{"id":4934,"date":"2013-03-02T12:28:03","date_gmt":"2013-03-02T11:28:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/?p=4934"},"modified":"2014-03-21T10:59:30","modified_gmt":"2014-03-21T09:59:30","slug":"pobres-sajonia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/pobres-sajonia","title":{"rendered":"Historia del primer \u2018Milagro Alem\u00e1n\u2019 a finales del siglo XVIII o el manuscrito de un c\u00f3nsul espa\u00f1ol informando sobre el hambre en la Baja Sajonia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/carlos-azcoytia\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2919\" alt=\"Carlos Azcoytia\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/azcoytia1art.jpg\" width=\"100\" height=\"133\" \/><\/a>Sorprende saber que el manuscrito que trascribo, un informe casi confidencial que trataba sobre la lucha contra la pobreza en Alemania, saliera a la luz con todo tipo de libertad por orden de Manuel Godoy y \u00c1lvarez de Faria, otro gran hombre a rehabilitar, en el \u2018Semanario de Agricultura y Artes dirigido a los p\u00e1rrocos\u2019 del a\u00f1o de 1803 y que sus lectores, que los hab\u00eda de todas las condiciones sociales en el agro espa\u00f1ol como veremos, se hicieran eco de dicha noticia e intentaran llevarla a la pr\u00e1ctica y no desde la iglesia, sino desde los estamentos y organizaciones laicas, entre las que se encontraba desde la Duquesa de Alba o el ayuntamiento de un peque\u00f1o pueblo de Logro\u00f1o, Leiva, entre otros muchos por poner ejemplos extremos, en un intento de parar la miseria de las gentes y as\u00ed mismo retrasar lo m\u00e1s posible los movimientos obreros que m\u00e1s tarde, con la Era Industrial, cambiaron todas las sociedades de nuestro entorno occidental europeo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El manuscrito al que hago referencia era un informe del C\u00f3nsul General Espa\u00f1ol en la Baja Baviera (Alemania) de Juan Baptista Virio, que informaba a su ministerio sobre los experimentos econ\u00f3micos y sociales contra la pobreza que hab\u00eda introducido con \u00e9xito y mucha imaginaci\u00f3n Benjam\u00edn Thompson, un ingl\u00e9s nacido en las colonias americanas, exilado por la independencia de Estados Unidos, y que tras el triunfo de sus ideas, como pudieron ser el invento de las cocinas de bajo consumo en combustibles o la erradicaci\u00f3n de la pobreza y su lucha contra el hambre en Sajonia, <a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/biografia-del-conde-de-rumford\" target=\"_blank\">ver su biograf\u00eda<\/a>, entre otros, le concedieron y fue conocido por su t\u00edtulo nobiliario: Conde de Rumford, persona a rehabilitar hist\u00f3ricamente y a la que la humanidad le debe tanto.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el informe del c\u00f3nsul espa\u00f1ol, notario de lo que ocurr\u00eda en la Baja Sajonia, tambi\u00e9n se hacen apreciaciones personales en lo referente a la dif\u00edcil situaci\u00f3n por la que pasaba el pueblo alem\u00e1n tras ser campo de batalla durante tantos a\u00f1os, haciendo de \u00e9l un documento excepcional para conocer, desde otra perspectiva, c\u00f3mo con imaginaci\u00f3n se puede recuperar la econom\u00eda de un pa\u00eds y llegar al pleno empleo, algo que los desprestigiados pol\u00edticos espa\u00f1oles de hoy, entre procesados, gobernantes, opositores y c\u00f3mplices todos, no est\u00e1n dispuestos a aprender.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin m\u00e1s dilaci\u00f3n trascribo sucintamente, sin comentarios, dicho manuscrito tan completo y que hasta el d\u00eda de hoy ha pasado inadvertido por casi todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<i>Los <\/i><i>inviernos rigurosos, la inestabilidad de varios ramos de comercio, la abundancia de forasteros que acude \u00e1 esta ciudad con la vana esperanza de hallar ocupaci\u00f3n lucrativa, quince mil criadas que ganan muy poco salario, y otras muchas abandonadas por su edad avanzada en un pueblo de 100.000almas, los impuestos sobre art\u00edculos de primera necesidad, y finalmente la natural inclinaci\u00f3n de los hombres \u00e1 la ociosidad, eran las causas de la pobreza que aqu\u00ed se experimentaba, y en que se confund\u00edan los pobres verdaderos con los abominables mendigos, diestros en ardides para excitar la compasi\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>La Sociedad patri\u00f3tica, establecida para fomentar las artes y oficios, abri\u00f3 una suscripci\u00f3n para acudir \u00e1 la asistencia de los pobres enfermos, al mismo tiempo que mejor\u00f3 la casa de correcci\u00f3n, y que consigui\u00f3 que las limosnas, que se recogiesen en las iglesias y en los cepos, no se diesen \u00e1 pobres ociosos, sino que se les obligase \u00e1 trabajar; para lo cual se encarg\u00f3 una junta de vecinos de administrar estas limosnas, comprando lino y tornos, y ense\u00f1ando \u00e1 hilar a los que deseaban aprender.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>El ejemplo de la Sociedad excit\u00f3 el celo de muchos \u00e1 visitar \u00e1 los pobres en sus albergues, y hallaron tanta miseria, que se convencieron todos en general de la necesidad de un establecimiento de caridad, y de una rigurosa polic\u00eda contra los vagos.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>El gobierno tom\u00f3 parte en la formaci\u00f3n de un plan aprovech\u00e1ndose de las luces de algunos distinguidos patricios, y resolvi\u00f3 que las limosnas que antes distribu\u00edan los limosneros de las iglesias, las rentas destinadas al socorro de pobres y lo que produjesen las colectas de los particulares celosos, se juntase en una caja, y estuviese \u00e1 disposici\u00f3n de la nueva junta general de caridad. Dicha junta nombr\u00f3 tres celadores para cada barrio, y se encargaron de este destino los vecinos m\u00e1s ricos y respetables, \u00e1 los que se les dio la instrucci\u00f3n siguiente.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>\u00abDiv\u00eddanse los indigentes en tres clases: \u00e1 saber, pobres, necesitados y mendigos: pobres son los que apenas ganan con su trabajo lo que necesitan para el d\u00eda: necesitados los que, \u00e1 pesar de que trabajan, no pueden ganar bastante para mantenerse: mendigos los que de ning\u00fan modo emplean sus fuerzas, \u00f3 no lo hacen como conviene, manteni\u00e9ndose de la beneficencia p\u00fablica \u00f3 privada. En un estado bien ordenado ha de haber muchos pobres, pocos necesitados, y ning\u00fan mendigo.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Los pobres decaen en la clase de necesitados por las enfermedades, la falta de trabajo \u00fa otra cualquiera desgracia: si entonces no se les socorre, venden lo poco que tienen y se hacen mendigos; y as\u00ed se ha de dirigir el principal cuidado de los celadores \u00e1 impedir estos extremos; descubriendo los necesitados y mendigos que hay en sus barrios; proponiendo los socorros que se les han de dar; \u00e9 informando de su aptitud para trabajar, y de los auxilios que se les deban continuar.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Ser\u00e1n matriculados todos los pobres sin distinci\u00f3n, siendo cristianos; (los; jud\u00edos han adoptado el mismo sistema para socorrer \u00e1 sus pobres) se les har\u00e1 un interrogatorio de su edad, patria, estado, ofici\u00f3 &amp;c. y se har\u00e1n los asientos con separaci\u00f3n en el libro, poniendo 1\u00b0 las familias, 2\u00b0 los viudos con hijos, y 3\u00ba los que viven solos, \u00f3 en compa\u00f1\u00eda de otros. Concluido este examen por los celadores, comprobar\u00e1n si es cierto, \u00e9 informar\u00e1n si \u00e1 alguna familia pobre se puede asociar alg\u00fan enfermo, \u00f3 ni\u00f1o, mediante una indemnizaci\u00f3n; si hay solteros de buenas costumbres que desde luego se puedan destinar; si los hay con oficio que puedan ense\u00f1ar en el instituto, \u00f3 que prefieran ejercerlo en sus casas, \u00e1 cuyo efecto se les dar\u00e1 que trabajar, si son zapateros, sastres,\u00a0 tejedores, torneros, carpinteros, &amp;c.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Hechas estas averiguaciones, conferenciar\u00e1n los celadores entre s\u00ed sobre las necesidades de estos pobres, como de ropa, asistencia, s\u00ed est\u00e1n enfermos, si tienen que desempe\u00f1ar algunas alhajas que les hagan falta, pagar alquileres, &amp;c. sobre todo lo cual pondr\u00e1n su parecer \u00e1 continuaci\u00f3n de cada interrogatorio particular.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Al mismo tiempo que el estado ofrece un socorro muy escaso al que puede trabajar, ser\u00e1 m\u00e1s generoso con los enfermos y ancianos. El m\u00e9dico y cirujano del cuartel los visitar\u00e1n, y recibir\u00e1n gratuitamente los medicamentos, y dem\u00e1s cosas necesarias conforme \u00e1 sus circunstancias.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Ning\u00fan necesitado recibir\u00e1 socorro alguno del celador, sino trabaja todo lo que pueda; y cuando no lo haga voluntariamente, se le har\u00e1 trabajar por fuerza en la casa de correcci\u00f3n, \u00f3 se le mantendr\u00e1 en ella toda su vida con la raci\u00f3n m\u00e1s escasa que sea posible. El socorro del necesitado no ha de exceder de aquello que \u00e9l no alcanza \u00e1 ganar para subsistir trabajando con todas sus fuerzas, y no con la desidia que algunos lo hacen. El temor del hambre y la escasez es el \u00fanico est\u00edmulo que mueve \u00e1 esta gente \u00e1 trabajar con vigor; y si ve el pan seguro por poco que haga, no hay que esperar el hacerla industriosa ni que conozca lo que valen sus manos, y las ventajas que le ofrece su laboriosidad para ganar con que vivir con aseo eindependencia.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Por estas consideraciones es preciso que la asistencia que se preste \u00e1 los sanos sea tan escasa, y la vigilancia tan grande, que no se extinga en ellos el anhelo de libertarse de la estrechez que padecen; siendo por otra parte muy equitativo que el hombre se mantenga por s\u00ed mismo: y as\u00ed han de averiguar los celadores qu\u00e9 oficio tienen los necesitados, \u00f3 en qu\u00e9, y cuanto pueden ganar por s\u00ed mismos, y cuidar\u00e1n de que se alojen juntos algunos solterones del mismo sexo, porque reunidos vivir\u00e1n con mas econom\u00eda y trabajar\u00e1n mas.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>A falta de otros c\u00e1lculos m\u00e1s exactos, ser\u00e1 menester atenerse \u00e1 lo que se ve en las casas pobres para arreglar los socorros. Quince \u00f3 diez y seis cuartos diarios es la cantidad que se puede considerar necesaria para cada pobre, viviendo solo, para vestido, comida, alquileres &amp;c., y aun este socorro solo se dar\u00e1 \u00e1 los enfermos, bastando doce cuartos para los sanos. Cuando vivan juntos algunos solteros solo se dar\u00e1n veinte y dos cuartos para cada dos de ellos; para tres, veinte y ocho, y para cada ni\u00f1o de dos \u00e1 cinco a\u00f1os, tres cuartos, y de cinco \u00e1 doce, cuarto y medio.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>La junta general se compone de cinco miembros del Senado presididos por un s\u00edndico del mismo, dos ancianos mayores del ayuntamiento y diez diputados de barrios, que han de ser hacendados, sin cuya circunstancia no pueden ejercer aqu\u00ed ning\u00fan oficio. Cada miembro de la junta tiene \u00e1 su cuidado algunos barrios y se entiende con los celadores de ellos: hay junta general los primeros jueves del mes en que se reconocen los asientos que lleva cada miembro \u00f3 director, y se toma raz\u00f3n de ellos por el Secretario. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>En el reglamento hecho por el Senado se manda socorrer \u00e1 los necesitados d\u00e1ndoles ocupaci\u00f3n; y para facilitarla, que se pongan escuelas de industria en varias partes de la ciudad en que se ense\u00f1e \u00e1 hilar, hacer calceta, y tejer; que los pobres de mala conducta se lleven \u00e1 la casa de correcci\u00f3n, en donde solo se les d\u00e9 lo que ganen, manteniendo \u00e1 los negligentes \u00e1 pan y agua, y aun en el cepo, s\u00ed fuese necesario; que se ponga el mayor cuidado en la ense\u00f1anza de los ni\u00f1os, como el \u00fanico medio de libertar \u00e1 las generaciones venideras de los peligros y da\u00f1os que ocasionan los vagos y ociosos; que los fondos de este instituto se saquen de una suscripci\u00f3n general \u00e1 que se convidar\u00e1 \u00e1 cada vecino, y se recoger\u00e1 por semanas \u00f3 meses lo que cada uno ofrezca, sin perjuicio de las demandas que se hagan con cajas cerradas, \u00e1 cuya carga de pedir estar\u00e1n sujetos todos los vecinos; que todas las instituciones piadosas den parte \u00e1 la junta general de las limosnas que hagan y de las personas socorridas; que los pobres extranjeros que no sepan oficio \u00fatil, salgan de la ciudad, y sean castigados si vuelven; que las centinelas, guardas \u00f3 empleados en la frontera arresten \u00e1 todo mendigo, pena de perder su empleo, y le conduzcan \u00e1 la casa de correcci\u00f3n, en que estar\u00e1, por primera vez, cuatro semanas; que no se deje entrar \u00e1 ning\u00fan mendigo extranjero, ni gente de mala traza, oblig\u00e1ndola \u00e1 retroceder por fuerza; que el particular que introduzca en carruaje \u00e1 tales personas pague por cada una 200 reales y lo mismo los que las den alojamiento; que los extranjeros que sin permiso hiciesen alguna demanda, sean conducidos \u00e1 la casa de correcci\u00f3n; que la tropa auxilie estos arrestos; finalmente que se formen rondas para impedir que se den limosnas en la ciudad ni fuera de ella, pena de 100 rs. \u00e1 el que las hiciere. El que quiera que lleve \u00e1 su casa \u00e1 los pobres y dentro de ella puede dar los socorros que guste \u00f3 enviar las limosnas \u00e1 la junta que las dar\u00e1 el destino que \u00e9l mismo indique.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Los ni\u00f1os de cinco \u00e1 doce a\u00f1os han de ganar \u00e1 lo menos la mitad de lo que necesiten para subsistir; los que pasen de doce a\u00f1os, todo lo que gasten; y los padres deben compensar con su mayor ganancia lo que dejan de ganar los ni\u00f1os m\u00e1s tiernos. Seg\u00fan esta regla no habr\u00e1 que mantener m\u00e1s que \u00e1 los decr\u00e9pitos \u00e9 inh\u00e1biles para el trabajo.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Examinaren los celadores \u00e1 punto fijo cual era el precio de los jornales de todo g\u00e9nero de obras en la ciudad; y al mismo tiempo los pobres, sus necesidades y aptitud para el trabajo; y en esta segunda parte advirtieron que pon\u00edan en uso todos los enga\u00f1os \u00e1 que les acostumbra la mendiguez para sorprender su buena fe.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>La junta adopt\u00f3 como principio fundamental la m\u00e1xima de dar \u00e1 los pobres por su trabajo menos de lo que ellos pudieran ganar sin dependencia del instituto, para estimular su actividad y amor al trabajo; porque el indolente y de mala conducta, que tuviese siempre seguro \u00e9ste recurso y en \u00e9l un buen jornal, no tenia est\u00edmulo para dejar su mala vida; y por otra parte quedar\u00edan los maestros de oficios en la necesidad de aumentar los salarios, si quer\u00edan hallar oficiales; lo cual era un gran perjuicio para el pa\u00eds, y se arruinar\u00edan nuestras f\u00e1bricas de algod\u00f3n, lana y tabaco.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>De siete partes de pobres se hall\u00f3 que las seis eran mujeres y ni\u00f1os, y que la ocupaci\u00f3n mas proporcionada para unos y otros era el hilar; as\u00ed porque esto se aprende breve, como porque la primera materia era barata, el despacho seguro (para Inglaterra), la labor propia de todos los tiempos, y que con igual beneficio la pod\u00edan desempe\u00f1ar los fuertes y los d\u00e9biles, los ancianos y los j\u00f3venes; y siempre que los pobres encontrasen ocupaci\u00f3n m\u00e1s lucrativa pod\u00edan dejar aquella.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Es circunstancia esencial no pagar las hilazas al peso, sino \u00e1 la medida, para evitar fraudes; y as\u00ed se vende el lino \u00e1 los pobres \u00e1 un precio bajo, y se les paga el hilado mas \u00f3 menos, seg\u00fan su finura y medida en las devanaderas. Esta labor se pagaba mucho m\u00e1s que en las dem\u00e1s f\u00e1bricas con el fin de que todos los hilados se llevasen al almac\u00e9n establecido al intento. A \u00e9l acude cada pobre con su libro en que se apuntan las hilazas que entrega, y tiene siempre en sus manos un testimonio de su aplicaci\u00f3n, que sirve para dar \u00e1 cada uno el socorro que merece seg\u00fan lo que trabaje y gane. A los que no saben hilar se les ense\u00f1a en tres meses, y luego se les regala un torno y una libra de lino para que comiencen \u00e1 trabajar de su cuenta; y despu\u00e9s se arreglan las limosnas conforme \u00e1 su capacidad y laboriosidad.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Luego que esto se estableci\u00f3 fueron disminuyendo las instancias de los pobres, y se consigui\u00f3 una regla infalible para distinguir la verdadera necesidad; pues siempre que alguno, gozando de salud, hab\u00eda dejado de ganar lo que pod\u00eda, era se\u00f1al de que hab\u00eda estado ocioso, \u00f3 de que hab\u00eda tenido otra ocupaci\u00f3n m\u00e1s lucrativa, y as\u00ed era escusado que por aquella semana pidiese socorro.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Este arreglo tuvo el m\u00e1s feliz \u00e9xito: cuando alguna vez sub\u00eda la suma de los socorros, era se\u00f1al de la desidia de los pobres, que abusaban de la confianza de los celadores, \u00f3 de la poca vigilancia de \u00e9stos; pero siempre que volv\u00edan \u00e1 seguirse con puntualidad las reglas indicadas, volv\u00eda tambi\u00e9n la aplicaci\u00f3n y aumentaba la cantidad de hilazas que al cabo de la semana llevaban \u00e1 el almac\u00e9n.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Las madejas se pagan seg\u00fan el n\u00famero de vueltas que den en una devanadera de determinada extensi\u00f3n: los pobres que las hab\u00edan de llevar ya devanadas comet\u00edan muchos fraudes, y fue necesario usar del rigor de cortar las que estaban faltas, y no pag\u00e1rselas, para obligarles \u00e1 usar de buena fe, y no enga\u00f1ar despu\u00e9s \u00e1 los compradores.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>A los muy ancianos, y \u00e1 los que padec\u00edan enfermedades incurables se les condujo al hospital, pagando el gasto que pod\u00edan hacer; y para la asistencia de los enfermos con familia se nombraron cinco m\u00e9dicos, cinco cirujanos, y cinco comadrones, entre los cuales se repartieron los barrios: siempre se ha procedido con los enfermos con mas generosidad, por no ser tanto de recelar las malas consecuencias.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>A los m\u00e9dicos se les encarga particularmente que asistan con la mayor atenci\u00f3n y cuidado en los principios de la enfermedad. Se entrega al doliente una papeleta impresa en que se escribe de mano el nombre del pobre y las se\u00f1as de su casa: con ella puede llamar al m\u00e9dico \u00f3 ir \u00e1 su casa, si la dolencia se lo permite, \u00e1 horas se\u00f1aladas. Si urge la asistencia lo nota el celador, y si necesita cirujano le da el m\u00e9dico otra papeleta impresa para que le llame. Los celadores tienen en su casa cantidad de papeletas para que, aun cuando est\u00e9n fuera, las encuentren los enfermos sin la menor dilaci\u00f3n. El m\u00e9dico nota en la papeleta del enfermo desde la primera visita cuantas hiciese, y acude la enfermera todos los d\u00edas \u00e1 su casa \u00e1 tomar las \u00f3rdenes. Al mismo tiempo tiene el m\u00e9dico un plan \u00f3 estado impreso con distintas columnas \u00f3 casillas en que apunta los nombres de los enfermos, su edad, cuando comenz\u00f3 \u00e1 curarlos, la enfermedad, duraci\u00f3n probable de ella, aptitud de cada doliente y de su familia para trabajar, medicamentos, dieta, y asistencia que recibe, el fin de la enfermedad y sus observaciones particulares.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>No han de tener los enfermos la menor noticia de estos estados, ni persona alguna de su casa \u00f3 familia. Un dependiente del establecimiento va los s\u00e1bados \u00e1 copiar estas notas en el libro de enfermos del director respectivo, y al lunes siguiente lo lleva al celador que corresponde.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Las recetas se escriben en papel marcado por el instituto, y con ellas, dan los boticarios, se\u00f1alados por el mismo las medicinas. Cuando el coste del medicamento pasa de 36 reales, no se ha de despachar sin dar parte en junta particular. No se asist\u00eda \u00e1 los pobres cuando las enfermedades eran largas, pues para \u00e9stos est\u00e1n los hospitales, sino \u00e1 los que padec\u00edan enfermedades ligeras y de que se pudiesen restablecer en poco tiempo: cuando pudiesen trabajar, aunque fuese con el auxilio de los asistentes, se les dejaba para que la misma naturaleza se fuese recobrando. A ninguno se asiste m\u00e1s de dos meses, y no estando restablecido en este tiempo, se dispuso que fuese al hospital. Tambi\u00e9n se suspenden los socorros de los enfermos que no hacen lo que les manda el m\u00e9dico.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Cuando un matrimonio gana poco y tiene muchos hijos, se env\u00edan \u00e9stos al hospicio, \u00f3 se entrega \u00e1 la madre alg\u00fan socorro en dinero, \u00f3 bien se fiaban algunos ni\u00f1os de menos de seis a\u00f1os al cuidado de mujeres pobres y de buena conducta, d\u00e1ndolas alguna asistencia.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>A todos los pobres se les impuso la obligaci\u00f3n de enviar \u00e1 sus hijos, desde seis hasta diez y seis a\u00f1os de edad, \u00e1 la escuela, para que en ella trabajasen las dos terceras partes del tiempo, y en la otra aprendiesen \u00e1 leer, escribir, contar, y las obligaciones del cristiano.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Se resolvi\u00f3 no socorrer \u00e1 familia ninguna por un ni\u00f1o de m\u00e1s de seis a\u00f1os; pues le debe enviar \u00e1 la escuela, en donde no solo se le paga su trabajo, sino que se le da un premio proporcionado \u00e1 su asistencia, juicio y aplicaci\u00f3n. Suele importar el que se reparte cada semana, una con otra, de tres \u00e1 cuatro reales \u00e1 cada ni\u00f1o \u00f3 ni\u00f1a, sin contar otras recompensas.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>As\u00ed no eran gravosos \u00e1 los padres, antes bien les serv\u00edan de mucho, alivio, porque cuantos m\u00e1s eran, m\u00e1s ganaban para mantenerse. Establecido este m\u00e9todo se desatendi\u00f3 absolutamente \u00e1 los padres que no enviaban \u00e1 sus hijos \u00e1 la escuela, y \u00e1, los que se resist\u00edan \u00e1 trabajar, y se consigui\u00f3 que los ni\u00f1os.se acostumbrasen desde su tierna edad \u00e1 mirar su manutenci\u00f3n como el premio de su trabajo. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>De la asistencia semanal que se da \u00e1 los pobres se va reservando el establecimiento una corta porci\u00f3n para pagarles el alquiler de sus casas.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><i>Principios del Instituto<\/i><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>A \u00faltimos de 1788 estaban hechos reglamentos, dispuestas escuelas para quinientos \u00f3 seiscientos adultos y otras para mil ni\u00f1os, y los celadores hab\u00edan formado ya listas de los pobres de sus barrios con notas suficientes sobre las circunstancias de cada uno. Entonces se hizo saber al p\u00fablico, que en adelante todo necesitado recibir\u00eda infaliblemente los socorros precisos: se distribuyeron listas impresas de todos los celadores, y se insertaron en el Calendario las calles que correspond\u00edan \u00e1 cada uno<b>, <\/b>\u00e1 fin de que ning\u00fan pobre pudiese alegar que no sab\u00eda \u00e1 quien dirigirse;y el vecindario supiese encaminarlos, que era el mayor favor que les pod\u00eda hacer: al mismo tiempo se esparcieron entre los pobres millares de instrucciones sobre el modo con que obtendr\u00edan la limosna, y como la deb\u00edan emplear. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Surtieron tan buen efecto estas diligencias, que nadie apenas en el pueblo dio ya limosna alguna, convencidos de que \u00e9ste era el verdadero y \u00fanico medio de desterrar la mendiguez: \u00e1 los pocos contraventores \u00e1 la ley, que proh\u00edbe dar limosna en las calles y puertas de las casas, se les env\u00eda\u00a0 la papeleta impresa, siguiente. \u201cLa junta de .caridad ha sabido que Vd. dio limosna \u00e1 un pobre el d\u00eda\u2026 a tal hora, contraviniendo al art\u00edculo&#8230;. de la ordenanza \u00a0de pobres: por tanto ruega \u00e1 Vd. que en el espacio de ocho d\u00edas s\u00e9 sirva enviar la cantidad de\u2026 como un don gratuito para el instituto, \u00f3 de entregarla al dador, que se presentar\u00e1 \u00e1 tal hora, y dar\u00e1 recibo. En defecto de esto se deber\u00e1 Vd. atribuir \u00e1 s\u00ed mismo el que se remita este asunto al conocimiento del juez \u00e1 quien corresponda dar la providencia necesaria\u201d.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>A varias personas parec\u00eda muy complicado \u00e9ste plan; pero la junta ha tenido la satisfacci\u00f3n de llevarlo \u00e1 efecto, y aun de irlo completando de a\u00f1o en a\u00f1o. Cada seis meses \u00e1 la entrada de la primavera, y del invierno renuevan los celadores las listas de los pobres anotando las novedades: dichas listas se hacen en la forma siguiente.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-4935\" alt=\"leiva1\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva1.jpg\" width=\"620\" height=\"374\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva1.jpg 620w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva1-300x180.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva1-497x300.jpg 497w\" sizes=\"(max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-4936\" alt=\"leiva2\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva2.jpg\" width=\"620\" height=\"394\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva2.jpg 620w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva2-300x190.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva2-472x300.jpg 472w\" sizes=\"(max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Y siguen las divisiones que expresan la menor edad, etc.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Los socorros que se repart\u00edan \u00e1 los pobres eran siempre iguales; porque aunque este m\u00e9todo parec\u00eda duro en algunos casos, se comprehendi\u00f3 desde luego que serian incalculables las malas consecuencias que se seguir\u00edan de un repartimiento desigual en una empresa de tan grande extensi\u00f3n: \u00e1 mas de que los pobres que han deca\u00eddo de una fortuna conocida siempre hallan m\u00e1s recursos en la beneficencia privada, \u00e1 la cual no se opone ning\u00fan establecimiento p\u00fablico.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Los pobres recibieron camas y vestidos, y se desempe\u00f1aron sus ropas; pero se les puso una marca indeleble, como si perteneciesen al instituto, y \u00e9ste los permit\u00eda usar mientras el individuo tuviese buena conducta.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Los celadores proponen las limosnas, los directores las acuerdan y son los fiscales de su distribuci\u00f3n. Cada celador tiene tres libros: uno es el registro de los pobres, otro el libro de caja, y el tercero el diario de los pobres no matriculados. En el registro se destina una hoja para cada pobre (con el mismo n\u00famero que tiene en otra parte el pliego en que se anotan sus circunstancias), y en ella se escriben en pocas palabras los socorros que recibe, novedades ocurridas con \u00e9l, enfermedades, aumento \u00f3 disminuci\u00f3n de familia &amp;c. En el libro de caja apunta lo que recibe y lo que gasta, y presenta la cuenta con claridad todas las semanas al director. En el diario apunta el celador lo ocurrido con los pobres no matriculados, enfermos, forasteros que han entrado furtivamente, casas sospechosas &amp;c.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Los directores informan \u00e1 la junta general de lo respectivo \u00e1 sus barrios: en ella, se extienden las resoluciones \u00e1 continuaci\u00f3n de dichos informes por escrito, y despu\u00e9s de registradas las resoluciones en los libros de los directores en que est\u00e1n apuntados los pobres de los barrios de su inspecci\u00f3n, y las limosnas que se les hacen se entregan \u00e1 los celadores, en cuyo poder quedan siempre, y por ellos dan cuenta semanalmente \u00e1 los directores de lo que gastan para que pongan su visto bueno. La tesorer\u00eda hace todas las semanas su balance, y todos los meses presenta sus cuentas \u00e1 la junta general al mismo tiempo que las de los directores, con las que se coteja.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>La experiencia ense\u00f1\u00f3 que no conven\u00eda fiar a losceladores el cuidado de comprar ydistribuir las ropas que se repart\u00edan \u00e1 los pobres; yas\u00ed se form\u00f3 una diputaci\u00f3n para ello, la cual manda hacer las camisas yvestidos \u00e1 los pobres al mismo tiempo que se les ense\u00f1aba esta ocupaci\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>A<\/i><i>los pobres extranjeros se les hospeda tres d\u00edas, ydespu\u00e9s se despachan con un socorro intim\u00e1ndoles que no vuelvan. El vecino que admita alguno en su casa sin dar parte \u00e1 la superioridad \u00f3 al celador se le multa con rigor a favor del instituto. Este publica dos veces al a\u00f1o el estado de sus haberes y gastos, y tiene siempre abiertos para \u00e9l p\u00fablico los libros en que est\u00e1n los asientos originales.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Socorr\u00eda \u00e9l instituto \u00f3 asociaci\u00f3n en los tres primeros a\u00f1os \u00e1 7.391 personas de todas edades, yla mayor parte mujeres, y hall\u00f3 tan grande la miseria de los que todav\u00eda no hab\u00edan mendigado, que no se pod\u00eda describir.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Importaron las limosnas semanales, en reales de vell\u00f3n<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>En los primeros ocho meses\u2026\u2026\u2026.. 645.000<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>En el segundo a\u00f1o\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026796.000<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>En el tercero\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u00a0 894.000<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>El coste de la primera ropa hubiera excedido de estas sumas considerables, si las damas de esta ciudad no hubiesen contribuido tan generosamente con camisas y vestidos luego que supieron la falta que hac\u00edan: sin embargo se gastaron en cada uno de los dichos tres a\u00f1os \u00e1 mas 90.000 reales en este ramo.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>No sali\u00f3 bien el acopiar patatas y combustible para venderlo \u00e1 los pobres \u00e1 un precio bajo, porque hab\u00eda robos: ellos rehusaban el comprar precisamente de los almacenes dispuestos: tomaban \u00e1 veces mucha provisi\u00f3n y la volv\u00edan \u00e1 vender; perd\u00edan el tiempo en ir y venir; y por \u00faltimo se gastaba mucho en almacenar tanta cantidad de comestibles. Mejor sali\u00f3 el que algunos celadores acopiasen para quince \u00f3 veinte familias que socorr\u00edan por este medio.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>El comprar tornos de hilar y otros enseres, y el mantener una escuela en que aprend\u00edan en los primeros a\u00f1os quinientos pobres \u00e1 hilar, cost\u00f3 mucho dinero; \u00a0porque se les indemnizaba el tiempo que empleaban en aprender, y hab\u00eda que sufrir el menoscabo de la mala labor que hac\u00edan: el total de estos gastos lleg\u00f3 \u00e1 110.000 reales; pero se ha conseguido que \u00e1 los tres a\u00f1os se contasen ya dos mil pobres que ganaban \u00e1 la semana de tres \u00e1 ocho reales en las horas que no pod\u00edan emplear en otra cosa, y que antes pasaban en la ociosidad. Ten\u00edan en su poder tres mil tornos, cuyo ruido anunciaba la mayor actividad en los albergues, en que antes reinaba la desidia y la corrupci\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Los ni\u00f1os que se juntaban en las escuelas estaban sumamente corrompidos de costumbres, y cost\u00f3 mucho acostumbrarlos al trabajo; pero se consigui\u00f3 con la dulzura y la perseverancia; \u00e1 lo que concurri\u00f3 la Sociedad patri\u00f3tica enviando \u00e1 su costa algunos j\u00f3venes \u00e1 las escuelas m\u00e1s celebradas para que aprendiesen su m\u00e9todo, y lo siguiesen en las del instituto.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>En los tres primeros a\u00f1os hubo 12.969 enfermos, y la curaci\u00f3n de uno con otro cost\u00f3 unos 16 reales, habi\u00e9ndose ahorrado mucho en no tener boticario asalariado ni hospital se\u00f1alado. Se destinaban algunas mujeres pobres para enfermeras cuando los pacientes no ten\u00edan quien les asistiese, y desempe\u00f1aron bien este encargo. Esto ha hecho ver \u00e1 la junta que en pocos casos recomendaba la experiencia el uso de los hospitales. El enfermo est\u00e1 con m\u00e1s gusto en su casa y cama entre sus gentes y vecinos, y puede emplear los ratos que lo permita su convalecencia en algunas labores f\u00e1ciles, sin acostumbrarse \u00e1 la ociosidad.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Los gastos sub\u00edan progresivamente; pues al paso que los particulares suspend\u00edan las limosnas, acud\u00edan los pobres al instituto: \u00e9stos al principio no trabajaban de provecho, y no se vean todav\u00eda los efectos de la reforma en la educaci\u00f3n: por eso se vio apurado el establecimiento; pero informado menudamente el p\u00fablico de su estado, continu\u00f3 su generosidad y de los caudales percibidos en dichos a\u00f1os qued\u00f3 un sobrante de 235.000 reales.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Examinados escrupulosamente los gastos se encontr\u00f3 negligencia en algunos celadores; que s\u00e9 disminu\u00eda la hilaza, y que crec\u00edan las limosnas en dinero; y se tomaron precauciones para evitar estos perjuicios En lugar de dar dinero se determin\u00f3 que la diputaci\u00f3n de f\u00e1bricas proporcionase labores \u00e1 los pobres en casa de los comerciantes, fabricantes y due\u00f1os de establecimientos de industria con quienes estaba de acuerdo: y se observ\u00f3 que de 276 pobres, que alegaban falta de trabajo, los 116 quisieron enga\u00f1ar con este pretexto para lograr la limosna; y de los 160 que aceptaron la ocupaci\u00f3n que se les busc\u00f3, m\u00e1s de la mitad la abandonaron por haber hallado otro trabajo m\u00e1s lucrativo. El empe\u00f1o de obligar \u00e1 los pobres \u00e1 trabajar para ganar su vida produjo en el a\u00f1o de 1791 \u00e1 1792 tres mil l\u00edos m\u00e1s de hilaza; se enviaron \u00e1 la escuela 300 ni\u00f1os m\u00e1s, y ahorr\u00f3 la asociaci\u00f3n 112.000 reales, que habr\u00edan usurpado los pobres ociosos.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Repetidas veces confirm\u00f3 la experiencia la absoluta necesidad de hacer depender la limosna del trabajo, la buena disposici\u00f3n de hacerles hilar, porque en la hilaza se ten\u00eda una medida segura de su aplicaci\u00f3n, y la precisi\u00f3n de observar con rigor las reglas establecidas, que los pobres procuraban traspasar con una multitud de pretextos, y afectando la mayor miseria, hasta que lograban excitar la compasi\u00f3n de los celadores: por eso era lo m\u00e1s penoso de su empleo el cerrar los o\u00eddos \u00e1 los clamores de los que no se aven\u00edan a las obligaciones prescritas para conseguir la limosna; pero era forzoso hacerlo, porque ocurrieron casos incre\u00edbles de la miseria que sufr\u00edan los pobres por no trabajar ni enviar sus hijos \u00e1 la escuela; en los que sirvi\u00f3 la experiencia de constante aviso para que no se cediese \u00e1 su empe\u00f1o, ni se introdujesen abusos, que en breve har\u00edan de la limosna un salario, que ganar\u00eda el favor \u00f3 la parcialidad, y les excusar\u00eda de trabajar. Tales limosnas aumentan el n\u00famero de ociosos, y la desgracia del vecino infeliz, laborioso y honrado, que ve al desidioso vivir de la beneficencia p\u00fablica, cuando \u00e9l no gana con toda su aplicaci\u00f3n lo necesario para vivir.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>En el a\u00f1o de 1793 ya se hab\u00edan disminuido una sexta parte las familias pobres, y los socorros y alquileres tambi\u00e9n se disminuyeron mucho; no por muerte, antes bien gozaban m\u00e1s salud y viv\u00edan m\u00e1s sanos, sino porque ya viv\u00edan de sus oficios.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>La prohibici\u00f3n de mendigar libert\u00f3 \u00e1 este vecindario de indecibles molestias, y con algunos vagos que se recog\u00edan y despachaban cada a\u00f1o, qued\u00f3 el pueblo limpio.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Ya se pueden excusar las escuelas de hilar para los adultos, entre los cuales se han repartido 3.354 tornos \u00e1 los mas aplicados \u00e9 industriosos; y \u00e1 todos se les da esta ocupaci\u00f3n cuando no tienen otra en que ganar m\u00e1s. Se calcul\u00f3 que ten\u00eda de costa unos 53 reales el procurar \u00e1 un pobre los medios de ganar al a\u00f1o, por malas que fuesen las circunstancias, cerca de 540 reales. El vestir \u00e1 los ni\u00f1os cost\u00f3 en cada a\u00f1o de los tres primeros 62.000 reales.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Despu\u00e9s que ocurri\u00f3 la junta de caridad \u00e1 las primeras urgencias, pudo destinar gran parte de sus fondos al m\u00e1s poderoso medio de disminuir la pobreza, que es la mejor educaci\u00f3n de la ni\u00f1ez. En las escuelas variaban de ocupaci\u00f3n y de salas al paso que iban creciendo: hilaban, hac\u00edan calcetas, tej\u00edan y cos\u00edan, aprendiendo al mismo tiempo la religi\u00f3n; y \u00e1 los diez y seis a\u00f1os se pod\u00edan recomendar con seguridad para servir en cualquiera casa, \u00f3 se destinaban \u00e1 oficios \u00f3 \u00e1 la marina. Al anochecer se abr\u00edan otras escuelas para los que trabajaban en casa de fabricantes y se quisiesen aprovechar de ellas, y aprender oficios para ganar la vida sin criarse en la delicadeza como plantas de invern\u00e1culos; y se les ocupa la imaginaci\u00f3n m\u00e1s bien que la memoria. Tambi\u00e9n se abren escuelas en los domingos adonde concurren 600 ni\u00f1os ocupados entre semana, y muchas criadas de las que tiene colocadas la junta.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Los fondos de esta instituci\u00f3n consisten en algunos impuestos sobre haciendas, bienes y ganancias, en la suscripci\u00f3n del vecindario, la colecta general por las casas de los que no suscriben, los donativos, y 3.000 huchas de hoja de lata repartidas en varias casas y escritorios de los comerciantes para dar ocasi\u00f3n \u00e1 los hijos, criados y negociantes de ejercitar su piedad, y presentarlas \u00e1 los forasteros \u00e1 fin de que hagan alg\u00fan bien sin que les moleste el aspecto de la miseria. Tambi\u00e9n se presentan en los banquetes (1) con el mismo fin; y de estas huchas se sacan al a\u00f1o m\u00e1s de 130.000 rs.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Tambi\u00e9n se han hecho \u00e1 este establecimiento legados que un a\u00f1o con otro han importado cerca de 18.000 reales, y unos 10.000 la mitad de lo que se ha hallado en los cepos de las iglesias, y las colectas extraordinarias en las mismas 136.000 rs.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Mucho cost\u00f3 el construir, un edificio para escuela de los ni\u00f1os pobres, y el mantener \u00e1 los necesitados en el invierno de 1795 \u00e1 96: val\u00eda el pan muy caro, y se recogieron de las suscripciones grandes sumas, con que se hicieron acopios de trigo para repartir el pan \u00e1 un precio moderado \u00e1 los que lo pidiesen mediante una esquela de alg\u00fan suscriptor. Tambi\u00e9n se gastaron muchos caudales en hacer 75 habitaciones en que se acomodaron 212 pobres, que no pod\u00edan pagar los alquileres de sus casas, por haber subido mucho el precio de \u00e9stas.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Se manten\u00edan los pobres con un brebaje que tomaban dos veces al d\u00eda, compuesto de un supuesto caf\u00e9, avena, ra\u00edz de achicoria y otros tales ingredientes tostados, que se vend\u00edan. Algunos estaban debilitados con tan miserable comida, y fue preciso enviarlos al hospital: en este estado trat\u00f3 el instituto de aprovecharse de los establecimientos que S\u00edr Benjam\u00edn Thompson, Conde de Rumford, \u00a0hab\u00eda hecho en Munich para mantener \u00e1 los pobres y desde luego mand\u00f3 hacer un horno conforme al modelo que envi\u00f3 el mismo. No faltaron preocupaciones y dificultades que vencer para que los pobres se alimentasen con la sopa de R\u00fcrhford, y no fue poco el conseguir que desde los principios se aviniesen doce pobres \u00e1 comerla: en pocos d\u00edas se aumentaron hasta setenta los que se manten\u00edan con ella; y despu\u00e9s se daba la sopa como premio \u00e1 los que la merec\u00edan en las escuelas. A mas de los que socorr\u00eda con ella el instituto, la pidieron hasta 110 personas: \u00e1 cada una se daba su raci\u00f3n de dos libras, que no costaba tres cuartos.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Para quince mil raciones se gastaban<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-4937\" alt=\"leiva3\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva3.jpg\" width=\"447\" height=\"254\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva3.jpg 447w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva3-300x170.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 447px) 100vw, 447px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-4938\" alt=\"leiva5\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva5.jpg\" width=\"559\" height=\"63\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva5.jpg 559w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva5-300x33.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva5-500x56.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 559px) 100vw, 559px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Los celadores repart\u00edan instrucciones impresas sobre el modo de condimentar esta sopa, \u00e1 fin de extender cuanto fuese posible su consumo entre la gente pobre. Para mantener una familia de siete personas se requieren<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-4939\" alt=\"leiva4\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva4.jpg\" width=\"449\" height=\"221\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva4.jpg 449w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva4-300x147.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 449px) 100vw, 449px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>El d\u00eda antes por la tarde se ponen en la olla los guisantes y cebada mondada con el agua para que se ablanden: para comer \u00e1 las doce del d\u00eda se enciende la lumbre en un rinc\u00f3n del fog\u00f3n \u00e1 las siete de la ma\u00f1ana, y sobre ella se coloca la olla, cuya tapa ha de ser muy ajustada, y el fuego muy suave, y aun se disminuir\u00e1 al paso que vaya cociendo. Se consume as\u00ed muy poca lumbre, y aun menos si la olla es chata, y no alta como las que regularmente se usan. Luego que han cocido los guisantes y cebada de dos horas \u00e1 dos y media, se a\u00f1aden las patatas mondadas y la sal; una hora despu\u00e9s se pone el tocino \u00f3 la carne; y un cuarto de hora antes de comer se echa el vinagre; se corta el pan en pedacitos peque\u00f1os cuadrados, y encima se vierte la sopa. Cuando no hay pan dur\u00f3 se puede fre\u00edr el que se hubiere cortado del modo dicho, \u00e1 fin de darle la dureza necesaria para que obligue \u00e1 mascarle, circunstancia indispensable para la mejor digesti\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Mientras est\u00e9 la sopa cociendo se menea alguna vez para que no se pegue, se mezcle bien, y se disuelvan enteramente los ingredientes. Cuanto m\u00e1s espesa, es m\u00e1s nutritiva;pero si se quiere caldosa es necesario a\u00f1adirle una d\u00e9cima parte m\u00e1s de agua.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Habiendo estado bien tapada la olla no debe menguar, de dichas 15 libras y cinco onzas, m\u00e1s que una libra y cinco onzas, y quedar\u00e1n siete raciones de \u00e1 dos libras, que es m\u00e1s de lo que pueden consumir siete personas; y as\u00ed se guarda algo para el almuerzo, merienda \u00f3 cena, sin necesidad de comer pan.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Con la sal y vinagre, y la corta porci\u00f3n de carne \u00f3 tocino se hace esta comida muy sabrosa: s\u00f3lo que es preciso aderezarla con aseo y cuidado, y que est\u00e9 mucho tiempo sobre un fuego lento, cuando menos cinco \u00f3 seis horas.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Se puede variar de muchas maneras con otros ingredientes, y legumbres que ofrezcan las diferentes estaciones. Pero no se han de omitir las patatas ni la cebada mondada.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>En lugar de tocino \u00f3 carne de cerdo se puede usar de carne de vaca salada \u00f3 cecina, cebollas picadas y fritas en grasa, y dos \u00f3 tres sardinas \u00f3 arenques machacados.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Si se quiere hacer esta comida m\u00e1s agradable, aunque cueste algo mas, se echan cuatro libras de patatas en lugar de dos libras y cinco onzas; se mondan cuando est\u00e1n \u00e1 medio cocer, se desmenuzan, se a\u00f1aden cuatro onzas de harina con un poco de sal y pimienta, y se hacen almondiguillas, que cuecen en la sopa hasta que naden en ella.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Aun cuando no hay verduras se la puede dar cada d\u00eda un gusto \u00f3 sabor diferente.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Ha surtido muy buen efecto el arbitrio de animar \u00e1 algunos particulares \u00e1 que dispusiesen dicha sopa en varias partes de la ciudad, y la vendiesen \u00e1 cuantos la necesitasen ganando en ella un corto inter\u00e9s. De esta suerte se ahorraba el tiempo y combustible que cada familia hab\u00eda de gastar en su casa en hacerla. El esmero con que algunos desempe\u00f1aron este encargo fue no menos \u00fatil \u00e1 muchas personas en tiempo de carest\u00eda, que hallaban esta comida aderezada en sus barrios, que al instituto, que tuvo menos que socorrer.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>En Marzo de 1800 se volvi\u00f3 \u00e1 encargar \u00e1 los celadores que procurasen el que varios individuos preparasen dicha sopa en sus respectivos barrios, y se advirti\u00f3 que un d\u00eda con otro se manten\u00edan \u00e1 raz\u00f3n de diez maraved\u00eds 200 ni\u00f1os, y que el n\u00famero de personas que hab\u00edan comido la sopa en el a\u00f1o anterior se acercaba \u00e1 50.000. Nadie se queja de que le haya causado la menor indisposici\u00f3n, y aseguran que en tiempo de la mayor carest\u00eda pod\u00eda comprar cualquiera por tres \u00f3 cuatro cuartos una raci\u00f3n suficiente para hartarse.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Las ventajas de esta invenci\u00f3n se conocer\u00e1n si se advierte el precio que tienen los v\u00edveres, que de ocho a\u00f1os \u00e1 esta parte se ha duplicado y triplicado el del pan de centeno, de las patatas, de la manteca, de la carne, de la turba &amp;c. Sin este establecimiento hubieran perecido muchos, hubieran crecido los vicios, los robos y muertes, y hubiera padecido infinito todo el vecindario.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Tratase <\/i><i>ahora de dar mayor extensi\u00f3n \u00e1 las ideas ben\u00e9ficas del instituto, haciendo un hospital, dando mayor ensanche \u00e1 la casa de partos, y tomando alguna providencia prudente para dar ocupaci\u00f3n \u00e1 muchas mujeres y evitar infinitos males. Tambi\u00e9n se desea abrir ciertas salas \u00f3 piezas, en los barrios de la ciudad en donde las madres puedan dejar con seguridad \u00e1 sus hijos cuando se vayan \u00e1 su trabajo, y que no pierdan el jornal muchos centenares de ellas por acudir \u00e1 este cuidado: y aun algunos centenares de muchachos de ambos sexos podr\u00edan frecuentar las escuelas del instituto en lugar de quedarse en su casa con el cuidado de sus hermanos menores.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Se desea hallar un medio de evitar que las madres enfermizas cr\u00eden \u00e1 sus hijos y perpet\u00faen en ellos sus dolencias; y formar un establecimiento, como el de Londres, en que se endurezcan los muchachos pobres desde su tierna edad para el servicio del mar, sac\u00e1ndoles de una ocupaci\u00f3n femenil en que no ganan m\u00e1s que doce reales por semana, lo que no les alcanza para subsistir en llegando \u00e1 ser grandes.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Quisiera igualmente el instituto tener una casa bien dispuesta que sirviese de asilo \u00e1 las j\u00f3venes extraviadas, al modo de las que hay en Inglaterra. As\u00ed se podr\u00eda contener la disoluci\u00f3n que ha crecido tanto, que solo podr\u00e1 esperar su remedio radical otra generaci\u00f3n m\u00e1s venturosa.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>En suma se extienden sus conatos \u00e1 procurar que en las c\u00e1rceles no se mezclen las personas de quienes se puede esperar enmienda, y que se hagan laboriosas y virtuosas con los delincuentes incorregibles de quienes solo aprender\u00edan \u00e1 confirmarse en sus vicios y \u00e1 fraguar nuevos delitos.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Se han borrado muchos pobres de la matricula del instituto: 1\u00ba por no haber enviado \u00e1 sus hijos \u00e1 la escuela: 2\u00ba por no haber querido hilar: 3\u00ba por haberse ido: 4\u00ba por haber mudado de casa sin permiso: 5\u00ba por rateros, embusteros, viciosos \u00e9 insolentes: 6\u00ba por haber cobrado dos socorros juntos, \u00f3 haber vendido los que se les daban.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>El establecimiento ha procurado animar \u00e1 los sirvientes y jornaleros de ambos sexos, \u00e1 que hiciesen algunos ahorros, y la comisi\u00f3n nombrada para guard\u00e1rselos inform\u00f3 que en 1791 se hallaban en su poder 150 dep\u00f3sitos desde 90 hasta 1.200 reales; que cada mes tra\u00edan los criados, y otras personas, por consejo de sus amos, algunas monedas por el aliciente del inter\u00e9s que ganaban; y as\u00ed se acostumbraban \u00e1 vivir con cuenta y raz\u00f3n y \u00e1 economizar. Muchos amos ponen \u00e1 sus sirvientes, al recibirlos, la condici\u00f3n de que hayan de guardar una parte de su sueldo, y desde entonces se han aumentado mucho los dep\u00f3sitos mencionados. El instituto desea que se formen Sociedades que promuevan iguales ahorros entre las clases m\u00e1s pobres del pueblo, y que se depositen en la tesorer\u00eda de la asociaci\u00f3n, que pagar\u00e1 su inter\u00e9s correspondiente \u00e1 los due\u00f1os, y teniendo el capital \u00e1 su disposici\u00f3n evitar\u00e1 que muchas familias caigan en la miseria, por carecer \u00e1 veces de una corta suma.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>En el a\u00f1o de 1798 pose\u00eda el establecimiento en dinero puesto \u00e1 intereses, primeras materias y manufacturas 1,429.000 reales. La administraci\u00f3n de la caja estaba al cuidado de ciudadanos respetables y acomodados, que se repartieron los cuidados de cobrar, pagar, llevar asientos &amp; c., y se daba al p\u00fablico la cuenta de todo por medio de la imprenta.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Desde el principio de este establecimiento no se permite mendigar en Hamburgo. En 1788 se condujeron 446 mendigos \u00e1 la casa de correcci\u00f3n (2), y en el siguiente 147. En los diez primeros a\u00f1os se despacharon, d\u00e1ndoles algo para el camino, 3.081 pobres extranjeros. El que necesita socorro ya sabe que no tiene m\u00e1s que presentarse al celador de su barrio, que le socorre seg\u00fan sus circunstancias d\u00e1ndole que trabajar: el hombre \u00f3 mujer mas pobre de esta ciudad puede ganar \u00e1 la semana de 12 \u00e1 13 reales, y si no le alcanza para subsistir recibe una limosna.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b><i>\u00a0<\/i><\/b><i>En los mismos diez a\u00f1os se recibieron en la escuela de industria 2.698 ni\u00f1os, y se les ense\u00f1\u00f3 la religi\u00f3n, \u00e1 leer, escribir, contar, coser, hacer media, hilar, hacer bramante, &amp;c. y en las dem\u00e1s escuelas del instituto 4.833, de los cuales se dedicaron muchos \u00e1 varios oficios y \u00e1 la marina. Todos recibieron vestidos con que se presentaban aseados en las escuelas de los domingos.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Por medio de los celadores, que son 180, y de los dependientes se saben todas las necesidades del pueblo; y como se visitan semanalmente todas las moradas de los pobres, se descubren con facilidad los delitos y los delincuentes. Los m\u00e9dicos y cirujanos nombrados evitan que los infelices se entreguen \u00e1 curanderos y charlatanes que los echaban \u00e1 la sepultura. Los pobres, cuya miseria crec\u00eda al paso que el n\u00famero de sus hijos, hallan ahora mayor alivio cuantos m\u00e1s tienen, envi\u00e1ndolos \u00e1 las escuelas, \u00f3 recibiendo por cada uno de tierna edad un socorro.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Todos los domingos celebra junta una diputaci\u00f3n de los directores m\u00e1s ancianos del establecimiento para tratar de socorrer y auxiliar \u00e1 los pobres que trabajan, y que no les falte que hacer: se han habilitado y levantado para siempre muchas familias, que sin esto hubieran ca\u00eddo en la mendiguez; y aunque no en todas ha producido igualmente tan buenos efectos el socorro, siempre se ha conseguido el gran bien de libertar de la miseria \u00e1 705 familias, sin que pase el coste de lo que se les ha dado de 120 reales por cada una. As\u00ed se han acostumbrado \u00e1 vivir de su sudor, y el instituto no ha tenido necesidad de acudirles con limosnas; logr\u00e1ndose otra cosa m\u00e1s importante, que es la reforma de sus costumbres.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>En los primeros a\u00f1os de este establecimiento hab\u00eda en Hamburgo 7.391 pobres, sin contar los de la casa de hu\u00e9rfanos, de la de correcci\u00f3n y del hospital. En los diez primeros a\u00f1os, desde 1788 hasta 1799, qued\u00f3 reducido este n\u00famero \u00e1 2.689, sin embargo de que la carest\u00eda era grande. Todos estos est\u00e1n vestidos, mantenidos y ocupados en las labores.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Los 1.592 tienen de 60 \u00e1 100 a\u00f1os.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>908 de 40 \u00e1 60 con enfermedades cr\u00f3nicas.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>189 estropeados y de menos de 40 a\u00f1os.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Ninguno de ellos se podr\u00eda mantener por s\u00ed en ning\u00fan pa\u00eds por favorable que fuese, y principalmente hab\u00edan de estar \u00e1 cargo del Estado.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>En lugar de 2.225 ni\u00f1os que se matricularon \u00e1 los principios, solo hab\u00eda \u00e1 los diez a\u00f1os 401. En el mismo tiempo se borraron de la matr\u00edcula 840 familias que ganaban para su manutenci\u00f3n y no necesitaban socorros. De todo lo cual se que el obligar \u00e1 los pobres \u00e1 ser laboriosos es el medio m\u00e1s directo de disminuir la pobreza.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>El bien que ha hecho \u00e1 esta ciudad el instituto de pobres se ve en el plan siguiente.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-4940\" alt=\"leiva6\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva6.jpg\" width=\"418\" height=\"211\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva6.jpg 418w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/leiva6-300x151.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 418px) 100vw, 418px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>En dicho a\u00f1o de 98 \u00e1 99 hacia el instituto algunas anticipaciones \u00e1 237 pobres, y cuidaba de la educaci\u00f3n de 1.045 ni\u00f1os, cuyos padres se manten\u00edan por s\u00ed mismos.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b><i>Nota. <\/i><\/b><i>Si se quisiese imitar el ejemplo de Hamburgo en nuestras ciudades, no ser\u00edamos tantos centenares de infelices como sostiene una caridad mal entendida \u00e1 las puertas de las iglesias, de las catedrales y conventos del Reyno (se refiere a Espa\u00f1a). Crecer\u00eda nuestra industria, se mejorar\u00eda la educaci\u00f3n, y, lo que m\u00e1s importa, las costumbres, siempre pervertidas entre los pordioseros, que solo estudian en excitar nuestra compasi\u00f3n con las expresiones m\u00e1s tiernas de una religi\u00f3n santa que ultrajan con su vida licenciosa. Verg\u00fcenza es que una naci\u00f3n tan piadosa como la nuestra tenga que aprender de los protestantes el mejor modo de ejercitar la caridad, y que habi\u00e9ndose repetido tantas veces los mejores medios de socorrer \u00e1 los pobres, establecidos en Munich, en Londres, en Ginebra, en Par\u00eds y en Hamburgo, no se hayan imitado tan importantes instituciones en nuestras grandes poblaciones inundadas de mendigos que incomodan al vecindario, debiendo vivir de su sudor y trabajando en las ocupaciones que una buena polic\u00eda les debe proporcionar.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: small;\">(1)\u00a0\u00a0 Al salir de un banquete en Hamburgo hay la indecente costumbre de regalar algunas monedas \u00e1 los criados de la casa, que se presentan \u00e1 este fin. Los due\u00f1os de las casas aprovechan cualquiera pretexto para hacer contribuir \u00e1 la hucha: v. g. al convidado que mancha el mantel se le hace echar en tono de chanza alguna moneda, y con este motivo dan tambi\u00e9n algo los circunstantes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: small;\">(2)\u00a0\u00a0 Antes se hilaba en \u00e9sta el pelo de vaca seco para tapetes de invierno; pero se not\u00f3 que era perjudicial \u00e1 la salud, y ahora se hila humedecido.<\/span><\/p>\n<p><script type=\"text\/javascript\">\/\/ <![CDATA[\nvar _gaq = _gaq || [];   _gaq.push(['_setAccount', 'UA-31227422-1']);   _gaq.push(['_trackPageview']);   (function() {     var ga = document.createElement('script'); ga.type = 'text\/javascript'; ga.async = true;     ga.src = ('https:' == document.location.protocol ? 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