{"id":31,"date":"2012-03-24T19:25:00","date_gmt":"2012-03-24T18:25:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/?p=31"},"modified":"2013-08-11T19:23:29","modified_gmt":"2013-08-11T17:23:29","slug":"confiteroaguadores-madrid71","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/confiteroaguadores-madrid71","title":{"rendered":"Un reglamento in\u00fatil: el de la Corporaci\u00f3n de Confiteros de Madrid de 1871"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/somos\/carlos-azcoytia\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2199\" title=\"Carlos Azcoytia\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/azcoytiaart1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"127\" \/><\/a>Los gremios o uniones de profesionales se crearon o se cimentaron en la Edad Media para defender los intereses de aquellos trabajadores que ten\u00edan intereses comunes y se puede decir que fueron el germen de los modernos sindicatos y colegios profesionales, cuidando de esa forma la pureza de las especialidades, artesanas casi todas, tanto ante los poderosos como para defenderse del intrusismo, creando leyes internas que regulaban el ejercicio de la profesi\u00f3n y, con la uni\u00f3n, evitar la competencia desleal tanto de forma interna de la misma agrupaci\u00f3n como externa.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el tiempo esas leyes o acuerdos se fueron degradando, ya sea por los adelantos t\u00e9cnicos como por el desfase que ten\u00edan con respecto a los logros sociales y t\u00e9cnicos y que, cada cierto tiempo, las hac\u00edan revisables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Sevilla, donde vivo, todav\u00eda perdura en el recuerdo los lugares donde se asentaban los gremios y que se mantienen en el nomencl\u00e1tor de la ciudad\u00a0 desde los siglos XV y XVI y que casi por casualidad permanecen sus nombres pese a los intereses espurios de los pol\u00edticos y la incultura que durante a\u00f1os imper\u00f3, y que no s\u00e9 si sigue se\u00f1ore\u00e1ndose, en las oficinas municipales encargadas de dichos menesteres y as\u00ed m\u00e1s bien que mal, por suerte, encontramos calles rotuladas con los nombres &#8216;Boteros&#8217;, &#8216;Cerrajer\u00eda&#8217; o &#8216;Toneleros&#8217;.\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez hecho el pre\u00e1mbulo que acaba de leer, que considero \u00fatil para aquellos lectores no espa\u00f1oles, que son la mayor\u00eda, quiero desglosar un reglamento que cay\u00f3 en mis manos que, desde mi punto de vista, forma parte del des\u00e1nimo y de la sensaci\u00f3n de agon\u00eda que se viv\u00eda en Espa\u00f1a con las p\u00e9rdidas de las colonias y que culminaron en 1898 con las de Filipinas y Cuba, concluyendo as\u00ed el fin de imperio y donde s\u00f3lo quedaron los restos de un Marruecos y Sahara que no ten\u00edan un inter\u00e9s capitalista y que m\u00e1s arruinaba y cobra sus r\u00e9ditos en vidas humanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Reglamento del que me ocupo es el de la Corporaci\u00f3n de Confiteros de Madrid, aprobado por unanimidad en junta celebrada el 27 de mayo de 1871, y donde desde sus comienzos ya resulta anacr\u00f3nico y pesimista porque en su parte expositiva principia de esta forma desconcertante: \u00ab<em>Cuando parece que toda la Europa en general, y nuestra Espa\u00f1a en particular, se conmueve por los muchos y grandes trastornos que de algunos a\u00f1os \u00e1 esta parle la viene agitando; cuando continuamente estamos viendo desaparecer Sociedades y Congregaciones que, despreciando y mof\u00e1ndose del objeto para que fueron creadas, concluyen por hundirse, corro\u00eddas por el mal que mina las Sociedades, no podemos menos de admirarnos y dar gracias \u00e1 nuestra Patrona al ver que, despu\u00e9s de tantos y tan largos a\u00f1os, el Gremio de Confiteros viene sosteniendo la Congregaci\u00f3n que no en vano, y bajo la advocaci\u00f3n de la Virgen, fundaron sus mayores: de admirar es, se\u00f1ores, que \u00e1 pesar de llevar m\u00e1s de cuatro siglos esta reuni\u00f3n; que despu\u00e9s de tantas y tan grandes modificaciones como ha habido en la Constituci\u00f3n definitiva de nuestras instituciones pol\u00edticas; que despu\u00e9s de los grandes arreglos por que han pasado las Congregaciones religiosas, haya llegado al estado que hoy se encuentra la nuestra; pero, \u00bfc\u00f3mo hab\u00eda de zozobrar nuestra Cofrad\u00eda siendo MAR\u00cdA SANT\u00cdSIMA LA INMACULADA CONCEPCI\u00d3N nuestra muy querida y amada Patrona? Si todos tuvieran una capitana de las condiciones de la nuestra, es indudable que auxiliados por la virginidad de su nombre, escudados con la santidad de sus hechos, rodeados con los muchos y grandes beneficios que continuamente est\u00e1 esparciendo \u00e1 los que la llaman en su auxilio, no hubieran llegado al estado en que se encuentran, y habr\u00edan podido, como nuestra Sociedad, pasar las muchas y revueltas borrascas que sucedi\u00e9ndose han venido un d\u00eda y otro d\u00eda<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p><script type=\"text\/javascript\">\/\/ <![CDATA[\nvar _gaq = _gaq || [];   _gaq.push(['_setAccount', 'UA-31227422-1']);   _gaq.push(['_trackPageview']);   (function() {     var ga = document.createElement('script'); ga.type = 'text\/javascript'; ga.async = true;     ga.src = ('https:' == document.location.protocol ? 'https:\/\/ssl' : 'http:\/\/www') + '.google-analytics.com\/ga.js';     var s = document.getElementsByTagName('script')[0]; s.parentNode.insertBefore(ga, s);   })();\n\/\/ ]]><\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reglamento de confiteros en el siglo XIX, Madrid <a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/confiteroaguadores-madrid71\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0},"categories":[27,3,1],"tags":[11,14,12,13],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31"}],"version-history":[{"count":22,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31\/revisions\/33"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}