{"id":5208,"date":"2013-05-13T13:23:43","date_gmt":"2013-05-13T11:23:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/?p=5208"},"modified":"2014-03-04T00:01:59","modified_gmt":"2014-03-03T23:01:59","slug":"prehistoria_del_cafe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/prehistoria_del_cafe","title":{"rendered":"La verdadera historia del caf\u00e9. Los or\u00edgenes de su consumo."},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Prehistoria:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/carlos-azcoytia\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2919\" alt=\"Carlos Azcoytia\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/azcoytia1art.jpg\" width=\"100\" height=\"133\" \/><\/a>He consultado e investigado un amplio n\u00famero de publicaciones en las que se habla sobre la historia del caf\u00e9 con la intenci\u00f3n de poder esclarecer y encontrar los nexos comunes para descubrir la verdad en la que se basa la casi mitolog\u00eda de su descubrimiento y de su consumo hasta el d\u00eda de hoy, datos estos que en algunos casos coinciden y en otros, dependiendo de la fecha de publicaci\u00f3n, de los intereses nacionales o nacionalistas o si es copia de otros trabajos, pueden diferir sustancialmente, por lo que, al tener un amplio muestrario donde investigar, podamos leer entre l\u00edneas para encontrar la \u2018verdad\u2019, palabra de significado nebuloso en todo lo que concierne a la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los or\u00edgenes oscuros del consumo del caf\u00e9.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los libros consultados est\u00e1 uno publicado en Cuba en 1860 escrito por Jos\u00e9 Vilardebo, doctor en medicina y cirug\u00eda, primer m\u00e9dico de sanidad militar, que deliciosamente escribi\u00f3 sobre el tabaco y el caf\u00e9, sus historias, sus acciones fisiol\u00f3gicas y propiedades medicinales que hoy nos pueden dejar como m\u00ednimo sorprendidos porque, tanto uno como otro, los defiende y aconseja como medicinas para la salud p\u00fablica.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, en dicho librito, en el cap\u00edtulo dedicado a la historia del caf\u00e9, dec\u00eda, de forma categ\u00f3rica, que fue descubierto por un derviche de Moka, en el Yemen, en el a\u00f1o 656 de la H\u00e9gira, 1258 de nuestra Era, de la forma que a continuaci\u00f3n relato y comprendi\u00f3: Dicho religioso fue enviado por su comunidad a vivir en penitencia a una monta\u00f1a vecina, deber\u00eda ser dicho monje d\u00edscolo para semejante castigo o insoportable, lugar de destierro que s\u00f3lo pod\u00eda ofrecerle como alimento las hierbas que se criaban, malo debi\u00f3 ser lo que hizo para semejante castigo. El derviche, con m\u00e1s hambre, como se dice en mi tierra, que un caracol en un espejo, se dedic\u00f3 a recoger una frutilla que daban unos arbustos que abundaban por aquellos lares y para hacerlas m\u00e1s digeribles las herv\u00eda en agua y tomaba a modo de sopa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los pocos d\u00edas, seg\u00fan cuenta Vilardebo, aquel cocimiento le lleg\u00f3 a parecer hasta bueno, incluso agradable, o al menos pasable, contra la soledad y aislamiento a la que estaba condenado, el que no se conforma con su sino es porque no quiere.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-5210\" alt=\"cafe02\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/cafe02.jpg\" width=\"367\" height=\"251\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/cafe02.jpg 367w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/cafe02-300x205.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 367px) 100vw, 367px\" \/>Pasado un corto espacio de tiempo fue visitado por sus colegas para saber c\u00f3mo le iba, que ya es tener humor negro, y debieron de encontrar al pobre agitado y convulso, algo que les llam\u00f3 la atenci\u00f3n, oyendo de su boca que se alimentaba \u00fanicamente con un cocimiento de unas frutas que hasta entonces hab\u00edan sido ignoradas por todos. Curiosos la probaron, supongo que con cierta reticencia,\u00a0 y para su sorpresa la encontraron no desagradable, de modo que recogieron una buena provisi\u00f3n y se la llevaron, que si lo miramos de otra forma es ser malas personas porque se llevaron la cosecha con la que se alimentaba aquel pobre desdichado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el convento tras llevar las semillas del cafeto, los monjes se acostumbraron pronto a la excitaci\u00f3n que produc\u00eda y seguramente, esto es una suposici\u00f3n m\u00eda, aprendieron a bailar girando como peonzas, costumbre que lleg\u00f3 hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pobre desgraciado que la descubri\u00f3 en recompensa fue perdonado por el pr\u00edncipe de Moka, que hizo construir, me refiero al pr\u00edncipe, un convento en el lugar donde por primera vez se hab\u00eda usado el caf\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed termina la primera suposici\u00f3n del origen sobre el consumo del caf\u00e9, que por su estructura\u00a0 a la hora de montar la historia m\u00e1s parece un cuento que un hecho real, de modo que expondr\u00e9 otras suposiciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otro libro, escrito en 1859, que lleva por t\u00edtulo \u2018Manual del cultivo del caf\u00e9, cacao, vainilla y tabaco en la Am\u00e9rica Espa\u00f1ola y de todas sus aplicaciones\u2019, escrito por Julio Rossignon, que fue ex catedr\u00e1tico de Ciencias Naturales de las Universidades de Par\u00eds, Guatemala y San Salvador, cuenta, apoy\u00e1ndose en otro autor, el abate Raynal (1), y en su libro: \u2018Historia filos\u00f3fica y pol\u00edtica del comercio y de los establecimientos de los europeos en las dos Indias\u2019 en el que afirmaba que el \u00e1rbol del cafeto era conocido desde tiempos inmemorables o remotos en Arabia (ya vemos las discrepancias con el anterior autor).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el libro que ahora comento hay un p\u00e1rrafo que me parece muy interesante trascribir porque entre barbaridades y suposiciones hace las siguientes suposiciones: \u201c<i>El caf\u00e9, en efecto, no era conocido ni de los griegos ni de los romanos, aunque algunos autores hayan pretendido que esta bebida era conocida en los tiempos m\u00e1s remotos, y que Pietro della Valle haya sentado que era el nepentes que recibi\u00f3 Melena de una egipcia, y que Homero alaba como propio para calmar el esp\u00edritu en el estado m\u00e1s violento de la ira, de la aflicci\u00f3n y de la desgracia.\u00a0 Paschius, en su tratado de novis invert\u00eds, impreso en Leipsick en 1700, pretende que el caf\u00e9 est\u00e1 designado por los regalos que dio Abigail a David a fin de apaciguarle. I, libro de los Reyes, cap. 25, vers. 18<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como podemos comprobar ya desde antiguo se dec\u00edan bestialidades, que no es cosa nueva de los intr\u00e9pidos \u2018escribas\u2019 de Internet que dicen saber de esto de la historia de la gastronom\u00eda; nuestro pasado y nuestro presente est\u00e1n llenos de clamorosos rebuznos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No duda este autor en afirmar que el origen de dicha planta debi\u00f3 estar situado en la Alta Etiop\u00eda, siendo los persas los segundos en conocer el caf\u00e9, antes que los \u00e1rabes, que fueron los que lo trasmitieron a los pa\u00edses europeos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-5211\" alt=\"cafe01\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/cafe01.jpg\" width=\"343\" height=\"229\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/cafe01.jpg 343w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/cafe01-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 343px) 100vw, 343px\" \/>Cuenta el origen del origen del consumo del caf\u00e9 y su f\u00e1bula, porque no es otra cosa lo que se dice, en la que un pobre derviche que habitaba en un valle de Arabia (esto parece que concuerda con lo ya contado), que no pose\u00eda m\u00e1s que una choza y algunas cabras (ya nos alejamos de lo dicho), en un d\u00eda en el que regresaba con su ganado despu\u00e9s de llevarlos a pastar observ\u00f3, cuando estuvieron dentro del redil, con sorpresa que estaban sumamente agitadas; al d\u00eda siguiente, que deb\u00eda estar aburrido, sigui\u00f3\u00a0 a sus cabras y observ\u00f3 que ramoneaban las peque\u00f1as ramas de un arbusto que ni siquiera se hab\u00eda dado cuenta que exist\u00eda, as\u00ed era de despistado el hombre. Con esp\u00edritu cient\u00edfico y aventurero tom\u00f3 de sus frutas y repentinamente, a modo de milagro de los buenos, experiment\u00f3 una alegr\u00eda sobrenatural, estoy intentando seguir casi al pi\u00e9 de la letra lo que cuenta Rossignon, dicha alegr\u00eda estuvo acompa\u00f1ada de una gran locuacidad tal que pas\u00f3 a la opini\u00f3n de sus amigos del pueblo como un hombre extraordinario e inspirado, aunque seguro que tras saber, as\u00ed por encima de su vida rutinaria y solitaria, ser\u00edan palabras huecas y sin sentido las que dir\u00eda, por lo que aconsejo no servirles m\u00e1s caf\u00e9s a los pol\u00edtico que nos venden mentiras y nos marean mientras nos roban la cartera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El charlat\u00e1n alegre dio parte de su descubrimiento a los otros derviches que lo tomaron y viendo que los estimulaban y pod\u00edan estar charlando sin descanso horas y horas lo propagaron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta f\u00e1bula, esto es importante, se le debe a Fausto Naironi, maronita, profesor de lenguas orientales de Roma, que fue el primero que public\u00f3 en 1671 el primer tratado sobre el caf\u00e9 y que a su vez recogi\u00f3 de los \u00e1rabes, de Arabia claro est\u00e1, que lo contaban para apropiarse o robar la historia (como tantas veces he contado: caso del tomate, el az\u00facar, el chocolate, la patata y para que seguir), con la intenci\u00f3n de convencer a todos que era originario de su pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de dejar conclusa esta nueva teor\u00eda, la m\u00e1s extendida por aquellos que la cuentan a modo de descubrimiento, seguramente para sorprender sus hijos, que los torpes se reproducen mucho, y demostrarles que saben m\u00e1s que nadie, quiero referir algo que tambi\u00e9n aparece en dicho libro y que, con todos los respetos para los mahometanos, que ya he tenido algunos correos amenazantes por mis opiniones vertidas en otros trabajos por mi escepticismo ante las religiones,\u00a0 en la que seg\u00fan contaban los persas que estando enfermo Mahoma se le present\u00f3 el \u00e1ngel San Gabriel el cual invent\u00f3 esta bebida para devolverle la salud, una mentira que es bonita por lo menos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra teor\u00eda que propone Rossignon en su libro, que como estamos viendo los or\u00edgenes del consumo del caf\u00e9, pese a ser una bebida moderna, tiene para escribir folios es, siguiendo con la historia del cabrero como base, que un superior de un convento \u00e1rabe, que hab\u00eda o\u00eddo hablar de los efectos del caf\u00e9 y preocupado porque sus monjes se les quedaban dormidos durante los ejercicios nocturnos, sin poner la atenci\u00f3n y el recogimiento que a \u00e9l sal\u00eda del alma, se los hizo tomar y viendo los resultados estableci\u00f3 su uso desde ese momento, algo que se propag\u00f3 por toda Arabia y posteriormente por todo el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y sigo con otras teor\u00edas sobre como triunf\u00f3 el caf\u00e9, esta se refiere a un mollah llamado Chadely, que no pod\u00eda concentrarse en sus oraciones nocturnas, el ser humano tiene el vicio de dormir, experiment\u00f3 hasta encontrar dicha bebida, bueno antes encontr\u00f3 la planta, y \u201c<i>ensay\u00f3 esta bebida cuyos buenos efectos no tard\u00f3 en palpar y confi\u00f3 a sus derviches este descubrimiento que no dilat\u00f3 en ser p\u00fablico<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo cierto, pese a tanta mentira es que a mediados del siglo IX de la H\u00e9gira, el XV de la Cristiana, los \u00e1rabes empezaron a cultivar el caf\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, esto que viene ahora ya tiene m\u00e1s verosimilitud, quiz\u00e1 porque es un documento de la \u00e9poca y que estaba depositado en la Biblioteca Imperial francesa, cat\u00e1logo n\u00fam. 914; traducido por Sivestre de Sacy, \u2018Crestomat\u00eda \u00e1rabe\u2019, tomo II, p\u00e1g. 224 donde se dan los detalles, al menos de su popularizaci\u00f3n, cuando cuenta como Gamaleddin Abou Abdallah Mohammed ben Sa\u00efd, apellidado Dhabbani, porque era oriundo de Dhabban en el Yemen, y que era muft\u00ed de Ad\u00e9n (ciudad de Arabia con puerto en la desembocadura del Mar Rojo), conoci\u00f3 el caf\u00e9 en un viaje de negocios que tuvo que hacer a Persia (la actual Irak que los occidentales hemos destrozado para robar su petr\u00f3leo); en su estancia en dicho pa\u00eds observ\u00f3 c\u00f3mo sus habitantes alababan las propiedades y hac\u00edan uso del caf\u00e9. De regreso en Ad\u00e9n se sinti\u00f3 indispuesto y recordando lo que hab\u00eda o\u00eddo del caf\u00e9 tom\u00f3 una taza y san\u00f3, por lo que se deduce que nada grave tendr\u00eda dicho individuo, pero observ\u00f3 el hipocondriaco, tambi\u00e9n, que dicha infusi\u00f3n tenia la virtud de disipar el sue\u00f1o, el entorpecimiento y de volver el cuerpo ligero y dispuesto. Propag\u00f3 esto a los cuatro vientos y a todo los que lo quer\u00edan o\u00edr dichas virtudes de modo que los habitantes de la ciudad se fueron aficionando a tomarlo, m\u00e1s como una medicina, algo corriente hasta no hace mucho donde todo alimento, a falta de una qu\u00edmica eficiente, era el \u00fanico remedio contra y para prevenir las enfermedades. Se sabe que Gemaleddin muri\u00f3 en el a\u00f1o 875 (1459 de la Cristiana) y desde entonces fue costumbre en Ad\u00e9n, al tomar la infusi\u00f3n, desear el para\u00edso a dicho hombre en recompensa por el bien que les hab\u00eda dejado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De Ad\u00e9n el caf\u00e9 paso, a finales del siglo IX de la Hegira, a la Meca y a Medina y al poco tiempo se extendi\u00f3 tanto el tomarlo, como ya hab\u00eda ocurrido en Persia, que se abrieron los primeros caf\u00e9s p\u00fablicos, donde los hombres, que las mujeres ya es otra cosa, jugaban al ajedrez, los poetas iban a recitar sus versos, pasando a Egipto a principios del siglo XVI nuestro y de all\u00ed a Siria, pa\u00eds que tambi\u00e9n estamos destrozando los occidentales hoy, a las ciudades de Damas y Alepo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-5212\" alt=\"cafe03\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/cafe03.jpg\" width=\"250\" height=\"228\" \/>Ahora viene lo mejor porque comenta lo siguiente: \u201c<i>Cada uno<\/i> (se refiere a los pa\u00edses donde se implantaba su uso<i>), apreciando las cualidades agradables y las virtudes saludables de esta bebida, tan conveniente para esos pueblos enervados por un clima caliente y el abuso de los placeres, quiso usarlo<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra teor\u00eda sobre los or\u00edgenes del consumo del caf\u00e9, para mi sorpresa, es la que hace Santiago Lascasas Monreal, ver bibliograf\u00eda, que por su originalidad y forma de documentar su tesis no puede dejarnos indiferentes pese a que, al menos por mi parte, pueda tomarlo con ciertas cautelas, lo que no quiere decir que rechace lo que plantea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nada m\u00e1s comenzar su libro nos deja pensativos al leer: \u201c<i>Durante mucho tiempo, varios siglos antes y despu\u00e9s de Cristo, el caf\u00e9 se utilizaba como alimento y tambi\u00e9n como elemento indispensable en ritos religiosos de diversa \u00edndole.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Es indudable que las primeras plantas de caf\u00e9, o cafetos, que fueron utilizadas por el hombre se hallaron en la zona selv\u00e1tica del suroeste de la actual Etiop\u00eda. El uso que se hizo en aquel remoto tiempo distaba mucho del que hacemos actualmente con el fruto del cafeto<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo primero que se me ocurri\u00f3 fue mirar el mapa de Etiop\u00eda para comprobar donde estaban situadas las zonas selv\u00e1ticas de las que escribe, ya que siempre tuve en mi mente que era un lugar des\u00e9rtico y de sabana, lo que hace pensar en los distritos de Gambela y de Naciones y Pueblos del Sur donde se encuentran los restos de hom\u00ednidos m\u00e1s importantes del pa\u00eds y donde se han hallado tambi\u00e9n los resto de los primeros <i>homo sapiens<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contin\u00faa haciendo una cita de lo que escribi\u00f3 el profesor de la universidad de Valparaiso, Charles G. H. Schaefer, que ha investigado a la tribu de los Oromo, grupo \u00e9tnico que forma el 55% de la poblaci\u00f3n del pa\u00eds, y qu\u00e9 seg\u00fan \u00e9l son los primeros en utilizar el fruto del cafeto como alimentos y bebida y que dice: \u201c<i>El caf\u00e9 es nuestra gran medicina. De entre todos los \u00e1rboles fue bendecido por Waqa (supremo Dios del Cielo), bendecido con sus l\u00e1grimas. Todas las plantas crecen por la lluvia pero la planta del caf\u00e9 brota de las l\u00e1grimas de Waqa<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Magn\u00edfico descubrimiento el que para abrir boca hace, aunque nada nos indica la antig\u00fcedad de su uso en la alimentaci\u00f3n humana, pese a que comenta que los oromo celebraban una ceremonia llamada <i>buna-qala<\/i> o <i>sacrificio del caf\u00e9<\/i> que se celebraba con motivo de cualquier evento importante, como pod\u00edan ser casamientos, nacimientos, etc., donde se serv\u00eda tostado y mezclado con manteca y cereales, siendo un magn\u00edfico alimento energ\u00e9tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si hasta ahora nada nos induce a pensar que el caf\u00e9 o su consumo pueda tener miles de a\u00f1os formando parte de la alimentaci\u00f3n humana s\u00ed parece que su teor\u00eda toma consistencia cuando hacer referencia a otro estudio, esta vez del escritor californiano Stewar Lee Allen, el cual asegura que el consumo del caf\u00e9 comenz\u00f3 en la zona et\u00edope de Kaffa (que nada tiene que ver con el nombre que tiene el caf\u00e9, ya que all\u00ed se le denominaba bunchum, buna y bun), donde cuenta de forma novelada, de ah\u00ed su ya poca credibilidad, que desde hace tres mil quinientos a\u00f1os los oromo lo recolectaban y usaban en sus desplazamientos machacando los granos y mezcl\u00e1ndolos con grasa animal, llegando a deducir el autor del libro que hago referencia, Lascasas Monreal, que en dicha preparaci\u00f3n no se utilizaba la semilla sino la corteza secada previamente al sol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La propagaci\u00f3n sobre el consumo lo achaca a las guerras entre las tribus de los onomo y los bongo y la costumbre de vender a los guerreros vencidos en el mercado de la ciudad de Harar y como con el tiempo fue evolucionando hasta llegar a la costumbre de preparar una cocci\u00f3n que llamaban <i>kati<\/i>, que consist\u00eda en tostar hojas de cafeto en una sart\u00e9n que posteriormente se mol\u00edan con un mortero y se pon\u00edan a cocer a\u00f1adi\u00e9ndola az\u00facar y un poco de sal por espacio de unos 10 minutos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta aqu\u00ed esta teor\u00eda que, con todos mis respetos hacia Lascasas, no demuestra nada y que en mucho est\u00e1 basada en la especulaci\u00f3n o en la fe del que lo lee, sobre todo cuando se llega a la preparaci\u00f3n del <i>kati<\/i> si se conoce la historia del az\u00facar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otro libro, este escrito en 1880 por Esteba Borrero y Echevarr\u00eda, ver bibliograf\u00eda, nos dice textualmente: \u201c<i>Cu\u00e9ntase que un pastor \u00e1rabe observ\u00f3 que sus cabras se sobrescitaban fuertemente cuando com\u00edan las bayas de esta planta: ve\u00edalas triscar m\u00e1s alegres que de ordinario y con otros signos inequ\u00edvocos de la influencia animadora de ese fruto le dieron, con la idea de sus propiedades, la de ensayarlas en s\u00ed mismo, como lo hizo con todo \u00e9xito, resultando de aqu\u00ed establecidas las propiedades del caf\u00e9. No ha llegado \u00e1 nuestra noticia c\u00f3mo se supo que la torrefacci\u00f3n desarrollaba en el grano las propiedades arom\u00e1ticas que hoy le conocemos, ni c\u00f3mo del t\u00edmido ensayo del pastor que probablemente le comer\u00eda crudo hemos venido refinando su preparaci\u00f3n \u00e1 poseer el arte de preparar el arom\u00e1tico moka, que hace nuestras delicias de sobremesa<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De nuevo volvemos al cuento de \u2018las cabras locas\u2019, tema socorrido en exceso, aunque posteriormente se hace eco de otra teor\u00eda con una an\u00e9cdota que no deja de tener su gracia y que para solaz de todos trascribo: \u201c<i>Aseguran otros [Raynal] que es originario de la Alta Etiopia, en donde ya de tiempo inmemorial se usaba; que fu\u00e9 el primero en darlo \u00e1 conocer un \u00e1rabe llamado Chaled\u00ed, que de \u00e9l se servia para despertar y avivar sus facultades mentales, deseoso de sostenerlas durante la noche en su exagerado celo religioso. De la Alta Etiopia pasar\u00eda \u00e1 las orillas del Mar Rojo y de aqu\u00ed \u00e1 la Arabia hasta la Meca, propagado su uso por los peregrinos mahometanos. Sea de esto lo que quiera, parece ser cosa averiguada que ya desde el siglo XV el caf\u00e9 era conocido en todo el oriente, y que en el siglo XVI fu\u00e9 prohibido en Constantinopla por el Gran Visir. Cu\u00e9ntase \u00e1 este prop\u00f3sito una an\u00e9cdota que no carece de inter\u00e9s. Quiso el Visir en su suspicacia pol\u00edtica girar una visita \u00e1 los caf\u00e9s y tabernas por sorprender en ellos, \u00e1 favor de la libertad y licencia de estos sitios, los pensamientos de sus subditos; y como viese que en los primeros y saboreando la arom\u00e1tica infusion se hallaban los hombres m\u00e1s serios ocupados de criticar acertada y duramente los actos de su gobierno, se encoleriz\u00f3 grandemente contra el caf\u00e9, prohibi\u00f3 su uso y mand\u00f3 cerrar los establecimientos en que se vend\u00eda. En las tabernas y entre los licores espirituosos s\u00f3lo vio con gran contentamiento suyo beodos est\u00fapidos embrutecidos por el veneno alcoh\u00f3lico y que no se ocupaban ciertamente de murmurar ni de \u00abhacer pol\u00edtica:\u00bb esto lo edific\u00f3. Como se v\u00e9, el caf\u00e9 era perjudicial. No dice la historia si en su edificaci\u00f3n concedi\u00f3 el Visir privilegios y recompensas \u00e1 los taberneros: puede ser<\/i>\u201d, algo parecido hicieron no hace mucho, en los a\u00f1os 60 del siglo pasado, todos los gobiernos de occidente al prohibir drogas tale como la marihuana tras los movimientos sociales, de esta forma se aseguraban que los rebeldes que estaban en las calles manifest\u00e1ndose, decepcionados por el desencanto de la pol\u00edtica tras la in\u00fatil Segunda Guerra Mundial, se narcotizar\u00e1n y perdieran el inter\u00e9s de luchar por un mundo mejor y m\u00e1s justo, hasta entonces era permitido su uso y pocos la tomaban, hoy es una lacra social que deja las manos libres a los que nos gobiernan para hacer a su antojo las barbaridades que todos conocemos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para terminar y no cansar m\u00e1s har\u00e9 referencia a otro libro escrito en 1877 por M. Monle\u00f3n que me merece todos los respetos porque este hombre, consciente de las tonter\u00edas que se han dicho sobre los or\u00edgenes del caf\u00e9, pasa de puntillas sobre la prehistoria de dicho grano y comienza a contar la historia aut\u00e9ntica y documentada de una de las infusiones m\u00e1s conocidas de la humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El siguiente cap\u00edtulo estar\u00e1 dedicado al comienzo de la historia del caf\u00e9 antes de su llegada a Europa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Bonet Correa, Antonio: Los caf\u00e9s hist\u00f3ricos. Edit. C\u00e1tedra (Grupo Anaya, S.A.). Madrid 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Borrero y Echavarr\u00eda, Est\u00e9ban: El caf\u00e9. Apuntes para una monograf\u00eda. Edit. Imprenta, librer\u00eda papeler\u00eda y encuadernaci\u00f3n O\u2019Reilly, n\u00fam. 54. La Habana 1880.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desmet-Gr\u00e9gorire, H\u00e9l\u00e8ne: Le commerce du caf\u00e9 avant l\u2019`\u00e9re des plantations coloniales. Edit. Michel Tuchsherer. El Cairo, Institut Fran\u00e7ais d\u2019Archeologie Orientale, 2001.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lascasas Monreal, Santiago: Biograf\u00eda del caf\u00e9. Colecci\u00f3n Cuadernos de Arag\u00f3n, edit. Excmo. Diputaci\u00f3n de Zaragoza, a\u00f1o 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lee Allen, Stewar: Le breuvage du Diable. Edit Noir sur Blanc u Petite Biblioteque Payot, 2009<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 L\u00f3pez y L\u00f3pez, Mat\u00edas: Breve narraci\u00f3n y apuntes acerca de la utilidad y preparaci\u00f3n del caf\u00e9. Imprenta y estereotipia de M. Rivadeneyra. Madrid 1870.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Monleon, M.: Breve rese\u00f1a hist\u00f3rica e industrial del comercio, cultivo y uso del caf\u00e9, del t\u00e9 y del cacao para chocolate. Edit. Agencia de anuncios e imprenta de A. Escamez. Madrid 1877.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ramos Santana, Alberto: Historia de C\u00e1diz. Edit. Silex. Madrid 2005<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Rossignon, Julio: Manual del cultivo del caf\u00e9, cacao, vainilla y tabaco en Am\u00e9rica espa\u00f1ola y de todas sus aplicaciones. Edit. Librer\u00eda de Rosa y Bouret. Par\u00eds 1859.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Vilardebo y Moret, Jos\u00e9: El tabaco y el caf\u00e9, su historia, su acci\u00f3n fisiol\u00f3gica y propiedades medicinales. Edit. Establecimiento tipogr\u00e1fico La Antilla. La Habana (Cuba), 1860<\/p>\n<p><script type=\"text\/javascript\">\/\/ <![CDATA[\nvar _gaq = _gaq || [];   _gaq.push(['_setAccount', 'UA-31227422-1']);   _gaq.push(['_trackPageview']);   (function() {     var ga = document.createElement('script'); ga.type = 'text\/javascript'; ga.async = true;     ga.src = ('https:' == document.location.protocol ? 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