{"id":4993,"date":"2013-11-18T00:27:03","date_gmt":"2013-11-17T23:27:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/?p=4993"},"modified":"2013-11-18T18:28:43","modified_gmt":"2013-11-18T17:28:43","slug":"rossini","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/rossini","title":{"rendered":"Biograf\u00eda del gourmet y compositor Gioacchino Rossini"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong><span style=\"font-size: xx-small;\">El presente trabajo fue publicado en el a\u00f1o 1994 en el portal del mi anterior editorial de libros y de cuyo nombre no quiero acordarme, la segunda ampliaci\u00f3n y correcci\u00f3n se hizo el 14 de marzo de 2013 y esta se hace para satisfacer a la persona a la que dedico lo que va a leer<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong>A mi amiga <a href=\"http:\/\/www.annatonna.com\/\" target=\"_blank\">Anna Tonna<\/a>, mezzo soprano estadounidense, que sorprender\u00e1 a todos en 2014 con un homenaje a Rossini y Espa\u00f1a<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/carlos-azcoytia\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2919\" alt=\"Carlos Azcoytia\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/azcoytia1art.jpg\" width=\"100\" height=\"133\" \/><\/a>El compositor Wolgang Amadeus Mozart muerto a los 35 a\u00f1os, el poeta alem\u00e1n Friedrich Leopold von Hardenberg \u00abNovalis\u00bb muerto a los 29 a\u00f1os, los tambi\u00e9n poetas brit\u00e1nicos, John Kyats muerto a los 26 a\u00f1os y Percy S\u00e9ller muerto a los 29 a\u00f1os, el pintor Theodore Gericault fallecido a los 33 a\u00f1os, Lord Byron a los 36 a\u00f1os, el compositor Franz Schubert muerto a los 31 a\u00f1os, el compositor Vincenzo Bellini muerto a 34 a\u00f1os, el escritor espa\u00f1ol Mariano Jos\u00e9 de Larra que se suicid\u00f3 poco antes de cumplir los 29 a\u00f1os, el poeta ruso Mija\u00edl Lermotov que muri\u00f3 tras un duelo absurdo a los 27 a\u00f1os, el poeta espa\u00f1ol Jos\u00e9 de Espronceda fallecido a los 34 a\u00f1os, los m\u00fasicos Felix Mendelsson que muri\u00f3 a los 38 a\u00f1os y Federico Chopin a los 39 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se estar\u00e1 preguntando: \u00bfa qu\u00e9 viene esa larga lista macabra y surtida de grandes hombres?, \u00bfqu\u00e9 interrelaci\u00f3n ten\u00edan entre s\u00ed? Como habr\u00e1 observado, por poco perspicaz que sea o lo distra\u00eddo que pueda estar mirando la televisi\u00f3n de reojo, todos murieron j\u00f3venes, pero existen m\u00e1s coincidencias, todos fallecieron antes de la primera mitad del siglo XIX y para colmo todos fueron ni\u00f1os prodigio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabr\u00eda preguntase si esa precocidad en la producci\u00f3n intelectual fue la causante de la combusti\u00f3n r\u00e1pida de sus vidas, en la que sus naturalezas, conscientes de una vejez llena de apat\u00eda e impotencia creadora, cerraba el ciclo vital para convertirlos en flor de oto\u00f1o. Lo cierto es que llegando a una madurez, donde ten\u00edan el dinero y el prestigio, sus vidas se apagan, ya sea por enfermedad, sobre todo tuberculosis, o por accidentes m\u00e1s o menos provocados.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos datos los dejo ah\u00ed, con sus inc\u00f3gnitas y sus posibles motivos de pol\u00e9mica, que puestos a discutir lo mismo me lo pueden rebatir, en realidad s\u00f3lo deseaba hacer un pr\u00f3logo para dar pie al objeto de este apartado de cocina, en esta ocasi\u00f3n dedicado a un gran gourmet y aficionado cocinero, que tambi\u00e9n fue un ni\u00f1o prodigio, y que como todos los difuntos anteriores vivi\u00f3 en esa fat\u00eddica y maravillosa a la vez mitad del siglo XIX, pero que fue la excepci\u00f3n de todos ellos al sobrevivirles. Tambi\u00e9n es cierto que art\u00edsticamente muri\u00f3 a la edad de 37 a\u00f1os, \u00faltima vez que estren\u00f3 una obra suya, despu\u00e9s tuvo una vida dedicada a los placeres compaginados con una existencia burguesa hasta la longeva edad, para esa \u00e9poca, de 76 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como pienso que ya estar\u00e1 cansado de mi perorata sin saber de qui\u00e9n hablo, y antes que termine cerrando esta ventana, le dir\u00e9 que nuestro personaje no es otro que el gran Gioacchino Rossini, el compositor de \u00f3peras tales como \u00abEl barbero de Sevilla\u00bb, \u00abGuillermo Tell\u00bb o \u00abSemiramis\u00bb entre otras muchas, que si no he contado mal llegaron hasta 39, y que tambi\u00e9n dej\u00f3 de herencia a los humanos, para deleite de sus est\u00f3magos, los aderezos Rossini, hechos generalmente de trufas y foie-gras en los filetes de buey, o los magn\u00edficos \u00abhuevos Rossini poch\u00e9s\u00bb o lo m\u00e1s conocido en nuestro pa\u00eds \u00ablos canelones a la Rossini\u00bb e incluso un \u00abcocotte\u00bb con vino de Madeira a\u00f1adido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-4998\" alt=\"rossini\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/rossini.jpg\" width=\"163\" height=\"205\" \/>A este hombre, al que le dedico un apartado en mi libro <i>Historia de la Cocina Occidental<\/i>, tuvo una vida apasionada y apasionante, dedicada a regalar a su est\u00f3mago todas aquellas viandas que habr\u00edan sido el sue\u00f1o de un emperador romano, tanto es as\u00ed que con motivo de o\u00edr un concierto del endiablado violinista Paganini le escribi\u00f3, seg\u00fan cuenta el novelista Edmond de Goncourt, que s\u00f3lo hab\u00eda llorado en su vida tres veces, la primera cuando le silbaron una \u00f3pera; la segunda cuando, paseando en barca por el lago de Garda, dej\u00f3 caer una cesta que conten\u00eda una pava trufada; y la tercera al o\u00edr tocar a Paganini.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como iremos viendo, Rossini, pese a ser un genio de la m\u00fasica, dedic\u00f3 toda su vida a los placeres carnales, haci\u00e9ndose cr\u00f3nico en su vejez la gula, ya que suponemos que la sexualidad lo abandon\u00f3 pronto como consecuencia de su obesidad, lo cual no le obstaculizaba para ser lo que hoy llamar\u00edamos un pederasta. El mismo novelista Goncourt, en un art\u00edculo publicado en el Journal el 20 de enero de 1876, dice lo siguiente: \u00ab<em>Ayer se hablaba en el Sal\u00f3n de la Princesa<\/em> (se refer\u00eda a la hermana del emperador Napole\u00f3n III) <em>sobre Rossini. Se comentaba su priapismo, su gusto al amor&#8230; y, en fin, las singulares e inocentes diversiones que el anciano se tomaba en sus \u00faltimos a\u00f1os con adolescentes, desnudas hasta el torso y sobre las cuales paseaba las manos, lascivamente errantes, d\u00e1ndoles a chupar su dedo me\u00f1ique&#8230;<\/em>\u00ab, un pasaje de su vida verdaderamente asqueroso y de desviado sexual, pese a que en aquella \u00e9poca no estaba mal visto mantener relaciones con menores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero volviendo a la cocina es momento de narrar lo ocurrido en 1816 entre Rossini y su empresario Domenico Barbaja, que tambi\u00e9n lo fue de Donizetti y de Bellini entre otros, cuando le contrat\u00f3 para que, por 15.000 francos anuales, le entregara cada a\u00f1o dos \u00f3peras. Rossini propuso hacer en primer lugar una obra inspirada en el Otelo de Shakespeare y a su vez Barbaja le ofreci\u00f3 un palacio que ten\u00eda en N\u00e1poles, que a\u00fan existe y cuya direcci\u00f3n es calle Toledo 205, estando en estos momentos dedicado a hotel y que precisamente se llama Hotel Toledo205.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seis meses estuvo Rossini de hu\u00e9sped en el palacio comiendo, bebiendo e invitando a los amigos, pero no trabajando en su \u00f3pera, caso \u00e9ste no \u00fanico en la historia, tambi\u00e9n tenemos, por ejemplo, el de Leonardo da Vinci, otro buen gourmet, cuando le encargaron pintar su famoso mural \u00abLa Sagrada Cena\u00bb, el cual estuvo todo un a\u00f1o esquilmando las bodegas y la despensa del monasterio Santa Mar\u00eda delle Grazie, hasta que el abad desesperado tuvo que pedir auxilio a su se\u00f1or Ludovico \u00abEl Moro\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo a Rossini y su estancia en el palacio del empresario Barbaja y viendo \u00e9ste que todav\u00eda no hab\u00eda escrito ni una nota, tom\u00f3 la dr\u00e1stica decisi\u00f3n de \u00abraptarlo\u00bb, as\u00ed que una noche los criados, bajo las \u00f3rdenes del empresario lo encerraron en una habitaci\u00f3n. All\u00ed lo tuvieron \u00absecuestrado\u00bb pas\u00e1ndole s\u00f3lo raciones de macarrones hervidos dos veces al d\u00eda, las cuales le eran entregados a trav\u00e9s de un de torno, hasta que escribiera su obra prometida sobre Otelo. A las 24 horas, y viendo que no era una broma, Rossini lanz\u00f3 por el \u00fanico hueco que le comunicaba con el exterior la obertura de su \u00f3pera. Luego, en pocos d\u00edas, entreg\u00f3 los tres actos, tras lo cual fue liberado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que no sab\u00eda Barbaja, porque carec\u00eda de conocimientos musicales, era que esos tres actos s\u00f3lo ten\u00edan de original los n\u00fameros I, II y III que los encabezaban ya que el compositor hab\u00eda repetido toda la obertura adapt\u00e1ndola a los di\u00e1logos para recuperar su libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque parezca raro, su amistad con el empresario no termin\u00f3 ah\u00ed, esta lleg\u00f3 a su fin cuando Rossini le quit\u00f3 la amante a Barbaja, era la cantante espa\u00f1ola, siete a\u00f1os mayor que \u00e9l, Isabella Colbran, que fue su primera esposa y con la cual su vida fue un infierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Rossini y Espa\u00f1a<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo poco conocido por el gran p\u00fablico es que la reina Mar\u00eda Cristina de Borb\u00f3n-Dos Sicilias (1779-1849), todav\u00eda viviendo y siendo esposa de Fernando VII, antes de ser regente de Isabel II, fue la causante de que Rossini viniera a Espa\u00f1a dada la fama que ten\u00eda en los c\u00edrculos privados como amante de la \u00f3pera y su notoria buena voz de mezzosoprano, algo que quiso comprobar el compositor, afici\u00f3n que tambi\u00e9n hered\u00f3 su hija la reina Isabel II, aunque con peor fortuna por su indisciplina con el profesor que ten\u00eda, Francisco Frontera de Valldemosa, no llegando ni a casi una discreta voz de triple ligera, aunque, eso s\u00ed, participaba en funciones privadas en un peque\u00f1o teatro que ten\u00eda en palacio y donde representaba obras de Rossini, entre otros autores; a tanto lleg\u00f3 en Espa\u00f1a la Rossiniman\u00eda que en el mismo d\u00eda que Isabel II jur\u00f3 como \u00fanica heredera al trono, el 20 de junio de 1833, en el teatro Pr\u00edncipe se repuso \u2018Semiramide\u2019 de Rossini.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La visita del compositor se puede decir que no pas\u00f3 de ser protocolaria y sin dudarlo un paseo glorioso en olor de multitudes, en un momento complejo pol\u00edticamente y en un pa\u00eds que hab\u00eda dejado de ser el centro mundial de decisiones para pasar a ser casi un arrabal de la cultura europea, que ten\u00eda sus dos focos o centros en Par\u00eds y Londres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De su estancia en Madrid qued\u00f3 constancia en la obra del escritor Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s \u00a0\u2018Los apost\u00f3licos\u2019, que se integr\u00f3 dentro de \u2018Los episodios nacionales\u2019, tomo IV.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En dicha obra hace la semblanza de un personaje madrile\u00f1o, un hombre de su tiempo que reun\u00eda todos los vicios y virtudes de una Espa\u00f1a a\u00f1eja y de otra que intentaba modernizarse abriendo los ojos a una realidad a la que muchos daban la espalda, sin querer ser conscientes de la decadencia de un imperio que irremisiblemente desaparec\u00eda y que estaba sentenciada tras la invasi\u00f3n de las tropas francesas en 1808. Nuestro hombre en cuesti\u00f3n se llamaba \u00a0Manuel Fern\u00e1ndez Valera, sacerdote re\u00f1ido con los votos de pobreza y castidad que requer\u00eda su cargo, con doble moralidad, y del que dec\u00eda P\u00e9rez Gald\u00f3s: \u201c<i>Su coraz\u00f3n generoso, su amor a la esplendidez, a las artes, a las letras, a todo lo que fuera distinguido y antivulgar, su trato cortesano, las cuantiosas rentas de que dispuso hac\u00edan de \u00e9l un verdadero pr\u00f3cer, un Mecenas, un magnate, superior por mil conceptos a los estirados e ignorantes se\u00f1ores de la \u00e9poca, a los rutinarios y suspicaces ministros. Era la figura del Sr. Varela arrogante y simp\u00e1tica, su habla afabil\u00edsima y galante, sus modales muy finos. Vest\u00eda con magnificencia y adornaba el severo vestido sacerdotal con pieles y rasos tan art\u00edsticamente que parec\u00eda una figura de otras edades. En su mesa se com\u00eda mejor que en ninguna otra parte, de lo que fueron testimonio dos c\u00e9lebres gastr\u00f3nomos a quienes convid\u00f3 y obsequi\u00f3 mucho. El uno se llamaba Aguado, marqu\u00e9s de las Marismas, y el otro Rossini, no ya marqu\u00e9s, sino pr\u00edncipe y emperador de la m\u00fasica<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Situado hist\u00f3ricamente el personaje resultar\u00e1 menos complejo entender su relaci\u00f3n con nuestro biografiado Rossini.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P\u00e9rez Gald\u00f3s, 48 a\u00f1os despu\u00e9s, contaba: \u201c<i>Cuando vino Rossini en marzo de aquel a\u00f1o (1831) le encarg\u00f3 una misa, Rossini no quer\u00eda hacer misas\u2026 \u2018Pues un Stabat\u00a0 Mater\u2019 le dijo Varela. El maestro compuso en aquellos d\u00edas el primer n\u00famero de su obra religiosa que parece dram\u00e1tica. El resto lo envi\u00f3 desde el extranjero. Cuentan que Varela le pag\u00f3 bien<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para aquellos que no conozcan que es \u2018<i>Stabat Mater<\/i>\u2019 he de decir que es un himno del Aleluya gregoriano que comienza con esta frase: \u201c<i>Estaba la madre sufriendo\u2026<\/i>\u201d, al referirse al dolor de la madre de Jesucristo en la crucifixi\u00f3n, siendo una de las composiciones literarias que m\u00e1s se le ha puesto m\u00fasica en todos los tiempos, con casi 200 compositores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u2018Stabat Mater\u2019 de Rossini se estren\u00f3 aquella misma Semana Santa en el convento San Felipe el Real de Madrid, situado en la confluencia de la calle Mayor y la Puerta del Sol, dirigido por el propio Rossini. El \u00e9xito fue tan grande que el mismo P\u00e9rez Gald\u00f3s dec\u00eda: \u201c<i>hubo tantas apreturas en la iglesia que muchos recibieron magulladuras y contusiones y se ahogaron dos o tres personas en medio del tumulto. Rossini fue obsequiado, como es de suponer, atendida su gran fama. Ten\u00eda aproximadamente cuarenta a\u00f1os, buena figura, su hermosa cara, un poco napole\u00f3nica, revelaba, m\u00e1s que el maestro m\u00fasico y el aire de la familia de Orfeo, su afici\u00f3n al epigrama y a los buenos platos<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y hablando de los buenos platos, como no, referir una an\u00e9cdota, Rossini fue un hombre de an\u00e9cdotas relacionadas con su afici\u00f3n a la comida, en la que el mismo autor cuenta: \u201c<i>Habiendo recibido en un mismo d\u00eda dos invitaciones a comer, una del Sr. Varela y otra de un grande de Espa\u00f1a, prefiri\u00f3 la del primero. Preguntada la causa de esta preferencia respondi\u00f3:<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <i>Porque en ninguna parte se come mejor que en casa de los curas.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>En efecto; la mesa de este generoso y espl\u00e9ndido sacerdote era la mejor de Madrid. A sus salones de la plazuela de Barajas concurr\u00eda gente muy escogida, no faltando en ellos damas elegantes y hermosas, porque, a decir verdad, el Sr. Varela no estaba por el ascetismo en esta materia<\/i>\u201d. Entre los invitados a tal evento gastron\u00f3mico estuvo el escritor Mariano Jos\u00e9 de Larra y el banquero Alejandro Aguado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un libro dedicado a la vida del general San Mart\u00edn encontr\u00e9, dentro de la biograf\u00eda de un banquero sevillano que se llam\u00f3 Alejandro Aguado (del que ya he hecho referencia) y que tambi\u00e9n fue empresario de la \u00d3pera de Par\u00eds, una nota curiosa que corrobora lo anteriormente expuesto y que incluso ampl\u00eda la informaci\u00f3n. Entre otras cosas cuenta que cuando bautizaron a su hijo Olimpo, celebraci\u00f3n que se hizo su castillo en Petit-Bourg a veinticinco kil\u00f3metros de Par\u00eds (cuyos jardines del castillo ten\u00edan rotuladas sus calles con nombres de \u00f3peras de Rossini), y a la que asistieron entre 2.500 y 3.000 personas, recibi\u00f3 como regalo del compositor una pieza para seis voces y piano, compuesta en 1827, titulada \u2018Cantata para el bautizo del hijo del banquero Aguado\u2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, se cuenta en dicho libro lo siguiente: \u201c<i>Rossini y Aguado viajaron juntos a Espa\u00f1a en 1831. El autor de \u2018El barbero de Sevilla\u2019, una de las \u00f3peras que no ha cesado de representarse mundialmente desde su estreno en 1816, es recibido entusi\u00e1sticamente en Madrid, donde el sacerdote Manuel Fern\u00e1ndez Varela, comisario de la Bula de la Santa Cruzada, le solicita componga un \u2018Staba Mater\u2019. De regreso a Par\u00eds, Rossini inici\u00f3 dicha obra, cuya primera versi\u00f3n se concluy\u00f3 en 1832, y en 1841 la segunda. Su estreno privado se efectuar\u00eda en la capital francesa en ese mismo a\u00f1o, y por fin p\u00fablicamente el 7 de enero de 1842<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n con Aguado es interesante, porque fue en su palacio de Petit-Bourg donde compuso \u2018Guillermo Tell\u2019 y que, tras su estreno el 3 de agosto de 1829, un pastelero, en homenaje a la obra, le dedic\u00f3 un pastel de miel cubierto de gelatina y con la decoraci\u00f3n de una manzana atravesada por una flecha plateada hecha en az\u00facar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la composici\u00f3n de dicha \u00f3pera, Guillermo Tell, s\u00f3lo me resta trascribir la siguiente an\u00e9cdota contada por Rossini: \u201c<i>All\u00ed pas\u00e1bamos unos d\u00edas bastante agradables; yo me hab\u00eda apasionado por la pesca con sedal y por ello avanzaba en mi trabajo con poca regularidad. Recuerdo que esboc\u00e9 toda la escena de la conjura una ma\u00f1ana, sentado a orillas de la laguna, a la espera que el pescado mordiera el anzuelo. En cierto momento, me di cuenta de que la ca\u00f1a de pescar hab\u00eda desaparecido, arrastrada por una enorme carpa, mientras yo estaba entusiasmado ocup\u00e1ndome de Arnoldo y Gessler<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe una obra que une indisolublemente para siempre a Rossini con Espa\u00f1a y concretamente con Sevilla, la adaptaci\u00f3n de la obra de Pierre-Augustin de Beaumarchais, El Barbero de Sevilla, estrenada en 1775, que por cierto estuvo situada en la c\u00e9ntrica calle Francos de la capital hispalense.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede decir que a caballo entre el Rossini que visit\u00f3 Madrid y el que viv\u00eda pl\u00e1cidamente en Par\u00eds est\u00e1 la siguiente an\u00e9cdota en la que intervinieron el banquero Jos\u00e9 de Salamanca, aconsejo leer este otro <a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/historia-de-salamanca\" target=\"_blank\">trabajo en nuestro sitio<\/a>, y el m\u00fasico y compositor Francisco Asenjo Barbieri, que acompa\u00f1\u00f3 al citado magnate con la idea de dar a conocer su m\u00fasica en la capital francesa y que se recoge en un libro publicado por la Librer\u00eda del Congreso de Estados Unidos, editado por Rinchart and Winston, Inc. \u00a0en 1959, que dice lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>\u201cBarbieri fue a visitar a Rossini, el famoso autor de El barbero de Sevilla, quien desde hac\u00eda ya mucho tiempo viv\u00eda en Par\u00eds, sin escribir m\u00fasica ni hacer nada.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Rossini invit\u00f3 a Barbieri a comer, y cosa rara, durante la visita, el gran maestro italiano se sent\u00f3 al piano a recordar algunas de sus \u00f3peras. Estaba tocando una escena de La Cenerentola, cuando Barbieri le interrumpi\u00f3:<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>-Perd\u00f3n, maestro. Eso no es as\u00ed.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Y toc\u00f3 la m\u00fasica exactamente como si tuviera la partitura delante.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Rossini exclam\u00f3:<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <i>\u00a1Oh, hace tanto tiempo! Pero, \u00bfusted c\u00f3mo es que como es que conoce mi m\u00fasica de memoria?<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Y Barbieri contest\u00f3:<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <i>Me la s\u00e9 de memoria desde ni\u00f1o, maestro.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Antes de sentarse a la mesa Rossini pregunt\u00f3 a Barbieri si quer\u00eda ver su colecci\u00f3n de magn\u00edficos violines. Ten\u00eda algunos espa\u00f1oles-<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <i>\u00bfViolines espa\u00f1oles? \u2013 pregunt\u00f3 Barbieri- \u00bfDe d\u00f3nde?.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <i>De trev\u00e9lez.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Y le llev\u00f3 a la despensa. Los violines eran jamones<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Rossini y Par\u00eds<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1829, tras su triunfal estreno de \u00abGuillermo Tell\u00bb, deja de componer y se instala en Par\u00eds donde conoce a la que ser\u00eda el amor de su vida y su segunda mujer, Olympe P\u00e9lissier, antigua modelo del pintor Emile Jean Horace Vernet y amante del escritor Balzac, la cual primero fue su querida discreta, hasta la muerte de Isabella, y despu\u00e9s su esposa hasta la muerte.<\/p>\n<div id=\"attachment_6034\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/rossinimujer1830.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-6034\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-6034 \" alt=\"rossinimujer1830\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/rossinimujer1830.jpg\" width=\"300\" height=\"353\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/rossinimujer1830.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/rossinimujer1830-254x300.jpg 254w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-6034\" class=\"wp-caption-text\">Olimpe P\u00e9lissier, segunda esposa de Rossini<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue Olympe la que lo llev\u00f3 al m\u00e9dico en Par\u00eds para que le trataran y curaran la enfermedad que la hac\u00eda ser irritable\u00a0 y neurast\u00e9nico, porque ten\u00eda s\u00edfilis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Par\u00eds llev\u00f3 una vida social y gastron\u00f3mica, los derechos de autor y los ahorros que sabiamente supo administrar, gracias al banquero espa\u00f1ol Alejandro Mar\u00eda Aguado, le hicieron vivir con desahogo. Entre sus amistades se encontraba el hombre m\u00e1s rico de la \u00e9poca, el Bar\u00f3n Rothschild, el cual era tambi\u00e9n famoso por sus vi\u00f1edos y bodegas de excelente calidad, lo cual no pasaba desapercibido a nuestro amigo que aprovechaba toda ocasi\u00f3n para probar sus caldos, como fue el caso, que se cuenta como una an\u00e9cdota graciosa, ocurrido en el a\u00f1o 1864, en el que el bar\u00f3n le envi\u00f3 una cesta de uvas de invernadero a lo que Rossini le contest\u00f3: \u00ab<em>\u00a1Gracias!, su uva es excelente, pero no me gusta mucho el vino en pastillas<\/em>\u00ab, aquello debi\u00f3 hacerle gracia a su amigo porque de inmediato le envi\u00f3 un barrilito de su mejor vino, un \u00abChateau Laffite\u00bb (para saber su historia aconsejo leer un trabajo sobre dichos vinos en <a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/tag\/chateau-lafite\" target=\"_blank\">nuestro sitio<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias al bar\u00f3n Rothschild, Rossini, conoci\u00f3 a uno de los iconos de la cocina tradicional, el famoso Antonin C\u00e2reme, que era jefe de las cocinas del magnate, por el que tuvo un gran respeto y cari\u00f1o, que fue mutuo, durante toda su vida. La admiraci\u00f3n que sent\u00edan ambos llego hasta el punto que en una ocasi\u00f3n C\u00e2reme le envi\u00f3 un fais\u00e1n trufado con la lac\u00f3nica nota: \u00ab<em>De C\u00e2reme a Rossini<\/em>\u00ab, a los pocos d\u00edas el afamado cocinero recibi\u00f3 un libreto que conten\u00eda una pieza musical que llevaba por t\u00edtulo: \u00ab<em>De Rossini a C\u00e2reme<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sus memorias, C\u00e2reme, escribi\u00f3 lo siguiente: \u00ab<em>Me dijo un d\u00eda que hab\u00eda recibido una invitaci\u00f3n para trasladarse a los Estados Unidos. Ir\u00eda, sin duda alguna, a\u00f1adi\u00f3, si Vd. decidiera trasladarse tambi\u00e9n a Am\u00e9rica. As\u00ed me hablaba un gran m\u00fasico italiano. Se llamaba Gioacchino Rossini<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no fue \u00e9sta su \u00fanica amistad culinaria ya que mantuvo una intensa relaci\u00f3n con otros dos iconos de la \u00e9poca en lo tocante a la gastronom\u00eda, Anthelme Brillat-Savarin y con el escritor y gastr\u00f3nomo Alejandro Dumas, nefasto historiador gastron\u00f3mico que lleg\u00f3 a decir que el tomate era mediterr\u00e1neo o que hab\u00eda comido muchos caviales, de donde se sacaba el caviar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su correspondencia con distintas personalidades fue muy intensa, sobre todo agradeciendo los env\u00edos que le hac\u00edan de alimentos, su casa deber\u00eda parecer un supermercado, algo que sus amigos sab\u00edan que era de su agrado y complacencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las aceitunas y las trufas que le enviaba el violonchelista Giovanni Vitali desde Ascoli Piceno, en la regi\u00f3n italiana de Marcas, y qu\u00e9 de dichos env\u00edos qued\u00f3 constancia en la siguiente misiva, remitida por Rossini, fechada el 23 de febrero de 1840: \u201c<i>Respondo tarde a tu \u00faltima y afectuosa carta, porque me habr\u00eda gustado unir mis sentimientos de reconocimiento por las excelentes trufas que, gracias a tu generosa naturaleza, me has enviado. La trufa escolana me ha dado br\u00edos, me ha llenado de est\u00edmulos\u2026<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n el marqu\u00e9s Antonio Busca, gobernador de la Orden de caballer\u00eda de la Religi\u00f3n Hospitalaria, que, desde Mil\u00e1n, le enviaba quesos de gorgonzola, citando a continuaci\u00f3n algunas correspondencias entre ambos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15 de julio de 1861<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<i>Ha llegado tu adorable Papirio con fulgurantes flores de tu jard\u00edn de Gorgonzola. Isaac que t\u00fa has desenterrado, el negro Isaac que en estos tiempos de m\u00e1scaras vive modestamente en Passy, bajo la figura de un cisne se alegra de poder otorgar las c\u00e1lidas sensaciones del m\u00e1s sentido reconocimiento del coraz\u00f3n y del est\u00f3mago. \u00a1Salve! Har\u00e9 como aquel que llora y dice: \u00bfcomer a solas los quesos de Busca? \u00bfMorir yo de indigesti\u00f3n? \u00a1Ah, cruda muerte! No, no, mejor dicho: \u00a1Ah, cocida y vergonzosa muerte!<\/i>\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">21 de septiembre de 1863<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<i>Me limitar\u00e9 a manifestarte que los dos quesos que he recibido a trav\u00e9s de M. Manini son dignos de su generoso donador: sus emanaciones me provocan la dulce reminiscencia de su augusta madre, que fue la primera en hacerme probar los nobles productos de Gorgonzola. \u00a1Oh, felices tiempos! \u00a1Oh, juventud!<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9 de mayo de 1864<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>\u201c\u00a1Apreciado marqu\u00e9s Busca, mi \u00e1ngel terrenal! Han llegado P\u00edlades y Orestes<\/i> (se refiere a dos quesos) <i>en muy buenas condiciones. Estas dos joyas (que para m\u00ed representan la magnanimidad de su esp\u00edritu) confortan mi coraz\u00f3n, mi est\u00f3mago y mi amor propio<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">27 de octubre de 1864<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<i>Los amigos g\u00e1licos prefieren reques\u00f3n, lo que equivale a preferir la romanza a la pieza concertada. \u00a1Ah, tiempos! \u00a1Oh, miserias!<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro proveedor de sus excesos gastron\u00f3micos fue el tenor Domenico Donzelli, al que el maestro le escribi\u00f3, en enero de 1850, cuando dicho cantante estaba retirado de los escenarios, lo siguiente: \u201c<i>Muchas gracias por los bu\u00f1uelitos. Ahora te pido un favor: querr\u00eda que me mandases la receta para que mi cocinero prepare las zeppole a la napolitana. Debes indicarme los ingredientes que hacen falta, las proporciones y cuanto sea menester para que la preparaci\u00f3n sea cabal\u2026<\/i>\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_6035\" style=\"width: 346px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/rossini_muerte.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-6035\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-6035\" alt=\"rossini_muerte\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/rossini_muerte.jpg\" width=\"336\" height=\"478\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/rossini_muerte.jpg 336w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/rossini_muerte-210x300.jpg 210w\" sizes=\"(max-width: 336px) 100vw, 336px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-6035\" class=\"wp-caption-text\">Rossini en el lecho de muerte.<br \/>Dibujo de Gustavo Dor\u00e9.<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como anfitri\u00f3n fue generoso, recib\u00eda a sus amigos con la frase: \u00ab<em>Entrad, entrad, amigos m\u00edos. Mi casa es un caf\u00e9<\/em>\u00ab, haci\u00e9ndose famosa en Par\u00eds las \u00absoir\u00e9e\u00bb que celebraba todos los s\u00e1bados en su casa de la calle Chauss\u00e9e-d\u00bbAntin, a la cual hab\u00eda que ir sus invitados de rigurosa etiqueta, nunca m\u00e1s de diecisiete, y donde se ofrec\u00edan magn\u00edficos vinos y pasta hechas por el mismo Rossini y donde dejaba volar su fantas\u00eda improvisando composiciones al piano, que \u00e9l llamaba \u00ab<em>pecadillos de vejez<\/em>\u00bb y que su esposa, Olimpia Pelissier, guardaba avariciosamente en un af\u00e1n especulativo con la obra, para venderla despu\u00e9s de su muerte, porque pensaba que todo aquello tendr\u00eda un valor enorme en el mercado, obligando a su esposo a escribir todas las semanas una melod\u00eda, seg\u00fan contaba Pedro Antonio de Alarc\u00f3n que lo conoci\u00f3 en persona y que seg\u00fan contaba: \u201c<i>T\u00e1chesela de codiciosa se dice que obliga a Rossini a escribir todas las semanas alguna melod\u00eda, alguna romanza, alg\u00fan coro, cualquier cosa, en fin, con tal que sea m\u00fasica, llevando en ello la intenci\u00f3n, no de acrecer el tesoro del arte, sino su tesoro particular.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Estas composiciones del ilustre maestro se tocan una sola vez en la tertulia, luego desaparecen sin que se vuelva a hablar de ellas.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Es que su mujer las agrega a un volumen de forma silenciosa, bajo el t\u00edtulo de Obras p\u00f3stumas de Rossini<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A ella, a Olimpia, se le deben las siguientes palabras: \u201c<i>Cada d\u00eda el Maestro se inspira en el cocinero real para crear con su ayuda algunos manjares nuevos. S\u00ed, amigo m\u00edo, el Maestro y yo vivimos para comer\u2026 y nos sometemos religiosamente a este deber<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De sus \u00faltimos a\u00f1os nos habla de \u00e9l con humor Th\u00e9ophile Gautier: \u00ab<em>Est\u00e1 monstruosamente obeso; hace seis a\u00f1os que no ha visto sus pies. El metal de su orquesta tiene resonancias de bater\u00eda de cocina, incluso en el momento de sus m\u00e1s sublimes inspiraciones<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un final apacible para un hombre que la vida lo trat\u00f3 bien, muy al contrario de otros contempor\u00e1neos suyos, que si sobreviv\u00edan a la madurez, produc\u00edan magn\u00edficas obras de arte como consecuencia de sus frustraciones humanas, la ambici\u00f3n insatisfecha, la penuria econ\u00f3mica, las enfermedades, la represi\u00f3n sexual, los amores no correspondidos o la falta de consideraci\u00f3n social. Hasta el mismo Beethoven, que sordo y amargado penaba en su casa de Viena, sin un amor a su lado, s\u00f3lo con un sobrino que lo trata con desplantes, lo que le hac\u00eda huir de la realidad y crear otros mundos llenos de notas que emborronaron las cuartillas de sus \u00faltimos cuartetos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No he respetado en este art\u00edculo una cronolog\u00eda porque es mi intenci\u00f3n de hacer una semblanza del famoso compositor y no una biograf\u00eda, que sobre eso existen miles y mejor escritas, s\u00f3lo he querido plasmar, casi en \u00abflases\u00bb, la semblanza de un Rossini amante de la buena cocina y de los placeres que la vida pod\u00eda darle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Anecdotario<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre la multitud de an\u00e9cdotas y bulos que sus coet\u00e1neos hac\u00edan correr por los peri\u00f3dicos encontr\u00e9 las siguientes en la prensa espa\u00f1ola de mediados del siglo XIX:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<i>La \u00f3pera que ha dado a Rossini el imperio del orbe m\u00fasico, es el Tancredo; no obstante, le ocasion\u00f3 un disgusto cuando se ocupaba de componerla. Habiendo escrito una gran aria para la entrada de Tancredo, no agrad\u00f3 a la signora que hab\u00eda de cantarla; lo que hizo al joven compositor volver a su casa casi desesperado. De repente la idea de aquella dicina aria di tanti palpiti, llen\u00f3 su cabeza, y se dice que la compuso mientras esperaba la comida. En Venecia es conocida esta composici\u00f3n por el aria di riso: la causa es la siguiente. En la Lombard\u00eda se usa mucho el arroz para sopa, y como no les gusta que se pase, es un deber importante del cocinero ir algunos minutos antes de la comida a preguntar; bisogna mettere i riso (\u00bfse puede echar el arroz\u00bf). En el momento que Rossini lleg\u00f3 a su casa echando chispas, su criado le hizo la pregunta acostumbrada; el arroz fue puesto al fuego, y antes que estuviese cocido, hab\u00eda acabado Rossini ni su c\u00e9lebre di tanti palpiti<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la \u2018Revista Gaditana\u2019 de fecha, domingo 5 de abril de 1840, encontr\u00e9 un art\u00edculo, que me dej\u00f3 perplejo, que llevaba por t\u00edtulo: \u2018Rossini y los polacos\u2019 y que para mi sorpresa dec\u00eda lo siguiente: \u201c<i>Nuestros lectores sabr\u00e1n quien es Rossini: un se\u00f1or grueso que despu\u00e9s de haber compuesto muchas \u00f3peras francesas e italianas, se ha retirado a Bolonia a comer macarrones.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>En Bolonia se halla Rossini detestado de todos. \u00bfY por qu\u00e9? Los unos dicen que es ego\u00edsta y otros que es un genio, y ya se sabe que lo que menos perdonan los italianos\u00a0 a un compatriota es el ser un hombre de genio. Lo mismo sucede en Espa\u00f1a. Ninguno es profeta en su pa\u00eds.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>A pesar de esto, Rossini no piensa en abandonar su ingrata patria. En vano se honran ofreci\u00e9ndole su suelo las naciones extranjeras, particularmente Francia. Rissini permanece sordo como si no fuera m\u00fasico. Rossini ha dado un eterno adi\u00f3s al bello pa\u00eds de Francia; los polacos le han hecho salir de ella. Veamos c\u00f3mo.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>En la \u00e9poca en que el cisne de P\u00e9saro resid\u00eda en Francia, Par\u00eds estaba inundado de refugiados polacos. Una ola de este gran diluvio pol\u00edtico fue a calentarse a la chimenea de Rossini, y Rossini reanim\u00f3 y entretuvo alegremente esta ola, que le jur\u00f3 en polaco su reconocimiento eterno.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Los polacos cumplieron su palabra de tal modo, que no cesaron en ponderar a sus compatriotas la generosa hospitalidad del maestro, de surte que Rossini se vio rodeado sucesivamente de otras cinco o seis compa\u00f1\u00edas de polacos.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>El gran compositor los recibi\u00f3 con una cordialidad encantadora. Se les dijo, vosotros sois polacos y yo soy italiano; vosotros sois guerreros, yo soy artista; vosotros pobres, yo rico; vosotros ten\u00e9is hambre, y yo estoy saciado; justo es pues que mir\u00e9is mi casa y mi mesa como vuestra, y as\u00ed os suplico que us\u00e9is de ambas cosas como si os perteneciesen.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Pero a poco Rossini tom\u00f3 una silla de posta y no par\u00f3 hasta Bolonia y prohibi\u00f3 a sus criados y familia pronunciar el nombre polaco, porque la menor alusi\u00f3n a la mazourka le daba taque de nervios.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>No crean nuestros lectores que la antipat\u00eda de Rossini hacia los heroicos hijos de Plonia proven\u00eda de un sentimiento de avaricia. No, la causa de su aborrecimiento no provino de que fuesen a participar de su lumbre y de su mesa cinco o seis bandadas de polacos: el \u00fanico, el verdadero motivo de si horror hacia ellos era el haberse atrevido a decir que el c\u00e9lebre maestro que prefer\u00edan la Mazourka a la Farentela, Mayerbeer, a Rossini, los Hugonotes al Barbero de Sevilla.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>\u00a0Desde entonces Rossini les dese\u00f3 en su coraz\u00f3n cuantas calamidades patri\u00f3ticas humanas y civiles pudiesen sobrevenirles.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Rossino dej\u00f3 pasar muchos a\u00f1os sin querer escribir ni una canci\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>La noticia de su silencio comenzaba a inquietar a la Europa musical. Todos preguntaban si Rossini hab\u00eda muerto. Sus amigos, sus disc\u00edpulos, sus admiradores, le escribieron repetidas veces. \u00bfQu\u00e9 hac\u00e9is? Despertaos\u2026 No consint\u00e1is que se diga que se ha agotado vuestro genio. Estallad como un trueno, etc., etc.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>El que m\u00e1s se interesaba en la gloria del maestro era el c\u00e9lebre cantor Duprez. Tres cartas le escribi\u00f3 en una sola semana.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Para poner t\u00e9rmino a esta correspondencia, Rossini se decidi\u00f3 a dar se\u00f1ales de vida musical y envi\u00f3 al c\u00e9lebre tenor de \u00f3pera una linda y sobresaliente canci\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>La casualidad quiso que en el momento que Duprez recib\u00eda esta prueba manifiesta de la amistad del genio de Rossini, muchas se\u00f1oras caritativas vendiesen objetos preciosos para socorrer a los indigentes.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Estas se\u00f1oras suplicaron a Duprez que les regalase alguna cosa notable, para agregar a dicha venta.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Duprez pose\u00eda alguna cosa notable, su voz; pero esta no la pod\u00eda regalar a los indigentes de esta se\u00f1ora. Vi\u00e9ndose en esta situaci\u00f3n las envi\u00f3 la canci\u00f3n de Rossini.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>El 31 de diciembre se vendi\u00f3 la canci\u00f3n (escrita de mano del maestro) por cien luises, los cuales han ingresado inmediatamente en la bolsa de las se\u00f1oras.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>\u00a1Estos pobres son polacos!<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>\u00bfQu\u00e9 dir\u00e1 Rossini cuando lo sepa?<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como todo personaje no estaba libre de bulos, mentiras y medias verdades, desde siempre cierto tipo de prensa, para vender m\u00e1s, nunca dud\u00f3 en esparcir bulos entre sus lectores en un estilo circo romano para dar distracci\u00f3n a los incultos, a los desocupados y a los aburridos, en definitiva a la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Recetas relacionadas:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tournedo Rossini:<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solomillo de unos 200 grs., rebanada de pan de molde, pat\u00e9 de oca, trufa, mantequilla, vino de Madeira, sal y pimienta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sazonar con sal y pimienta el solomillo, fre\u00edrlo con la mantequilla (o aceite, seg\u00fan el gusto), una vez sacado, fre\u00edr en esa misma sart\u00e9n el pan de molde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Colocar el pan frito, que debe de tener el mismo tama\u00f1o que el filete, en un plato, poner untado sobre el filete el pat\u00e9 y sobre \u00e9l la trufa muy finamente cortada o en ralladura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la misma sart\u00e9n se echa el vino y se deja reducir a la mitad, el cual se usar\u00e1 a modo de salsa que se colocar\u00e1 sobre el filete.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede acompa\u00f1ar con unos champi\u00f1ones enteros salteados y hechos con unas gotas de lim\u00f3n y vino blanco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Canelones Rossini:<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El relleno de carne se debe hacer salte\u00e1ndola con foie fresco, en una proporci\u00f3n de un 20 por ciento de la carne, algo de trufa y dos \u00abgotas\u00bb de vino de Madeira. La bechamel se ha de hacer aprovechando la grasa que queda en la sart\u00e9n tras saltear la carne picada, el foie y la trufa. Ya con los canelones en el horno, con el parmesano rallado por encima, a medio tiempo, espolvorearemos por encima un poco de ralladura de trufa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Alarc\u00f3n de, Pedro Antonio. De Madrid a N\u00e1poles. Imprenta Gaspar y Roig, Madrid 1861.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Historias curiosas de la m\u00fasica. As\u00ed como suena 2: Ediciones Robinbook. Barcelona. ISBN 978-84-96222-12-0. A\u00f1o 2004<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Iovino, Robreto y Mattion, Ileana. \u2018Sinfon\u00eda gastron\u00f3mica\u2019. Ediciones Siruela. A\u00f1o 2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Navarro Garc\u00eda, Luis. Jos\u00e9 de San Mart\u00edn y su tiempo. Universidad de Sevilla y Fundaci\u00f3n El Monte. ISBN 84-472-0541-X, a\u00f1o 1999.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Paz Canalejo, Juan. La caja de las magias. Las escenograf\u00edas hist\u00f3ricas en el Teatro Real. Edit. Ayuntamiento de Madrid, dep\u00f3sito legal M-46494.2006<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Picardo, Esteba. \u2018Revista Gaditana\u2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sales c\u00f3micas, agudezas y rasgos de imaginaci\u00f3n de autores espa\u00f1oles y extranjeros. Imprenta de Cabrerizo. Palencia 1831.<\/p>\n<p><script type=\"text\/javascript\">\/\/ <![CDATA[\nvar _gaq = _gaq || [];   _gaq.push(['_setAccount', 'UA-31227422-1']);   _gaq.push(['_trackPageview']);   (function() {     var ga = document.createElement('script'); ga.type = 'text\/javascript'; ga.async = true;     ga.src = ('https:' == document.location.protocol ? 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