{"id":3190,"date":"2007-08-09T19:00:54","date_gmt":"2007-08-09T17:00:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/?p=3190"},"modified":"2012-10-20T10:12:47","modified_gmt":"2012-10-20T08:12:47","slug":"la-escudilla-del-caminante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/la-escudilla-del-caminante","title":{"rendered":"El Camino de Santiago y la escudilla del caminante"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: xx-small; color: #800000;\">Nota aclaratoria:Este art\u00edculo fue publicado el s\u00e1bado 7 de marzo de 1998 en el programa de radio\u00a0CAMPAMENTO LITORAL, emitido por Radio Universidad, ciclo en el que la escritora colaboraba\u00a0 con un micro semanal<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/somos-2\/gacriela-pacheco\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-3172\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/graciela.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"124\" \/><\/a>Para este s\u00e1bado ten\u00eda pensado contarles otra de las famosas f\u00e1bulas del Panchatantra que seguramente usted conoce en la versi\u00f3n de Samaniego, pero me tropec\u00e9 con un articulito de La Naci\u00f3n que despert\u00f3 mi gula y mis recuerdos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Creo que ya les he confesado que la buena cocina me pierde. No s\u00f3lo comer, tambi\u00e9n cocinar y trajinar con ingredientes ricos y raros es algo m\u00e1s que un entretenimiento para m\u00ed. Y cuando viajo no s\u00f3lo visito museos y bibliotecas&#8230; curioseo lugares. Tambi\u00e9n ando hurgando concienzudamente las ferias y los mercados. Amigos y parientes que conocen mi man\u00eda suelen traerme condimentos ex\u00f3ticos y regalarme libros raros de lejanas cocinas. <!--more-->Tengo uno particularmente valioso que me regal\u00f3 el Dr. Juan Cruz Cruz, profesor de la Universidad de Navarra. El libro est\u00e1 editado por el Grupo Cultural de las Cenas Medievales de Sang\u00fcesa, cenas de las que ya les cont\u00e9 algo.\u00a0 El libro \u00e9ste del Dr. Cruz Cruz es tambi\u00e9n parte de su <em>hobbie<\/em>, ya que \u00e9l es fil\u00f3sofo, pero la curiosidad, la filosof\u00eda y la literatura se ve que van de la mano con las ollas. Juan Cruz Cruz\u00a0 recogi\u00f3, orden\u00f3 y apunt\u00f3 El Libre del Coch o sea El Libro de Guisados, de Ruperto de Nola, publicado en edici\u00f3n catalana de 1520. Y\u00a0 cuando estuve visit\u00e1ndolos en su casa de Pamplona, \u00e9l y su adorable esposa (con alguno de sus nueve hijos) me hicieron recorrer, conocer y admirar Navarra toda. Y viajando muy al norte, cay\u00e9ndonos casi en Francia, hicimos buena parte de la ruta compostelana, de ese largo camino por el que la cristiandad se desplaz\u00f3, y se desplaza desde la Europa toda hacia Santiago de Compostela. Hacer ese recorrido con ellos era ver las cosas con ojos bien aguzados. No les faltan historias, an\u00e9cdotas y viejos versos heroicos que la buena memoria de Juan Cruz Cruz desgrana mientras maneja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bueno, y a todo esto, \u00bfcu\u00e1ndo esta buena se\u00f1ora une todo lo que empez\u00f3 a contar?, se preguntar\u00e1n ustedes. El disparador fue el art\u00edculo que les mencion\u00e9. Lo encontr\u00e9 en la secci\u00f3n Cocina, Vinos y Sabores, de La Naci\u00f3n y se titula \u201cLa vieira del ap\u00f3stol y el ostracismo griego\u201d y entonces record\u00e9 lo visto y o\u00eddo.<\/p>\n<p align=\"justify\">La vieira es un\u00a0 molusco comestible, es palabra gallega derivada del lat\u00edn, es un marisco muy com\u00fan y buscado, de la zona mar\u00edtima de Galicia.\u00a0 La concha de este molusco, la venera, es la insignia de los peregrinos de Santiago. Se la asocia con Venus, con\u00a0 Afrodita. Dice la mitolog\u00eda que la diosa naci\u00f3 de la espuma del mar, cobijada en una concha de madreperla. No s\u00e9 a ciencia cierta si fue una ostra o una vieira la que hizo de matriz a la diosa. Lo cierto es que el genial pintor Botticelli inmortaliz\u00f3 en el Siglo XV la belleza de la rubia Simonetta en el Nacimiento de Venus emergiendo de una vieira, cuadro admirable que retiene en Florencia la Galer\u00eda\u00a0Ufizzi.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si no me equivoco, es una vieira la insignia de una conocida marca de combustibles y es este molusco uno de los tres s\u00edmbolos que se asocian al Patrono Santiago, los otros dos son el bast\u00f3n del pastor andante y la cruz de Santiago. Esa concha fue plato y escudilla para recibir el alimento que en los monasterios y paradores de la ruta a Santiago se le entregaba a los peregrinos. Las valvas de los moluscos fueron cuchara y plato, y la escudilla que tambi\u00e9n utiliz\u00f3 San Francisco de As\u00eds fue una concha marina\u00a0que en muchos libros de cocina aparece como \u201ccoquilla\u201d de San Francisco.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta ruta de peregrinaci\u00f3n hasta la catedral de Compostela fue de una importancia capital para la poes\u00eda espa\u00f1ola. Fue en buena parte la v\u00eda de penetraci\u00f3n de la poes\u00eda galaicoportuguesa.<\/p>\n<p align=\"justify\">La poes\u00eda castellana recibi\u00f3 aires de una nueva l\u00edrica a trav\u00e9s de la poes\u00eda de gallegos y portugueses, que la cultivaron en su lengua desde fines del Siglo XII, teniendo por modelos a los trovadores provenzales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y retomo el art\u00edculo: \u201cse sabe que los devotos que ya suman m\u00e1s de un milenio de peregrinaciones, en los primeros tiempos alzaron (en esas cercan\u00edas a las r\u00edas gallegas) la carcasa del alimento com\u00fan, m\u00e1s f\u00e1cil de cosechar y m\u00e1s a mano: es decir las ostras y las vieiras. Desde entonces los mariscos de las Finis Terrae fueron considerados los mejores del planeta.\u201d \u201cDicen que los mariscos fueron codiciados desde el paleol\u00edtico superior.\u201d\u00a0 M\u00e1s adelante el autor hace una interesante reflexi\u00f3n en torno del t\u00e9rmino \u201costracismo\u201d. En la antigua Grecia se pod\u00eda emitir un voto p\u00fablico contra los funcionarios o autoridades indeseables. Para ello los ciudadanos deb\u00edan escribir en una ostra el nombre del personaje repudiado para enviarlo al ostracismo. A\u00f1os despu\u00e9s el nombre del condenado se escrib\u00eda en trozos de arcilla, pero \u00e9sta es otro historia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ya entonces comenzaba la versi\u00f3n afrodis\u00edaca de los mariscos, en ese puerto (el del Pireo) donde las muchachas d\u00edscolas caminaban las polvorientas calles en sandalias de suela repujada con la palabra <em>\u201cs\u00edgueme\u201d.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">La que podr\u00eda seguir y seguir es esta historia de comidas, s\u00edmbolos y relatos, pero es hora de darle reposo a los viajeros de la palabra y de la buena mesa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota aclaratoria:Este art\u00edculo fue publicado el s\u00e1bado 7 de marzo de 1998 en el programa de radio\u00a0CAMPAMENTO LITORAL, emitido por Radio Universidad, ciclo en el que la escritora colaboraba\u00a0 con un micro semanal Para este s\u00e1bado ten\u00eda pensado contarles otra &hellip; <a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/la-escudilla-del-caminante\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0},"categories":[],"tags":[242],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3190"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3190"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3190\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3192,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3190\/revisions\/3192"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3190"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3190"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3190"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}