consistencia, color y olor se conoce que han sido tostadas con calor artificial, como preparan su t\u00e9 los Chinos y Japoneses.<br \/>\n3\u00ba. As\u00ed preparadas tienen olor a hierba tostada con vestigio de aroma; pero reduci\u00e9ndolas a polvo se percibe mayor fragancia y sabor astringente con resabio picante al fin. Tiene mas olor y sabor que el t\u00e9 asi\u00e1tico.<br \/>\n4\u00ba. Tomado el polvo por las narices escuece y hace estornudar de suerte que no puede dudarse de que esta planta debe ser un estimulante de tanta eficacia que exige la preparaci\u00f3n que su sabio y feliz descubridor ha acertado a darla, a imitaci\u00f3n de lo que ejecutan los orientales con su t\u00e9 para corregir su virulencia, y de lo que practican nuestros americanos con la ra\u00edz de la yuca \u00f3 cazabe, y otras plantas.<br \/>\n5\u00ba. Infundida una cucharada de hojas quebrantadas del t\u00e9 de Bogot\u00e1 en un cuartillo de agua, con arreglo al papel de advertencias remitido para su uso, dieron una bebida de color dorado o pajiza, y de sabor y olor arom\u00e1tico y agradable, que necesita muy poca az\u00facar para su dulcificaci\u00f3n. Probada esta infusi\u00f3n por varias personas acostumbradas al t\u00e9 verde de la China, y se\u00f1aladamente por algunas se\u00f1oras de delicado gusto, les mereci\u00f3 un\u00e1nimemente decidida preferencia el t\u00e9 de Bogot\u00e1 sobre el oriental, as\u00ed en la hermosura del color y diafanidad de la bebida, como en lo grato de ella al paladar y al olfato; siendo innegable que la infusi\u00f3n del t\u00e9 de Asia con que se ha comparado la del t\u00e9 de Bogot\u00e1 sale siempre de un color mas o menos encendido o vinoso, con menos fragancia, y es austera y algo amarga, y por lo mismo consume mayor porci\u00f3n de az\u00facar para poderse usar generalmente; lo que no solo hace la bebida mas cara, sino tambi\u00e9n menos conveniente a los est\u00f3magos d\u00e9biles por raz\u00f3n de la abundancia de az\u00facar que entra en ella.<br \/>\n6\u00ba. Varias personas de las que tomaron esta infusi\u00f3n del t\u00e9 de Bogot\u00e1, sintieron \u00e1 poco rato como refocilados sus est\u00f3magos, m\u00e1s br\u00edo, un ligero sudor por todo el cuerpo, y una alegr\u00eda y sensaci\u00f3n suave y agradable en su cerebro, al modo que resulta excitarla los licores espirituosos probados en corta cantidad.<br \/>\n7\u00ba. La segunda infusi\u00f3n , o sea la que se hizo con el t\u00e9 lavado, o por mejor decir, disfrutado ya por la primera, manifest\u00f3 todos los mismos accidentes que aquella, aunque en grado m\u00e1s remiso: pero todav\u00eda muy notable y superior a los del asi\u00e1tico, con la apreciable ventaja de que sale perfectamente clara y cristalina sin perjuicio de su buen olor y sabor. Esta infusi\u00f3n es la que destina justamente el Doctor Mutis para el uso diet\u00e9tico o com\u00fan de los sanos, debiendo reservarse la primera, como mas eficaz para los que necesiten el t\u00e9 medicinalmente.<br \/>\n8\u00ba. La disoluci\u00f3n clara y transparente del vitriolo de hierro (sulfate de hierro) puso verde a la infusi\u00f3n del t\u00e9 de Bogot\u00e1, y al contrario, algunas gotas de dicha disoluci\u00f3n fueron suficientes para volver casi negra como una tinta la infusi\u00f3n del t\u00e9 oriental. Este experimento comprueba la aserci\u00f3n que dejamos sentada, de que el t\u00e9 com\u00fan o de Asia es mucho mas astringente y aun austero que el nuevamente descubierto.<br \/>\n9\u00ba. El cocimiento o tercera infusi\u00f3n del mismo t\u00e9, disfrutado ya dos veces, sac\u00f3 todav\u00eda bastante olor y sabor agradable: uno y otro se mantuvieron en el l\u00edquido sin color por m\u00e1s de veinte y cuatro horas en una vasija destapada en que se conserv\u00f3 por ocho d\u00edas; al cabo de los cuales se advirti\u00f3 haberse disipado la fragancia, reteniendo solamente algo del sabor debido a la parte extractiva que ya le iba comunicando tambi\u00e9n un viso de color.<br \/>\n10\u00ba. Destilada una corta porci\u00f3n del t\u00e9 de Bogot\u00e1 con agua com\u00fan, sali\u00f3 como una tercera parte del licor impregnado de un aroma aun m\u00e1s subido que el de la infusi\u00f3n, y el residuo qued\u00f3 destituido de olor. Evaporado este residuo dio un extracto gomo-resinoso de sabor astringente. Esta destilaci\u00f3n deber\u00e1 repetirse con mayor cantidad de hoja.<br \/>\n11\u00ba. La parte resinosa de que abunda este simple, y en la cual principalmente consiste su virtud, se separ\u00f3 a fuerza de infusiones de dos dracmas de hojas en esp\u00edritu de vino bien alcoholizado, y juntas todas ellas y evaporadas seg\u00fan arte, resultaron diez y seis granos de materia perfectamente resinosa, negruzca, de sabor astringente y algo picante, que vuelve perfectamente verde la saliva; retiene tenazmente su buen olor arom\u00e1tico, y encendida a la candela arde con llama viva, y se consume casi toda dejando muy poca ceniza ligera como pavesa.<br \/>\n12\u00ba. Finalmente sumergida una onza de carne de vaca en un vaso de cada infusi\u00f3n, y del cocimiento del t\u00e9 de Bogot\u00e1, y en el mismo instante que se puso a macerar igual porci\u00f3n de carne en otro vaso de agua com\u00fan, se pudri\u00f3 esta \u00faltima a las ochenta y cuatro horas, habiendo tardado las otras en dar las primeras se\u00f1ales de putrefacci\u00f3n doble tiempo<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 A tenor, tanto del informe de Mutis como el estudio del gobierno espa\u00f1ol, el informante se hace una serie de reflexiones que dan fin al motivo de este trabajo de investigaci\u00f3n que como m\u00ednimo es muy original por todo lo que desvela sobre la historia del t\u00e9 y que hasta ahora, al menos que yo sepa, era desconocido del gran p\u00fablico, y de los estudiosos del tema.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 Y as\u00ed en la primera reflexi\u00f3n considera el t\u00e9 de Bogot\u00e1 casi un art\u00edculo muy probable de ser adoptado en la dieta tanto de los espa\u00f1oles como de las colonias, al considerarlo muy superior al asi\u00e1tico \u00ab<em>a\u00f1adiendo a su mayor y m\u00e1s grata fragancia sus dem\u00e1s propiedades perceptibles por los sentidos y su menor consumo de az\u00facar; adem\u00e1s de ser cosecha nacional y seguir todas las apariencias de cort\u00edsimo coste respecto del otro<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 La segunda reflexi\u00f3n est\u00e1 relacionada con la medicina ya que, seg\u00fan dice, no admit\u00eda tampoco duda de que era mucho m\u00e1s eficaz que el t\u00e9 de China y Jap\u00f3n, ya que excitaba los esp\u00edritus, alegraba el \u00e1nimo y promov\u00eda la transpiraci\u00f3n y el sudor.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 La tercera reflexi\u00f3n creo que est\u00e1 muy bien estudiada para las necesidades de la \u00e9poca, y que transcribo: \u00ab<em>En los dilatados viajes por tierra, y en las navegaciones en que muchas veces no se encuentra otra agua que beber que la mala, llena de insectos o corrompida, es f\u00e1cil llevar consigo la porci\u00f3n necesaria de este t\u00e9 de Bogot\u00e1 para cocer y corregir el agua potable y restaurar las fuerzas con su uso, como lo han practicado con mucho fruto con el t\u00e9 de Asia Kalm en sus peregrinaciones por la Am\u00e9rica septentrional, y Forster por los desiertos y prados a la otra parte del Volga<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 En la cuarta reflexi\u00f3n nos da pistas generales del consumo del caf\u00e9 de Moka y del t\u00e9, entonces llamado de la China, ya que dice que eran desconocidos en Europa hasta mediados del XVII y donde dice que se hab\u00eda introducido en todos los pa\u00edses excepto en Espa\u00f1a e Italia, evidente en nuestro pa\u00eds porque aqu\u00ed la bebida nacional era el chocolate, aclarando, refiri\u00e9ndose al t\u00e9: \u00ab<em>se han hecho aquellos g\u00e9neros de primera necesidad, no usando apenas las naciones, principalmente las del norte, de otro desayuno ni de otro refresco y bebida de gusto y recreo que de las hechas con aquellos dos simples ultramarinos. La Inglaterra por ejemplo, tiene calculado el consumo de un a\u00f1o con otro en una incre\u00edble suma de millones de libras de t\u00e9, sin contar el que entra de contrabando<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 La quinta reflexi\u00f3n est\u00e1 relacionado con los aspectos del comercio y la facilidad del transporte, ya que dice: \u00ab<em>De esta verdadera, y al parecer irremediable desgracia de la gran Breta\u00f1a, pudiera sacar nuestro gobierno la ventaja rec\u00edproca de proveer a los ingleses del t\u00e9 de Bogot\u00e1, que ellos sustituir\u00edan insensiblemente y preferir\u00edan al que traen de Cant\u00f3n; lo primero porque el nuestro es de mejor calidad ; lo segundo porque se les pondr\u00e1 a precio mas c\u00f3modo; y lo tercero porque lo encontrar\u00e1n en C\u00e1diz, M\u00e1laga y otros puertos cercanos a su pa\u00eds en cambio de g\u00e9neros de su comercio<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 Le sexta reflexi\u00f3n est\u00e1 relacionada con el marketing y es pre\u00e1mbulo de la siguiente y donde sucintamente dice que para introducir en nuevo t\u00e9 en Europa ser\u00eda necesario tener presente lo que se hizo para propagar el uso del caf\u00e9 y el t\u00e9 de Oriente.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 La s\u00e9ptima reflexi\u00f3n de nuevo nos da pistas del comienzo de la comercializaci\u00f3n y las argucias comerciales que se utilizaron para introducir el caf\u00e9 y el t\u00e9 en Europa y que dice: \u00ab<em>En el a\u00f1o de 1666, que tuvo principio este tr\u00e1fico, vend\u00edan los Olandeses cada libra de t\u00e9 de la China a sesenta pesetas. Este excesivo precio, que al parecer se opon\u00eda directamente a la extensi\u00f3n de su uso en el pueblo, sirvi\u00f3 para acreditarle y hacerle mas apreciable en los principios entre la gente acomodada, la \u00fanica que pod\u00eda esperarse que emplear\u00eda parte de su caudal en un g\u00e9nero no necesario y de puro lujo y regalo. Acreditado el t\u00e9, y rebajado oportunamente su precio, se proporcion\u00f3 a las clases menos ricas el medio de satisfacer el natural deseo que el ejemplo de las personas opulentas hab\u00eda excitado en ellas de usar de la nueva y preciosa bebida. As\u00ed se vino a hacer general su uso en Olanda, y respectivamente en todos los pa\u00edses del norte<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 La octava reflexi\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s relacionada con los controles de sanidad as\u00ed como la estrategia de distribuci\u00f3n del producto para hacerlo apetecible en el mercado y obra as\u00ed: \u00ab<em>Convendr\u00eda imprimir en Espa\u00f1a el tratado del Doctor Mutis luego que llegue, con las observaciones que resulten del examen del t\u00e9 Americano, y sus efectos comparados con los del Asi\u00e1tico, que pudiera hacer el tribunal del proto-medicato, a\u00f1adiendo lo mismo que los ingleses han publicado de los perjuicios del t\u00e9 de Asia.<strong>(4)<\/strong> Luego se pudieran repartir algunas cortas porciones entre personas de primera distinci\u00f3n con una instrucci\u00f3n sobre el modo de curarlo, y tambi\u00e9n convendr\u00eda enviar alguna cosa a los ministros del Rey en pa\u00edses extranjeros<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 La \u00faltima reflexi\u00f3n se refiere a la patente y marca, nada extensa por cierto, y donde tan s\u00f3lo dice: \u00ab<em>Por ultimo parece que en lugar de t\u00e9 de Bogot\u00e1, se puede llamar a esta bebida sencillamente <strong>bogot\u00e1<\/strong>\u00ab.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 Obviando mis consideraciones del comienzo de este trabajo, por el mal momento hist\u00f3rico donde se quiso implantar el producto, hay que pensar en lo ingenuo que llegaron a ser, en el terreno comercial, los promotores de la idea, porque pienso que pecaron de un entusiasmo exacerbado llevados por su deseo de lanzar al mercado un producto que pensaban que era bueno, sin tener en cuenta el proteccionismo y las barreras arancelarias consecuencia de proteger el comercio de las potencias europeas con sus colonias y donde algunas veces en la historia tuvieron que ser subvencionadas, teniendo p\u00e9rdidas econ\u00f3micas para la hacienda de los pa\u00edses dominantes en favor de mantener puestos militares y comerciales en confines del mundo muy alejados de sus metr\u00f3polis.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0\u00a0 El descubrimiento de estos documentos tienen una doble vertiente: la primera es el dar a conocer algo que por razones ajenas a la idea que la cre\u00f3 pas\u00f3 al olvido y la segunda es el hacer so\u00f1ar a los empresarios colombianos en que todav\u00eda hay una puerta que conecta con el pasado, y que estudiando su viabilidad puede hacer renacer el esp\u00edritu investigador de Jos\u00e9 Celestino Mutis, en una novedosa industria que a\u00fan puede abrirles mercados en un mundo donde no existen ya intereses coloniales, aunque s\u00ed neocolonialismo, y tambi\u00e9n que las guerras e independencias de la que yo llamo Era Preindustrial han dejado de existir.<\/p>\n<hr width=\"50%\" \/>\n<p align=\"justify\"><strong><em>1.- <\/em><span style=\"font-size: xx-small;\">A la una la llaman Cari\u00f3pbilaia \u00f3 Cuambu y a la otra Capraria.<\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>2.- <\/em><span style=\"font-size: xx-small;\">En lugar de t\u00e9 hemos usado y usamos muchas veces de muestra salvia fina de la Alcarria sin cargar mucho el agua , y la hallamos una bebida muy agradable.<\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>3.- <\/em><span style=\"font-size: xx-small;\">Echando una infusi\u00f3n ordinaria de t\u00e9 sobre una disoluci\u00f3n de sulfate de hierro, se pondr\u00e1 la mezcla tanto m\u00e1s negra cuanto mejor sea el t\u00e9, y el t\u00e9 que yo hago no tiene este inconveniente.<\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>4.- <\/em><span style=\"font-size: xx-small;\">V\u00e9ase el escrito de Juan Coakey Letton, impreso en Londres a\u00f1o de 1772.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><script type=\"text\/javascript\">\/\/ <![CDATA[\nvar _gaq = _gaq || [];   _gaq.push(['_setAccount', 'UA-31227422-1']);   _gaq.push(['_trackPageview']);   (function() {     var ga = document.createElement('script'); ga.type = 'text\/javascript'; ga.async = true;     ga.src = ('https:' == document.location.protocol ? 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