{"id":5873,"date":"2013-10-14T11:30:02","date_gmt":"2013-10-14T09:30:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/?p=5873"},"modified":"2013-10-15T13:29:01","modified_gmt":"2013-10-15T11:29:01","slug":"historia-del-arroz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/historia-del-arroz","title":{"rendered":"Historia del arroz y de la paella valenciana (monogr\u00e1fico)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<strong><span style=\"color: #800000; font-size: xx-small;\">Un pa\u00eds donde todos los partidos pol\u00edticos est\u00e1n inmersos en el robo institucionalizado, la justicia es lenta e injusta, los sindicatos est\u00e1n llenos de barro por su inoperancia y acusaciones de corrupci\u00f3n, las promesas electorales no se cumplen y el dinero robado no se devuelve, llevando a todos a la pobreza, no es democracia, lo que obliga a sus ciudadanos a la desobediencia civil y es el germen de una revoluci\u00f3n, todos contra el sistema viciado en el que nos obligan a vivir.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/carlos-azcoytia\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2919\" alt=\"Carlos Azcoytia\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/azcoytia1art.jpg\" width=\"100\" height=\"133\" \/><\/a>Siempre tuve una deuda, en el terreno de la investigaci\u00f3n, con la gastronom\u00eda del levante espa\u00f1ol, ya que por mis venas corre, en un cincuenta por ciento, sangre mediterr\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El presente estudio es una recopilaci\u00f3n de todos mis trabajos dedicados a la historia del arroz en Europa, centr\u00e1ndome especialmente en Espa\u00f1a, pionera en \u00e9ste tipo de cultivo, y principal abastecedora de dicho cereal desde la dominaci\u00f3n \u00e1rabe,. as\u00ed c\u00f3mo el primer alimento que lleg\u00f3 a Am\u00e9rica de la mano de los espa\u00f1oles, incluso antes que el trigo, y que ser\u00eda el complemento final del presente trabajo, algo que puede leer en la &#8216;Historia de los alimentos que llevaron los espa\u00f1oles a Am\u00e9rica&#8217;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo que este monogr\u00e1fico es el m\u00e1s extenso y documentado que existe, al menos hasta hoy, en Internet y de los m\u00e1s completos que se han publicado a nivel general en cualquier formato, por lo que ruego que se respeten los derechos de autor, ya que es un trabajo de muchos meses de investigaci\u00f3n, independientemente de cometer un delito penado por las leyes internacionales.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Sobre la historia del arroz en occidente<\/span>.-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de todo se tiene que saber desde cuando y como se consumi\u00f3 el arroz en el Mediterr\u00e1neo y hacer, de igual forma y paralelamente, la historia del arroz en esta parte del mundo, metodolog\u00eda, que por lo que he podido conocer a nadie le preocupa ya que, seg\u00fan parece, es m\u00e1s c\u00f3modo especular o copiar trabajos de otros que investigar de una forma seria y met\u00f3dica, algo que extiendo, sin llegar a comprenderlo, a los distribuidores y comerciantes, cultivadores y recolectores incluidos, del arroz de Espa\u00f1a; tambi\u00e9n aqu\u00ed se propaga la mancha de la incultura y la no inversi\u00f3n en investigaci\u00f3n hist\u00f3rica, toda una verg\u00fcenza, algo de lo que no me canso de denunciar y, como ejemplo, aconsejo leer nuestro estudio sobre la <a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/chufa\" target=\"_blank\">historia de la chufa y la horchata<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es curioso constatar que hasta la invasi\u00f3n \u00e1rabe nadie, o casi nadie, hablaba del arroz como alimento, de hecho en los &#8216;Doce libros de agricultura&#8217; de Columela ni se menciona y Plinio, en su libro &#8216;Historia natural&#8217;, s\u00f3lo hace una referencia al arroz en su libro XXVIII, donde lac\u00f3nicamente dice, refiri\u00e9ndose a la elaboraci\u00f3n de un linimento para curar problemas de la piel, lo siguiente: \u00ab<i>Las adulteran con almid\u00f3n o creta de Cimolos, pero sobre todo con excrementos de estorninos alimentados en cautividad s\u00f3lo con arroz<\/i>\u00ab; tampoco en el siglo V el agr\u00f3nomo turco Casiano Baso habla sobre el arroz, seguramente porque no fue bien visto por los galenos de entonces, \u00e9poca en la que la gastronom\u00eda y la medicina iban de la mano, en especial el m\u00e1s renombrado de todos ellos, me refiero a Diosc\u00f3rides (40-90 d.C), opinaba sobre el arroz \u00ab<i>que mantiene mediocremente y restri\u00f1e el vientre<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mucho m\u00e1s tarde es cuando, en los tratados de medicina \u00e1rabes, se hablaba de esta gram\u00ednea, en concreto el iran\u00ed Ibn M\u00e1sawayh (777-857 d.C.), galeno eminente y director que fue de la universidad de Bagdad, dijo que \u00ab<i>contiene un alimento excelente, rico y permanente, sin producir hinchaz\u00f3n ni borborigmos, lo cual no encontrar\u00e1s en el resto de los cereales<\/i>\u00ab, desde entonces es cuando toma carta de naturaleza como alimento beneficioso para la salud y su expansi\u00f3n en todos los territorios conquistados es imparable, en especial en los sitios de Sicilia y Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No parece haber duda de que el nombre de arroz procede del \u00e1rabe <i>&#8216;ar ruzz&#8217;<\/i>, seguramente de ra\u00edz india, tanto es as\u00ed que en griego se denomina <i>&#8216;ariza sativa&#8217;<\/i>. La primera vez que aparece este nombre en castellano es en el siglo XIII, gracias a que Alfonso X El Sabio, siendo todav\u00eda infante, orden\u00f3 traducir una serie de f\u00e1bulas orientales, en sanscrito, que ten\u00edan por t\u00edtulo &#8216;<i>Calila e Dimna<\/i>&#8216;, libro escrito en el siglo VI.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La influencia \u00e1rabe en la cocina, tan importante para comprender la actual, estando introducida desde muy pronto en los recetarios, siendo el m\u00e1s antiguo conocido en Espa\u00f1a, el catal\u00e1n, llamado &#8216;<i>Sent Sovi<\/i>&#8216;, del siglo XIV, podemos encontrar dos recetas de arroz, una hecha con leche de almendras y otra como acompa\u00f1amiento de los huevos fritos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A principios del siglo XVI se cultiva el arroz en la cuenca del Po en Italia por el m\u00e9todo de inundaci\u00f3n de las tierras, muy posterior a Espa\u00f1a que se hac\u00eda en los terrenos pantanosos, donde por cierto fue prohibido plantarlo, hasta con pena de muerte, desde 1342 hasta el reinado de Fernando VI a mediados del siglo XVIII, dato a tener en cuenta porque antes fue imposible inventar la paella, como veremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la reconquista de Espa\u00f1a poco o casi nada se habla sobre el arroz, tanto es as\u00ed que en el tratado m\u00e1s importante de agricultura, escrito en 1513 por Alonso de Herrera, titulado &#8216;Agricultura general, que trata de la labranza del campo, sus particularidades: crianza de animales, propiedades de las plantas que en ella se contienen, y virtudes provechosas a la salud humana&#8217; ni menciona el arroz, algo, en principio, incomprensible si tenemos en cuenta que este tratado estuvo en vigencia hasta muy entrado el siglo XX, por las razones antes expuestas de las prohibiciones de su cultivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Importante es conocer que com\u00edan los marinos mercantes en el siglo XVI y que, gracias a M.Morineau en su &#8216;Pour une histoire \u00e9conomique vraire&#8217; edit. en 1985, sabemos que la raci\u00f3n bruta en quintales para un mes y 210 hombres de la Provenza era la siguiente:<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">\n<table style=\"width: 28%;\" border=\"0\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"69%\">Pan galleta<\/td>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"31%\">120<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"69%\">Carne salada<\/td>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"31%\">6<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"69%\">Arroz<\/td>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"31%\">6<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"69%\">Quesos<\/td>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"31%\">10<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"69%\">Sardinas<\/td>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"31%\">8 barriles<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"69%\">Anchoas<\/td>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"31%\">4 barriles<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"69%\">Vinagre<\/td>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"31%\">1 odre<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"69%\">Agraz<\/td>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"31%\">2 odres<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"69%\">Aceite<\/td>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"31%\">1\/2 odre<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"69%\">Vino<\/td>\n<td style=\"text-align: center;\" width=\"31%\">27 odres<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la obra de Cervantes, compendio de tantas cosas, entre ellas de la gastronom\u00eda, tampoco menciona el arroz, aunque se sabe que en aquella \u00e9poca se com\u00eda con leche y az\u00facar, siendo un bocado exquisito entre la nobleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es la Era Industrial la que definitivamente consagra, dentro de la alimentaci\u00f3n, al arroz, sobre todo entre 1850 y 1900, que es cuando es m\u00e1s consumido, llegando, por ejemplo, en el a\u00f1o 1898 a ser de cuatro kilos por persona y a\u00f1o en Alemania y en el servicio militar italiano en 1880 era de 150 grs. de arroz o pastas diario por soldado en un pa\u00eds donde hab\u00eda escasez de casi todo, comenzando el declive en su consumo tras la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">De c\u00f3mo los \u00e1rabes espa\u00f1oles ense\u00f1aron a los europeos que era y como se plantaba el arroz<\/span>.-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-5884\" alt=\"arroz2\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/arroz2.jpg\" width=\"177\" height=\"250\" \/>Investigar sobre la llegada del arroz a Europa es hablar de la Espa\u00f1a musulmana porque, sin dudarlo, fue el primer lugar donde se plant\u00f3 en el continente europeo como veremos en el desarrollo de este trabajo. Sabemos de \u00e9l gracias a la Parte Segunda, cap\u00edtulo vig\u00e9simo, del libro del agr\u00f3nomo sevillano Abu Zacar\u00eda Iahia Aben Mohamed ben Ahmed Ebn el Awan, que lleva por t\u00edtulo &#8216;Libro de agricultura&#8217;, y que se escribi\u00f3 en el siglo XII, donde hace referencia a otros agr\u00f3nomos anteriores \u00e1rabes, d\u00e1ndonos todas las pautas y formas de plantarlo en aquella \u00e9poca, algo importante si queremos comprender el desarrollo de dicho cereal en Espa\u00f1a, su implantaci\u00f3n y focalizaci\u00f3n de los lugares donde hoy se cultivan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar trata la siembra de este grano en conjunto con otras de secano y regad\u00edo, como son\u00a0 el mijo, el panizo, las lentejas, tipo de guisantes, las habichuelas y el ajonjol\u00ed, haciendo la salvedad de que todas ellas se plantaban en secano y regad\u00edo excepto el arroz; \u00ab<i>el cual es lo m\u00e1s com\u00fan sembrarlo en regad\u00edo, como lo es sembrar los yeros en secano sin riego alguno<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el mencionado cap\u00edtulo vig\u00e9simo, art\u00edculo I, entra de lleno en la sementera del arroz en regad\u00edo, citando en primer lugar al sevillano Abu el Jair &#8216;el Docto&#8217;, que dec\u00eda del arroz que era una especie de trigo con vainilla y grano muy blanco, se sembraba en las huertas y tambi\u00e9n en los campos de regad\u00edo y a\u00fan en secano en los campos h\u00famedos, haciendo la observaci\u00f3n de que en los terrenos de secano no prevalec\u00eda, porque le conven\u00eda la tierra de mucha agua y arenisca, siguiendo con citas de Abu Abdalah Ebn el Fas\u00e9l y principios de la agricultura Nabatea para discernir qu\u00e9 tierra es la mejor para su cultivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La siembra, haciendo referencia a Abu el Jair, dice que debe de ser en febrero y marzo, aunque tambi\u00e9n hace referencia a Abu Abdalah que indicaba que en marzo se trasplantaba pero que deb\u00eda plantarse en enero, incluso hace otra referencia a otro agr\u00f3nomo, Aben Haj\u00e1j, que dec\u00eda que el arroz deb\u00eda sembrarse despu\u00e9s de hinchado por el mes de marzo en sitios altos de tierra blanda beneficiada con esti\u00e9rcol craso recortado, y trasplantarlo en el mes de mayo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El modo de hinchar la simiente, seg\u00fan Abu el Jair, era tom\u00e1ndola unos d\u00edas antes de la siembra y poni\u00e9ndola con su c\u00e1scara en un vaso nuevo de barro al que se le echaba agua, dej\u00e1ndola as\u00ed un d\u00eda y una noche, aunque otro agr\u00f3nomo, tambi\u00e9n citado, Abu Abdalah, dec\u00eda que deb\u00eda estar en dichos jarros dos d\u00edas con sus noches. Una vez transcurrido dicho tiempo, uno y otro, se le quitaba el agua, dejando dichos vasos, cubiertos con un lienzo tupido, al sol durante un d\u00eda, poni\u00e9ndolos a la noche entre esti\u00e9rcol caliente, repitiendo la operaci\u00f3n hasta que el arroz se viera hinchado. En el caso de no tener dicho esti\u00e9rcol caliente se aconsejaba ponerlo junto a una cocina templada o sitio similar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez que estaba la simiente preparada deb\u00eda sembrarse en tablares que miraran hacia el nacimiento del sol, oriente, form\u00e1ndolos junto a tapias y en tierra que previamente hubiera sido abonada con esti\u00e9rcol viejo y de buena calidad, reg\u00e1ndolo inmediatamente, efectuando esta operaci\u00f3n dos veces en semana hasta que naciera, escardando la tierra para quitarle las malas yerbas con una hoz de segar que llamaban almocafre, mudando dichas plantas a otros tablares en marzo o mayo, como he indicado, procediendo de la siguiente forma: se les regaba la noche anterior y a la ma\u00f1ana siguiente, antes de amanecer, se arrancaban y se pon\u00edan en banastas cubiertas, procurando que no les diera el sol, ni les diera el aire, se plantaban esa misma tarde en otros tablares muy bien labrados previamente y abonados con esti\u00e9rcol viejo, abundante y todo bien regado. Se plantaban dichos reto\u00f1os a una distancia de una cuarta por cada lado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Haciendo referencia Abu Abdalah recoge su opini\u00f3n de que se le suspendiera el riego mientras la tierra se hallare blandamente jugosa, escard\u00e1ndolas y dej\u00e1ndolas\u00a0 hasta que estuvieran sedientas, cuya se\u00f1al, seg\u00fan dec\u00eda, era si en ellas se descubr\u00edan manchas parduscas, para entonces regarlas de nuevo, cuidando de hacer lo mismo dos veces por semana hasta el mes de agosto, momento en el que de nuevo se dejaban de regar hasta que afloraban las se\u00f1ales antes mencionadas, reg\u00e1ndolas entonces s\u00f3lo una vez y segando la cosecha en el mes de septiembre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La forma de limpiar el arroz de sus cascarillas, seg\u00fan Abu el Jair, era poniendo las espigas juntas dentro de talegos, sacos o cosas semejantes, se sacud\u00edan a golpe de mazo hasta que quedara desgranado y limpio de paja para despu\u00e9s cribarlo; despu\u00e9s puestos en los sacos se volv\u00eda a golpear con el mismo instrumento hasta que quedaban limpios de la vainilla y vueltos a cribar se guardaba este arroz limpio\u00a0 en vasos de barro nuevos, dejando ah\u00ed el arroz que servir\u00eda para la nueva siembra, indicando que seg\u00fan otro agr\u00f3nomo, Abu Abdalah Ebn el Faser, si\u00a0 junto al grano se pon\u00eda en los sacos sal quebrantada, se desgranaba m\u00e1s brevemente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una anotaci\u00f3n importante de Zacaria es la que hace con respecto a su experiencia personal, algo a tener en cuenta para saber donde y cuando se plantaron los primeros arroces: \u00ab<i>Yo sembr\u00e9 en el Aljarafe <\/i>(Sevilla)<i> arroz entero desgranado, sano y no enjuto, y tambi\u00e9n por desgranar e hinchar y habiendo tenido cuidado de regarlo cada d\u00eda, naci\u00f3 as\u00ed el desgranado como el que no lo estaba; el cual transplantado en los caballones y junto a las acequias prevaleci\u00f3 muy ventajosamente; y habiendo repetido algunas veces su siembra, arroj\u00f3 muchos hijos de manera que algunos de ellos alcanzaron a los invernizos, y se perdieron. Mi parecer es, que se planta para la trasplantaci\u00f3n en el mes de diciembre; y acaso convendr\u00eda sembrarle\u00a0 antes de aquel tiempo alcanz\u00e1ndole algunas lluvias. El mejor arroz es el de regad\u00edo; que tambi\u00e9n se siembra fuera de riego en campos h\u00famedos despu\u00e9s de cultivados con todo esmero y diligencia; y que esto se ejecute en abril, con lo dem\u00e1s que all\u00ed se dijo donde puedes verlo atentamente<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aclarando el p\u00e1rrafo anterior, porque soy conocedor del tipo de tierras de las que habla, tanto por mi profesi\u00f3n como por estar lindantes a la ciudad de Sevilla, habr\u00eda que preguntarse cu\u00e1l ser\u00eda el lugar exacto donde efectu\u00f3 Zacaria el experimento, algo que se desconoce, ya que los aljarafes o ajarafes sevillanos son unas tierras calizas que forman balcones al valle del Guadalquivir con una diferencia de cota media sobre el valle, que por cierto fue parte del m\u00edtico lago Ligur o Ligustino de los Tartessicos, de entre 50 y 70 metros, estando la parte baja de los cerros en la cota S.N.M. de 8 metros, siendo esta parte rica en limos e ideal para todo tipo de siembras por la riqueza del suelo. Conociendo esto, as\u00ed como su aprovechamiento agr\u00edcola en la historia, sabremos que los cerros fueron ideales para plantar olivos y vides, famosas ya en la \u00e9poca de la dominaci\u00f3n romana, y la parte baja, e inundable en ciertos momentos del a\u00f1o, me refiero hasta que canalizaron las aguas y se hizo el llamado Canal de Alfonso XIII, propensa para el cultivo experimental del arroz, pese a los vientos dominantes de la zona que son del oeste-suroeste y que hacen que al estar al resguardo de ellos por los aljarafes suba la temperatura, de hecho a no m\u00e1s de 30 kil\u00f3metros, en la Isla Mayor, se produce la mayor parte de arroz de Espa\u00f1a, pero esta zona de la que hablo esta libr\u00e9 del abrigo de los cerros mencionados, siendo su temperatura media sensiblemente inferior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El fracaso o el triunfo en la siembra de arroz por parte de Zacaria est\u00e1 b\u00e1sicamente basada en el lugar que eligi\u00f3 para su experimento y tambi\u00e9n para comprender el por qu\u00e9 de cuando dice que habr\u00eda que adelantar el momento de las trasplantaciones, as\u00ed como el mes de abril, \u00e9poca tradicional de lluvias, algo que enriquece la historia de la zona comentada y que tan poco se ha estudiado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Toda la sabidur\u00eda \u00e1rabe sobre el cultivo del arroz se lo deb\u00edan a los nabateos<\/span>.-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gran triunfo en la agricultura de los \u00e1rabes que viv\u00edan en Espa\u00f1a, y que los hicieron los m\u00e1s sabios del mundo conocido, se deb\u00eda a sus escuelas de traductores que transcribieron textos griegos, persas, orientales y tambi\u00e9n romanos, los cuales eran estudiados y adaptados a las necesidades de las nuevas tierras que ocupaban.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pueblo nabateo, para aquellos que no lo conocen, eran originarios del sur y el este de la actual Palestina, en concreto centraron su pa\u00eds en la ciudad de Petra, la cual fue, con el tiempo, influenciada por los \u00e1rabes, hasta tal punto que Estrab\u00f3n ya hablaba de ellos en el siglo I como si lo fueran. De ellos aprovecharon los espa\u00f1oles \u00e1rabes muchas de sus experiencias en todos los terrenos, ellos el de la agricultura arrocera, que recoge tambien Abu Zacaria y que se concreta en lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab<i>El arroz, seg\u00fan la Agricultura Nabatea, se siembra y transplanta de dos modos<\/i>\u00ab, siendo el primero mezclando las simientes\u00a0 por desgranar con polvo de la misma tierra en la que el agricultor la quiere sembrar, haciendo esa mezcla humedecida con agua formando bolitas, las cuales se pon\u00edan en hoyitos que se hab\u00edan hecho previamente en el terreno arado o en las zanjas, que deb\u00edan estar en terreno en declive. Una vez plantado se cubr\u00eda con una cantidad de tierra suficiente como para ocultarlas a la vista de los p\u00e1jaros; operaci\u00f3n que deb\u00eda hacerse una vez puesto el sol, regando a la ma\u00f1ana siguiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La proporci\u00f3n de polvo necesario para obtener la mezcla estaba en \u00ab<i>una parte del grano con casi dos de tierra; de cuya mezcla, amasando primero la tierra hasta hacerse barro y despu\u00e9s con ella el arroz, se hacen las bolas que han de enterrarse en los hoyos; los cuales han de ser de tal capacidad que el agua se levante un codo sobre ellas<\/i>\u00ab, para, una vez nacidas las matas, se sacaba de all\u00ed el agua, se separaban unas de otras, y se pon\u00edan en una tierra donde hubiera estado inundada un d\u00eda a lo m\u00e1ximo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo m\u00e9todo consist\u00eda en inundar las tierras hasta que el agua llegara a la altura de un palmo, esparciendo sobre ella la simiente; una vez que la tierra embeb\u00eda el agua, se cubr\u00eda el arroz con polvo menudo, esperando algunas horas hasta que dicho polvo embeb\u00eda o se humedec\u00eda lo suficiente, para volver a inundar el campo porque, seg\u00fan dec\u00edan \u00ab<i>se haga estar el agua en aquellas divisiones continuamente y sin intermisi\u00f3n, puesto que este grano quiere ser cuidado siempre en lagunas, y donde perpetua y continuamente haya agua embalsada<\/i>\u00ab. Este m\u00e9todo permit\u00eda no hacer trasplantes posteriores, aunque se recomendaba para que fuera la cosecha m\u00e1s productiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La siembra de arroz se hac\u00eda dos veces al a\u00f1o, diciendo que el sembrado en verano daba mejor cosecha que el de invierno, siendo la \u00e9poca de siembra, en invierno, a principios de <i>can\u00fan<\/i>, que era enero, y en verano despu\u00e9s de la segunda mitad de julio, debiendo estar la tierra bien estercolada con mezcla de bo\u00f1iga y polvo menudo, sin que necesitara m\u00e1s abonado, aconsejando no plantarlo en lugares cercanos donde estuvieran plantados granados, manzanos, perales, duraznos, vides o palmas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la agricultura nabatea era conveniente, para corregir la sequedad de dicha planta, estercolar la tierra antes de plantarlo con mezcla de bo\u00f1iga y cosas frescas, como\u00a0 hojas de zaragatona, lechugas, verdolagas, llant\u00e9n, sebest\u00e9n y alegr\u00eda con algunos de sus tallos; hojas, tallos y ramos de calabaza y pepinos despu\u00e9s de podrido todo y cubierto juntamente con la bo\u00f1iga hasta ennegrecerse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Hasta las recetas para guisar el arroz proced\u00edan de los nabateos<\/span>.-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es evidente que el que ense\u00f1a a plantar un vegetal tambi\u00e9n da la f\u00f3rmula para cocinarlo y aderezarlo y en este caso no iba a ser menos, as\u00ed que la tradici\u00f3n gastron\u00f3mica indicaba que el modo regular de guisar el arroz deb\u00eda ser con mantecas, aceites, grosuras y leches, \u00ab<i>y lo mismo los granos semejantes a \u00e9l y cuyo pan se comiere con \u00e9stas \u00faltimas: que mezcl\u00e1ndoles cosas dulces, en cuya composici\u00f3n entre aceite de ajonjol\u00ed, y cociendo todo esto con leche, se logra as\u00ed el expresado efecto<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para hacer pan de arroz da la siguiente f\u00f3rmula: \u00ab<i>Ha de molerse muy bien y he\u00f1irse parte por parte con agua, que para este efecto debe de haberse calentado. El que lo amasare debe de hacer con paciencia esta operaci\u00f3n por lo que contribuye a la mejor calidad del pan, sin dejar de rociarle poco a poco con aquel agua hasta que habiendo empezado a tomar forma de masa, se le infunda alg\u00fan aceite de ajonjol\u00ed; despu\u00e9s se pone a cocer en horno poco caldeado, colocando el panadero en \u00e9l juntos los panes que ya antes han de haberse sumergido en aceite<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para hacer arroz con leche dec\u00eda que deb\u00eda ser \u00e9sta dulce y gruesa, por lo que aconsejaba la de oveja y despu\u00e9s la de vacas gordas y corpulentas, para continuar explicando el m\u00e9todo para hacerlo de la siguiente forma: \u00ab<i>Se hace coci\u00e9ndole primero en agua<\/i> (bien sea entero, quebrantado o molido)<i>, y ech\u00e1ndole m\u00e1s de la misma caliente, seg\u00fan le vaya faltando, hasta que se enternece y ablanda; despu\u00e9s de lo cual quit\u00e1ndole el agua que quedare, se le echa con tiento la leche, con que juntamente ha de cocer hasta quedar en buen punto. Otro autor<\/i> (sin especificar nombre) <i>afirma, que usando algunos de toda exactitud en guisar el arroz, lo lavan siete veces continuas en agua bien caliente, y luego lo cuecen templadamente con leche dulce, ech\u00e1ndosela poco a poco, y sin dejarlo de menear<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Interesante es lo que cuenta sobre el vinagre que obten\u00eda del arroz y del que dec\u00eda que era tan fuerte que romp\u00eda las piedras y los vasos en que se pusiere, diciendo que por ser as\u00ed no era de ninguna utilidad. Ahora algo sorprendente, se conoc\u00eda el sake, bebida aguardentosa de los japoneses, porque dice que tambi\u00e9n se hac\u00eda un vino de arroz que embriagaba \u00ab<i>quitando la raz\u00f3n y resecando el cerebro<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No terminar\u00e9 el trabajo sin a\u00f1adir un toque ex\u00f3tico sobre el arroz y la forma de comerlo o que era lo que no deb\u00eda comer junto a \u00e9l porque Zacaria, citando al Moro Rasis, que en realidad se llamaba Muhammad ibn Muza al-Razi (887-955 d.C.), que desarroll\u00f3 su labor literaria en tiempos del califato de Abderram\u00e1n III, en una de sus m\u00e1ximas dec\u00eda que en una misma comida no deb\u00eda juntarse el arroz con el vinagre ni con cosa de gusto avinagrado, como la salsa y la gelatina, por ser muy perjudicial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Haciendo referencia a Abu el Jair, del que he hablado, cuenta Zacarias, que en a\u00f1os calamitosos se hac\u00eda pan de arroz, el cual alimentaba poco por carecer de sustancia y viscosidad, volviendo a Rasis que dec\u00eda que se conven\u00eda en la buena pr\u00e1ctica de no comer dicho pan si no era con cosa salada, mucha grosura, leche o ajos; a\u00f1adiendo tambi\u00e9n el az\u00facar, la miel y el arrope de uvas y de d\u00e1tiles, por ser una de las cosas que lo hac\u00edan de m\u00e1s alimento y de mejor calidad, facilitando as\u00ed mismo la salida o excreci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en el primer cuarto del siglo XV, en el reino Nazar\u00ed granadino, al-Arbuli, cuyo nombre completo era Ab\u00fc Bakr Abd al-Aziz b. Muhammad b. Abd al-Aziz b. Ahmad al_arb\u00fali al-Ansari, escribi\u00f3 un tratado sobre los alimentos donde trata el arroz desde el punto de vista diet\u00e9tico y farmacol\u00f3gico y donde dice que est\u00e1 pr\u00f3ximo a la templanza y es inclinado al fr\u00edo, aunque algunos hab\u00edan afirmado que tend\u00eda al calor. Es un poco astringente y produce una ligera retenci\u00f3n del vientre, gases e hinchaz\u00f3n. Si se cuece en leche con grasa o con manteca, y se come con az\u00facar, se modera su complexi\u00f3n. Proporciona al cuerpo un gran alimento y genera semen. Hay que beber despu\u00e9s, si se cuece con leche, jarabe de ojimiel de semillas para abrir las obstrucciones producidas por \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n otro musulm\u00e1n espa\u00f1ol, Ibn Masawayh, dec\u00eda que \u00ab<em>el arroz contiene un alimento excelente, rico y permanente, sin producir hinchaz\u00f3n ni borborigmos, lo cual no encontrar\u00e1s en el resto de los cereales<\/em>\u00ab, algo que no fue compartido por Diosc\u00f3rides que afirmaba que mantiene mediocremente y restri\u00f1e el vientre y m\u00e1s tarde Laguna a\u00f1adi\u00f3 que es dif\u00edcil de digerir, opila, mantiene poco y restri\u00f1e el vientre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Sobre la historia de la paella<\/span>.-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde siempre me result\u00f3 enigm\u00e1tico el nombre paella, ya que no parece que tenga ra\u00edces castellanas ni valencianas, m\u00e1s me parec\u00eda, quiz\u00e1 por intuici\u00f3n, de origen italiano, de ah\u00ed que se denomine tanto al producto como al continente donde se hace con el mismo nombre por los campesinos del levante espa\u00f1ol, una palabra extrajera que se asume con el tiempo como propia y que sin saber muy bien que significa se adopta por parte de la clase obrera e inculta de la \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-5886\" alt=\"paella1\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/paella1.jpg\" width=\"300\" height=\"430\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/paella1.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/paella1-209x300.jpg 209w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Hace a\u00f1os hice un estudio biogr\u00e1fico sobre un cocinero papal llamado Bartolomeo Scappi que escribi\u00f3 una obra llamada &#8216;Opera&#8217; en el siglo XVI y\u00a0 que se dedicaba \u00edntegramente a recetas de cocina; en este libro existen multitud de grabados de utensilios de cocina y en varios de ellos, de forma casual, encontr\u00e9 el origen del nombre de la paella, como podr\u00e1 observar por las reproducciones que adjunto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nombre de padella, en la actualidad, se puede traducir como sart\u00e9n o molde dependiendo del uso que se quiera hacer de ella seg\u00fan de su profundidad, as\u00ed que, como vemos en las im\u00e1genes, exist\u00eda una &#8216;padelle da torta alte&#8217; o molde de torta alto y una &#8216;padella ouasa&#8217; o sart\u00e9n con asa, as\u00ed como la existente en la cabecera de este apartado o incluso en las bater\u00edas de cocina que se llevaban al campo para cocinar y de la que hay varios detalles gr\u00e1ficos en el presente trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-5887\" alt=\"paella2\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/paella2.jpg\" width=\"233\" height=\"251\" \/>Encontramos un utensilio del Renacimiento que se expande, por la influencia que tuvo en Europa meridional en la gastronom\u00eda, en torno al Mediterr\u00e1neo, y que con el tiempo se adapta al lenguaje de cada lugar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo parece indicar, m\u00e1s por la presencia espa\u00f1ola como potencia dominante en Italia, que bien pudo llegar la paella o padella a la pen\u00ednsula entre los siglos XVII y XVIII de la mano de alg\u00fan soldado de los Tercios o de alg\u00fan emigrante italiano en busca de mejores oportunidades, ya que Italia hasta entrado el siglo XX era deficitaria de alimentos y muy pobre, el resto es ya conocido por todos: un utensilio de cocina que posiblemente llevaban los trabajadores del campo con su saquito de arroz, que era un producto de la tierra tra\u00eddo por los \u00e1rabes, y que no se estropeaba, al que echaban todo aquello que encontraran improvisando su sustento diario con productos de temporada y a poder ser carne, de conejo, que tanto abundaban en Espa\u00f1a, o de anguila.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5888\" alt=\"paella3\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/paella3.jpg\" width=\"472\" height=\"676\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/paella3.jpg 472w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/paella3-209x300.jpg 209w\" sizes=\"(max-width: 472px) 100vw, 472px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un libro propiedad de la Biblioteca Nacional que lleva por t\u00edtulo &#8216;Tratado completo de cocina, pasteler\u00eda, reposter\u00eda y boller\u00eda&#8217;, editado en Madrid en 1875 por la librer\u00eda de Anllo y Rodr\u00edguez y cuyo autor es an\u00f3nimo, nos dice sobre la paella: \u00ab<i>Se prepara una sart\u00e9n, que se coloca sobre una hornilla que tenga fuego de carb\u00f3n \u00f3 de le\u00f1a bien encendida; se le echa aceite \u00f3 manteca de cerdo en proporci\u00f3n, y cuando est\u00e1 bien caliente se fr\u00eden en ella unos cuantos pimientos, los que despu\u00e9s de fritos se sacan, se echan enseguida \u00e1 fre\u00edr pollos, patos, lomo de cerdo y salchichas, todo hecho pedazos, y cuando est\u00e9n dorados se ponen tres \u00f3 cuatro dientes de ajo mondados y cortados, tomate, perejil , pimiento encarnado, sal, azafr\u00e1n y un poco de pimienta; se revuelve todo esto hasta que est\u00e9 bien frito; entonces se ponen alcachofas, guisantes \u00f3 jud\u00edas verdes desgranadas, se le da dos vueltas para que se rehogue, y en seguida se aumenta caldo \u00f3 agua caliente, y se deja hervir hasta que est\u00e9 cocido. Entonces se aviva el fuego, se aumenta el caldo necesario; y cuando cuece se echa el arroz suficiente, se hace hervir fuerte, aument\u00e1ndole los pimientos, trozos de anguila \u00fa otros pescados \u00f3 ranas si se quiere. A medio cocer se disminuye el fuego y se deja marchar sin tocarlo ni menearlo; cuando est\u00e1 \u00e1 punto se saca, y despu\u00e9s de un poco de reposo, se sirve. Debemos advertir que el arroz no debe estar deshecho, ni completamente cocido. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Algunos cuando ponen anguila a\u00f1aden tambi\u00e9n unos pocos caracoles bien lavados<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre la anguila y la paella es digno de destacar, para terminar esta parte del estudio, el libro de Emilia Pardo Baz\u00e1n titulado &#8216;La cocina espa\u00f1ola antigua&#8217; escrito en 1913 donde aparecen tres recetas de paella, todas ellas llevan entre sus componentes la anguila y s\u00f3lo una mariscos, el resto son mixtas o de carne y donde en el cap\u00edtulo dedicado a los vegetales comienza diciendo: \u00ab<i>Al comenzar esta secci\u00f3n, hay que otorgar la presidencia al arroz, que es uno de los triunfos de la cocina espa\u00f1ola sobre la extranjera, y cabe asegurar que en ninguna parte se condimenta el arroz como en Espa\u00f1a, y en especial en su costa levantina, Valencia y Alicante<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo conveniente, porque no existe nada al respecto, profundizar todo lo posible en la historia del arroz en Espa\u00f1a, cereal muchas veces perseguido y otras de gran peligro para la vida de los que lo trabajaban, arroceros y braceros del \u00e1rea del Levante espa\u00f1ol, los cuales se convirtieron, sin saberlo, en h\u00e9roes forzados por la necesidad que les daba el hambre en esas regiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se lee, en otros lugares, la historia del arroz todo parece indicar que se habla de una industria floreciente y limpia que se expandi\u00f3 desde el Sudeste asi\u00e1tico o sur de China por todo el mundo, lo que no se cuenta, quiz\u00e1 por ignorancia, es que su expansi\u00f3n fue muy lenta por varias razones, entre las que cabe destacar la de los lugares pantanosos donde se cultivaban y las enfermedades asociadas que padec\u00edan aquellos que se dedicaban a su plantaci\u00f3n y recolecci\u00f3n, de ah\u00ed que debieron de pasar quiz\u00e1 m\u00e1s de 5.000 a\u00f1os hasta que arribara en las costas espa\u00f1olas y de aqu\u00ed su paso a las tierras americanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo que ya nadie pone en duda que fueron los Omeyas, o mejor dicho bajo su mandato califal, entre los siglos VIII y IX, los que\u00a0 trajeron el arroz a Espa\u00f1a. Se plant\u00f3 arroz en Sevilla en el siglo XII, seg\u00fan se desprende de un tratado de agricultura escrito por el agr\u00f3nomo Abu Zacharia, pero especialmente floreci\u00f3, haciendo productivas unas tierras en la zona valenciana, que desde siempre hab\u00edan permanecido en barbecho. Estas tierras pantanosas corr\u00edan en el siglo XIX a lo largo de la costa, comenzando en la provincia de Castell\u00f3n y terminando en la de Alicante. Estrecha en su parte septentrional, ya que s\u00f3lo mide 4 kil\u00f3metros, llega a su ensanche m\u00e1ximo, frente al valle de C\u00e1rcer, donde tiene sobre 39 kil\u00f3metros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El terreno del que hablo est\u00e1 formado de sedimentos y arcillas, cruzado en todas direcciones por numerosos r\u00edos, cuyas filtraciones, m\u00e1s que las aguas directas de lluvia, reaparecen en numerosas fuentes no s\u00f3lo en las llanuras sino en las laderas de las monta\u00f1as, siendo de importancia los de Pego, Oliva, Jaraco, Simat, Tabernes, X\u00e1tiva, Benifay\u00f3 y Silla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los r\u00edos corren por terrenos sumamente planos, con depresiones, en algunos lugares, por debajo del nivel del mar, formando lagos y pantanos, como el de la Albufera o los de Jaraco, Oliva, Pego y Almenara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos terrenos, dada la impermeabilidad de la tierra, pasan de ser alternativamente pantanosos a secos dependiendo de las aguas pluviales, de modo que en los a\u00f1os de lluvias intensas est\u00e9n encharcados, conocidos en la zona como <i>aigua molls<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas especiales condiciones la supieron aprovechar muy bien los \u00e1rabes, a los que tanto se les debe en la agricultura en Espa\u00f1a, los cuales hicieron, como ya he comentado, rentables unas tierras que nadie quer\u00eda hasta entonces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la Reconquista los labriegos siguieron cultivando el arroz, pero pronto comenzaron las dificultades, ya que los Jurados de Valencia prohibieron dicho cultivo, prohibici\u00f3n que confirm\u00f3 de forma definitiva el rey D. Pedro II en las Cortes de 1342. Pronto se hizo extensiva a todo el reino, llegando incluso el rey Alfonso III a amenazar con pena de muerte a los infractores, ya que se consideraba este tipo de explotaci\u00f3n agr\u00edcola perjudicial para la salud p\u00fablica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 1671, bajo el reinado de Mariana de Austria, regente hasta la mayor\u00eda de edad de Carlos II, se prohibi\u00f3 la entrada en &#8216;<em>la Albufera, sus l\u00edmites y la Dehesa<\/em>&#8216;, incluso para la caza o la pesca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La extirpaci\u00f3n del cultivo del arroz tuvo funestas consecuencias para el reino de Valencia, ya que aquellas tierras feraces, que manten\u00edan a una numerosa poblaci\u00f3n, quedaron abandonadas, extendi\u00e9ndose por todas partes el paludismo, llegando hasta la capital, la misma ciudad de Valencia. Ante tama\u00f1o error el rey Fernando VI, que rein\u00f3 entre 1746 y 1759, autoriz\u00f3 de nuevo su cultivo y otros monarcas concedieron grandes franquicias y privilegios a los que volviesen a aquellas abandonadas tierras y el Cabildo y el Obispo de la ciudad otorgaron tambi\u00e9n la condonaci\u00f3n de tributos a cuantos, restableciendo la explotaci\u00f3n, repoblasen la comarca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Curiosamente en Italia, los Duques de Piamonte, prohibieron su cultivo, mientras los espa\u00f1oles lo favorecieron, al ser tierras dominadas, en las regiones de Mil\u00e1n y Venecia, pero a diferencia del Levante espa\u00f1ol se inundaban las tierras, lleg\u00e1ndose a enfrentamientos entre los cient\u00edficos de la \u00e9poca y donde se puede leer: \u00ab<i>Eso sucede en muchas comarcas de Italia, y si en ellas hace sentir su mort\u00edfera influencia el paludismo, antes desconocido, bien puede el simple instinto llamar maldito y pestilencial al cultivo que parece auxiliar de la muerte: en las Academias italianas, pues, se comprenden las acaloradas discusiones sostenidas entre Puccionotti, Mantegazza y otros que impugnan el cultivo del arroz, y Gregory, Besozzi y Cantoni que lo defienden o aten\u00faan sus perniciosos efectos<\/i>\u00ab. Tambi\u00e9n los hab\u00eda contundentes en el razonamiento, o m\u00e1s rotundos, como un tal ingeniero Zamelli que dec\u00eda: \u00ab<i>La principal higiene consiste en llenar el est\u00f3mago que est\u00e1 en ayunas<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Curioso resulta el informe del Real Consejo de Agricultura, Industria y Comercio, de 30 de marzo de 1852, en el que se lee: \u00ab<i>Despu\u00e9s de este examen escrupuloso han mediado largas conferencias entre los individuos del Consejo, en las que se ha reconocido lo exagerado de las pretensiones, as\u00ed de los que manifiestan que el cultivo del arroz es perjudicial para la salud en todos los casos, como los que sostienen lo contrario; la pasi\u00f3n que reina en las m\u00e1s de las memorias, informes y dict\u00e1menes dados sobre el asunto; la imposibilidad de llevar a cabo las prohibiciones dictadas con el mejor celo, a causa de que se choca con h\u00e1bitos inveterados, con intereses muy crecidos y con capitalistas a quienes nunca faltan medios de corromper a los encargados de la ejecuci\u00f3n de dichas \u00f3rdenes; las consideraciones pol\u00edticas que las m\u00e1s veces obligan a suspender el efecto de los bandos para evitar sublevaciones y convulsiones populares; la gran p\u00e9rdida que experimenta la fuerza moral del Gobierno cuando dicta disposiciones que no puede llevar a debido cumplimiento, tanto por las causas indicadas, cuanto porque en los casos en el que el inter\u00e9s en eludir la ley es grande, in\u00fatiles son las penas m\u00e1s rigurosas, incluso la de muerte, que tambi\u00e9n en algunos tiempos se ha impuesto a los trasgresores de las dictadas en esta materia<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el siglo XIX, con la experiencia adquirida y sin saber c\u00f3mo se transmit\u00eda el paludismos realmente (que por cierto tambi\u00e9n fue el causante probable de la muerte del fara\u00f3n Tutankamon, complicado con la fractura de una pierna), se lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n que se produc\u00eda la enfermedad m\u00e1s intensamente en lugares donde el agua estaba encharcada, al entrar \u00ab<i>en putrefacci\u00f3n las materias org\u00e1nicas, que en grande escala desarrollaba g\u00e9rmenes miasm\u00e1ticos, como hoy sucede aun en poblaciones donde existen terrenos h\u00famedos no dedicados al cultivo del arroz<\/i>\u00ab, algo que no ocurr\u00eda, al menos con tanta intensidad, en los arrozales al dejar correr las aguas y sanear los suelos, llegando en 1887 a decirse que en estas comarcas la enfermedad era menos temible que en las provincias de Madrid, Alicante, Badajoz, C\u00e1ceres, Murcia y Oviedo, afirm\u00e1ndose que en Alcira, por poner un ejemplo, s\u00f3lo registr\u00f3 tres defunciones por paludismo entre 1880 y 1884. Por otra parte el descubrimiento de los fertilizantes o abonos naturales del guano, que se tra\u00eda de Per\u00fa, hicieron de los arrozales un negocio productivo, siendo el primero en experimentarlo el catedr\u00e1tico Luis Mar\u00eda Utor, el cual, gracias a un acuerdo entre La Sociedad Econ\u00f3mica de Amigos del Pa\u00eds y la Liga de Propietarios de Valencia, experimentaron en tres parcelas, dos en Alcira y una en Sueca, de las cuales se obtuvieron las siguientes cantidades de arroz: En Alcira la primera parcela, que ten\u00eda una extensi\u00f3n de una anegada, produjo 3 cahices y 3 barchillas de arroz en c\u00e1scara, que valieron 438 reales 75 c\u00e9ntimos, lo que equival\u00eda a 78 hectolitros por hect\u00e1rea y a 1.316,25 pesetas de rendimiento. En el segundo experimento de Alcira, en una anegada y media se obtuvieron 5 cahices y 1\/4 de barchilla; lo que equival\u00eda a 80 hectolitros por hect\u00e1rea. Para terminar, en el experimento de Sueca, dos anegadas produjeron 7 cahices y 1\/2 barchilla, lo que dio\u00a0 m\u00e1s de 84 hectolitros por hect\u00e1rea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n se adjunta un cuadro de las muertes por paludismo en la ciudad de Sueca en el siglo XIX donde nos haremos idea de la enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5892\" alt=\"harroz1\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/harroz1.jpg\" width=\"728\" height=\"437\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/harroz1.jpg 728w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/harroz1-300x180.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/harroz1-500x300.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 728px) 100vw, 728px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando ya parec\u00eda que el cultivo del arroz se consolidaba definitivamente como un pr\u00f3spero negocio, en 1884 comenz\u00f3 una terrible crisis en el sector, primero como consecuencia de grandes lluvias en plena siega y que una comisi\u00f3n creada para estudiarla en 1887 la describi\u00f3 as\u00ed: \u00ab<i>Grandes lluvias en el momento de la siega hicieron perder buena parte del grano a los que no lo hab\u00edan recogido, perjudicando la calidad del que se salv\u00f3; y los que lo hab\u00edan entrojado ya notaron otro considerable perjuicio por lo exiguo de la producci\u00f3n, a pesar de la p\u00e9rdida parcial de cosechas; en virtud de las dos causas referidas, el mercado se present\u00f3 extraordinariamente flojo; la demanda fue casi nula; la extracci\u00f3n extremadamente dif\u00edcil; las lluvias de septiembre aniquilaron el arroz que hab\u00eda en los campos o en las eras, y las de octubre inundaron toda la provincia en la parte baja. Si lo \u00faltimo dificultaba los transportes, disminuyendo en consecuencia la demanda, lo primero amenguaba la oferta, con lo cual se produc\u00eda una compensaci\u00f3n para sostener en el mismo punto la balanza reguladora de los precios. \u00bfPor qu\u00e9 no se vend\u00eda el arroz?. A las dificultades de extracci\u00f3n lo achacaron primero los \u00e1nimos sorprendidos; pero lo desment\u00eda el hecho de que, donde la salida era f\u00e1cil, se pagaban tan s\u00f3lo de 24 a 27 pesetas por los 100 kilos en c\u00e1scara. Coincidi\u00f3, pues, la mala cosecha, agravado ese perjuicio por la p\u00e9rdida la parte de la obtenida, con la baja de precios, y a\u00fan a \u00e9stos, muchos compradores se arruinaron, sumiendo en la miseria a innumerables cultivadores la bancarrota de algunos molineros<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la desgracia se hab\u00eda cebado en los agricultores la cosa a\u00fan se puso peor al a\u00f1o siguiente, ya que los que no quisieron vender la trabajosa cosecha casi perdida se encontraron con que ese a\u00f1o a\u00fan daban menos dinero por el arroz, s\u00f3lo se ofrecieron 18 pesetas y a pagar a tiempo indefinido, llegando a bajar el precio, en dos a\u00f1os, un 30%.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evidentemente algo estaba mal porque a falta de producto o carencia de \u00e9l, seg\u00fan la ley de la oferta y la demanda, el precio en teor\u00eda deb\u00eda haberse incrementa y no decrementado, como fue el caso, encontrando las causas en \u00ab<i>la competencia extranjera y la importaci\u00f3n de arroces ex\u00f3ticos<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPero cu\u00e1l era el consumo de arroz en el primer quinquenio de 1880? Seg\u00fan datos de la comisi\u00f3n encargada de estudiar la crisis del arroz se consumieron por habitante\/a\u00f1o y regiones las siguientes cantidades: En Catalu\u00f1a, Castell\u00f3n y Baleares 8,8 Kgs.; En la franja mediterr\u00e1nea ente Alicante y Huelva 5,5 kgs.; Centro de Espa\u00f1a y Arag\u00f3n 2,250 Kgs. y por \u00faltimo en la cornisa cant\u00e1brica 1,87 Kgs. Pero para calcular el consumo en Valencia habr\u00eda que recurrir al estudio del catedr\u00e1tico de F\u00edsica y Qu\u00edmica Manuel S\u00e1enz y D\u00edez, trabajo premiado por la Real Academia de Ciencias Exactas en 1873, y donde en la segunda parte de aquellas memorias trataba sobre los alimentos m\u00e1s importantes consumidos por los braceros en Valencia y as\u00ed en su ap\u00e9ndice 30 se concluye que la media era de 300 grs. de arroz diarios. La poblaci\u00f3n de Valencia entonces ascend\u00eda a 677.890 habitantes, de los que 558.909 eran analfabetos (<i>\u00a1un 82% de la poblaci\u00f3n!<\/i>), distribuy\u00e9ndose por sexos en 260.578 varones y 298.331 hembras, as\u00ed que seg\u00fan calculaba Manuel Saenz de esta cifra al menos 400.000 eran braceros, pudiendo hacer f\u00e1cilmente una estimaci\u00f3n de cuanto se consum\u00eda anualmente de arroz, un total de 43.880.900 Kgs. Dando por cierta esta cifra llegaban, por deducciones, a saber la producci\u00f3n total de arroz para el quinquenio 1881 a 1885, que era el siguiente: Salida por cabotaje: 23.200.000 Kgrs.; Salida para exportaci\u00f3n: 1.100.000 Kgrs.; Salida por ferrocarril: 27.500.000 Kgrs.; consumo de Valencia; 43.800.000 Kgrs.; Semilla: 4.000.000 Kgrs.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfS\u00f3lo se cultivaba arroz en el reino de Valencia?, evidentemente no, se plantaba en el t\u00e9rmino municipal de Calasparra (539 Has) y Moratalla (206 Has.) en Murcia; tambi\u00e9n, sin poder saber la extensi\u00f3n, en los t\u00e9rminos de Hell\u00edn, Socovos y F\u00e9rez en Albacete, as\u00ed como en Tarragona en los t\u00e9rminos de Tortosa, Amposta y San Carlos de la R\u00e1pita (11.060 Has.). Igualmente hubo arrozales en el Bajo Ampurd\u00e1n; en el llano del Lobregat; Castell\u00f3n; en Arag\u00f3n en San Mateo e incluso en el estanque de Bernegal, cerca de Pals, pero todos estos sitios \u00faltimos se prohibieron por Real Orden de fecha 16 de junio de 1838.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Curioso resulta leer el Voto Particular de la Minor\u00eda de la Comisi\u00f3n encargada de estudiar la crisis del arroz de 1887, cuando en su cap\u00edtulo II, dedicado al Desarrollo y prosperidad del cultivo del arroz sale en defensa de la sanidad de su cultivo con estas palabras o conclusiones: \u00ab<i>El af\u00e1n con que se han dedicado al cultivo tierras pantanosas y est\u00e9riles, pues para ello se han puesto en juego dos m\u00f3viles principales que impelen al hombre al trabajo, el aliciente de la salud y el del lucro.<br \/>\nPugna, sin embargo, la afirmaci\u00f3n que se hace en la primera parte de esta conclusi\u00f3n, con las creencias que durante cinco siglos se han profesado respecto de la salubridad del cultivo del arroz, con lo que es la verdad todav\u00eda oficial, pero no cierta, a juicio de la minor\u00eda, conforme en este punto con la mayor\u00eda de la Comisi\u00f3n.<br \/>\nLa creencia universal de que el cultivo del arroz es malsano, profesada por casi todos los hombres de Estado y de ciencia de que este asunto se han ocupado, incluso el ilustre valenciano Cavanilles, no es hoy exacta por fortuna.<br \/>\nEl cultivo del arroz, tal como hoy se hace, no es antihigi\u00e9nico; pero la minor\u00eda al hacer esta afirmaci\u00f3n la circunscribe a la \u00e9poca presente, no a \u00e9pocas anteriores: por lo tanto, no implica esta afirmaci\u00f3n una acusaci\u00f3n de error por parte de los que del asunto se han ocupado.<br \/>\nEl cultivo del arroz es sano hoy, porque se han variado sus condiciones: no lo era, como se ha practicado hasta mediados del presente siglo<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEntonces qu\u00e9 es lo que hizo que las plantaciones de arroz fueran m\u00e1s sanas y se evitaran las epidemias de paludismo?, la respuesta la encontramos en dicho informe cuando afirma: \u00ab<i>Hasta que principi\u00f3 la importaci\u00f3n del guano del Per\u00fa, la mayor parte del abono que para este cultivo se necesitaba se produc\u00eda en los mismos campos\u00a0 sembrando habas, r\u00e1banos y otras semillas, cuyas plantas se cortaban cuando estaban crecidas; luego se dejaban entrar las aguas en los campos, y se encharcaban hasta que aquellas se pudriesen<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Atentos porque ahora viene lo mejor y m\u00e1s curioso de este estudio de los entendidos en la materia y donde comprobaremos que eran ignorantes de la propagaci\u00f3n de la enfermedad por medio del mosquito, al leer lo siguiente: \u00ab<i>Hoy el uso del guano y de los abonos artificiales evita la producci\u00f3n de tan delet\u00e9reas emanaciones, hace innecesario que las aguas permanezcan encharcadas y se corrompan, d\u00e1ndoles alguno aunque d\u00e9biles movimientos.<br \/>\nY por eso el uso del guano y dem\u00e1s abonos artificiales ha sido un gran bien y ha contribuido al desarrollo y mejora de la producci\u00f3n del arroz, como la Comisi\u00f3n , por unanimidad, reconoce.<br \/>\nPasaron los tiempos en que las calles de Valencia no estaban empedradas para que m\u00e1s f\u00e1cilmente se recogieran el polvo, el lodo y las basuras en ellas depositadas, para servir de abono a los campos de arroz, como se practicaba a principios de este siglo, seg\u00fan afirmaci\u00f3n de Laborde<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Interesant\u00edsima informaci\u00f3n la le\u00edda, se lleg\u00f3 a supeditar el desarrollo urban\u00edstico y la sanidad en las ciudades en provecho de la producci\u00f3n de un producto agr\u00edcola, que a la postre era el que sustentaba a la regi\u00f3n, muy deprimida si tenemos presente, como hemos le\u00eddo anteriormente, la cantidad de analfabetismo existente y donde m\u00e1s del 80% de la poblaci\u00f3n estaba formada por mano de obra sin cualificar que viv\u00eda en la pobreza m\u00e1s absoluta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo de nuevo a la crisis arrocera de 1884, que dio origen a un estudio por Decreto Real, creo que es el momento de contar que ocurri\u00f3 para hacer m\u00e1s comprensible la tragedia que se vivi\u00f3 en el Levante espa\u00f1ol en aquellos a\u00f1os donde se arruinaron tantos productores como molineros, arrastrando a la miseria a casi toda la poblaci\u00f3n, que mayoritariamente viv\u00eda de la agricultura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5891\" alt=\"arrozdecreto1\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/arrozdecreto1.jpg\" width=\"661\" height=\"563\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/arrozdecreto1.jpg 661w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/arrozdecreto1-300x255.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/arrozdecreto1-352x300.jpg 352w\" sizes=\"(max-width: 661px) 100vw, 661px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la primavera del a\u00f1o 1884, especialmente en abril y mayo, grandes lluvias entorpecieron las labores en seco de los arrozales inundando los campos: en junio volvieron las lluvias, precedidas por vendavales, lo que hizo que se perjudicaran los plantales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mes de julio fue apacible, pero en agosto, cuando se realizaba la granaz\u00f3n de las variedades tempranas del arroz, comenzaron a soplar fuertes vientos de poniente, llegando a ser huracanados, debiendo destacar los de los d\u00edas 16 y 22 de dicho mes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como los males nunca vienen solos, se declar\u00f3 una epidemia de c\u00f3lera en las provincias lim\u00edtrofes de Valencia, lo que hizo\u00a0 que faltaran braceros para el campo y los pocos que acudieron exigieron salarios muy altos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En septiembre, en plena \u00e9poca de recolecci\u00f3n, viendo los agricultores que la cosecha era pobre y que s\u00f3lo dar\u00eda para cubrir gastos, se encontraron que las l\u00edneas de comunicaci\u00f3n estaban cortadas, incluida la del ferrocarril por inundaciones que posteriormente ocurrieron, padeciendo estos efectos clim\u00e1ticos tambi\u00e9n las cosechas de cereales, naranja, man\u00ed, vino y dem\u00e1s frutos de la huerta valenciana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al a\u00f1o siguiente, 1885, los d\u00edas 16, 17, 18 y 19 de septiembre, las lluvias lo inundaron todo, transcribiendo el informe que se efectu\u00f3 para hacer comprensible lo ocurrido: \u00ab<i>La estaci\u00f3n de Venta de la Encina, \u00faltimo conf\u00edn SO de la provincia, las v\u00edas cocheras estaban inundadas, llegando el agua a cubrir las plataformas de los carruajes; y en Fuente de la Higuera lleg\u00f3 el agua hasta el and\u00e9n, entrando en la estaci\u00f3n.<br \/>\nEl puente sobre el Serpis, en la v\u00eda f\u00e9rrea de Gand\u00eda a Denia, qued\u00f3 inutilizado, y el servicio se interrumpi\u00f3 en la de Valencia a Almansa, no circulando los trenes m\u00e1s que hasta Mogente.<br \/>\nLos destrozos causados en la l\u00ednea de valencia a Tarragona fueron tambi\u00e9n de mucha consideraci\u00f3n; las aguas se llevaron el puente de la Magdalena entre Benicassim y Castell\u00f3n, el de Llastres, entre Hospitalet y Tarragona, el del Servol, cerca del Hospital, y el de Porquerola, entre Vinaroz y Ulldecona, por cuyo motivo el tren no pasaba de este punto.<br \/>\nOcho d\u00edas dur\u00f3 el temporal en Vinaroz; las lluvias, truenos y rel\u00e1mpagos no cesaban, y en especial el d\u00eda 17, de ocho a nueve de la noche, en que se desencaden\u00f3 un viento huracanado de tal fuerza, que arranc\u00f3 muchos \u00e1rboles, destruy\u00f3 la mayor parte de los maizales e inund\u00f3 muchas casas, poniendo en peligro la vida de los habitantes.<br \/>\nEl 19 a la ca\u00edda de la tarde, el temporal volvi\u00f3 a arreciar en tales proporciones, que el r\u00edo Servol sali\u00f3 de su cauce, inund\u00f3 la poblaci\u00f3n, y destruy\u00f3 los puentes de la carretera y del ferrocarril<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si esto suced\u00eda en la parte norte de la entonces provincia de Valencia en el SE. las cosas no pintaban mejor, ya que en Oliva el temporal dur\u00f3 tres d\u00edas, y hasta pedrisco padecieron, siendo los m\u00e1s intensos los de la noche del 18 y la madrugada del 19. En Onteniente el pedrisco y las lluvias de la noche del 18 arrastraron las tierras, destruyendo olivares, maizales y la cosecha de vino. En Navajas, ya en la confluencia NO. de Valencia diluvi\u00f3 y \u00ab<i>cayeron varias exhalaciones, una de las que mat\u00f3 un hombre y una mujer e incendi\u00f3 un dep\u00f3sito de c\u00e1\u00f1amo que hab\u00eda en la casa que habitaban en Castellnovo<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si en el mes de octubre las lluvias fueron copiosas, mal que bien se pudieron soportar, pero lo que llev\u00f3 a la ruina y la desolaci\u00f3n a Levante fue el temporal de de agua que dur\u00f3 desde los d\u00edas 4 al 7 de noviembre, y que descarg\u00f3 principalmente sobre los pueblos comprendidos entre Carcagente y Fuente la Higuera hasta el mar; la v\u00eda f\u00e9rrea se rompi\u00f3 por varios sitios, se desbordaron los r\u00edos, la riada llegaba hasta la copa de los \u00e1rboles y los tejados de las casas, impidiendo el salvamento de aquellos desgraciados, que pasaron hambre durante varios d\u00edas, eso los que tuvieron suerte y no murieron ahogados. Lo mismo ocurri\u00f3 en los t\u00e9rminos de Alcira, X\u00e1tiva y Mogente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser\u00eda muy extenso, y fuera de lugar, el contar la lista de desastres que padeci\u00f3 la zona, baste s\u00f3lo decir que en Albaida se vinieron abajo 177 casas y se apuntalaron 120, en Alcira se tuvieron que apuntalar 25, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo referente al brote de c\u00f3lera antes citado baste decir que de los 275 ayuntamientos que comprende la provincia de Valencia 219 padecieron la enfermedad, durando la epidemia 246 d\u00edas, del 5 de febrero al 8 de octubre, siendo el primer pueblo afectado Guardamar, perteneciente al partido de Gand\u00eda. En total murieron, seg\u00fan fuentes oficiales, 12.788 personas (datos tomados del folleto de J. Jimeno Agius, titulado &#8216;<i>El c\u00f3lera en Espa\u00f1a durante el a\u00f1o 1885<\/i>&#8216;) editado sobre 1886.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo anteriormente descrito habr\u00eda que sumar la imprevisi\u00f3n de los colonos en el terreno econ\u00f3mico, ya que la mayor\u00eda eran arrendatarios de las tierras y antes de las faenas del campo ped\u00edan pr\u00e9stamos anticipados tanto para el guano como para la adquisici\u00f3n de las caballer\u00edas y a los molineros, debiendo pagar posteriormente altos intereses, como muy bien describen los informantes al gobierno: \u00ab<i>Con cuales sacrificios se habr\u00e1n obtenido los pr\u00e9stamos, no hay que encarecerlo; sobre cuant\u00eda real se han exigido intereses desde 5 al 15 por 100, siendo de 8 a 10 los m\u00e1s corrientes; y eso, que es inconcebible en las normalidades econ\u00f3micas, ha sido natural y hasta forzoso, cuando de s\u00fabito, en pa\u00eds escaso de capitales, muchos lo han reclamado hasta con las desesperadas ansias de las necesidades de la vida&#8230;<br \/>\nPorque el colono es, rara vez entre nosotros, un verdadero empresario agr\u00edcola. La \u00faltima calificaci\u00f3n cuadra al que cuenta con medios y capital suficientes para el cultivo en grande; pero como en peque\u00f1o se realiza generalmente en nuestro pa\u00eds, el colono es un jornalero, activo siempre, con m\u00e1s o menos inteligencia, y de seguro con escaso o ning\u00fan capital, que mediante el arriendo de una tierra asegura la ampliaci\u00f3n de sus esfuerzos, libr\u00e1ndose de la eventualidad del alquiler de los mismos; colonos de tales condiciones, en la realizaci\u00f3n de sus cosechas espera encontrar los jornales acumulados, acaso como \u00fanico beneficio; pero sobrevino la crisis,\u00a0 y al recoger aquellas, las reparte entre sus acreedores, saldando con d\u00e9ficit, despu\u00e9s de pagar mal o no pagar el dinero que tom\u00f3 para el cultivo, el abono que necesit\u00f3 para el mismo, los plazos de las caballer\u00edas que adquiri\u00f3 a cr\u00e9dito, y el arrendamiento; que, no por el peligro del desahucio, llega a ser la obligaci\u00f3n m\u00e1s atendida<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Termina la comisi\u00f3n con estas demoledoras conclusiones: \u00ab<i>No hicieron los compromisos contra\u00eddos premiosa la situaci\u00f3n mientras los rendimientos bastaron para cubrir los intereses con sobrante que permit\u00eda la holgada satisfacci\u00f3n de las necesidades de la vida y la del cultivo; pero las terribles inundaciones de 1884 destruyeron las propiedades, obligando a cuantiosos desembolsos para reponerlas; las mismas inundaciones arrastraron las cosechas de habichuelas; panizo y man\u00ed, que representaba valor extraordinario; y la nevada de 1885 complet\u00f3 la ruina con la p\u00e9rdida de la naranja. Con todo esto coincidi\u00f3 la crisis del arroz, a la que acompa\u00f1\u00f3 la del man\u00ed, la de la naranja, y puede decirse que la de todas las producciones. Y es f\u00e1cil comprender que, si la crisis reclamaba para hacer frente a ella robusta situaci\u00f3n financiera, la d\u00e9bil y comprometida de nuestros productores no fue causa de la crisis, pero bien puede mirarse como causa, en cuanto contribuy\u00f3 a su agravaci\u00f3n<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante esta dif\u00edcil situaci\u00f3n ni los propietarios se fiaban de los colonos y tem\u00edan a los prestamistas, los colonos recelaban de los molineros, los cuales dudaban de los comerciantes, lo que hac\u00eda que no hubiera inversi\u00f3n, llevando a la ruina al sector.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es interesante un estudio editado en &#8216;El Correo de Valencia&#8217;, de fechas 12 y 18 de mayo de 1887, titulado &#8216;<i>Apuntes sobre la crisis agr\u00edcola de la Ribera del J\u00facar<\/i>&#8216;, escrito por R. Galva\u00f1\u00f3n que muy acertadamente dec\u00eda, entre otras cosas, lo siguiente: \u00ab<i>La posici\u00f3n de los agricultores en nuestro pa\u00eds, ya sean propietarios, colonos o jornaleros, viene haci\u00e9ndose m\u00e1s dif\u00edcil cada d\u00eda; no porque encuentren de menos el cr\u00e9dito hipotecario ni el personal, como algunos suponen, sino por la onerosas condiciones que les rodean y a que por fuerza sucumben. Si tratan de utilizar el primero, h\u00e1yanlo cruzado de mil dificultades en el terreno legal hasta encontrar la documentaci\u00f3n en la forma deseada; pero luego la cuant\u00eda del inter\u00e9s, plazos fatales del contrato y dispendios\u00edsimos costes de las ejecuciones, a las que llega la mayor\u00eda de los casos, ocasionan su ruina.<br \/>\nPocos son tambi\u00e9n los colonos y jornaleros que no cierran todos los a\u00f1os con d\u00e9ficit, y encu\u00e9ntranse al empezar el siguiente con que necesitan dinero para pagar el arriendo de las tierras y el alquiler de la casa, el pan para el sostenimiento de la familia y el pan con el que alimentar la tierra. Validos del cr\u00e9dito personal, atienden a sus necesidades del invierno, para reintegrar el pr\u00e9stamo con el producto de la cosecha o el mejor jornal del verano, obteniendo con ello alimento para las bestias de labor, comestibles, ropa para cubrir su desnudez, y los abonos necesarios; pero todo ello a precios que suponen crecid\u00edsimos intereses, superiores en conjunto al ingreso de su presupuesto, y por tanto, no es extra\u00f1o que la cuesti\u00f3n econ\u00f3mica vaya degenerando en social<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abundando en los peri\u00f3dicos de la \u00e9poca podemos encontrar en el diario &#8216;El Mercantil Valenciano&#8217; de fecha 13 de julio de 1887 la siguiente declaraci\u00f3n: \u00ab<i>&#8230;La contribuci\u00f3n no ha sido rebajada; los abonos mantienen sus antiguos precios; se emplea la misma simiente que el a\u00f1o anterior, a pesar de la convicci\u00f3n de que est\u00e1 rebordonida <\/i>(agotada)<i>, y lo que m\u00e1s falta hace, lo primero que la Ribera necesita, lo que por pronto podr\u00eda aplazar el conflicto, que es tener dinero para el cultivo&#8230; La usura hace estragos; nosotros sabemos de pr\u00e9stamos hechos con la condici\u00f3n de cobrar en arroz al precio de SEIS LIBRAS <\/i>(equivalente a 17 pesetas y 20 c\u00e9ntimos)<i> los 100 kilos<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este estado de cosas llevaban a que muchos agricultores no declaraban las tierras de cultivo de arroz, ahorr\u00e1ndose de esta forma entre 4 y 5 pesetas por hanegada en el costo de producci\u00f3n, hecho este que qued\u00f3 de manifiesto al calcular la cantidad de abono consumido y las hect\u00e1reas de arrozales declaradas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5894\" alt=\"arrozdecreto\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/arrozdecreto.jpg\" width=\"641\" height=\"858\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/arrozdecreto.jpg 641w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/arrozdecreto-224x300.jpg 224w\" sizes=\"(max-width: 641px) 100vw, 641px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ambiente se hac\u00eda irrespirable con visos de rebeli\u00f3n popular que casi se lleva a efecto, ya que tras la reuni\u00f3n de La Liga de Propietarios de Valencia el 8 de junio, se celebr\u00f3 otra en Alcira el 18 de julio, esta ya tumultuosa, donde lleg\u00f3 a decirse: \u00ab<i>Esperemos, que cuando las Comisiones que est\u00e1n gestionando se desenga\u00f1en, entonces llevaremos a efecto otras determinaciones que todos sabemos<\/i>\u00ab. En esta reuni\u00f3n se exigi\u00f3 la dimisi\u00f3n de todas las Corporaciones municipales; solicitar un impuesto transitorio y subida de aranceles para los arroces extranjeros b\u00e1sicamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las conclusiones que sacaron los comisionados de la crisis arrocera fueron las que a continuaci\u00f3n se exponen como final de esta primera parte y que se transcribe en su totalidad:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Resumiendo todo lo expuesto en este escrito, resulta: <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>1.\u00b0 Que el cultivo del arroz en Espa\u00f1a es un cultivo prohibido, y s\u00f3lo autorizado en los terrenos pantanosos que no son susceptibles de producir otras plantas. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>2.\u00b0 Que el arancel de Aduanas ha se\u00f1alado siempre y sostiene a\u00fan hoy, un derecho altamente protector para el arroz. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>3.\u00b0 Que la combinaci\u00f3n de estos dos sistemas administrativos hace que la producci\u00f3n del arroz sea de hecho una industria tan privilegiada, que no existe otra en Espa\u00f1a en parecidas ni an\u00e1logas condiciones. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>4.\u00b0 Que el cultivo del arroz ocupa una superficie de unas 500.000 hanegadas, 41.600 hect\u00e1reas y que esta superficie es superior en unas 150.000 hanegadas 12.500 hect\u00e1reas \u00e1 la amillarada, con y sin pago de contribuci\u00f3n. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>5.\u00b0 Que los gastos del cultivo del arroz pueden apreciarse en el reino de Valencia en 312 reales la hanegada, 936 pesetas la hect\u00e1rea, incluyendo en este coste el pago de la renta de la tierra y el inter\u00e9s del capital. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>6.\u00b0 Que el producto de una hanegada puede estimarse en 3 cah\u00edces, \u00f3 sean 72 hectolitros por hect\u00e1rea, cuyo costo de producci\u00f3n es de 20 pesetas los 100 kilogramos, que por t\u00e9rmino medio se ha vendido de 1880 \u00e1 1884, \u00e1 27, dando un beneficio real de 35 por 100 del capital empleado. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>7.\u00bb Que la producci\u00f3n normal del arroz puede estimarse como m\u00ednimo en un mill\u00f3n de cah\u00edces de arroz en c\u00e1scara, que producen unos 100 millones de kilogramos de arroz de todas clases, incluso el partido. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>8.\u00b0 Que la producci\u00f3n del comercio del arroz no ha aumentado en Espa\u00f1a en grandes proporciones en los \u00faltimos veinte a\u00f1os, y que la totalidad del que se produce se consume directamente en la alimentaci\u00f3n. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>9.\u00b0 Que la importaci\u00f3n del arroz limpio extranjero ha sido casi nula hasta 1876, y desde aquel a\u00f1o poco importante y muy an\u00f3mala. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>10. Que no se introduce en Espa\u00f1a el arroz extranjero con c\u00e1scara, ni el simplemente descascarado que los valencianos llaman esquellat. <\/i><i><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>11. Que el consumo del arroz, muy considerable en Valencia, es poco importante en las provincias del litoral mediterr\u00e1neo, exiguo en las del Centro y casi nulo en las del Norte.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>12. Que la prosperidad del cultivo del arroz ha dimanado: <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>a) De la naturaleza de las tierras \u00e1 \u00e9l dedicadas y de las condiciones en que el cultivo se realiza. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>b) Del desarrollo de las comunicaciones, tanto terrestres como mar\u00edtimas, y <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>c) De que dispone del mercado peninsular, que ha consumido siempre el arroz que se ha producido en Espa\u00f1a y puede consumir cantidades muy superiores \u00e1 la producci\u00f3n actual. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>13. Que en 1884 y 1885 se ha producido una crisis en la regi\u00f3n arrocera de Valencia por efecto del escaso rendimiento de las cosechas, debido \u00e1 accidentes climatol\u00f3gicos y \u00e1 la epidemia col\u00e9rica de aquellos a\u00f1os. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>14. Que han contribuido \u00e1 hacer m\u00e1s dura y persistente esta crisis: <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>a) La excesiva protecci\u00f3n arancelaria que, impidiendo la importaci\u00f3n de los arroces extranjeros, ha elevado anormalmente el precio y la renta de las tierras. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>b) La falta de previsi\u00f3n y de ahorro de los cultivadores, que ha ocasionado la carencia de capitales y la necesidad de adquirirlos \u00e1 intereses usurarios, y el empleo de abonos no apropiados al cultivo y de semillas agotadas. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>c) La desigualdad en el costo de la producci\u00f3n, debido \u00e1 que gran parte de las tierras dedicadas al cultivo del arroz no satisfacen la contribuci\u00f3n territorial por este concepto, y \u00e1 que se destinan \u00e1 este cultivo tierras no acotadas con arreglo \u00e1 la legislaci\u00f3n vigente, y <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>d) A la baja general del precio del trigo y otros cereales y legumbres que sustituyen al arroz en la alimentaci\u00f3n. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>15. Que la importaci\u00f3n del arroz extranjero no ha influido en la crisis, porque se ha importado poco y en cantidades anormales. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>16. Que los precios y condiciones \u00e1 que se ofrece el arroz extranjero, tanto en Europa como en Asia, no han influido ni pueden influir en los precios del arroz valenciano. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>17. Que la calidad excelente del arroz nacional y el gusto de los consumidores espa\u00f1oles le aseguran la primac\u00eda en el mercado nacional. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>18. Que siendo la crisis efecto de accidentes fortuitos, desaparecer\u00e1n sus efectos sin adoptar medidas para conjurarla. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>19. Que el inter\u00e9s general del pa\u00eds exige que no se conceda un impuesto adicional \u00f3 transitorio sobre el arroz extranjero, ni est\u00e1 justificada la necesidad de esta imposici\u00f3n. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>20. Que la Real orden de 25 de Mayo de 1885, que dispuso que &#8216;los arroces de pa\u00edses no convenidos, descascarados en pa\u00edses convenidos se considerar\u00e1n como producto de estos, est\u00e1 ajustada \u00e1 justicia y no debe derogarse. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>21. Que hay motivos para presentar \u00e1 las Cortes un proyecto de ley otorgando el perd\u00f3n de la contribuci\u00f3n por un a\u00f1o \u00e1 los cultivadores de arroz que perdieron las cosechas de 1884 y 1885. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>22. Que deben rectificarse los amillaramientos de las tierras arrozales y las cartillas evaluatorias con arreglo \u00e1 las cuales esta producci\u00f3n tributa. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>23. Que conviene al inter\u00e9s general revisar la legislaci\u00f3n vigente relativa al cultivo del arroz y declararlo libre en toda Espa\u00f1a, y <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>24. Que conviene estimular esta producci\u00f3n adoptando las medidas que la mayor\u00eda de la Comisi\u00f3n, de acuerdo en este punto con la minor\u00eda, propone en la \u00faltima parte de su dictamen. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Tal es, Excmo. Sr., el juicio que los que suscriben han formado, despu\u00e9s de severo, imparcial y maduro examen, de la crisis arrocera valenciana. Creen en su conciencia que lo que afirman y proponen es lo exacto y lo justo, y por esta convicci\u00f3n, al dar cima \u00e1 su trabajo, s\u00f3lo deploran que el l\u00edmite de sus conocimientos y facultades no les haya permitido desempe\u00f1ar la honrosa y dif\u00edcil misi\u00f3n que de V. E. recibieron, con el acierto y la lucidez que el pa\u00eds tiene derecho \u00e1 esperar de todos los ciudadanos. <\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Madrid, 31 de Diciembre de 1886.\u2014Excelent\u00edsimo S e \u00f1 o r .\u2014N a r c i s o Aparicio.-\u2014 Antonio Berbejal.\u2014Eduardo Cuadrado.\u2014Juan Sanz.\u2014Juan B. Sitges.\u2014EXCELENT\u00cdSIMO SR. PRESIDENTE DEL CONSEJO DE MINISTROS.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>NOTA IMPORTANTE<\/strong><\/span>: Estos trabajo son una fusi\u00f3n de otros publicados por mi y ampliados en las siguientes fechas: Mayo 2009; Junio 2010 y Diciembre de 2011<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">\n<hr align=\"center\" noshade=\"noshade\" size=\"2\" width=\"50%\" \/>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ya impl\u00edcitos en el trabajo, que se hacen referencia y los siguientes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diario &#8216;El Mercantil Valenciano&#8217; del 13 de julio de 1887<br \/>\nJimeno Agius, J.: El c\u00f3lera en Espa\u00f1a durante 1885. Edici\u00f3n de 1886<br \/>\nPeri\u00f3dico &#8216;El Correo de Valencia&#8217; de fechas 12 y 18 de mayo de 1887<br \/>\nGorr\u00eda, Hermenegildo: Gaceta Agr\u00edcola del Ministerio de Fomento (1874). Cultivo del arroz en el Delta derecho del Ebro.<br \/>\nLa crisis arrocera. Actas y Dict\u00e1menes de la comisi\u00f3n creada por Real Decreto de 20 de julio de 1886<br \/>\nUtor, Luis Mar\u00eda: La agricultura moderna (1875).<\/p>\n<p><script type=\"text\/javascript\">\/\/ <![CDATA[\nvar _gaq = _gaq || [];   _gaq.push(['_setAccount', 'UA-31227422-1']);   _gaq.push(['_trackPageview']);   (function() {     var ga = document.createElement('script'); ga.type = 'text\/javascript'; ga.async = true;     ga.src = ('https:' == document.location.protocol ? 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