{"id":2020,"date":"2012-05-18T20:10:55","date_gmt":"2012-05-18T18:10:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/?p=2020"},"modified":"2017-05-11T11:08:01","modified_gmt":"2017-05-11T09:08:01","slug":"lechuga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/lechuga","title":{"rendered":"Historia de la lechuga"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><strong><span style=\"color: #000000; font-family: Arial; font-size: x-small;\">Este trabajo es una actualizaci\u00f3n de otro anterior al a\u00f1o 2002<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/somos\/carlos-azcoytia\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-2199\" title=\"Carlos Azcoytia\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/azcoytiaart1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"127\" \/><\/a>La lechuga o &#8216;<em>lactuca sativa L.<\/em>&#8216; es una planta hort\u00edcola que ha tenido y tiene una cierta importancia en la medicina, la historia y la cocina del Mediterr\u00e1neo, tanto por sus hojas como por el aceite que se obtiene de sus semillas. Originaria de la India, seg\u00fan la enciclopedia Sopena, fue domesticada en el Pr\u00f3ximo Oriente a partir de la especie (<em>Lactuca Serriola L.<\/em>) alcanzando pronto una diversidad extraordinaria como atestigua Teofrasto (372 a.C.-287 a.C.), que habla de la <em>Lactuca sativa L.<\/em>, de la <em>Ulva lactuca L.<\/em> y de la lechuga silvestre (<em>Lactuca serriola L.<\/em>), de la lechuga blanca comenta: \u00ab<em>Es la m\u00e1s dulce y tierna. De esta planta hay otras tres clases: la de tallo aplanado, la de tallo redondo y la laconia. \u00c9sta \u00faltima tiene la hoja como el cardillo amarillo, pero en vertical, de vigoroso crecimiento y no tiene tallos laterales procedentes del principal.\u00bbLa lechuga silvestre tiene la hoja m\u00e1s corta que la cultivada y, cuando ha adquirido su pleno desarrollo, est\u00e1 erizada de espinas. El tallo es tambi\u00e9n m\u00e1s corto, mientras que el jugo es amargo y medicinal. Crece en los campos, se dice que su jugo elimina la hidropes\u00eda, aleja las cataratas de los ojos y suprime las \u00falceras de los ojos echado en leche de mujer. La lechuga cultivada es estomacal, un tanto refrescante, sopor\u00edfera, molificativa del vientre, acrecentadora de leche. Cocida se vuelve m\u00e1s nutritiva. Comida sin lavar es conveniente para afecciones del est\u00f3mago. Bebida la simiente de la lechuga, socorre a los que tienen poluciones con frecuencia durante el sue\u00f1o y refrena el apetito sexual. Si se comen lechugas con frecuencia producen ambiopl\u00eda<\/em> (ojo vago) <em>Se conservan en salmuera. Las lechugas talludas tienen una virtud semejante a la del zumo y a la de la leche de la lechuga silvestre<\/em>\u00ab<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><br \/>\nPor la descripci\u00f3n que nos hace Teofrasto podemos imaginar la larga historia que la lechuga nos puede contar de la mano de agr\u00f3nomos, m\u00e9dicos, escritores, incluso gentes del pueblo llano que vieron en \u00e9ste vegetal la soluci\u00f3n a una serie de problemas de salud y tambi\u00e9n de orden moral en una sociedad que se encerraba en s\u00ed misma oprimida por una religi\u00f3n judaica que centraba la dominaci\u00f3n del ser humano en tenerlos pillados por los genitales, de esta forma aquellos que estaban dotados para el sexo pod\u00edan ser doblegados hasta el extremo de amansarlos en sus pasiones, como veremos m\u00e1s adelante, convirti\u00e9ndolos en mansos corderos con dicho antiafrodis\u00edaco y as\u00ed intentaron frenar la concupiscencia de aquellos pobres <em>pecadores<\/em> cuyo \u00fanico delito era el de querer hacer algo tan natural como el dar rienda suelta a sus instintos b\u00e1sicos y as\u00ed j\u00f3venes de ambos sexos, viudas u otro tipo de personas, pasaron, m\u00e1s mal que bien, su peregrinaje por la vida pagando, eso s\u00ed, un caro peaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La lechuga en la mitolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El asociar la lechuga y el sexo es una constante en la historia de dicho alimento desde la m\u00e1s remota antig\u00fcedad y, como no, aparece en las narraciones maravillosas, transmitidas oralmente en sus comienzos por los pueblos, donde, fuera de tiempos hist\u00f3ricos, divinidades asociadas a la escala m\u00e1s alta del pensamiento religioso o espiritual justificaron las posteriores represiones de otros hombres que, en nombre de esos seres abstractos llamados dioses, buscaban el poder imponi\u00e9ndose, la mayor\u00eda de las veces, por la fuerza tanto en sus vidas, sus pensamientos y en algo tan privado como es la intimidad de sus dormitorios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>En Egipto<\/strong>, a mediados del Reino Antiguo (3000-2200 a.C.), encontramos un enfrentamiento entre el dios Horus y su t\u00edo Seth que tiene mucho que ver con la planta de la que cuento su historia y la lucha ambiciosa por poseer el reinado de Egipto y que tuvo, sin lugar a dudas, tintes claramente homosexuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En principio creo conveniente, para que el lector se familiarice con los actores de esta historia, hacer una breve rese\u00f1a de cada uno de ellos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seth o Set, siempre dentro de la mitolog\u00eda egipcia, represent\u00f3 el mal, una dualidad que indefectiblemente han tenido los hombres al contar las historias y de la que ni se salvaron los dioses al querer hacerlos a semejanza de los mortales con sus miserias y virtudes; era originario de la ciudad agr\u00edcola de Kom Ombo, en el alto Nilo, y se le tuvo como una deidad del desierto, siendo temido por su cualidad de constructor\/destructor, asociado con las tormentas de arena del desierto. Mat\u00f3 a su hermano Osiris, padre de Horus.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Horus, el otro interviniente en esta historia, sobrino del anterior como ya he dicho, era producto de unas relaciones incestuosas entre su padre, Geb (la tierra de Egipto) y su hermana Nut (el cielo) y a su vez, Horus, se cas\u00f3 tambi\u00e9n con su hermana Isis, algo muy corriente en las religiones antiguas, basta saber que Eva, en el Antiguo Testamento, tuvo que tener relaciones sexuales con sus hijos para reproducir la especie humana por el mundo y algo parecido le ocurri\u00f3 a No\u00e9 y su familia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con este lioso entramado de consanguinidad todo puede complicarse a\u00fan m\u00e1s rizando el rizo, ya que seg\u00fan cuenta leyenda, y ya entrando en la historia mitol\u00f3gica de la lechuga, Seth intent\u00f3 violar a su sobrino Horus con el fin de acusarlo ante los dioses de ser indigno para gobernar Egipto. A su vez, en un gran entramado de estrategias, Isis, la hermana y esposa de Horus, recoge el semen de su marido y lo deposita entre las hojas de una lechuga, la cual sirve de desayuno a Seth el d\u00eda del juicio ante los dioses. Una vez en el juicio Horus invoca a su semen para que se presente all\u00ed donde est\u00e9 y, para sorpresa de todos, \u00e9ste se manifiesta sobre la cabeza de Seth en forma de globo o disco, algo que nunca llegu\u00e9 a entender, a no ser que pusiera la lechuga como sombrero, ya que por l\u00f3gica deber\u00eda haber aparecido en otro lugar de la cabeza. Ante esa evidencia el tribunal divino decide que Horus seacoronado rey de Egipto. (Bibliograf\u00eda tomada de J. Gwyn Griffiths, &#8216;<em>The Conflict of Horus and Seth from Egyptian and Classical Sources<\/em>&#8216;. Liverpool, 1960); (H. Te Velde, <em>Seth, God of Confusion. Leyden<\/em>, 1967)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>En Grecia<\/strong> la cosa no fue menos complicada y enrevesada que la egipcia, ya que parece que los dioses disfrutan, seg\u00fan los humanos, teniendo una maldad inusitada, s\u00f3lo con repasar por encima la Biblia hay motivos sobrados para no creer ni en Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La leyenda comienza cuando un d\u00eda Cupido o Eros (nombres que vienen de la palabra deseo), y que depende de si lo cuenta un griego o un romano, decide burlarse de su madre, Venus o Afrodita (dualidad de nombre que al igual que el Cupido es conocido as\u00ed dependiendo el pa\u00eds), diosa del amor, para lo cual le clav\u00f3 una flecha de oro en el pecho, lo que hizo que se enamorara locamente de Adonis. Antes de seguir hay que aclarar que el arma se la hab\u00eda regalado la madre, desoyendo los consejos sensatos de que a los ni\u00f1os no se les puede dar cosas que puedan hacer o hacerse da\u00f1o (dicho en clave de humor). En \u00e9ste armamento hab\u00eda dos clases de flechas, unas con la punta de oro y otras de plomo, dependiendo cual lanzara as\u00ed le ir\u00eda la cosa al afectado: si era del noble metal se llenar\u00eda de deseo y pasiones y si por el contrario era de plomo estaban destinadas a sembrar el olvido y la ingratitud en el coraz\u00f3n del alcanzado por dicha arma en detrimento de su pareja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo a la lechuga y ya con Venus locamente enamorada de Adonis, que por cierto estaba, Venus, casada con Marte, se comenz\u00f3 a tramar la tragedia griega, nunca mejor dicho, de modo que el marido despechado y celoso, con motivo, envi\u00f3 a un jabal\u00ed contra Adonis en uno de sus d\u00edas de caza el cual mat\u00f3 al amante, con estas Venus desesperada con el cad\u00e1ver de Adonis, en una acto tr\u00e1gico-rom\u00e1ntico, convirti\u00f3 su sangre en una planta roja que todas las primaveras lo recordar\u00edan y as\u00ed nacieron las amapolas: despu\u00e9s enterr\u00f3 su cuerpo entre hojas de lechuga, la cuales, desde entonces, apagaron los ardores lujuriosos de los humanos, ya que el sexo no ten\u00eda sentido para ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La lechuga en el refranero<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el libro &#8216;Refranes o proverbios en romance&#8217; de Hern\u00e1n N\u00fa\u00f1ez, en el refr\u00e1n 46 que titula: \u00ab<em>A la ramera, y a la lechuga, una temporada les dura<\/em>\u00ab, lo explica o razona el dicho popular de la siguiente forma: \u00ab<em>Ninguna cosa hay en esta presente vida, que permanezca siempre en un estado, sino que con la mudanza y diversidad de los tiempos, as\u00ed tambi\u00e9n se muda la saz\u00f3n de las cosas: y lo que en un tiempo agradaba, viene a ser menospreciado; y vemos, que todas las cosas tienen su vez, que una fruta nace por el verano, y otra en el est\u00edo. Y as\u00ed cada una tiene su temporada.<\/em><br \/>\n<em>As\u00ed dice nuestro refr\u00e1n, que la ramera, mientras vende el vino de su mocedad al ramo de la tez, y buen parecer de su cara, d\u00farale la ganancia. Venida la vejez, su frescura se le pierde, as\u00ed le pone por semejanza la lechuga, que es una de las verduras m\u00e1s contrarias a las rameras, que hay, de quien dice el Florentino en el libro de Agricultura, 12.cap.13. Aplicado a Constantino Cesar, que es la lechuga fr\u00eda y h\u00fameda, y es buena para las inflamaciones muy ardientes, es comida que mata la sed, atrae sue\u00f1o, y da leche a las mujeres, cocida es de m\u00e1s nutrimento, es contra el apetito ven\u00e9reo, enfr\u00edalo; los pitag\u00f3ricos la llaman Eunuchton, que es porque contradice al tal apetito, como lo trata Plinio en el libro 19.cap.8. Y las mujeres la llamaban Astylis, porque hace los hombres mal aparejados para sus deleites.<\/em><br \/>\n<em>Dice Diosc\u00f3rides en el lib.2.cap.129. que la simiente de la lechuga bebida, estorba y aplaca las fuertes y continuas imaginaciones de lujuria, mientras que duermen, y es enemiga de Venus, y por esto cuenta Ateneo en el libro 13 como lo traen algunos autores tratando de la historia de los poetas, a Venus estando enamorada de Adonis, y mat\u00e1ndoselo un jabal\u00ed, lo cubri\u00f3 de hojas de lechuga, como que ya se acababan sus amores. Contraria de esta lechuga es la oruga, como dice Plinio, en el lugar de arriba. Y as\u00ed hizo una emblema a ello, que en otro lugar vendr\u00e1 muy justa, pues con raz\u00f3n pone el<\/em> <em>refr\u00e1n a la lechuga, que pues se acaba, siendo tan poderosa, que tambi\u00e9n la ramera acaba su tiempo. As\u00ed Lays famosa ramera de Corinto, siendo ya vieja consagr\u00f3 su espejo a la diosa Venus, seg\u00fan lo trae Ausonio en sus Epigramas<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y para que no falte de nada ahora unas adivinanzas muy espa\u00f1olas cuya soluciones ya se dan por sabidas, porque tratamos de la lechuga, y que dicen: \u00ab<em>Soy una loca amarrada que s\u00f3lo sirvo para ensalada<\/em>\u00bb o esta otra: \u00ab<em>Fui a la plaza, le remangu\u00e9 la falda y le vi la cosa<\/em>\u00bb y para finalizar esta: \u00ab<em>\u00bfQue planta es la que para comerla la tienes que amarrar?<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La lechuga en la agronom\u00eda antigua<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El refr\u00e1n de Hern\u00e1n N\u00fa\u00f1ez me da pie a adentrarnos en los conocimientos que nos dejaron los antiguos sobre el cultivo y las propiedades de dicha hortaliza y as\u00ed nos encontramos con las recomendaciones de Columela en el siglo I, del que tenemos en nuestra web muchos estudios, en sus &#8216;Doce libros de agricultura&#8217;, donde refiri\u00e9ndose a la forma de plantarlas dice: \u00ab<em>La lechuga debe de trasplantarse con tantas hojas como la col (cuando tenga seis hojas). En sitios abrigados y en los mar\u00edtimos es muy bueno ponerla en el oto\u00f1o: en los de tierra a dentro y fr\u00edos, al contrario, en el invierno no es tan bueno ponerla. La ra\u00edz de \u00e9sta tambi\u00e9n se debe de untar con esti\u00e9rcol, y necesita m\u00e1s agua que la col; de esta suerte su hoja sale m\u00e1s tierna. Hay muchos g\u00e9neros de lechugas que conviene sembrarlas cada una en su tiempo; entre ellas, la que tiene hoja oscura y como purp\u00farea, o tambi\u00e9n verde y crespa como la siciliana, es bueno sembrarla en el mes de enero. La de Capadocia, que tiene la hoja p\u00e1lida, peinada y espesa, en el de febrero; y la que es blanca, como las que hay en la provincia de la B\u00e9tica<\/em> (Andaluc\u00eda, Espa\u00f1a), <em>en los confines del municipio de C\u00e1diz, se pone muy bien en el mes de marzo. Hay tambi\u00e9n una especie de lechuga de Chipre, blanca que tira a roja, con las hojas lisas y muy tiernas, que se pone c\u00f3modamente hasta los idus de abril. Sin embargo, por lo com\u00fan, la lechuga puede sembrarse casi durante todo el a\u00f1o, siendo el clima templado y habiendo abundancia de agua. Para evitar que suba su tallo muy pronto, as\u00ed que tenga alg\u00fan incremento, se pondr\u00e1 en medio de ella un casco peque\u00f1o de teja, y reprimida con esta<\/em> <em>especie de carga, se extiende en latitud. El mismo m\u00e9todo se sigue tambi\u00e9n con la chicoria, a excepci\u00f3n que aguanta m\u00e1s bien el invierno, y as\u00ed se puede sembrar a\u00fan en los pa\u00edses fr\u00edos en el principio del oto\u00f1o<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre la forma de conservarla Columela en su libro duod\u00e9cimo, cap\u00edtulo IX que titula &#8216;C\u00f3mo han de encurtirse los tronchos de lechuga, la achicoria, y los cogollos de zarza, tomillo, ajadrea, or\u00e9gano y r\u00e1bano rustico&#8217; dec\u00eda: \u00ab<em>Conviene salar en un lebrillo los tronchos de lechuga mondados desde el pie hasta el sitio donde se ver\u00e1n salir las hojas tiernas, y dejarlos en \u00e9l un d\u00eda y una noche hasta que arrojen la salmuera; despu\u00e9s hay que lavarlos en ella, exprimirlos y extenderlos sobre zarzos hasta que sequen, y ponerles un lecho de eneldo seco, hinojo con un poco de ruda y puerros picados y mezclarlo todo. Despu\u00e9s, estos tronchos secos se pondr\u00e1n de manera que haya entre ellos guisantes verdes enteros, los cuales, asimismo, deber\u00e1n estar antes un d\u00eda y una noche en remojo en salmuera fuerte, y luego que se hayan secado del mismo modo se echar\u00e1n con los manojos de las lechugas, y se les tirar\u00e1 por encima un caldo compuesto de dos terceras partes de vinagre y una de salmuera; por \u00faltimo, se comprimir\u00e1n con un manojo de hinojos de manera que sobrenade el caldo<\/em>. <em>Para que esto se verifique, la persona encargada de hacerlo deber\u00e1 echar muy a menudo caldo nuevo sobre el primero y no dejar que se sequen las hierbas encurtidas, sino que adem\u00e1s de lo dicho, que es muy propio para esto, enjugar\u00e1 por fuera las vasijas con una esponja limpia y las refrescar\u00e1 con con agua de fuente reci\u00e9n cogida,. Se ha de advertir que esto que hemos escrito se compone en tiempo de primavera<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n en el mismo siglo, Marco Valerio Marcial en sus epigramas Xenia, en concreto el n\u00famero 14, nos da un aporte muy estimable del cambio que se produjo en el orden en el que serv\u00eda en la mesa romana cuando dice: \u00ab<em>\u00bfLa lechuga que sol\u00eda cerrar las cenas de nuestros abuelos, dime, por qu\u00e9 inicia ella nuestros banquetes?<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De Cayo Plinio Secundo, muerto en la erupci\u00f3n del Etna, encontr\u00e9 una f\u00f3rmula magistral para curar el tenesmo o pujo, las ganas constantes de defecar y orinar, diciendo que el caldo de pescado cocido en una cazuela con lechuga hac\u00eda desaparecer dicha enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque pueda parecer raro, dado que el consumo de lechugas era habitual en Roma, no hace referencia a ella en ninguna de sus recetas, Marco Gavio Apicio en su famoso &#8216;De re coquinaria&#8217;, lo mismo no era un alimento ex\u00f3tico y vulgar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del griego Florentino, que vivi\u00f3 en la primera mitad del siglo III y que fue autor de unas Ge\u00f3rgicas, encontr\u00e9 muchas referencias sobre esta planta, comenzando por decir que la lechuga es una verdura jugosa y refrescante y que por eso viene bien contra las inflamaciones ardientes, para seguir dici\u00e9ndonos que es un alimento que no produce sed, es sopor\u00edfero y estimulante de la leche. Cocida, continua Florentino, referenciado por Casiano Baso en el siglo V en su libro &#8216;Geop\u00f3noca o Extractos de agricultura&#8217;, se vuelve m\u00e1s nutritiva y distrae de la uni\u00f3n sexual, por lo que los pitag\u00f3ricos la llaman &#8216;<em>euno\u00fbchos<\/em>&#8216;, o sea, &#8216;<em>el guardi\u00e1n del lecho<\/em>&#8216; y las mujeres &#8216;<em>astytis<\/em>&#8216;, palabra relacionada con &#8216;<em>astysia<\/em>&#8216; o dicho en castellano impotencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recomienda, si se desea recolectarlas con hermoso aspecto, atarles las cabelleras, es decir, las hojas superiores, pues as\u00ed ser\u00e1n blancas y hermosas o tambi\u00e9n esparcirle desde arriba arena. Tambi\u00e9n hace recomendaciones para cosechar las m\u00e1s jugosas y carnosas, sin que desarrollen el tallo, quedando achaparradas y redondeadas si son trasplantadas y regadas. Cuando alcanzan el tama\u00f1o de un palmo, aconsejando cavar alrededor de manera que las ra\u00edces queden al descubierto, recubri\u00e9ndolas con excremento fresco de buey, reg\u00e1ndolas enseguida. Cuando crezcan, comenta, hiende el brote con un hierro muy afilado y ponle encima un fragmento de vasija sin empegar para que aumente de tama\u00f1o a lo ancho y no a lo alto, recomendaciones similares hacen Columela y Plinio. Hay un consejo sorprendente y que se refiere a obtener lechugas perfumadas si se le introduce en su semilla una de cidro y se siembra as\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre sus cualidades curativas o medicinales comenta que la lechuga despierta el apetito, baja la inflamaci\u00f3n, refrena la actividad sexual, y tomada junto con vino dulce o vinagre templa la hiel; con hisopo y vinagre ayuda al hipocondrio; frita en aceite de rosas hace desaparecer el c\u00f3lera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay duda que en la antig\u00fcedad se ten\u00eda a la naturaleza y las cosas que daba al hombre un sentido m\u00e1gico, de ah\u00ed el rosario de virtudes que tiene la lechuga y que le concede las siguientes cualidades: Si se toma su l\u00e1tex hace bajar la hinchaz\u00f3n de las entra\u00f1as y untada con leche de mujer har\u00e1 sanar la erisipela. Ahora sigue una serie de excelencia que da la lechuga que puede dejar perplejo al lector, sobre todo cuando comenta que triturando su semilla y bebida curar\u00e1 a los que han sufrido la picadura de un escorpi\u00f3n, alivia el pecho enfermo y si se coloca debajo del colch\u00f3n de un paciente, no especifica tipo de enfermedades, \u00ab<em>sin que lo sepa, y recolect\u00e1ndola con la mano izquierda con su ra\u00edz antes de la salida del sol, sanar\u00e1. Aunque pueda parecer una fantas\u00eda del que escribe puedo asegurar que est\u00e1 casi copiado de sus escritos al pie de la letra. Si se aplica el jugo de la lechuga sobre la frente del enfermo traer\u00e1 sobre \u00e9l el sue\u00f1o, algo que debo de probar porque siempre tuve insomnios, de todas formas si alg\u00fan lector lo experimenta le rogar\u00eda que me escribiese para cont\u00e1rmelo<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oftalmol\u00f3gicamente le atribuye la cualidad de que si se come con frecuencia detiene la ambiopl\u00eda (m\u00e1s conocida como ojo vago), y proporciona una vista penetrante, sobre todo si es dulce. Si se comen en gran cantidad sueltan el vientre y si en poca lo contiene, y aten\u00faan el catarro, algo que tambi\u00e9n contradice Plinio y Di\u00f3scenes los cuales postulan que si es tomada en exceso perjudica la vista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las maravillas de esta planta hay una que se refiere a la virtud que tiene para aquellos que viajan a pa\u00edses extranjeros para que no noten los sabores distintos de las aguas que beben si la toman en ayunas o tomarla previamente a una juerga ya que no se podr\u00e1 emborrachar por m\u00e1s que se beba, coincidente con los consejos de Plinio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo a sus propiedades sexuales comenta que si se beben sus semillas previenen el derrame seminal, por lo que lo recomienda para aquellos que tienen habitualmente poluciones nocturnas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para terminar, Florentino aconseja colocar cinco, tres o una hojas de lechuga, que en eso no es muy expl\u00edcito, debajo del colch\u00f3n de un enfermo en secreto porque eso le traer\u00e1n el sue\u00f1o, eso s\u00ed, si se hace de la manera que las que han sido arrancadas del tallo miren hacia los pies y las de la parte externa hacia la cabeza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00eddimo, cuyo nombre significa gemelo o mellizo, seguramente el te\u00f3logo cristiano m\u00e1s sabio del siglo IV, en el m\u00e1s dif\u00edcil todav\u00eda, nos da la f\u00f3rmula para obtener; lechuga en la misma planta, y con las mismas ra\u00edces, apio, oruga, albahaca, y plantas semejantes, de la forma m\u00e1s sencilla jam\u00e1s imaginada y que consiste en coger una cagarruta de cabra o de oveja, y horad\u00e1ndola, aunque sea peque\u00f1a, vaciarla limpiamente y meterles apretadas en el orificio las semillas de las plantas antes indicadas, enterrarla una profundidad de menos de dos palmos, extendiendo previamente en el fondo un esti\u00e9rcol suave y distribuy\u00e9ndolo espaciadamente, despu\u00e9s se echa encima tierra ligera y se riega con agua moderadamente, y cuando broten las semillas; regarlas, esparciendo continuamente esti\u00e9rcol; cuando desarrollen el tallo otorgarles muchos m\u00e1s cuidados y entonces nacer\u00e1 una lechuga con las semillas que se enterraron. Pero, contin\u00faa, otros abren; dos o tres cagarrutas de cabra o de oveja, las llamadas sirles, mezclan con ellas las semillas, las ponen en un pa\u00f1uelo, lo anudan y lo entierran, otorg\u00e1ndoles los dem\u00e1s cuidados y obtienen lechugas de variedades diferentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto Paladio como Plinio se hacen eco de este sistema por lo que supongo que tomaron todos las mismas fuentes ya que en el caso de Paladio es exactamente igual que al que nos cuenta D\u00eddimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La lechuga entre los \u00e1rabes de la pen\u00ednsula Ib\u00e9rica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre el a\u00f1o 1100 el \u00e1rabe de origen sevillano, Abu Zacaria Iahia, en su tratado &#8216;Libro de agricultura&#8217;, segunda parte, art\u00edculo III, titulado &#8216;De la manera de sembrar las lechugas&#8217; dice: \u00ab<em>Son de dos especies de ellas, seg\u00fan Abu el Jair y otros autores, unas de hoja larga y aguda conocidas como sevillanas; otras de hoja corta y ancha conocida como cordobesas, las cuales sufren<\/em>\u00bb (ser sembradas) \u00ab<em>temprano, y lo son del mismo modo que las sevillanas. Tambi\u00e9n hay de ellas especies silvestres<\/em>\u00ab<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Refiri\u00e9ndose a Junio Moderato Columela, ya mencionado anteriormente, y citando a otro agr\u00f3nomo \u00e1rabe, Aben Haj\u00e1j, dice, que \u00ab<em>cuando se trasplantaren las lechugas, deben ponerse separadas unas de otras, y que es muy bueno vayan atadas por encima del pie al tiempo de sembrarlas<\/em>\u00ab. Dice Zacaria que deben de sembrarse en octubre, y tambi\u00e9n en todo noviembre, enero y febrero, y son de las hortalizas que vienen en tiempo de primavera; las cuales cuando son sobrecogidas del calor del aire, se descubre en ellas cierta calidad amarga, que impide su digesti\u00f3n. Seg\u00fan la Agricultura Nabatea, las lechugas son plantas cuyo tallo y hojas son comestibles; pero alimentan poco, y son fr\u00edas. Las hay de tres especies, o de cuatro respecto a que una de ellas se subdivida en dos. Todas son l\u00e1cteas, y lo son m\u00e1s y de sabor amargo desde mediados de primavera, o despu\u00e9s del veintitr\u00e9s de abril en adelante. Tambi\u00e9n dice que si se siembran en septiembre, y se trasplantan a finales de octubre y en todo noviembre, y no se cr\u00edan buenas y robustas como no se trasplanten; que han menester continuo estercolado, empelando esti\u00e9rcoles que tengan mezcla de excremento humano repodrido juntamente con ciertas plantas, que expresaba en otro lugar del libro sobre la composici\u00f3n de los esti\u00e9rcoles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera especie de lechugas de que se hace menci\u00f3n, sigue Zacaria, son las comestibles, comunes en todas las regiones, las cuales son de tres especies; unas de grandes y grueso pie, de larga ancha y gruesa hoja, y cuyo tallo se levanta de la tierra como un codo poco m\u00e1s o menos; de cuyas especies comestibles hay una que enteramente carece de tallo, antes bien es redonda de pie, siendo la hoja que hace no larga, y peque\u00f1o su tallo del tama\u00f1o de tres o cuatro dedos. Tambi\u00e9n hay especie de hoja sutil, de largura muy extendida, y aunque tierna es muy enjuta, la cual no crece ni se cr\u00eda mucho sino en los pa\u00edses de la Grecia, la Siria y la Mesopotamia. Las hojas que nacen de la ca\u00f1a (que es derecha, del grueso del brazo, y de figura cuadrada) son cuatro una frente a otra, las cuales comprenden bajo de s\u00ed otras iguales, o m\u00e1s peque\u00f1as. En lo alto de la ca\u00f1a llevan a manera de flor, que en la realidad no lo es, sino cierto pericarpio para la simienta, que se contiene en \u00e9l en mucha abundancia. \u00ab<em>Cuando las lechugas comienzan a tener leche<\/em>\u00bb (que es en la primavera cuando ha templado el tiempo) \u00ab<em>son menos provechosas, pues debilitan el cuerpo del que las come. C\u00f3mense crudas y cocidas; aquellas son m\u00e1s fr\u00edas y estas menos, si bien son de digesti\u00f3n f\u00e1cil. Sagrit dice, que no alimentan el cuerpo a no comerse sancochadas; y que si se comen crudas, no alimentan<\/em>\u00ab<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo dem\u00e1s, Abu Abdalah Ebn el Fas\u00e9l y otros agr\u00f3nomos \u00e1rabes son de la opini\u00f3n, \u00ab<em>que conviene a las lechugas la tierra gruesa y el agua dulce, y que fuera de ellas ninguna otra le conviene: que si se siembran en tierra \u00e1spera y fuerte se ponen en ellas parduscas; y por cuanto se resquebraja por la falta de agua, no prevalecen en ella a no ser por medio de riegos copiosos: que para trasplantaci\u00f3n se siembran en tres tiempos, las tempranas, medias y tard\u00edas: que las primeras se siembran en septiembre en tablares labrados y estercolados, en sitios que miren a perfecto oriente de un sol dominante, revolviendo blandamente su simiente con la tierra para que quede con ella incorporada, introduci\u00e9ndoles el agua en la misma forma, sacudi\u00e9ndoles con ella una o dos veces hasta que nacen, y reg\u00e1ndola dos veces en la semana cuando est\u00e1n medianamente crecidas: que hall\u00e1ndose en competente disposici\u00f3n, se trasplanten en noviembre en tablares hechos en sitios donde ba\u00f1e el sol en el d\u00eda, no dominados por los vientos, y que hayan labrado y estercolado con mucha copia de esti\u00e9rcol desmenuzado, y de excremento humano<\/em>\u00bb (el cual es mejor para ellas y con el que grandemente prevalecen), \u00ab<em>colocando en ellos sus plantas en fila a un palmo o poco m\u00e1s de distancia una de otra a lo largo, y por los lados como hasta palmo y medio, reg\u00e1ndolas frecuentemente hasta que<\/em> <em>est\u00e9n sazonadas para comer: que tambi\u00e9n se fijan sus plantas sobre los caballones y las regueras; y que en diez tablares se siembra en dicho tiempo como dos onzas de simiente: que las del tiempo medio se siembran en octubre en la forma expresada, echando en diez tablares como dos onzas de simiente; y que trasplant\u00e1ndolas en diciembre, cuando estuvieren en disposici\u00f3n, se fijen sus matas en los tablares y sobre los caballones y las regueras, dejando algunas en los tablares sin transplantar; pero que aclarando lo que estuviere espeso, se escarden y rieguen frecuentemente hasta que se acaben de criar: que las tard\u00edas se siembran en noviembre, echando en diez tablares dos onzas de simiente, y se transplantan en enero: que as\u00ed que se descubren la yemas en sus matas, se les escarde la tierra, a cuyo efecto ha de estar jugosa y blanda: que hall\u00e1ndose sedientas, se rieguen luego y escarden segunda vez, cuando la tierra se le haya enjugado y se halle para esto en competente disposici\u00f3n, siguiendo esta alternativa de sequedad, de riegos frecuentes, y de escarda, sin que la tierra se les seque del todo: y que estas lechugas<\/em>\u00bb (que son m\u00e1s suaves y mejores) \u00ab<em>se coman en mayo. Ya quede arriba expresada la plantaci\u00f3n de las lechugas en los tablares, y sobre las regueras y los caballones<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre la forma de plantar las lechugas Abu Zacaria escribe: \u00ab<em>dice Abu Abdalah y otros autores que introducida a ellos el agua por las regueras intermedias, f\u00edjense las plantas de las lechugas en lo m\u00e1s alto de estos caballones, distando un pie de otro el espacio expresado al principio, y ri\u00e9guense con frecuencia hasta que lleguen perfectamente a su t\u00e9rmino. Este modo de plantarlas es muy bueno, pues reciben el agua por el pie por igual, al contrario de las que est\u00e1n en los tablares; en los cuales lav\u00e1ndolas y cubri\u00e9ndolas de agua no la embeben lenta y pausadamente. Si se ordena as\u00ed la siembra de las lechugas en todos los tiempos, vienen a alcanzarse unas a otras<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Kastos, agr\u00f3nomo griego procedente de dicha isla, seg\u00fan recoge Zacaria \u00ab<em>que si puestas en un cacho de cidra alguna simiente de lechugas la sembrares en \u00e9l, vendr\u00e1n estas con el mismo olor agudo de la cidra. A\u00f1ade, que si las lechugas brotasen con languidez sin que esto las haga menos sabrosas, sea tu secreto esparcirles por encima cada tres d\u00edas alguna arena enjuta: que tambi\u00e9n sea tu secreto para que vengan de apretadas y grandes hojas, enanas y no altas, que arranc\u00e1ndolas de ra\u00edz las mudes en otro sitio, y cuando lleguen a un palmo de alto las excaves el pie hasta quedar descubiertas sus ra\u00edces, y embarres estas con bo\u00f1iga fresca cubri\u00e9ndolas despu\u00e9s con la tierra de forma que las domine y cubra; que las riegues y las dejes estar hasta que bien afirmadas se levante y descubra su pie sobre la tierra cuanto tres dedos extendidos; que excavado este lo hiendas en la parte que se descubre sobre la tierra con cuchillo de hierro, y poniendo en aquella hendidura un jir\u00f3n de trapo de orillo del tama\u00f1o de su capacidad, despu\u00e9s lo cubras con la tierra y lo riegues, pues haciendo aquel trapo que las lechugas crezcan de pie y en ancho, no se levantan por este medio a mucha altura<\/em>\u00ab. \u00ab<em>Asimismo se dice<\/em>, sigue comentando, \u00ab<em>que si quieres que sean las lechugas redondas, anchas y de grueso pie, las mudes en sitio donde las ba\u00f1e el sol, y las riegues de madrugada; que cuando vegetaren, pongas en el coraz\u00f3n de cada una una piedrecita. Otros son de opini\u00f3n, que si antes de arrancar las lechugas para comerlas les segares por igual las hojas de su mismo sitio, engruesar\u00e1n entonces de pie, y y vendr\u00e1n de gusto delicado<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las propiedades seg\u00fan los \u00e1rabes era que lechugas son provechosas para cortar la sed, conciliar el sue\u00f1o a quien padece desvelos, aumentar (si se comen cocidas) la obesidad, la pasi\u00f3n ven\u00e9rea, y la leche a las mujeres que cr\u00edan. Su simiente hace todo lo contrario. La hojas de ellas comidas con vinagre mitigan el ardor de la c\u00f3lera; y se dice, que puestas las mismas debajo de la almohada del enfermo y hacia sus pies sin que \u00e9l llegue a entenderlo, consigue dormir (mediante Al\u00e1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abu el Jair dec\u00eda que las lechugas engendran mejores humores que todas las otras hortalizas, y tambi\u00e9n sangre no mala, especialmente las que se comen crudas conforme est\u00e1n: y que cuando empiecen a florecer en verano, se pongan a ablandar en agua dulce y se coman con aceite, murria y vinagre, o con otros condimentos (o aderezos) con que se hacen con gusto delicado. \u00ab<em>Pero generalmente se comen las lechugas antes que comience a arrojar la flor, como yo lo practico. Seg\u00fan mi observaci\u00f3n, las tempranas se siembran en Sevilla en enero<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los cristiano espa\u00f1oles y las lechugas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el primer libro topogr\u00e1fico medicinal editado en Espa\u00f1a, tercero del mundo, de Juan de Avignon, escrito en 1418 y editado por primera vez gracias Nicol\u00e1s de Monardes Alfaro en 1545, que llevaba por t\u00edtulo &#8216;Sevillana Medicina&#8217;, dice sobre la lechuga: \u00ab<em>Lechugas son fr\u00edas y h\u00famedas en segundo grado, y engendran buena sangre, y son buenas para la tos; enfr\u00edan el est\u00f3mago y al h\u00edgado, y dan sue\u00f1o y tiran el dolor de la cabeza de caliente materia. Comi\u00e9ndola cruda con vinagre da apetito de comer y gobierno m\u00e1s que otras yerbas, se\u00f1aladamente las cocidas; y no deben ser lavadas, porque no sean m\u00e1s fr\u00edas ni m\u00e1s ventosas, y tiran la beudez del vino, y oscurece la vista por su frialdad, y matan la calentura natural; mas la que es cocida en agua acrecienta la leche, y tira la amarillura del cuerpo, y amansa el talante del dormir con la mujer, y hace correr la orina, y no restri\u00f1en, ni alargan; y las que son amargas son m\u00e1s abrideras que las dulces, se\u00f1aladamente las montesinas, y las que son m\u00e1s luengas son m\u00e1s fr\u00edas que las redondas<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Casi cien a\u00f1os despu\u00e9s de escribirse, aunque no de haberse publicado, &#8216;Sevilla Medicina&#8217; se edit\u00f3 el libro de agronom\u00eda, &#8216;Agricultura General&#8217;, escrito por talaverano Gabriel Alonso de Herrera, que vio la luz por primera vez en el a\u00f1o 1513 y que estuvo en vigencia hasta la pasada Guerra Civil espa\u00f1ola con peque\u00f1as actualizaciones, siendo el libro t\u00e9cnico agron\u00f3mico con m\u00e1s ediciones de la historia de Espa\u00f1a. El cap\u00edtulo XXII es el dedicado a las lechugas en su totalidad y comienza diciendo: \u00ab<em>Las lechugas quieren tierra gruesa y suelta, y muy estercolada con esti\u00e9rcol muy podrido, y muy cavada, y se puede sembrar todo el a\u00f1o, si hubiere abundancia de agua, m\u00e1s la mejor postura de ellas es la primavera, y a\u00fan en el principio del oto\u00f1o se hacen, m\u00e1s no tales, y si las quieren poner en fin del oto\u00f1o, para que vengan al invierno, sea en lugares abrigados y calientes, y solanas, y bien estercoladas con esti\u00e9rcol muy podrido, que aunque a las lechugas no las quema tanto el hielo como a otras verduras, no nacen si hace grande hielos, y no medran tanto despu\u00e9s de traspuestas, y est\u00e1n desmedradas y revegidas: siempre si\u00e9mbrense en eras como las coles, y para cuando se siembre el lechuguino, es bueno esti\u00e9rcol de palomas, que est\u00e9 muy podrido, y sea poco en poca cantidad, y muy mezclado con otro, porque por s\u00ed quema mucho, no siendo echado moderadamente, ayuda mucho a nacer, y si es demasiado, y va vivo,quema los hortalizas. Esto es tambi\u00e9n muy bueno para el cebollino y el perejil, y para las hortalizas que tardan en nacer, que con ello nacen m\u00e1s presto, y con este esti\u00e9rcol quieren las era m\u00e1s agua. El lechuguinos viene muy presto, que a cuatros o cinco d\u00edas viene nacido, y a lo mucho tarda seis. Las lechugas son de muchas maneras y hechuras, m\u00e1s todas quieren una labor: y las que son tanto vedes que tornan en negras, y las que tienen las hojas muy coloradas, se pueden sembrar mejor en invierno: y otras que son muy crespas, se siembran en enero y febrero: y otras largas en marzo y abril: y quien las quisiere tener para invierno, si\u00e9mbrelas en lugares muy abrigados y solanas. De todas son las mejores las m\u00e1s crespas, por ser m\u00e1s tiernas, y m\u00e1s sabrosas, y tras ellas otras que se cogen, y aprietan en s\u00ed las hojas, como repollos: verdad es, que \u00e9stas tallecen muy m\u00e1s presto que otras ningunas. Las que tienen las hojas muy duras, sufren mejor el invierno, y se pueden sembrar m\u00e1s temprano que las otras.<\/em><br \/>\n<em>Traspon\u00e9nse bien las lechugas cuando tienen seis hojas , y si cuando la trasponen les embarran las ra\u00edces y tronchos con esti\u00e9rcol de vacas o cabras, o de ovejas, se hacen mejores, y ser\u00e1n m\u00e1s sabrosas, y se han de cortar las barbajuelas que estuvieren muy largas, y a\u00fan si las han puesto, y no les pusieren el esti\u00e9rcol, como dije en las ra\u00edces, pu\u00e9denla excavar, y echarlo en torno al pie. Bien s\u00e9 que dir\u00e1n algunos hortelanos: Demasiado me estaba yo en andarme en esas loguer\u00edas, h\u00e1galo el que quisiere, que aqu\u00ed no forzamos a ninguno. Esto les s\u00e9 decir, que ser\u00e1n las lechugas mayores, y m\u00e1s sabrosas y tiernas con ello, que sin ello<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque pueda parecer repetitivo, y haciendo referencia a los cl\u00e1sicos romanos, escribe: \u00ab<em>Dice Paladio, y a\u00fan Plinio, que tomen unas cagarrutas de esti\u00e9rcol de cabras, y con una alesna las hacen huecas, y les sacan sutilmente todo lo que tienen dentro, y en aquello hueco ponen una simiente de lechuga, y otra de mastuerzo, o de r\u00e1bano, y oruga, y albahaca, y despu\u00e9s embarran aquella pelotilla con m\u00e1s esti\u00e9rcol de aquello mismo, y la ponen en tierra bien estercolada, que el r\u00e1bano crecer\u00e1 hacia abajo, como suele, y que la lechuga tendr\u00e1 en s\u00ed algo de sabor de las otras plantas o simientes. M\u00e1s estos se han de hacer en las lechugas que no se han de trasponder, y es para presentar una lechuga por excelencia. Y para que lo prueben personas deseosas de experiencias y secretos naturales, y lo ejerciten los que tienen cargo de jardines de grandes se\u00f1ores, que no es mi consejo que lo hagan los hortelanos que venden en la plaza por tanto lo bueno como lo malo, y a mi parecer esto ser\u00e1 mejor, y m\u00e1s perfectamente, y tomar\u00e1 mejor el sabor de aquellas semillas de \u00e9sta manera que dir\u00e9: Tomen an\u00eds o hinojo, albahaca o mastuerzo, y otras semillas que huelan bien, y estas quebr\u00e1ntenlas un poco, como no nazca ninguna, y tomar algo de cantidad de esti\u00e9rcol de las cabras, y am\u00e1nsenlo bien, y metan all\u00ed en medio la simiente de la lechuga en medio de las semillas quebrantadas, y todo ello entre el esti\u00e9rcol amasado, lo cual sea, o de cabras, o de ovejas, y as\u00ed lo siembren, y despu\u00e9s de nacidas, que est\u00e9n bonitas, las pueden trasponer.<\/em><br \/>\n<em>Esto tal es mejor en las lechugas que no se riegan, sino en las que se ponen a la primavera en las solanas, porque el agua quita mucho el olor y sabor de cualquier planta, y por eso as\u00ed en las frutas, como en las yerbas, son mucho m\u00e1s olorosas, y a\u00fan m\u00e1s sabrosas las de sequera que las de regad\u00edo. Y es necesario regar (si quieren hacer esto en el est\u00edo, o en otro cualquier tiempo) que est\u00e9 la tierra h\u00fameda cuando se sembraren, y no lo rieguen hasta que nazca, que ser\u00e1 al sexto d\u00eda, o por ah\u00ed, y en aquel tiempo tomar\u00e1 parte de aquellos olores de las otras yerbas, por poco que entonces tome, siempre crecer\u00e1 con la yerba, que como Teofrasto dice, por poca que sea la mudanza de la planta cuando chica, o en la simiente, siempre crece con el \u00e1rbol y con la yerba, y que de la manera que fuere la simiente, de tal manera crecer\u00e1 la planta de ella, y en aquel esti\u00e9rcol que aparejan con aquellas semillas majadas, pueden poner muchos granos de lechugas, porque toman la virtud, y despu\u00e9s se puede muy bien trasponer cada uno por s\u00ed, y si se<\/em> <em>pueden multiplicar en muchas lechugas este olor , sin costa, ni trabajo (si es verdad que all\u00ed toma aquella virtud, y olor), y dice m\u00e1s Paladio, que se pueden muy bien hacer de otra manera, que arranquen la lechuga cuando ya estuviere algo bonita, y le quiten las hojas m\u00e1s bajas, y en aquellas llagas pongan aquellas semillas olorosas, excepto de los r\u00e1banos, y embarren todo el tronco con esti\u00e9rcol, y que la tornen a poner, y regar, y que saldr\u00e1 como dije. Hay una lechugas que no crecen en alto, sino que extienden las hojas<\/em> <em>por bajo, como enanas. Dice Abencenif que se har\u00e1n estas lechugas mucho m\u00e1s anchas, y muy mayores, si en alguna solana estercolaren bien la tierra, porque estas sufren m\u00e1s el fr\u00edo del invierno, y all\u00ed las siembran ralas, o las traspongan chiquitas, y que las estercoles muy bien con esti\u00e9rcol de vacas, y desde que comenzaren a nacer, \u00e9cheles encima del cogollo un poco de esti\u00e9rcol, y pasar\u00e1n as\u00ed mucho m\u00e1s<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y c\u00f3mo no, cita al gran agr\u00f3nomo latina Columela as\u00ed: \u00ab<em>que estas tales lechugas se har\u00e1n m\u00e1s anchas, si cuando son chicas les ponen encima del cogollito una tejuela de no le deje crecer, ni levantar en alto, y dice que se har\u00e1n las hojas blancas, si cuando son chicas les echan arena menuda de r\u00edo, o de mar entre las hojas, y las cogen y atan que junte una con otra como capullito o repollo, esto se hace muy bien en las lechugas que llevan blanca la simiente, y no en otras.<\/em><br \/>\n<em>Se hacen m\u00e1s sabrosas las que no se riegan, m\u00e1s tales no son m\u00e1s de la primavera, y en lugar muy estercolado: y con esti\u00e9rcol muy podrido, al tiempo de trasponer, o sea en tiempos h\u00famedos, o las rieguen luego encima, y si hace sol, es mejor trasponerlas a la tarde, y si es d\u00eda nublado en todo el d\u00eda: quieren las del est\u00edo mucha abundancia de agua, se deben trasponer muy ralas, porque ensanchen, y si no tallecen tan presto, y si est\u00e1n espesas, entres\u00e1quenla como fueren creciendo, y si desque se paran talludas, trasp\u00f3nganlas otras vez cuando comienza el tallo, y con esto por prender, se pierde algo el tallecer, y a\u00fan de aquella manera se hacen m\u00e1s tiernas, y m\u00e1s sabrosas, aunque el despigar de las lechugas, y a\u00fan de todas las hortalizas, m\u00e1s lo causa el tiempo caluroso de la primavera, y soles, y casi todas espigan por mayo, m\u00e1s que otra hortaliza, que aunque una planta sea vieja, no espiga tan presto en invierno, como las nuevas a la primavera<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre las escarolas comenta: \u00ab<em>Hay una manera de lechugas crespas, que tiene la hoja harpada, como sierra de aserrar, y a\u00fan Platina las llama lechugas serradas: en Roma la llaman endivias, ac\u00e1 vulgarmente las llaman lechugas romanas, otros las llaman escarolas, estas verdaderamente son chicorias, y as\u00ed tiene algo amargor, estas se siembran all\u00e1 para el invierno, y trasp\u00f3nense ralas, porque se extienden por el suelo, y sea por dos o tres temporadas el sembrar y trasponer, para que haya de ellas en todo el invierno, y desde que est\u00e9n grandes, rec\u00f3janlas todas cada una de por s\u00ed, excav\u00e1ndolas primero que queden en su ra\u00edz, y aten las hojas por las puntas; y c\u00fabranlas con arena blanca, como quien acohombra cardos, m\u00e1s muy mejor es con tierra gruesa, y muy estercolada, y muy podrida, y se hacen muy bien en sombr\u00edas, y maduran m\u00e1s si el invierno es pluvioso, despu\u00e9s de maduras las sacan blancas, o amarillas como cera, muy tiernas, y muy sabrosas, y de amargas que eran, se tornan dulces; y si esto no les hacen, cr\u00e9celes tallo, y est\u00e1n duras y verdionas, amargas y sin sabor. Han de sembrar las lechugas si no son para trasponer, por s\u00ed solas en sus eras, y si no para trasponer, se pueden sembrar entre otras hortalizas, como son r\u00e1banos, nabos, coles, y para esto vayan ralas, y bien hondas, y estas son solamente para el invierno, m\u00e1s las lechugas mucho mejoran si se trasponen: dice Paladio, que es mejor arrancarlas a mano, que no con escardadera, y quieren mollirse muchas veces, porque crecer\u00e1n m\u00e1s, y ser\u00e1n mejores<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre las propiedades de las lechugas dice: \u00ab<em>Las lechugas se llaman as\u00ed de este nombre de leche, o porque tienen mucha leche y entonces no valen ellas nada para comer, mayormente crudas, porque si las mujeres que cr\u00edan las usan comer, les hace tener abundancia de leche. Dan sue\u00f1o crudas o cocidas, son buenas un poco estrujadas del agua para ensaladas, para personas delicadas y enfermas, y viejos, con aceite, y poco vinagre, y sal, o az\u00facar, y para templar su frialdad, m\u00e9zclenle un poco de canela molida.<\/em><br \/>\n<em>Las lechugas, y toda verdura, cr\u00edan la sangre aguosa, ellas, y su simiente, acrecientan la leche, y para ser buenas sea de las que el hecho muy contrario del nombre, digo que no sean muy lechosas: las lechugas mientras m\u00e1s verdes son mejores: porque son nuevas<\/em>\u00ab<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el sue\u00f1o comenta: \u00ab<em>Dice Crecentino, que si muelen bien la simiente de ellas, y la mezclan bien con leche de mujer, que haya parido hija, y la ponen en las sienes, que traen sue\u00f1o al enfermo que no pudiere dormir, y lo mismo hace la simiente bebida con leche, y es mejor con agua a los que tienen calentura, digo con agua, porque beber leche no es bueno para todas las enfermedades<\/em>\u00ab<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el aspecto farmacol\u00f3gico Herrera dice sirven para curar la erisipela, o al menos paliar los s\u00edntomas de la enfermedad, que es una infecci\u00f3n aguda e infecciosa de la piel, y que en castellano antiguo se denominaba &#8216;<em>alombra<\/em>&#8216; o &#8216;<em>apostemas calientes<\/em>&#8216;, aconsejaba majar las hojas de la lechuga y ponerlas encima de la zona afectada, continuando diciendo que era bueno mezclarlas con un poco de aceite rosado. Verdes las lechugas refrescan mucho el cuerpo, y quitan la sed, y por esto son mejores para el est\u00edo, que para el invierno: refrescan el cuerpo y quitan mucha la fuerza de la lujuria, y a\u00fan bebida la simiente con agua, quita presto las poluciones, porque refresca los lomos, y los templa, y les quita mucho el ardor, y as\u00ed quitan la lujuria, y acrecientan la sangre. Crudas causan sarna y comez\u00f3n, son mejores para los col\u00e9ricos, que para los flem\u00e1ticos, ni melanc\u00f3licos, son de f\u00e1cil digesti\u00f3n, m\u00e1s las cocidas son buenas, cocidas con carnero y aves, provocan la orina, y crudas impiden con su frescura algo de la embriaguez, y quitan mucho la sed. Por eso el Emperador Augusto como era sabio (m\u00e1s que muchos se\u00f1ores de nuestro tiempo, que buscan achaques para emborracharse), cuando ten\u00eda sed, por no beber, com\u00eda un cogollo o troncho de lechuga. Las lechugas con vinagre son apetitosas y refrescan, m\u00e1s a quien mucho la usare acortan la vista, y si se pudiere que no las laven para comer, si est\u00e1n limpias es mejor, porque pierden mucho de su bondad, y con agua son ventosas, y pierden algo de la sustancia, suavidad y sabor. Para las ensaladas, mayormente en el invierno, es bien mezclarles algunas yerbas calientes, como son perejil, hierbabuena, cogollitos de or\u00e9gano, almoradux, ajedrea y otras yerbas semejantes, por que no sean tan fr\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre su conserva les llama &#8216;<em>gorja de \u00e1ngeles<\/em>&#8216; y cuenta: \u00ab<em>De los tronchos de ellas se hace muy buena conserva, mond\u00e1ndolos bien, y coci\u00e9ndolos en poco en agua, y despu\u00e9s en az\u00facar, esto es excelente conserva para los que tienen tercianas, y otras enfermedades que proceden del c\u00f3lera, porque refrescan mucho<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1557 se edita en librito en Amberes, escrito por Juan Xarava que llevaba por t\u00edtulo &#8216;Historia de las yerbas y plantas, sacadas de Diosc\u00f3rides Mazarbeo y otros insignes autores, con los nombres griegos, latinos y espa\u00f1oles&lt;i&gt;'&lt;\/i&gt; (ver bibliograf\u00eda) en el que dice sobre la lechuga: \u00ab<em>La lechuga nace y se cr\u00eda en los huertos: florece en el mes de julio. Diosc\u00f3rides dice que la lechuga cultivada en los huertos es provechosa al est\u00f3mago. Resfr\u00eda, hace dormir, ablanda el vientre, y hace venir copia de leche a las mujeres, mayor sustancia y mantenimiento la cocida que cruda: y es provechosa a los viejos, que tienen el est\u00f3mago d\u00e9bil y flaco: la simiente es buena a los que muchas veces sue\u00f1an en cosas de lujuria, y hace quitar el deseo<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otra manera o forma de lechuga dice: \u00ab<em>La segunda diferente de la primera cuanto a las hojas, m\u00e1s en el resto es del todo semejante. Tambi\u00e9n viene en los huertos como la otra. Lleva su flor en el mes de julio, y desde aqu\u00ed echa el grano. La lechuga es fr\u00eda y h\u00fameda, no excesivamente. Sime\u00f3n Sethi la hace fr\u00eda y h\u00fameda en el tercer grado<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habla sobre otra variedad que llama &#8216;<em>Lechuga mont\u00e9s<\/em>&#8216; para terminar diciendo: \u00ab<em>Diosc\u00f3rides dice que adoba la lechuga con sal para guardarla. Galeno dice que la lechuga es buena para inflamaciones que queman, y que hacen que no tengan sed<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Miscel\u00e1neas y noticias lechuguinas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Husmeando en el llamado &#8216;C\u00f3dice Romanoff&#8217; atribuido a Leonardo da Vinci, que es un fraude pero astutamente urdido, comenta sobre la lechuga lo siguiente: \u00ab<em>La lechuga, debido a su alto contenido de humedad, despierta el apetito para otras comidas, y en consecuencia no debe ofrecerse al principio de una comida a menos que vuestra despensa est\u00e9 bien nutrida. Si la cocin\u00e1is en aceite resultar\u00e1n beneficiosas para calmar la tos y pueden tambi\u00e9n utilizase como laxante; pero si se toman en cantidades excesivas, o demasiado a menudo, pueden da\u00f1ar la vista. Mi cocinera Battista gusta de servirme lechuga sin lavar en un caldo de color marr\u00f3n que tiene sabor a lim\u00f3n. Temo que no soy muy aficionado a ellos y, por lo general, se lo doy a mi perro, si puedo hacerlo sin que Battista me vea<\/em>.<br \/>\n<em>La leche que chorrea de una lechuga cuando se corta el tallo principal favorece en gran medida al sue\u00f1o tranquilo, si obten\u00e9is la suficiente para empapar un poco de pan, aunque se afirme que no se vierte en los r\u00edos o en el mar puede hacer que mueran los peces<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se sabe que posiblemente fue llevada por Col\u00f3n a Am\u00e9rica en el a\u00f1o 1494 con otra gran cantidad de semillas ya que los espa\u00f1oles no se habituaban a los nuevos sabores americanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mariana de Neoburgo, esposa de Carlos IIde Espa\u00f1a, orden\u00f3 que le echaran a la olla podrida m\u00e1s berzas o repollo, as\u00ed mismo escarola, lechuga o cardo para las aves guisadas. Seg\u00fan la temporada se daban una o dos coliflores al d\u00eda para su plato de &#8216;regalo&#8217;, docena o docena y media de alcachofas y una libra de criadillas de tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mart\u00ednez Monti\u00f1o, el c\u00e9lebre cocinero de Felipe III y IV, fr\u00ede en la grasa de cerdo las carnes o incluso en la grasa de vaca utiliz\u00e1ndola igualmente para fre\u00edr cebolla en la sopa de lechuga y para aderezar el esturi\u00f3n, lo que hac\u00eda que las digestiones fueran pesadas, conoci\u00e9ndose en el a\u00f1o 1684 el consumo de aceite que alcanzaba a las 1.637 arrobas y que se usaba para raciones y recompensas en la Corte. Tambi\u00e9n del mismo cocinero encontramos esta receta para hacer tallos de lechuga en conserva :\u00bb<em>Hanse de tomar y mondarlos, y despu\u00e9s de mondados, echarlos en sal, y de que est\u00e9 salada, sacarla de la sal, y echarla en agua clara, hasta que est\u00e9 desatada y ponerla a cocer hasta que est\u00e9 bien cocida, y ponerla a escurrir, y luego ponerla en su vasija, y tomar az\u00facar clarificado, y ech\u00e1rselo hirviendo, como sale de la lumbre, y luego darle nueve cocimientos, hasta que haga el az\u00facar un punto que haga hilos entre los dedos<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Isabel de Farnesio, esposa de Felipe V, utilizaba las verduras como guarnici\u00f3n, apareciendo las jud\u00edas verdes guisadas, las alcachofas y las espinacas como postre. Las puntas de esp\u00e1rragos acompa\u00f1an a las t\u00f3rtolas, las lechugas rellenas eran guarnici\u00f3n de los pollos rellenos y el jam\u00f3n cocido a la brasa era acompa\u00f1ado de espinacas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Francia, en el siglo XVIII, vuelve a resurgir el gusto por tomarlas siendo su principal valedor el rey franc\u00e9s Luis XVI.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfEs la lechuga, o puede llegar a ser, una droga dura?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A comienzos del siglo XIX Francia ten\u00eda el monopolio de la venta de opio para usos m\u00e9dicos en occidente haciendo que el precio de dicho producto, aprovechando la ley de la oferta y la demanda, fuera excesivo, de ah\u00ed que Inglaterra, Estados Unidos o Espa\u00f1a buscaran desesperadamente un sustituto de la droga para sus hospitales, experimentando para su obtenci\u00f3n de otros vegetales, esto antes de la conocida Guerra del Opio entre las potencias occidentales en compensaci\u00f3n de droga por plata para equilibrar la balanza de pagos de las exportaciones con China que desestabilizaba la econom\u00eda de Francia, Holanda, Inglaterra, Portugal, Espa\u00f1a y Estados Unidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre dichas investigaciones para la obtenci\u00f3n del opio encontr\u00e9 en el &#8216;Semanario de Agricultura y Artes dirigido a p\u00e1rrocos&#8217; del d\u00eda 20 de agosto de 1801, n\u00famero 242, p\u00e1ginas 119 a 120, un trabajo que llevaba por t\u00edtulo &#8216;Medios de sacar el opio de las adormideras blancas&#8217;, siendo su autor un franc\u00e9s de apellido Dubuc del que poco o nada he podido saber sobre su biograf\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En dicho art\u00edculo informaba de los trabajos que estaba llevando a cabo el Doctor Coxen de Philaderfia y que hab\u00eda publicado en el tomo 4\u00ba de su libro &#8216;Las transacciones filos\u00f3ficas de Am\u00e9rica&#8217;, donde dec\u00eda que el zumo concentrado de lechuga com\u00fan de jard\u00edn (<em>Lactuca Sativa L.<\/em>) era un verdadero opio, y seg\u00fan las apariencias, de mejor calidad que el que les llegaba del Levante (franc\u00e9s). Tales eran los resultados de los experimentos de Coxen y de las pruebas que se hab\u00edan repetido en el hospital de Pensilvania.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dubuc en su informe dec\u00eda: \u00ab<em>El jugo lechoso que forma este opio existe en el troncho y las hojas de la planta: no se halla indiferentemente repartido en toda ella, sino que se encuentra en los vasos que le son propios y que siguen a lo largo de la parte fibrosa del troncho. La parte medular de la planta es inocente y dulce al gusto, y abunda en ella un jugo transparente y mucilaginoso, que no tiene ninguna analog\u00eda con el jugo lechoso de que aqu\u00ed se trata<\/em>\u00bb y segu\u00eda diciendo que la mejor ocasi\u00f3n de recoger dicho jugo lechoso era cuando la planta comenzaba a espigarse, ya que antes no ten\u00eda toda su virtud, y m\u00e1s tarde produc\u00eda mucho menos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e9todo para la extracci\u00f3n del opio era similar al que se extra\u00eda de las adormideras, por incisi\u00f3n, con la diferencia de que en estas se hac\u00eda y hace la incisi\u00f3n a lo largo, y en las lechugas se deb\u00eda hacer circular, y bastaba que fuera muy poco profunda, para continuar diciendo: \u00ab<em>El zumo sale en gotas blancas que se recogen inmediatamente, o bien se dejan sobre el tallo para recogerlas despu\u00e9s de la seca. Se ha hecho la prueba de sacarlo por presi\u00f3n; pero los otros jugos de la planta se mezclan con \u00e9ste y le inutilizan enteramente<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Afirmaba que todas las especies de lechugas contienen m\u00e1s o menos opio, pero la lechuga silvestre o virosa (<em>Lactuca silvestris virosa L.<\/em>) catalagogada por Linneo es la que contiene m\u00e1s. Los ensayos se hicieron con la lechuga com\u00fan, que no es la que menos da; \u00ab<em>de suerte que los tallos que se dejan espigar, pueden dar en adelante este doble provecho<\/em>\u00ab.<br \/>\nContrasta su informaci\u00f3n con lo aparecido en un peri\u00f3dico de Londres, el (Philosophical magazine), en que se daba. noticia de este descubrimiento, advirtiendo que se hab\u00eda sabido en Inglaterra al mismo tiempo que Carwrigt hac\u00eda iguales experimentos con feliz \u00e9xito. Cartwrigt es el mismo que descubri\u00f3 que la levadura de la cerveza era un espec\u00edfico contra las &#8216;<em>fiebres p\u00fatridas<\/em>&#8216;, a\u00f1adiendo una nota que dec\u00eda: \u00ab<em>Siempre se ha sabido que la leche de la lechuga tiene la propiedad que hoy nos dan por nuevo descubrimiento<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dioscorides dec\u00eda que \u00ab<em>se parece en su virtud a la adormidera<\/em>\u00bb y Andr\u00e9s Laguna de Segovia, famoso m\u00e9dico humanista espa\u00f1ol, a\u00f1ad\u00eda que \u00ab<em>el zumo de sus hojas bebido en gran cantidad y en ayunas, mata ni m\u00e1s ni menos que el opio, as\u00ed es tenido por veneno mort\u00edfero<\/em>\u00ab<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Importante redescubrimiento el que expongo y que concuerda con todo lo dicho, me refiero a los efectos, sobre la lechuga en toda su historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lechugas en lata<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta se intent\u00f3 a comienzos de 1900 enlatar las lechugas en Espa\u00f1a para sorpresa de todos, sobre todo porque no imagino el comprar una conserva de ese tipo cuando lo que se desea es comerlas frescas, pero cosas peores se venden en la actualidad en los supermercados. El m\u00e9todo y f\u00f3rmula de fabricaci\u00f3n se le debi\u00f3 a Augusto Corthay, parece ser que era un ingl\u00e9s que mont\u00f3 una f\u00e1brica de enlatados a finales del siglo XIX en Alca\u00f1iz (Teruel), y que consist\u00eda en escoger las lechugas tiernas y reci\u00e9n recogidas a las que se les quitaban las hojas m\u00e1s o menos averiadas; con un cuchillo se cortaba el tronco en punta y se lavaban largamente en agua corriente, con el fin de quitarle la tierra que pudiera tener en el coraz\u00f3n; operaci\u00f3n que deb\u00eda hacerse con cuidado para que todas las hojas quedaran pegadas al tronco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el blanqueo se pon\u00eda agua a ebullici\u00f3n ligeramente sulfatada, 50 cent\u00edgramos de sulfato por litro; al primer hervor se sumerg\u00edan las lechugas en el cazo y se dejaban a fuego fuerte un minuto, se sacaba despu\u00e9s la cesta con la palanca y se dejaban enfriar las lechugas en agua fresca. Se sacaban despu\u00e9s una por una apret\u00e1ndolas con la mano para secarlas; se colocaban despu\u00e9s en corona dentro de cajas redondas y bajas, se les a\u00f1ad\u00eda un poco de caldo o manteca clarificada, se soldaba la lata y se pon\u00eda el autoclave 55 minutos para las 1\/2 cajas y 1 hora y 15 minutos para las cajas enteras y ya estaban listas para comercializarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el presente no se concibe una ensalada sin lechuga, alimento indispensable en los pa\u00edses de clima t\u00f3rrido de Europa, donde adem\u00e1s aporta las necesarias vitaminas y minerales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la medicina naturista es una planta muy apreciada ya que casi la consideran una panacea por servir para combatir m\u00faltiples enfermedades, sirviendo como diur\u00e9tico porque ayuda la eliminaci\u00f3n de la orina; el aparato digestivo, ya que libera de molestias flatulencias, protege el est\u00f3mago y facilita la digesti\u00f3n; el aparato circulatorio, al prevenir arteriosclerosis y disminuir el colesterol; aparato respiratorio porque ayuda a combatir los ataques de asma y los espasmos bronquiales, as\u00ed como para combatir la tos; para el aparato genital femenino en casos de dismenorrea al hacer un preparado en infusi\u00f3n de 100grs. de hojas de lechuga por litro de agua tomado en dos veces al d\u00eda. En uso externo tiene muchas utilidades como analg\u00e9sico, colirio ocular y desodorante natural entre otras muchas aplicaciones y tambi\u00e9n para enfriar los ardores sexuales, que esto es importante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escribir sobre la lechuga hoy es repetir lo que otros han dicho, as\u00ed que le remito a una interesante web que habla sobre ello si aprieta <a href=\"http:\/\/www.mag.go.cr\/bibioteca_virtual_ciencia\/manual_apio_lechuga_II.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">aqu\u00ed<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alonso de Herrera, Gabriel: &#8216;Agricultura general&#8217;. Editado originalmente en 1513, para este trabajo la reedici\u00f3n de 1790 en la imprenta de Josef de Urrutia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Avi\u00f1on de, Juan: &#8216;Sevilla medicina&#8217;. Original fechado en 1418, editado por primera vez en 1545 a expensas de Nicol\u00e1s de Monardes Alfaro, para este trabajo se utiliz\u00f3 una reedici\u00f3n de 1885 en una impresi\u00f3n reducida para los componentes de la Sociedad de Bibli\u00f3filos Andaluces, 144 ejemplares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Baso, Casiano: &#8216;Geop\u00f3nica o Extractos de agricultura de Casiano Baso&#8217;. Traducci\u00f3n y comentarios de Mar\u00eda Jos\u00e9 Meana, Jos\u00e9 Ignacio Cubero y Pedro S\u00e1ez. Editado por el ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci\u00f3n. Instituto Nacional de Investigaci\u00f3n y Tecnolog\u00eda Agraria y Alimentaria. Edici\u00f3n 1998.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Corthay, Mauricio: &#8216;Las conservas alimenticias \u00danico tratado pr\u00e1ctico y seguro de fabricaci\u00f3n dividido en seis libros&#8217;. Tipolitograf\u00eda de Luis Tasso, Barcelona 1900.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lejavitzer Lapoujade, Amalia: &#8216;Hacia una g\u00e9nesis del epigrama en Marcial Xenia y Apophoreta&#8217;. Editado por la Facultad de Filosof\u00eda y Letras. Divisi\u00f3n de Estudios de Postgrado, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico. Edici\u00f3n a\u00f1o 2000<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lejavitzer Lapoujade, Amalia: &#8216;Alimentaci\u00f3n y cultura: el De re coquinaria de Apicio&#8217;. Editado por la Facultad Aut\u00f3noma de M\u00e9xico. Tesis para obtener el grado de Doctora en Letras. Asesora: Amparo Gaos Schmidt. Edici\u00f3n a\u00f1o 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Moderato Columela, Lucio Junio: &#8216;Los doce libros de agricultura&#8217;. Traducci\u00f3n de Carlos J. Castro. Edici\u00f3n de &#8216;Obras Maestras&#8217;. Editado en 1959.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">N\u00fa\u00f1ez Hern\u00e1n: &#8216;Refranes o proverbios en romance, que coligi\u00f3, y glos\u00f3 el Comendador Hern\u00e1n N\u00fa\u00f1ez, profesor de Ret\u00f3rica, y Griego en la Universidad de Salamanca&#8217;. Libro editado a costa de Luys Menescal, mercader de libros, en L\u00e9rida. A\u00f1o 1621.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Xarava, Juan: &#8216;Historia de las yerbas y plantas, sacadas de Diposc\u00f3rides Mazarbeo y otros insignes autores, con los nombres griegos, latinos y espa\u00f1oles&#8217;. Editado en Amberes, imprenta de Juan Lacio, en 1557<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Zacaria Iahia, Abu: &#8216;Libro de agricultura&#8217;. Traducci\u00f3n de Josef Antonio Banqueri. Imprenta Real, Madrid 1802.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong><span style=\"font-family: Arial; font-size: xx-small;\">Este trabajo es una actualizaci\u00f3n de otro de fecha Mayo de 2005<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><script type=\"text\/javascript\">\/\/ <![CDATA[ var _gaq = _gaq || []; _gaq.push(['_setAccount', 'UA-31227422-1']); _gaq.push(['_trackPageview']); (function() { var ga = document.createElement('script'); ga.type = 'text\/javascript'; ga.async = true; ga.src = ('https:' == document.location.protocol ? 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