{"id":5323,"date":"2013-07-09T13:39:52","date_gmt":"2013-07-09T11:39:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/?p=5323"},"modified":"2013-07-14T20:28:39","modified_gmt":"2013-07-14T18:28:39","slug":"criar-ninos-en-espana-a-finales-del-siglo-xviii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/criar-ninos-en-espana-a-finales-del-siglo-xviii","title":{"rendered":"Historia de los m\u00e9todos artificiales para criar a los ni\u00f1os en Espa\u00f1a a finales del siglo XVIII"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/carlos-azcoytia\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2919\" alt=\"Carlos Azcoytia\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/azcoytia1art.jpg\" width=\"100\" height=\"133\" \/><\/a>Leyendo un libro editado en 1795, cuyo autor fue Josef Iberti, M\u00e9dico de C\u00e1mara Honorario de la Casa Real, e impreso en Madrid por la Imprenta Real, cre\u00ed necesario para cerrar el monogr\u00e1fico dedicado a la alimentaci\u00f3n infantil, al pie de este escrito podr\u00e1 ir a otros trabajos relacionados, comentar dicho libro y as\u00ed tener una visi\u00f3n amplia de las gracias y desgracias por las que tuvieron que pasar nuestros antepasados desde su m\u00e1s tierna infancia, porque soy de la opini\u00f3n que no todo tiempo pasado fue mejor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si resulta interesante este libro es por la forma como Iberti aborda y desarrolla la alimentaci\u00f3n infantil, algo que me dej\u00f3 bastante sorprendido y que podr\u00e1 comprobar si sigue leyendo el presente trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar aconseja que si una madre no puede dar el pecho a su hijo, por las circunstancias que fueren, debe de recurrir, antes de hacerlo a un ama de cr\u00eda escogida sin mucho examen, a alimentos artificiales, ya que vio, en sus viajes por Europa, como en Inglaterra lo hac\u00edan as\u00ed, sin especificar los componentes que se utilizaban, por el contrario en Italia contaba que lo hac\u00edan con leche de cabra y ovejas en sus dos primeros meses, para despu\u00e9s pasar a darles una papilla muy desle\u00edda de pan bien fermentado y hervido en agua con manteca de vaca, aceite o caldo de carne por cinco o seis meses hasta que pod\u00edan ir comiendo otras cosas.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-5325\" alt=\"lactancia4\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/lactancia4.jpg\" width=\"253\" height=\"300\" \/>Distingu\u00eda tres estados en la infancia: el de robustez, el de enfermedad y el de debilidad de los \u00f3rganos y as\u00ed dice que los robustos admit\u00edan bien criarse con alimentos artificiales, aunque a veces a los enfermizos, con este tipo de alimentaci\u00f3n, pod\u00edan beneficiarse, por lo que llegaba a la conclusi\u00f3n lo dif\u00edcil que era establecer un m\u00e9todo general, sobre todo porque dec\u00eda que sal\u00eda mejor o m\u00e1s bien en los ricos que en los pobres, ya que en los primeros se atend\u00eda m\u00e1s bien el alimento que se les suministraba, al estar mejor cuidados, descubrimiento por el que hoy no le dar\u00edan el premio Nobel desde luego. Pero sin embargo preconizaba que si dichos m\u00e9todos se hicieran o llevaran a cabo en los hospicios y casas de exp\u00f3sitos los gastos originados pod\u00edan originar econom\u00edas ventajosas, s\u00f3lo har\u00edan falta una provisi\u00f3n de leches: de mujer, de burra, yegua, vaca, oveja y cabra, con la finalidad de dar a cada infante la que m\u00e1s le conviniera, tambi\u00e9n indicaba que deber\u00edan haber prados alrededor de dichos edificios, que deber\u00edan estar fuera de los poblados, para que los ni\u00f1os gozaran del aire libre e hicieran ejercicios cuando tuviesen edad para ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquellos que deben de criarlos las mujeres dec\u00eda que deber\u00edan lavarse, despu\u00e9s de nacer, con agua templada en invierno y del tiempo en verano con un poco de jab\u00f3n, tambi\u00e9n deb\u00edan estar en habitaciones con temperatura ni fr\u00eda ni caliente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aconsejaba que las madres deber\u00edan dar el pecho lo antes posible a los reci\u00e9n nacidos, no deb\u00edan pasarlos de un ambiente caliente a otro fr\u00edo para envolverlos, limpiarlos, etc., porque se resfriaban con facilidad y mor\u00edan muchos (la mortandad infantil era alt\u00edsima). No deber\u00edan dormir en la cama con la madre o las nodrizas, incluso aclaraba que en algunos pa\u00edses de Europa hab\u00eda leyes penales contra las mujeres que lo hicieran con las criaturas, en concreto en Suecia dec\u00eda que se hab\u00edan contabilizado una mortandad de 700 ni\u00f1os por dicha causa (debe de suponerse que ser\u00eda m\u00e1s o menos, entonces las estad\u00edsticas eran a ojo de buen cubero).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una anotaci\u00f3n que hace, al menos curiosa para mi, era que las que criaban ni\u00f1os no era necesario que se abstuvieran de tener relaciones sexuales con los maridos, algo que entonces muchos cre\u00edan y prohib\u00edan, pero, eso s\u00ed, que deber\u00edan, las madres o nodrizas, conservar siempre el \u00e1nimo tranquilo, porque las pasiones violentas perjudicaban la salud de las criaturas, ya fuera por ira, por miedo o por aflicci\u00f3n, de lo que se deduce, supongo, que deber\u00edan tomarse el sexo sin demasiada pasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El dar de mamar deb\u00eda hacerse a menudo y poco de cada vez y si vomitaban era se\u00f1al de que hab\u00edan tomado m\u00e1s alimento del que les correspond\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Advert\u00eda que no siempre el llanto del ni\u00f1o\/a era indicio de sus necesidades, particularmente cuando ya ten\u00edan algunos meses, ya que lo utilizaban, y lo utilizan, para lograr lo que quer\u00edan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los cinco o seis meses se les deb\u00eda ir acostumbrando a otro g\u00e9nero de alimentos, debiendo evitar las papillas hechas con aceite, manteca de vaca, pan o harina y leche, prefiriendo las sopas de pan, de s\u00e9mola o almid\u00f3n de patatas con caldo, importante informaci\u00f3n esta de la patata porque es de las primeras veces que se informa como alimento humano en Espa\u00f1a. Tambi\u00e9n hace referencia a otro Dr., J. Bonells, y a su tratado \u2018Prejuicios que acarrean el g\u00e9nero humano y al Estado las madres que reh\u00fasan criar a sus hijos, y medios para contener el abuso de ponerlos en Ama\u2019, editado en Madrid en 1786, y donde recoge que toda papilla a\u00f1adida a la leche natural era un manantial de indigestiones y crudezas, \u201c<i>por lo qual, no es de extra\u00f1ar que sean inumerables las criaturas que por esta causa perecen, \u00f3 \u00e1 lo menos pierden su calor y robustez<\/i>\u201d, para seguir diciendo que los alimentos como las masas, las frutas verdes y los dulces eran muy perjudiciales porque les incitaba a comer m\u00e1s de lo que \u201c<i>pod\u00edan llevar en sus est\u00f3magos<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre el primer alimento, los calostros, dice que es un l\u00edquido jabonoso y purgante que sirve para la disoluci\u00f3n de las primeras evacuaciones de los ni\u00f1os, por lo que nada m\u00e1s nacer se le deb\u00eda dar el pecho a los nacidos, pero a los que se criaban con alimento artificial se les deb\u00eda suministrar suero o agua de cebada con una cierta cantidad de \u2018<i>man\u00e1<\/i>\u2019 y una tercera parte de caldo ligero de ternera o pollo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los dos o tres d\u00edas despu\u00e9s haberles dado el alimento que imitaba o supl\u00eda al calostro se les deb\u00eda alimentar con un caldo con una parte de leche de burra, alimentaci\u00f3n que ir\u00eda en sus proporciones, hasta el cuarto o quinto d\u00eda, a llegar a ser mitad de caldo y mitad de leche, indicando que el caldo se deb\u00eda hacer s\u00f3lo con carne de vaca y si se quer\u00eda con un poco de ave y si no bastaba, esto ya es m\u00e1s que sorprendente, \u201c<i>se pueden a\u00f1adir cangrejos, v\u00edbora, \u00f3 gal\u00e1pago, evitando siempre el tocino<\/i>\u201d, desgrasando bien el caldo y debiendo pasarlo por un tamiz, siguiendo con dicha alimentaci\u00f3n, dependiendo de las fuerzas del ni\u00f1o, y se le ir\u00eda a\u00f1adiendo al caldo almid\u00f3n de patatas, que deb\u00eda hervirse en el mismo, para mezclarlo tibio con la leche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continua diciendo: \u201c<i>Si su estomago fuese fuerte, se podr\u00e1 usar de otras leches: en los primeros meses, el alimento debe ser fluido: cerca del quinto mes \u00f3 antes, es necesario aumentar la consistencia del alimento, mezcl\u00e1ndoles arroz bien desecho: en las durezas de vientre d\u00e9seles el alimento fluido, y en las descomposiciones mas s\u00f3lido, haciendo al mismo tiempo mas exercicio, y d\u00e1ndoles ba\u00f1os frios: quando la leche se aceda, se suplir\u00e1 con el arroz, \u00f3 almid\u00f3n de patatas en buenos caldos de cangrejos, ranas, gal\u00e1pagos, \u00f3 v\u00edboras que ha de tomar el ni\u00f1o chupando de un ca\u00f1oncito \u00f3 pit\u00f3n que sale de la vasija, \u00e1 cuya punta se asegura un poco de esponja (envuelta en un lienzo fino) por la que mama como de un pecho<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como curiosidad Iberti dec\u00eda que ese pecho artificial deb\u00eda tener el mismo color y tama\u00f1o que el natural, lleno de agua caliente para que al atravesar \u201c<i>por \u00e9l el alimento adquiera alg\u00fan calor que imite al de la mujer<\/i>\u201d, ya que por ese medio tragaban al mismo tiempo su saliva, lo que contribuir\u00eda a la digesti\u00f3n, para a los seis meses comenzar a darles cortezas de pan que chupar\u00edan y masticar\u00edan facilitando la dentici\u00f3n y, esto ya es el culmen, dec\u00eda que \u201c<i>si la necesidad no lo exige, no se les dar\u00e1 vino<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las limpiezas deb\u00eda consistir en lavarlos todos los d\u00edas dos veces con una esponja y con agua templada en los tiempos de fr\u00edo pero acostumbr\u00e1ndolos, poco a poco, al agua fr\u00eda, para en primavera y verano ba\u00f1arlos en un estanque, una fuente o en un r\u00edo, ser\u00eda para convertirlos en espartanos, comprendiendo ahora por qu\u00e9 los espa\u00f1oles de antes llegaron a ser tan h\u00e9roes en otras \u00e9pocas. Claro est\u00e1, que aparte de que s\u00f3lo sobreviv\u00edan los fuertes, se buscaba que tambi\u00e9n aprendieran a nadar, aconsejando que no era necesario que los ni\u00f1os estuvieran mucho tiempo en el agua, bastaban dos o tres inmersiones, para despu\u00e9s del ba\u00f1o obligarlos a hacer ejercicios \u201c<i>a fin de aumentar la transpiraci\u00f3n<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ya para terminar de rematarlos y de hacer su particular selecci\u00f3n de la raza: \u201c<i>En orden al vestido de los ni\u00f1os reprueba los zapatos, y quanto pueda apretar al cuerpo, y quiere que tengan poqu\u00edsima ropa, y que est\u00e9n al ayre libre sino fuese demasiado frio; que jueguen, corran y rueden en prados; que se acostumbren al ayre fresco, abri\u00e9ndose las ventanas de sus quartos en verano y en invierno<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Termina los consejos siguientes: \u201c<i>que en pasando la Infancia no se les escasee el sue\u00f1o, porque la falta de este es el medio mas seguro para formar un fatuo; que no les asusten porque les pueden resultar convulsiones y alferec\u00edas; ni les traten con dureza porque pierden la sensibilidad \u00e9 ingenuidad natural, y se hacen reservados, dobles, \u00e9 hip\u00f3critas; que se acostumbren \u00e1 usar indiferentemente de las dos manos para todo, y se destierre la necia costumbre de hacerles mancos sin dexarlos usar mas que de una mano; que es preciso aficionarlos quanto antes \u00e1 la agricultura, con cuyos sencillos trabajos se divierten extraordinariamente; que se les ense\u00f1e \u00e1 nadar <\/i>(1)<i>, que se les haga observar los insectos, las piedras, las flores y sus propiedades, lo que les deleitar\u00e1 infinito y aficionar\u00e1 al campo; que no se pongan pronto \u00e1 estudios que les tengan mucho tiempo sentados, sino que aprendan de la viva voz del maestro; y quando se dediquen al dibuxo \u00fa otros estudios, no estar\u00e1n nunca en una misma postura mas de una hora<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los conocimientos del galeno fueron adquiridos tras 15 a\u00f1os experimentando en la pediatr\u00eda bajo la direcci\u00f3n del Primer M\u00e9dico de C\u00e1mara de los reyes de Espa\u00f1a, Francisco Sobral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Curiosamente, siguiendo con mi investigaci\u00f3n, descubr\u00ed algo que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n y es que utilizando m\u00e9todos iguales, dependiendo del lugar, se obten\u00edan resultados diferentes y as\u00ed el Dean de Zaragoza, que llevaba la casa de exp\u00f3sitos de aquella ciudad, siguiendo la misma praxis que en Barcelona (ver dicho <a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/historia\/articulos\/lecheartificial.htm\" target=\"_blank\">estudio aqu\u00ed<\/a>) se quejaba de que perec\u00edan muchos ni\u00f1os, lo mismo ocurr\u00eda en L\u00e9rida, lo que le llevaba a la conclusi\u00f3n, quiz\u00e1 err\u00f3nea, que se tendr\u00edan que estudiar los medios para adaptar a nuestro clima los alimentos artificiales que tomaban los ni\u00f1os en Inglaterra e Italia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En dicho libro el galeno Iberti hace una referencia a la inconveniencia de darles de comer carne a los ni\u00f1os, algo contestado y rebatido en el Semanario de Agricultura y que merece la pena citar: \u201c<i>Algunos fil\u00f3sofos han declamado con mas entusiasmo que solidez contra el uso de las carnes: opini\u00f3n que no es necesario impugnar.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Iberti atribuye en este lugar la corta vida de los etiopes del desierto \u00e1 su comida de langostas; lo qual no es veros\u00edmil, siendo estas una comida sana, como a\u00f1ade despu\u00e9s en boca de un viagero. La verdad es que las langostas que se comen en las inmediaciones del mar roxo, Syria, y costas vecinas del Oc\u00e9ano de \u00c1frica y Asia son muy delicadas, y aun las embarcan para la India, en donde, sin que falten carnes, <\/i><i>se comen con mucho gusto<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0__________<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.- En otra publicaci\u00f3n de la misma fecha del libro, 1797, encontr\u00e9 esta interesante anotaci\u00f3n al respecto: \u201c<i>Los Griegos, para expresar la extrema ignorancia de una persona, dec\u00edan no sabe leer ni nadar. Entre nosotros casi nadie sabe nadar sino los muchachos, que abrasados de calor en el verano se van \u00e1 ba\u00f1ar \u00e1 escondidas de sus padres y maestros; y esta facil\u00edsima ense\u00f1anza, tan importante al hombre, est\u00e1 del todo abandonada por la ignorancia de los que dirigen nuestra educaci\u00f3n: de aqu\u00ed se siguen mil desgracias, y quando menos sustos y sobresaltos al pasar el menor arroyo. El arte de nadar que se ense\u00f1a en muchas casas de educaci\u00f3n fuera de Espa\u00f1a, es igualmente necesario \u00e1 uno y otro sexo, y en Madrid hay una Se\u00f1orita, acaso la \u00fanica, que une esta habilidad \u00e1 otras con que una madre muy instruida procur\u00f3 perfeccionar su educaci\u00f3n<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0_________<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros trabajos que completan el monogr\u00e1fico sobre la historia de la alimentaci\u00f3n infantil que obran en nuestro sitio, m\u00e1s uno que creo muy interesante de leer que no pertenece a nuestra revista.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/gourmets\/articulos\/nodrizas.htm\" target=\"_blank\">Los primeros alimentos de reyes y nobles en el Siglo de Oro en Espa\u00f1a: Las nodrizas<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/historia\/articulos\/lecheartificial.htm\">Historia de la primera leche artificial para ni\u00f1os en Espa\u00f1a<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/historia\/articulos\/alimeninos.htm\" target=\"_blank\">Historia de la alimentaci\u00f3n de los ni\u00f1os en la Espa\u00f1a a finales del siglo XVIII<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.uv.es\/iued\/somos\/bolufer-art\/Historia-Social.pdf\">http:\/\/www.uv.es\/iued\/somos\/bolufer-art\/Historia-Social.pdf<\/a><br \/>\n<script type=\"text\/javascript\">\/\/ <![CDATA[\nvar _gaq = _gaq || [];   _gaq.push(['_setAccount', 'UA-31227422-1']);   _gaq.push(['_trackPageview']);   (function() {     var ga = document.createElement('script'); ga.type = 'text\/javascript'; ga.async = true;     ga.src = ('https:' == document.location.protocol ? 'https:\/\/ssl' : 'http:\/\/www') + '.google-analytics.com\/ga.js';     var s = document.getElementsByTagName('script')[0]; s.parentNode.insertBefore(ga, s);   })();\n\/\/ ]]><\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Leyendo un libro editado en 1795, cuyo autor fue Josef Iberti, M\u00e9dico de C\u00e1mara Honorario de la Casa Real, e impreso en Madrid por la Imprenta Real, cre\u00ed necesario para cerrar el monogr\u00e1fico dedicado a la alimentaci\u00f3n infantil, al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/criar-ninos-en-espana-a-finales-del-siglo-xviii\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0},"categories":[61,59,71,3,156,75],"tags":[494,493,495],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5323"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5323"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5323\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5327,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5323\/revisions\/5327"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5323"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5323"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5323"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}