{"id":4465,"date":"2012-11-03T18:36:21","date_gmt":"2012-11-03T17:36:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/?p=4465"},"modified":"2014-08-28T09:27:26","modified_gmt":"2014-08-28T07:27:26","slug":"historia-de-las-castanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/historia-de-las-castanas","title":{"rendered":"Historia de las casta\u00f1as en la alimentaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0Este trabajo es una actualizaci\u00f3n de otro de fecha Febrero de 2009<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><span style=\"color: #800000; font-size: x-small;\">Dedicado a mi amigo <strong>Flavio Morganti<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/carlos-azcoytia\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2919\" title=\"Carlos Azcoytia\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/azcoytia1art.jpg\" width=\"100\" height=\"133\" \/><\/a>Escribir sobre la historia de las casta\u00f1as en la alimentaci\u00f3n es tambi\u00e9n hacerlo sobre los desheredados de la tierra, esos seres humanos que pasaron por la vida sin dejar huella o recuerdo alguno, aquellos que, en \u00e9poca de escasez, apenas pod\u00edan subsistir y que como norma ten\u00edan una alimentaci\u00f3n tan mon\u00f3tona como sus propias existencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para hacernos una idea, los m\u00e1s exacta posible, sobre el consumo de las casta\u00f1as tendr\u00edamos que ubicarlas tanto geogr\u00e1ficamente como en la historia conocida de la humanidad. En la actualidad \u00e9ste \u00e1rbol est\u00e1 presente en todos los pa\u00edses de la cuenca mediterr\u00e1nea, extendi\u00e9ndose por el norte a Europa central y las Islas Brit\u00e1nicas, as\u00ed como, al este, en el sur de Rusia.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El origen del casta\u00f1o es confuso y contradictorio, consecuencia de las referencias escritas que han llega hasta hoy, siendo la primera de ellas, al menos que yo sepa, la que nos dej\u00f3 Jenofonte (431-354 a.C.), el cual en su obra &#8216;An\u00e1basis&#8217;, libro V, 4-29, nos habla de los mosinecos, pueblo jaranero como pocos, como contar\u00e9 m\u00e1s adelante, que viv\u00edan cerca del mar Negro, y del que nos dice que \u00ab<em>En los graneros hab\u00eda muchas nueces lisas sin ninguna hendidura. \u00c9ste era su alimento principal, que herv\u00edan y coc\u00edan como pan<\/em>\u00ab, por lo que se deduce que en Grecia no era conocida la casta\u00f1a en esos momentos o al menos este hombre no las conoc\u00eda. Al margen de esto, y hablando de los mosinecos, Jenofonte tambi\u00e9n nos cuenta que los soldados hac\u00edan el amor delante de todos con las putas que les acompa\u00f1aban en un &#8216;<em>aqu\u00ed te pillo, aqu\u00ed te mato<\/em>&#8216; sin darles pudor, seguramente influidos por el gran poder energ\u00e9tico que les daban las casta\u00f1as, y para colmo algo que los griegos no entend\u00edan: estos soldados \u00ab<em>hablaban consigo mismos, re\u00edan y se pon\u00edan a bailar en cualquier sitio que encontrasen como si alguien pudiese verlos<\/em>\u00ab, lo que ya era el colmo, raz\u00f3n por la cual los consideraron b\u00e1rbaros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/castana2.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-4469\" title=\"castana2\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/castana2.jpg\" width=\"320\" height=\"512\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/castana2.jpg 320w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/castana2-187x300.jpg 187w\" sizes=\"(max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte tenemos la etimolog\u00eda de nombre de la casta\u00f1a (<em>Castanea sativa<\/em>) que proviene, seg\u00fan quien lo interprete, ya que en esto de la investigaci\u00f3n hay para todos los gustos,\u00a0 de la ciudad griega de Kastania, donde parece ser que fue llevada desde alguna regi\u00f3n del C\u00e1ucaso sobre el siglo V a.C., aunque los hay que defienden que la palabra tiene ra\u00edces indoeuropeas y donde &#8216;demuestran&#8217; que viene de la palabra Kas, de pinchar, por los pelos de sus erizos. Sea como fuere,\u00a0 no vamos a estar todo el d\u00eda d\u00e1ndole vueltas al nombre, todo hace indicar que el casta\u00f1o bien pudo ser explotado como alimento, independientemente de la utilizaci\u00f3n de su madera, por los griegos hace de esto ya m\u00e1s de 2.500 a\u00f1os, pasando de ah\u00ed al resto del mundo latino, atribuy\u00e9ndose a los romanos su expansi\u00f3n por todas las tierras conocidas hasta entonces, entre otros lugares Espa\u00f1a. Pero, siempre existe un pero, por estudios recientes palinol\u00f3gicos se sabe que ya exist\u00edan en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica casta\u00f1os, no se conoce de que especie, antes de la invasi\u00f3n romana, por lo que, de ser cierto, todas las teor\u00edas antes apuntadas se desmoronar\u00edan y donde llegar\u00edamos a la conclusi\u00f3n que sobre el origen de la casta\u00f1a nadie sabe nada de nada, como de casi todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las casta\u00f1as desde el mundo antiguo, hasta hace relativamente poco, por tener frutos de elevado valor energ\u00e9tico, eran utilizadas ampliamente por la poblaci\u00f3n rural, que las recolectaban directamente del monte para consumo inmediato o para conservarlas secas (pilongas); sin embargo no gozaron de la agricultura m\u00e1s avanzada, que vio principalmente en el casta\u00f1o un soporte adecuado para maridar vides (Jos\u00e9 Ignacio Cubero y Pedro S\u00e1ez). De hecho Julio Moderato Columela en el siglo I estudia, en su libro IV, 33, de sus &#8216;Doce libros de agricultura&#8217;, la plantaci\u00f3n de los casta\u00f1os de forma extensa, sin hacer referencia al fruto, la casta\u00f1a, como aprovechamiento alimenticio, por raro que nos pueda parecer y de donde sacamos conclusiones importantes sobre las t\u00e9cnicas y m\u00e9todos de plantarlos, trascribiendo lo que dice: \u00ab<em>El casta\u00f1o, se acerca a la naturaleza de los robles; por lo tanto, es a prop\u00f3sito para proveer de apoyos a las vi\u00f1as. La casta\u00f1a sembrada en una tierra agostada, nace prontamente. Se corta la planta a los cinco a\u00f1os, se renueva como el sauce, y la estaca que se hace de ella dura casi hasta el corte siguiente. Necesita una tierra obscura y suelta, y no le es contraria la arena gruesa h\u00fameda ni la toba deshecha; le acomodan las pendientes sombr\u00edas y septentrionales, pero teme el terreno denso y el rojo. La tierra seca y agostada hasta dos pies y medio de hondo se siempre por todo el invierno, desde el mes de noviembre. En el li\u00f1o las casta\u00f1as estar\u00e1n a una distancia de medio pie una de otra, pero los li\u00f1os (1) tendr\u00e1n entre s\u00ed espacios de cinco pies. La casta\u00f1a se pone en surcos cavados a nueve pulgadas de profundidad, y luego que est\u00e1n sembrados, antes de allanarlos, se clavan ca\u00f1as al lado de cada casta\u00f1o para que, sirviendo de se\u00f1ales, se pueda cavar y escardar a mano con m\u00e1s precauci\u00f3n. As\u00ed que tienen pies\u00a0 que poder trasplantar, lo cual ocurre a los dos a\u00f1os, se arrancan algunos de en medio de los li\u00f1os, de manera que quede un espacio de dos pies entre cada arbolito para que la espesura no debilite las plantas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El hecho de sembrarlas espesas es para prevenir diversos contratiempos que pueden sobrevenir, pues algunas veces se seca la casta\u00f1a por falta de humedad, o se pudre por abundancia de aguas; otras veces son devastadas por loa animales subterr\u00e1neos, como los ratones y los topos. Por este motivo se despueblan muchas veces los casta\u00f1ares nuevos, y cuando se han de repoblar vale m\u00e1s, si es posible, hacer bajar un varal de un \u00e1rbol inmediato, a manera de mugr\u00f3n, para propagarlos, es mejor que arrancarlo y plantarlo. Pues aqu\u00e9l, como no se ha movido de su lugar, arroja con fuerza; mientras que la que se ha arrancado de ra\u00edz y se ha plantado otra vez no se restablece hasta pasado dos a\u00f1os. Por lo cual es cosa sabida que semejantes bosques se forman mejor con casta\u00f1as que con barbados. Sembrando las casta\u00f1as a las distancias que se han descrito, caben en cada yugada dos mil ochocientos casta\u00f1os, los cuales dar\u00e1n f\u00e1cilmente, como dice Atico, doce mil apoyos. Porque los trozos cortados de la parte de la rama m\u00e1s inmediata al tronco suministran ordinariamente rodrigones que cada uno tiene la cuarta parte del trozo partido de alto a bajo, y los m\u00e1s retirados, que llaman segundos, dos que cada uno tiene la mitad. Esta especie de apoyo hendido dura m\u00e1s tiempo que la estaca cil\u00edndrica. La tierra se cava igual que si se tratara de una vi\u00f1a. Se debe de escamondar cuando tenga dos a\u00f1os y a\u00fan cuando tenga tres; ya que se le debe aplicar dos veces el hierro al principio de la primavera<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias a Amalia Lejavitzer, que se tom\u00f3 la molestia de traducirnos del lat\u00edn una receta de Apicio (siglo I) y un pasaje del libro &#8216;Medicinae ex holeribus et pomis&#8217; del agr\u00f3nomo Quinto Gargilio Marcial (siglo III), el cual tiene todo un cap\u00edtulo, el LVI, dedicado a la casta\u00f1a, podemos enriquecer este art\u00edculo de forma significativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De Apicio, del cual es especialista Amalia Lejavitzer por ser el centro de su tesis doctoral en la Universidad de M\u00e9xico, encontramos en su libro &#8216;De re coquinaria&#8217; la receta para hacer lentejas con casta\u00f1a (5 ,2 ,2 del libro), ex\u00f3tico plato como la mayor\u00eda de este autor, que dice: \u00ab<em>Tomas una cazuela nueva, y echas bastantes casta\u00f1as peladas. Agregas agua y un poco de sal de nitro, haces que se cocine. Una vez cocido, echas en el mortero pimienta, comino, semilla de cilantro, menta, ruda, ra\u00edz de laserpicio, poleo, mueles. Viertes vinagre, miel, garo; corriges el sabor <\/em>(literalmente templas) <em>con vinagre, y lo viertes sobre las casta\u00f1as cocidas. Agregas aceite, haces que hierva. Cuando haya hervido bien, lo machacas<\/em> (como si la majaras en el mortero). <em>Lo pruebas, si algo le falta, lo agregas. Cuando lo sirvas en un plato hondo, le agregas aceite verde<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De Quinto Gargilio Marcial, y enunciado anteriormente, nos lleg\u00f3 la siguiente informaci\u00f3n: \u00ab<em>Las casta\u00f1as son un alimento agradable, dif\u00edciles de digerir, verdes son da\u00f1inas, cocidas lo son menos. Asadas sobre la ceniza o en una vasija de barro, trituradas con miel, dadas en ayuno, ayudan a los que tienen tos. El agua en la que fueron cocidas, se da a los enfermos de celiaca, a los que\u00a0padecen disenter\u00eda y a los que escupen sangre<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del famoso m\u00e9dico griego Galeno de P\u00e9rgamo (siglo II) tambi\u00e9n nos llegaron hasta nuestros d\u00edas sus recomendaciones sobre la casta\u00f1a, seg\u00fan P\u00edo Font Quer en su &#8216;Diosc\u00f3rides renovado&#8217;, donde dice que\u00bb<em>le dan al cuerpo mas\u00a0 nutrimento que ninguna otra fruta salvaje; pero engendran ventosidades, hinchan y dan estre\u00f1imiento, provocan al apetito ven\u00e9reo y, comiendo en cantidad de ellas dan dolor de cabeza<\/em>\u00ab, peligrosa combinaci\u00f3n de bondades y maldades la de esta fruta &#8216;traicionera&#8217;, ya que est\u00e1 re\u00f1ido, por convenciones puramente sociales y de gusto, el tener ganas de hacer el amor y estar reventando por echar gases, lo cual se agrava si se tiene dolor de cabeza, complicado lo ten\u00edan los amantes casta\u00f1eros, de hecho el tirarse un pedo, desde siempre, se dijo que era tirarse una casta\u00f1a y con raz\u00f3n seg\u00fan vemos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No cambia la mentalidad y los gustos seg\u00fan pasan los a\u00f1os, ya que, en el siglo V, Casiano Baso en sus &#8216;Geop\u00f3nicas&#8217; hace casi el mismo estudio agron\u00f3mico sobre el \u00e1rbol como Columela, pero pasa de puntillas en lo referente a la utilizaci\u00f3n de las casta\u00f1as como alimento, pese a hacer referencias a las experiencias de D\u00eddimo, Damegeron o Bericio y que las denominaba bellotas de Zeus.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que en el &#8216;mundo civilizado&#8217; la casta\u00f1a no tuviera predicamento no quiere decir que no fuera el alimento b\u00e1sico de los habitantes de las monta\u00f1as, como ya he indicado, los cuales la ten\u00edan como imprescindibles en sus mesas, tom\u00e1ndolas, reci\u00e9n recolectadas o secas. La harina de casta\u00f1a, por su dulzura de sabor, se utilizaba para hacer pasteles y gachas, as\u00ed como sustituta de los cereales en la elaboraci\u00f3n de un pan de mala calidad pero necesario para subsistir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el libro de agronom\u00eda de Abu Zacaria Iahia (siglo XII), traducido por Josef Antonio Banqueri en 1802, en su Parte Primera, escribe sobre las distintas clases de \u00e1rboles de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, en donde en el art\u00edculo IX se detiene en los que llama \u2018Del plant\u00edo del \u00e1rbol cast\u00e1l que es el chah-bal\u00fath y el\u00a0 mismo del casta\u00f1o\u2019 y donde dec\u00eda que exist\u00edan de varias especies, seg\u00fan el tambi\u00e9n agr\u00f3nomo Abu-el-Jair, uno de casta\u00f1a grande y ancha, conocida como <em>amlisi<\/em>, o la muy lisa, y otro de cuya casta\u00f1a la c\u00e1scara interior, o pel\u00edcula, pegada a la pulpa se mondaba sin fuego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicho \u00e1rbol se criaba en tierra delgada y alta, seg\u00fan Ebn-Haj\u00e1j, de forma que si se necesitara plantarlo en tierra llana aconsejaba que se hiciera en arenales, siendo los m\u00e1rgenes de los r\u00edos los lugares id\u00f3neos, \u201c<em>por ser amantes de aires fr\u00edos<\/em>\u201d, continuando con los consejos de las distintas formas para plantarlos, terminando contando sus cualidades alimenticias con estas palabra: \u201c<em>Teniendo mucho tiempo en agua las casta\u00f1as secas, pilongas, se humedecen y suavizan el buen temperamento y son de alimento sano. Tambi\u00e9n lo son comidas fr\u00edas con miel, o calientes con az\u00facar. Si quer\u00e9is hacer, dice Anoch, pan de casta\u00f1as fresca no es menester m\u00e1s que ponerlas quebrantadas al sol un d\u00eda juntamente con un poco de panizo, de lo cual molido y amasado con levadura de harina de trigo se hace un pan muy bueno, y mejor que el de bellotas. Ebn-Haz\u00e9m dice que las casta\u00f1as son de mantenimiento<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se sabe que a mediados y finales de la Edad Media numerosas poblaciones de las monta\u00f1as italianas, desde las zonas alpinas al macizo de la Amiata y desde las monta\u00f1as de Liguria hasta los Apeninos, subsist\u00edan, durante gran parte del a\u00f1o, gracias las casta\u00f1as, sobre todo en \u00e9pocas de escasez de cereales, haciendo con ellas el llamado &#8216;<em>pan de \u00e1rbol<\/em>&#8216;. Los excedentes estaban destinados a abastecer a las ciudades, m\u00e1s como un producto de temporada que como alimento b\u00e1sico, y donde nos encontramos con el testimonio de Francesco Balducci Pegolotti (1310-1347), en su obra &#8216;La pr\u00e1ctica del comercio&#8217;, donde nos indica que las ciudades de N\u00e1poles, Mesina, Venecia y G\u00e9nova son mercados de casta\u00f1as. De igual forma el cronista Bonvesin de la Riva (1240-1315) nos cuenta de la importancia de este fruto en Mil\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En un libro escrito en Amberes en el a\u00f1o 1557 por Juan Xarava titulado \u2018Historia de las yerbas y plantas, sacadas de Diosc\u00f3rides de Anazarbeo y otros insignes autores, con los nombres griegos, latinos y espa\u00f1oles\u2019 dice sobre el casta\u00f1o y las casta\u00f1as lo siguiente: \u201c<em>El casta\u00f1o \u00e1rbol quiere los montes, y las aguas le son contrarias, reverdece hacia el mes de mayo, y lleva fruto en oto\u00f1o. Diosc\u00f3rides dice que las casta\u00f1as son astringentes y tienen igual virtud con las otras bellotas principalmente la mondadura que est\u00e1 debajo la corteza. La casta\u00f1a es buena cocida, y \u00fatil a los que hubieren bebido la ponzo\u00f1a que se dice ephemeron<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el m\u00e1s que curioso libro de los denominados raros que se le atribuy\u00f3 al gran maestro Leonardo da Vinci y que es una falsificaci\u00f3n conocido como el C\u00f3dice Romanoff, nos cuenta sobre una receta incluida en lo que denomina &#8216;Otras tres sopas sencillas&#8217;, elaborada con casta\u00f1as y cuya f\u00f3rmula est\u00e1 escrita como sigue: \u00ab<em>Golpead las casta\u00f1as con un martillo para quebrarlas y hervidlas primero en agua sola. Luego de un rato las sacar\u00e9is del agua y pelar\u00e9is todas las pieles que a\u00fan queden sobre ellas. A continuaci\u00f3n, las hervir\u00e9is suavemente durante m\u00e1s largo rato en un caldo de gallina hasta que est\u00e9n lo bastante blandas para pasar f\u00e1cilmente por el cedazo. Entonces, calentadlas con aceite, miel, sal y pimienta, adornadlas con peque\u00f1as hojas, y ya tendr\u00e9is la sopa de casta\u00f1as. Es beneficiosa contra las consecuencias de las mordeduras de ara\u00f1as salvajes, y tambi\u00e9n para mantener unidas las p\u00e1ginas de los libros<\/em>\u00ab. Esta receta nos da ejemplo, no de la versatilidad de la receta en s\u00ed, sino del engrudo que se formaba que lo mismo pod\u00eda servir como alimento, m\u00e1s o menos deseable, como crema bals\u00e1mica o, incluso, como pegamento del papel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De mediados del siglo XVI nos llega hasta la cocina actual un postre de la regi\u00f3n de la Toscana que es el emblema de esas tierras, me refiero al Castagnaccio, del que se tiene noticias por primera vez en el a\u00f1o 1553, cuando Ortensio Orlando escribe sobre esta receta, s\u00f3lo cit\u00e1ndola, en su libro &#8216;Commentario delle pi\u00f9 notabili et mostruose cose d\u2019Italia et altri luoghi\u00bb, t\u00edtulo que no le hace honores a la casta\u00f1a. Ya en el siglo XIX se le a\u00f1aden, para enriquecer este pastel pobre, otros componentes, como son pi\u00f1ones, pasas y romero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Francia los casta\u00f1ares, en esa misma \u00e9poca, formaban parte de los paisajes que pose\u00edan terrenos sil\u00edceos, sobre todo en las regiones del P\u00e9rigord, Limousin, Auvergne y las monta\u00f1as de Lyon, as\u00ed como en Vivarais y C\u00e9vennes, siendo en \u00e9ste \u00faltimo lugar donde, en el siglo XVI, las casta\u00f1as representaban el principal recurso econ\u00f3mico de la regi\u00f3n (Alfio Cortones). Bruyerin Champier, m\u00e9dico de Enrique II de Francia, en el siglo XVI escrib\u00eda: \u00ab<em>Para muchos pueblos las casta\u00f1as son como las cosechas, particularmente para los habitantes del Perigord y para las poblaciones que viven en las monta\u00f1as Cevenas. Yo, de hecho, cuando viajaba all\u00ed, me enter\u00e9 por los lugare\u00f1os de que pocas familias hay all\u00ed, exceptuando la nobleza, que se alimente de pan, a no ser el s\u00e9ptimo d\u00eda de la semana<\/em> (domingo) <em>o en las fiestas solemnes<\/em>\u00ab, para continuar: \u00ab<em>Para que se conserven durante largo tiempo se les monda la corteza flexible que se encuentra inmediatamente bajo el c\u00e1liz erizado de los pinchos; despu\u00e9s se quita la membrana pegada al cuerpo, que estropea el sabor; a continuaci\u00f3n procuran que est\u00e9n completamente secas. Para ello las posan as\u00ed sobre rejillas que luego cuelgan de las chimeneas; las conservan desecadas para utilizarlas: las cocinan por lo general con carne de cerdo en grandes calderos; y se las comen con mucho agrado a modo de guiso y de pan<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 1778, Faujas de Saint-Fond, habla sobre los habitantes de Thueyts de la siguiente forma: \u00ab<em>no ponen nada de pan en su sopa porque venden sus cereales para procurarse sal o para pagar al se\u00f1or; pero las casta\u00f1as les hacen las veces de pan; comen por tanto en sus comidas alternativamente una cucharada de sopa de la cual he hablado y casta\u00f1as cocidas en agua, que les gustan mucho, sobre todo cuando est\u00e1n hirviendo&#8230;<\/em>\u00ab<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Curioso nos puede resultar este documento de la Santa Inquisici\u00f3n de Espa\u00f1a donde se recoge la testificaci\u00f3n de una criada llamada Mar\u00eda Loriz, en el a\u00f1o 1486, sobre lo que se comieron unos jud\u00edos para festejar el fin del Kippur, en Zaragoza y que obra as\u00ed: \u00ab<em>&#8230; a noche cozieron dos dozenas de huevos en agua fasta que fueron duros, despu\u00e9s picaron parte dellos y los otros por picar todos rebueltos los mesclaron con miel, almendras, pasas, pinyones, castanyas secas y salsas molidas, olio e otras cosas, e lo fizieron todo junto bollir en una ca\u00e7uela dos o tres horas e al tiempo de comer se apartaron al estudio de Pere Navarro e con su madre e muger<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguiendo en Espa\u00f1a he de decir que encontr\u00e9 un peque\u00f1o tesoro en el libro titulado &#8216;Tratado de Agricultura General&#8217; escrito por el agr\u00f3nomo Gabriel Alonso de Herrera en 1513 y que de su edici\u00f3n de 1790 tengo una copia. En este tratado, en su Libro tercero, cap\u00edtulo XX, hace una ampl\u00edsima referencia a los casta\u00f1os y donde, al igual que los otros agr\u00f3nomos ya mencionados, indica la forma, cuidado y tiempo para su siembra, as\u00ed como, y aqu\u00ed salta la sorpresa, las utilidades de las casta\u00f1as y el provecho que pueden sacarse de ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos cuenta Alonso de Herrera que \u00ab<em>las casta\u00f1as son de grande mantenimiento y subsistencia, y dan grande fuerza, aunque en muchas partes (como en el Delphinado) hacen pan de ellas, secandolas, y moliendolas como trigo, y su harina es muy sabrosa, y aun comida de ma\u00f1ana restri\u00f1e el flujo del vientre, guardanse muy bien al humo en zarzos, y si comen muchas de ellas, engendran gruesos humores y melanc\u00f3licos en el est\u00f3mago, y opilan las venas<\/em>\u00ab. Contin\u00faa hablando de las casta\u00f1as asadas para decir de ellas que se ablandan mucho, perdiendo todo lo malo que tienen, siendo muy buenas en la sobremesa, ya que asientan el v\u00f3mito, reposan el est\u00f3mago y ayudan a digerir los alimentos y tambi\u00e9n facilitan la orina, para continuar de la siguiente forma: \u00ab<em>Ellas son recias de dixerir, y mas a los que son de complexion flem\u00e1tica, salvo comidas con miel o azucar antes de toda vianda<\/em>\u00ab, indicando m\u00e1s adelante que crudas son malas para los que tienen tos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n nos da Alonso de Herrera una f\u00f3rmula magistral para su uso en medicina al decirnos que su harina mezclada (sin darnos la proporci\u00f3n) con vino o vinagre es buena para aplicar en la tetas (SIC) con el fin de aliviar los dolores producidos por la hinchaz\u00f3n, sin especificar de que tipo. Quemando las cortezas de las casta\u00f1as, haci\u00e9ndolas polvo, mezcl\u00e1ndola con arrope y poni\u00e9ndola en la cabeza de los ni\u00f1os, dice Herrera, que son buenas para que les crezca el pelo, al igual que si se hace con los erizos y las hojas del casta\u00f1o; para terminar indic\u00e1ndonos que las c\u00e1scaras que est\u00e1n dentro, junto a la casta\u00f1a, cocida con agua de lluvia o de fuente, hasta que se gaste, por evaporaci\u00f3n, la tercera parte, bebida, hace que se restrinja el vientre, as\u00ed que es buena contra las diarreas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras estas recomendaciones, pseudo de farmacopea, termina su cap\u00edtulo XX, dedicado a las casta\u00f1as, hablando de las cualidades de la madera del casta\u00f1o con estas palabras: \u00ab<em>La madera del casta\u00f1o es de grande dura, as\u00ed para sotierra, como para encina, y nunca se carcome, ni tiene otros gusanillos, y es muy singular para maderamientos de casas, y a\u00fan para agua es buena, que dura mucho, y por eso se hacen de casta\u00f1os buenas canales de molinos, y buenas cubas para vinos. Dice Paladio, que no tiene otra tacha, sino ser pesada madera. De los casta\u00f1os se hacen buenos varales para varear otros \u00e1rboles, como son nogales, olivos y encinas. El agua que pasa por las ra\u00edces de los casta\u00f1os, es muy mala, y cruda, hace papos. Estos \u00e1rboles se queman pocas veces del yelo, por eso son buenos para amparos de los que se suelen elar, poni\u00e9ndolos aquella parte donde elar suelen<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a la vigencia de la obra de Alonso de Herrera durante casi tres siglos, es evidente que el crecimiento agrario hizo, salvo en las monta\u00f1as, que cayeran en el olvido las casta\u00f1as, las bellotas y otros comestibles alternativos, circunscribi\u00e9ndose su uso y cultivo a las regiones m\u00e1s deprimidas de Espa\u00f1a, como pueden ser los montes de Le\u00f3n, parte de Asturias y Galicia, as\u00ed como en puntos aislados del Macizo Central y otras regiones monta\u00f1osas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la llegada de la patata y el ma\u00edz en el siglo XVI a\u00fan fue peor para la casta\u00f1a, aunque hasta muy entrado el siglo XX fuera un alimento de supervivencia, sobre todo para la fabricaci\u00f3n de pan, de ah\u00ed que desde el norte de Extremadura hasta Asturias la \u00e9poca de la recolecci\u00f3n de la casta\u00f1a se lleg\u00f3 a convertir en una fiesta, ya que aseguraba un invierno c\u00f3modo, alimenticiamente hablando. De estas fiestas, de origen celta, ha llegado hasta nuestros d\u00edas la llamada del Magosto, que dependiendo del lugar var\u00eda su nombre, m\u00e1s adaptado a la lengua de cada sitio y la deformaci\u00f3n por el tiempo que por otra raz\u00f3n; as\u00ed en Portugal se llama Magusto, Magosta y Mag\u00ebstu en Cantabria, variando en otros lugares, como en el Pa\u00eds Vasco, que se llama Gaztainerre o Chaquet\u00eda en Extremadura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los celtas, a diferencia de los latinos, no ten\u00edan templos en los que adorar a sus dioses, un claro del bosque, del cual viv\u00edan, era un lugar de celebraci\u00f3n, siempre en contacto con la naturaleza, siendo su alimentaci\u00f3n, como bien dice Estrab\u00f3n (Siglo I a.C.) en su &#8216;Geograf\u00eda de Iberia&#8217;, para \u00ab<em>los serranos dos terceras partes del a\u00f1o comen bellotas<\/em> (tambi\u00e9n casta\u00f1as)<em>, que secan, machacan, muelen, haciendo con ellas pan para tener provisiones<\/em>\u00ab, de ah\u00ed quiz\u00e1 llegue la costumbre de celebrar al fiesta de la casta\u00f1a, ya que como vemos era el alimento b\u00e1sico de todo un pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las fiestas de Magosto se celebraban, y se celebran, a finales de octubre o principios de noviembre y donde el fuego y las casta\u00f1as son los principales protagonistas, como de forma magistral cuenta el antrop\u00f3logo Manuel Mandianes en su &#8216;Origen del Mangosto&#8217;: \u00ab<em>El d\u00eda 1 de noviembre, los celtas apaciguaban los poderes del otro mundo y propiciaban la abundancia de las cosechas con la celebraci\u00f3n de la fiesta samahaim, la cual era, para unos, el comienzo del invierno y, para otros, el final de verano; en todo caso era el principio de una nueva gestaci\u00f3n y de un periodo de intensa comunicaci\u00f3n entre los habitantes de \u00e9ste y del otro mundo. Se reun\u00eda una gran multitud porque era una fiesta obligatoria. Quien no asist\u00eda corr\u00eda el peligro de perder la raz\u00f3n. La fiesta era para los celtas una concentraci\u00f3n de lo sagrado en un tiempo y en un lugar determinados. Los mitos afirman que era el momento en el cual se hab\u00edan producido grandes acontecimientos c\u00f3smicos, y cuando ten\u00eda lugar la muerte tanto ritual como simb\u00f3lica del rey y su remplazamiento. Las ceremonias festivas actualizaban, celebraban y comentaban el origen m\u00edtico y la continuidad del mundo (J. de Vries, La religion des Celtes).\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Por las mismas fechas, los romanos celebraban las saturnales. El mundo de los esp\u00edritus se entreabr\u00eda y sal\u00edan personajes de pesadilla, las almas tenues, los cuerpos que hab\u00edan sido enterrados y las sombras. Todos se nutr\u00edan de los platos depositados sobre las tumbas. El d\u00eda exacto de la celebraci\u00f3n depende de la tradici\u00f3n oral. \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 buscas en el calendario una fiesta m\u00f3vil?\u00bb, le pregunta la musa a Ovidio. Pero si la fecha es variable, la \u00e9poca es inmutable: \u00abCuando la tierra es fecundada por las simientes que sobre ella se derraman\u00bb (Ovidio, Les fastes, lib. I, vv. 657-664 )<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s tarde la religi\u00f3n cat\u00f3lica, siempre tan oportunista y dada a borrar todo vestigio del pasado de cualquier cultura, hizo suyo estos eventos, cuando el Papa Gregorio IV (siglo IX) instituy\u00f3 el d\u00eda dedicado a Todos los Santos, sacralizando esta fiesta pagana en provecho propio, pol\u00edtica que utiliz\u00f3 tambi\u00e9n en Am\u00e9rica y otras partes del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consciente de que sobre la historia de este fruto, la casta\u00f1a, queda todav\u00eda mucho que contar, ya que fue alimento de la humanidad desde hace varios miles de a\u00f1os, doy por terminado este estudio, hasta ahora, haciendo menci\u00f3n de la industria del casta\u00f1o en Tenerife o las repoblaciones forestales de Argentina y Chile con \u00e9ste \u00e1rbol o quedarme con el sabor en la boca de los &#8216;marrons glac\u00e9s&#8217; o los guisos de carne de cerdo con casta\u00f1as, antes que desaparezcan de nuestros paisaje como consecuencia del chancro o &#8216;c\u00e1ncer del casta\u00f1o&#8217;, producido por hongo <em>Cryphonectria parasitica<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/castanera.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-4472\" title=\"castanera\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/castanera.jpg\" width=\"332\" height=\"288\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/castanera.jpg 332w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/castanera-300x260.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 332px) 100vw, 332px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Larga vida a los casta\u00f1os que pueblan nuestros montes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>COMPOSICI\u00d3N QU\u00cdMICA<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<div align=\"center\">\n<table style=\"width: 80%;\" border=\"1\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"30%\"><strong><em><span style=\"text-decoration: underline;\">En 100 gr<\/span><\/em><\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/td>\n<td width=\"12%\">\n<p align=\"center\"><strong>Fresca\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<\/td>\n<td width=\"14%\">\n<p align=\"center\"><strong>Asada\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<\/td>\n<td width=\"16%\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0 Cocida<\/strong><\/td>\n<td width=\"17%\">\n<p align=\"center\"><strong>Confitada (<em>marron)<\/em><\/strong><\/p>\n<\/td>\n<td width=\"24%\">\n<p align=\"center\"><strong>Pilonga<\/strong><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"30%\"><strong>Agua<\/strong><\/td>\n<td width=\"12%\">\n<p align=\"center\">57,3 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"14%\">\n<p align=\"center\">30,7 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"16%\">\n<p align=\"center\">65,45 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"17%\">\n<p align=\"center\">26,27 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"24%\">\n<p align=\"center\">12,5 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"30%\"><strong>Grasa<\/strong><\/td>\n<td width=\"12%\">\n<p align=\"center\">1,8<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"14%\">\n<p align=\"center\">1,7<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"16%\">\n<p align=\"center\">1<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"17%\">\n<p align=\"center\">0,6<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"24%\">\n<p align=\"center\">\u00a03<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"30%\"><strong>Prote\u00ednas<\/strong><\/td>\n<td width=\"12%\">\n<p align=\"center\">3,7<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"14%\">\n<p align=\"center\">6<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"16%\">\n<p align=\"center\">2,6<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"17%\">\n<p align=\"center\">2,7<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"24%\">\n<p align=\"center\">\u00a05<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"30%\"><strong>Gl\u00facidos<\/strong>.<\/td>\n<td width=\"12%\">\n<p align=\"center\">32,8<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"14%\">\n<p align=\"center\">53,2<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"16%\">\n<p align=\"center\">26,3<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"17%\">\n<p align=\"center\">67<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"24%\">\n<p align=\"center\">\u00a069<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"30%\"><strong>Fibra<\/strong><\/td>\n<td width=\"12%\">\n<p align=\"center\">2,1<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"14%\">\n<p align=\"center\">3,2<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"16%\">\n<p align=\"center\">2<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"17%\">\n<p align=\"center\">1,6<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"24%\">\n<p align=\"center\">\u00a05,4<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"30%\"><strong>Calcio<\/strong><\/td>\n<td width=\"12%\">\n<p align=\"center\">22,3 mg<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"14%\">\n<p align=\"center\">13,5 mg<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"16%\">\n<p align=\"center\">9 mg<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"17%\">\n<p align=\"center\">8 mg<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"24%\">\n<p align=\"center\">\u00a028,7mg<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"30%\"><strong>F\u00f3sforo\u00a0 <\/strong><\/td>\n<td width=\"12%\">\n<p align=\"center\">69<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"14%\">\n<p align=\"center\">42,3<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"16%\">\n<p align=\"center\">27<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"17%\">\n<p align=\"center\">26<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"24%\">\n<p align=\"center\">\u00a088<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"30%\"><strong>Vitamina B<sub>1<\/sub><\/strong><\/td>\n<td width=\"12%\">\n<p align=\"center\">159,3<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"14%\">\n<p align=\"center\">180<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"16%\">\n<p align=\"center\">23<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"17%\">\n<p align=\"center\">31<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"24%\">\n<p align=\"center\">125,6<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"30%\"><strong>Vitamina C<\/strong><\/td>\n<td width=\"12%\">\n<p align=\"center\">4,5<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"14%\">\n<p align=\"center\">7,8<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"16%\">\n<p align=\"center\">32<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"17%\">\n<p align=\"center\">0,5<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"24%\">\n<p align=\"center\">\u00a04<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"30%\"><strong>Valorenerg\u00e9tico<\/strong><strong><\/strong><\/td>\n<td width=\"12%\">\n<p align=\"center\">268 cal.<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"14%\">\n<p align=\"center\">174 cal.<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"16%\">\n<p align=\"center\">132 cal.<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"17%\">\n<p align=\"center\">300 cal.<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"24%\">\n<p align=\"center\">\u00a0345 cal.<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\">A\u00f1adido en junio de 2009:<\/p>\n<p>Nuestra compa\u00f1era Amalia Lejavitzer nos pas\u00f3 una traducci\u00f3n nueva que adjuntamos sobre la casta\u00f1a de Plinio, <em>Historia natural<\/em>, 23, 78, 150<\/p>\n<p>Castaneae vehementer sistunt stomachi et ventris fluctiones, alvum cient, sanguinem excreantibus prosunt, carnes alunt.<\/p>\n<p>\u201c<em>Las casta\u00f1as detienen con gran eficacia los retortijones del est\u00f3mago y del vientre, estimulan el intestino, son provechosas para la expectoraci\u00f3n de sangre, alimentan las carnes<\/em>\u201d.<br \/>\n(1). <span style=\"font-size: x-small;\">Li\u00f1o.- L\u00ednea de \u00e1rboles u otras plantas.<\/span><br \/>\n<script type=\"text\/javascript\">\/\/ <![CDATA[\nvar _gaq = _gaq || [];   _gaq.push(['_setAccount', 'UA-31227422-1']);   _gaq.push(['_trackPageview']);   (function() {     var ga = document.createElement('script'); ga.type = 'text\/javascript'; ga.async = true;     ga.src = ('https:' == document.location.protocol ? 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