{"id":6747,"date":"2014-07-23T13:36:57","date_gmt":"2014-07-23T11:36:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/?p=6747"},"modified":"2014-07-23T13:37:50","modified_gmt":"2014-07-23T11:37:50","slug":"pan-hambre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/pan-hambre","title":{"rendered":"Historia del pan en tiempos de hambre, hechos sin semillas de cereales"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/carlos-azcoytia\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2919\" alt=\"Carlos Azcoytia\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/azcoytia1art.jpg\" width=\"100\" height=\"133\" \/><\/a>Tras escribir varios trabajos dedicados a la historia del pan he pensado en hacer uno sobre el pan de aquellos que mor\u00edan de hambre en las epidemias, los desastres naturales y las guerras, algo que muy pocos se han atrevido a abordar por la complejidad de su tem\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablar de esos panes de los desesperados es escapar de lo que conocemos, incluso debemos plantearnos salir de los conceptos que de una forma inconsciente tenemos tanto de los materiales empleados como de su manufacturaci\u00f3n, aqu\u00ed no se hablar\u00e1 de trigo, ni de centeno, ni de avena, ni tampoco del ma\u00edz o del arroz, porque partiremos como base para su elaboraci\u00f3n de todo lo que la naturaleza pod\u00eda ofrecer a aquellos pobres desgraciados que mor\u00edan de inanici\u00f3n y que pudieron salvar sus vidas gracias al ingenio y que transmitieron sus experiencias a otros, quiz\u00e1 sus hijos o nietos, con la intenci\u00f3n de salvarlos, aunque fuera de forma miserable, del terror a morir lentamente de hambre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando escribo o hago una investigaci\u00f3n me gusta sentir la historia, involucrarme e intentar ser parte de lo que cuento, de ah\u00ed que muchos me achaquen que hago comentarios personales mezclados con datos rigurosos e indiscutibles, quiz\u00e1 porque creo que la historia debe de ser contada sin mentiras y sin tomar el papel de notario que describe algo con fr\u00edas palabras que deshumanizan y que toma al ser humano como un n\u00famero, sin alma y sin sentimientos, o escribiendo para ser un buen tema para dormir y no para so\u00f1ar.<!--more--><\/p>\n<div id=\"attachment_6750\" style=\"width: 767px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-6750\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-6750  \" alt=\"abu_zacaria1\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/abu_zacaria1.jpg\" width=\"757\" height=\"486\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/abu_zacaria1.jpg 757w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/abu_zacaria1-300x192.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/abu_zacaria1-467x300.jpg 467w\" sizes=\"(max-width: 757px) 100vw, 757px\" \/><p id=\"caption-attachment-6750\" class=\"wp-caption-text\">Foto del autor tomada en Marruecos de una panader\u00eda<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los datos que comentar\u00e9 est\u00e1n recogidos del Libro de Agricultura del sevillano <a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/abu-zacaria-iahia-y-aben-hajaj\">Abu Zacaria Iahia<\/a>, donde instruye a otros agricultores, en el cap\u00edtulo vig\u00e9simo nono, art\u00edculo XII y siguientes, en la forma de elaborar un pan con simientes y ra\u00edces de algunos arbustos silvestres, de manera que se puedan comer y hacer de ellos pan comestible en tiempos calamitosos cuando faltan los alimentos, bas\u00e1ndose en otros agr\u00f3nomos y en especial en el libro agron\u00f3mico m\u00e1s antiguo de la historia de la humanidad, que llev\u00f3 por t\u00edtulo Agricultura Nabatea y que, seg\u00fan la creencia \u00e1rabe, sus conocimientos llegaron desde el primer hombre, Ad\u00e1n, y sus descendientes, como veremos en el trascurso de este estudio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras una peque\u00f1a entrada Zacaria dice lo siguiente: \u201c<i>Seg\u00fan Ad\u00e1n y Enoc de feliz memoria (abuelo de Matusal\u00e9n) y otros, nacen en las selvas ciertos \u00e1rboles frutales y yerbas, unas de hoja y otras con ciertos tallitos tiernos, y plantas semejantes, y de todas ellas generalmente suelen los hombres hacer uso para medicamentos, y de algunas para alimentarse<\/i>\u201d. Esta primera aproximaci\u00f3n nos puede orientar algo e introducirnos en el contexto que iremos desbrozando, de forma que m\u00e1s adelante nos aclara que algunos de dichos vegetales eran la encina, el casta\u00f1o, el pino, el nogal, el avellano, el alf\u00f3nsigo, el serbal, el algarrobo grande (del que tengo constancia que se hac\u00eda pan tras la Guerra Civil espa\u00f1ola), el n\u00edspero aronio y otros semejantes; entre la yerbas se encontraban el llant\u00e9n, la borraja, la palomilla, la alcachofa, la oruga silvestre, el cambr\u00f3n, el r\u00e1bano silvestre, las ortigas, el sebest\u00e9n, las alholvas y las ra\u00edces tiernas como el yaro, los nabos silvestres, el jengibre silvestre, los puerros silvestres, la juncia olorosa y otras semejantes. Igualmente las semillas de ciertas frutas tambi\u00e9n pod\u00edan ser aprovechadas para elaborar pan, como pod\u00edan ser las almecinas, las serbas, los n\u00edsperos, claro est\u00e1 que no todas las plantas enunciadas ten\u00edan el mismo tratamiento para ser trabajadas para hacer el pan, de modo que unas se aderezaban s\u00f3lo en ponerlas en infusi\u00f3n de agua dulce, otras en agua con vinagre, otras en agua con sal y otras diferentes cosas como contar\u00e9 m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la Agricultura Nabatea comenta lo siguiente: \u201c<i>Sabed que por cuanto el ingrato gusto que tienen algunas plantas silvestres y hortenses, bien sea en todas sus partes, en su fruto o en sus ra\u00edces, estorba el comerlas, como el amargo, el mordaz, el muy \u00e1spero, el est\u00edptico, el agrio, el salado y semejantes; estos y otros sabores se les quitan con tenerlas en agua dulce un d\u00eda y una noche, mud\u00e1ndosela algunas veces o al menos dos, y coci\u00e9ndolas despu\u00e9s en otra agua dos veces seguidas en la forma que expresaremos, por cuyo medio se les quita aquel sabor ingrato<\/i>\u201d, para seguir diciendo, ya entrando en el tema, que las que eran \u00fanicamente de sabor mordaz, sin mezcla de amargor ni estipticidad, como las cebollas, los ajos, los puerros, la mostaza verde y otras se les quitaba mezclando vinagre fuerte con el agua a la hora de cocerlas. Por el contrario, aquellas que ten\u00edan un sabor nitroso con mezcla de \u00e1spero, o \u00e1spero con mezcla de salado, s\u00f3lo hac\u00eda falta cocerlas en agua dulce, pero si s\u00f3lo eran saladas deber\u00eda mezclarse el agua con vinagre. Si la planta o la fruta tuviera sabor agrio, como el agraz, la cidra, las granadas muy agrias, los membrillos y las ciruelas sin saz\u00f3n (a\u00fan verdes) o las berenjenas muy agrias, deber\u00edan ponerse en agua dulce bastante salada para posteriormente cocerlas en otra tambi\u00e9n salada, as\u00ed tantas veces como fuera necesario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las muy \u00e1speras o con mucha estipticidad se deber\u00edan escaldar en abundante agua dulce, para proceder con aquellas que eran amargas en agua con sal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las hortalizas ins\u00edpidas en sus ra\u00edces o en los ramos, como las calabazas, indicaba que si eran muy aguanosas provocaban el v\u00f3mito, as\u00ed como es la verdolaga, y que hab\u00eda que condimentarlas con salsas y cosas arom\u00e1ticas, a las cuales si se les agrega vinagre y aceite les quitaban aquella condici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para mejorar el gusto mordaz, siguiendo las recomendaciones de Sagrit, aconsejaba Zacaria que se quitara con aceite de olivas, el de alegr\u00eda o cualquier tipo de grasas, ya que embotaban la mordacidad y la fuerte agudeza coci\u00e9ndolas sobre fuego de brasas sin llama y con poca cantidad de agua dulce, la cual, juntamente son el aceite, penetraba en ellas por medio del calor, corrigiendo y quitando toda mordacidad. Una vez cocidas por espacio de cuatro horas, una vez quitado aquellos sabores, se dejaba en agua hasta que se enfriaban, pudi\u00e9ndose comer con parte del agua en que se cocieron; si hubiera necesidad de comerlas inmediatamente se sacaban a\u00fan calientes del agua, lo cual indicaba que era mejor y m\u00e1s conveniente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguiendo con Sagrit dec\u00eda lo siguiente: \u201c<i>Por lo que hace escaldar las verduras, ra\u00edces, y frutas para retirarles las malas calidades que tuvieren que a las que se hallare tener cierta dureza, luego que se les vierta el agua en que se escaldaron primero se les eche luego otra caliente, haciendo esto con presteza sin dar lugar a que se endurezcan con la frialdad del aire a que se expondr\u00edan, pues luego que el agua fr\u00eda cayese en ellas estando calientes, se volver\u00edan a endurecer y no se cocer\u00edan perfectamente: que en cuanto a las que fueren poco duras como los puerros, las cebollas y los ajos, si se les vierte el agua en que se escaldaron y se les echa otra fr\u00eda cuando a\u00fan est\u00e1n calientes por el calor de la primera, se endurecen\u00a0 y sufren repetidas escaldaduras; lo cual si no se hiciese, se enternecer\u00edan tanto, que no se coger\u00eda de ello cosa alguna<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00f1ade que si se deseaba escaldar algunas hortalizas, ra\u00edces, simientes, granos o frutas, queriendo quitarles el sabor deber\u00edan de cocerse hasta que se ablandaran bien, pero si se deseaba que quedara algo de su virtud no deber\u00eda dejarse cocer hasta el extremo, ya que, por ejemplo, a las endibias silvestre (achicoria), las alcachofas o la palomilla y semejantes se deb\u00edan escaldar bien en agua dulce y se les deber\u00eda echar algunas especias y salsas con vinagre, murria y aceite, cort\u00e1ndole encima perejil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las ortigas y semejantes, que se ten\u00edan como alimenticias y medicinales, deb\u00edan cocerse en agua dulce sus hojas, ramos y ra\u00edces hasta que les desapareciera el sabor amargo, aderezando despu\u00e9s con salsas y especier\u00edas, con lo que quedaban suaves y comestibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuaba Zacaria con estas palabras: \u201c<i>El que usare de hortalizas silvestres o de hortenses mordaces, debe comerlas despu\u00e9s de haberlas aderezado fr\u00edas con condimento de vinagre, murria y aceite; y que los granos o especier\u00eda que debe ech\u00e1rseles m\u00e1s bien es el culantro verde y seco, o que se junten con ellas o se coman antes o despu\u00e9s de las mismas hojas y simiente de yerba campanilla, tallos y hojas de lechugas por la oposici\u00f3n y extremada contrariedad que estas y aquellas hortalizas tienen entre s\u00ed. En el culantro hay cierta virtud por la cual es contrario a toda mordacidad de cualquier planta generalmente, en lo cual ninguna otra cosa hay de m\u00e1s eficacia que \u00e9l, bien sea verde o seco. Por lo que hace a las hortalizas silvestres de mordacidad aguda, quien tuviere necesidad de comerlas, suav\u00edcelas con vinagre mezclado con agua y un poco de murria y aceite, y c\u00f3malas fr\u00edas sin echarles simiente alguna c\u00e1lida, la cual les aumenta la agudeza<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que viene a continuaci\u00f3n es importante de saber porque nos puede dar el indicador de las experiencias adquiridas en caso de extrema necesidad y la forma de salvar de una muerte segura por inanici\u00f3n de la poblaci\u00f3n, soluciones diet\u00e9ticas extremas para momentos l\u00edmites, algo que no deber\u00eda ser muy extra\u00f1o en \u00e9pocas pasadas por la naturalidad como Zacaria lo contaba.<\/p>\n<div id=\"attachment_6755\" style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-6755\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-6755\" alt=\"Libro de Zacaria\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/abu_zacaria2.jpg\" width=\"600\" height=\"205\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/abu_zacaria2.jpg 600w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/abu_zacaria2-300x102.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/abu_zacaria2-500x170.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><p id=\"caption-attachment-6755\" class=\"wp-caption-text\">Libro de Zacaria<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Haciendo referencia a la Agricultura Nabatea y a las recomendaciones de Enoc hace las siguientes apreciaciones: En el caso que faltaran los granos o los frutos de los \u00e1rboles frutales deber\u00edan tomarse las hojas, las flores y todo aquello que estuviera verde y fresco de dichos \u00e1rboles, a lo que se le a\u00f1adir\u00eda todas las hortalizas y yerbas que se pudieran, escaldando todo en agua con sal, despu\u00e9s se escurrir\u00eda un poco, no totalmente, antes de comerlo. Se pod\u00eda tomar con sal, con cosas dulces o condimentadas con alg\u00fan tipo de aceite, desaconsejando utilizar vinagre, el cual \u201c<i>s\u00f3lo se emplea en las ra\u00edces de aquellas plantas de substancia gruesa y muy t\u00e9rrea para que la adelgace<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a las hojas advierte que al ser sustancias menos t\u00e9rreas se pod\u00edan comer con aceite y sal, sin agregarles vinagre alguno; \u201c<i>Sabed, que toda hoja de \u00e1rbol, de hortalizas y de todas las plantas viscosas y de humor glutinoso y grueso es de m\u00e1s alimento y m\u00e1s conveniente al cuerpo humano que la de calidad contraria<\/i>\u201d, igualmente dec\u00eda que las que no eran amargas y mordaces eran m\u00e1s alimenticias, m\u00e1s provechosas y mejores que las amargas; lo que deber\u00eda tomarse no s\u00f3lo para las hojas, sino tambi\u00e9n para las ramas, las simientes, las ra\u00edces, etc. y que se hac\u00eda pan comestible de los p\u00e1mpanos secos y molidos, ya que muchas se tomaban, sobre todo las hojas, en polvo molidas y otras veces revolvi\u00e9ndolas con aceite y grosuras (grasas animales) comi\u00e9ndolas desmenuzadas y bebiendo juntamente con agua, \u201c<i>lo cual se hace en los tiempos muy est\u00e9riles y de fuertes hambres<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Haciendo referencia a otro agr\u00f3nomo llamado Kelbi, Zacaria, copiaba una de sus m\u00e1ximas: \u201c<i>Si el fruto del \u00e1rbol es comestible <\/i>(habla de cualquier especie de \u00e1rbol)<i> que se haga pan de \u00e9l. Por el contrario, en el caso de que los frutos de los \u00e1rboles no sean comestibles <\/i>(por amargo, picante, \u00e1spero&#8230;)<i> se deben tratar debidamente, a base de sucesivos lavados en agua fr\u00eda y\/o caliente, hasta que pierdan la propiedad que le confer\u00eda la incomestibilidad, para a continuaci\u00f3n proceder a hacer el pan<\/i>\u201d, termina diciendo que seg\u00fan Abu el Jair el pan hecho con frutas comestibles son de m\u00e1s alimento y conveniencia para el cuerpo humano y que el de frutas silvestres el peor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de pasar al siguiente apartado s\u00f3lo resta decir que en Almer\u00eda, la poblaci\u00f3n musulmana en las zonas monta\u00f1osas, entre los siglos X y XIII, utilizaba el pan de frutos secos, sirviendo esta informaci\u00f3n como adelanto a lo que viene inmediatamente. Este pan se elaboraba con vainas de algarrobas secas, bellotas, casta\u00f1as, almendras y otros frutos de corteza dura. Despu\u00e9s de quitarles la c\u00e1scara y triturarlos se amasaban con levadura de trigo u otro tipo de harina y se cocinaban en una sart\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El art\u00edculo XIII del cap\u00edtulo 28, dedicado a la manera de secar y preparar los huesecillos y meollos de las frutas para hacer pan, cuenta que para hacer pan comestible en primer lugar hay que ablandar dichas semillas, de forma que aquellas frutas que no tienen semilla dentro el modo de ablandarlo es ponerlos en infusi\u00f3n de agua dulce en vasos juntamente con la sal para que una y otro les penetren, dejando as\u00ed varios d\u00edas hasta que se humedezcan; que \u201c<i>refreg\u00e1ndolos despu\u00e9s muy bien en el agua sal con las palmas de las manos y poniendo el vaso al fuego de le\u00f1a le de un cocimiento seguido ech\u00e1ndole algo de vinagre en que juntamente con la sal los pusiste en infusi\u00f3n para que se desuniesen sus partes con esta misma por medio de los dos licores atra\u00eddos a s\u00ed<\/i>\u201d, sin dejar de cocer \u201c<i>blanda y dulcemente<\/i>\u201d hasta que probados se haga bien la segunda operaci\u00f3n, que es cuando queda como una masa; indicaba que tambi\u00e9n era bueno humedecerlos al tiempo de refregarlos, cocerlos y calentarlos, a\u00f1adi\u00e9ndoles agua de pozo seg\u00fan se vaya gastando la del cocimiento, de forma que siempre se tenga la misma cantidad de l\u00edquido y cuidando que el aire no se enfr\u00ede, debiendo a\u00f1adir el agua lentamente porque se endurece muy r\u00e1pidamente. Al estar tiernos se les a\u00f1ade sal lentamente hasta que el agua quede bien salada y \u201c<i>tomando\u00a0 despu\u00e9s otro vaso con agua sal y vinagre, pongas a cocer s\u00f3lo esto hasta que el agua levante bastante hervor, y mudes los cuescos del primer vaso a este segundo con celeridad; en lo cual se pretende que no se enfr\u00eden en manera alguna despu\u00e9s de calientes, puesto que se perder\u00edan<\/i>\u201d, repitiendo esto todos los d\u00edas que dure el cocimiento (sobre dos d\u00edas), quedando todo reblandecido como una masa. Una vez conseguido se escalda en agua dulce para quitarles el sabor a vinagre y de la sal, maj\u00e1ndolo de manera que formen una porci\u00f3n incorporados unos con otros y despu\u00e9s se deben de refregar hasta que sus partes queden desmenuzadas, moli\u00e9ndolos despu\u00e9s de haberlos secado hasta reducirlos a harina para hacer pan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el m\u00e9todo anterior puede resultar complejo explica otros m\u00e1s f\u00e1ciles de hacer y que expongo a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primero de ellos dice: \u201c<i>Machacados los cuescos a manera de los que se sacan de las frutas hasta que queden quebrantados y formen una porci\u00f3n, los unt\u00e9is con aceite exprimido de aceitunas verdes por madurar, y los pong\u00e1is a cocer en agua, sal y vinagre (que es la forma de ablandarlos), y que continuando la misma operaci\u00f3n se secan bien de manera que puedan desmenuzarse sus partes; o que si los mol\u00e9is conforme est\u00e1n y luego los coc\u00e9is, es este el modo de hacer de ellos harina, de que se hace uso en los medicamentos emolientes y luego desecantes<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El siguiente m\u00e9todo es a\u00fan m\u00e1s breve de hacer y que consiste en quebrantar y lavar muy bien los cuescos introduci\u00e9ndolos a continuaci\u00f3n en agua caliente en un vaso de piedra com\u00fan o de amolar, ech\u00e1ndoles espuma de sal, nitro, y algo de ra\u00edces de mandr\u00e1gora, muy bien machacadas, en la proporci\u00f3n de dos dracmas por once libras de cuescos. Se cubre todo de agua con mezcla de vinagre y sal se cuece bien a fuego lento, tardando esta operaci\u00f3n un d\u00eda o un poco m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra forma de hacer dicho pan era poniendo los cuescos en un vaso, se le echaba r\u00e1banos blancos bien machacados, a raz\u00f3n de cinco o diez dracmas para cada mac\u00fac; se coc\u00eda todo hasta que se ablandasen, despu\u00e9s se les pon\u00eda en agua con vinagre se segu\u00edan cociendo, consiguiendo que se enternecieran en el d\u00eda o \u201c<i>se cuecen al siguiente habi\u00e9ndolos ablandado en sola agua clara hasta que quedar limpios de los expresados simples que se les mezclaron<\/i>\u201d. Una vez secos se mol\u00edan y hechos pan se coc\u00edan en una sart\u00e9n, terminando esta indicaci\u00f3n de hacer los panes as\u00ed: \u201c<i>Si se echan ra\u00edces de r\u00e1banos juntamente con las de mandr\u00e1goras en los cuescos cubri\u00e9ndolas de agua-sal, y asimismo alg\u00fan nitro en cantidad de tres dracmas para cada medida expresada, y se cuecen muy bien, esto los seca de manera que se pueden hacer harina<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La siguiente forma de hacer harina es la m\u00e1s antigua de todas seg\u00fan cuenta y que serv\u00eda no s\u00f3lo para ablandar los cuescos sino que tambi\u00e9n para cualquier cosa dura y que consist\u00eda en exprimir cidras agrias en la cantidad necesaria de zumo, agreg\u00e1ndoles otra cantidad igual de vinagre de arroz, mezcl\u00e1ndolos y a\u00f1adi\u00e9ndole espuma marina y sal amoniaco molidos a raz\u00f3n de tres dracmas por cada libra, removiendo todo continuamente, dej\u00e1ndolo\u00a0 despu\u00e9s al sol durante tres d\u00edas, sumergiendo en dicho l\u00edquido lo que se desee ablandar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n informa que se ablandan los cuescos, las cortezas y los granos; pero \u201c<i>todas estas operaciones son propias de los huesecillos de los d\u00e1tiles y otros semejantes, como los cuescos de las almecinas, de las serbas, de los n\u00edsperos aronios <\/i>(acerolos), <i>el sebest\u00e9n, y otros de igual naturaleza, cuyo fruto de huesecillo no contiene dentro pepita comestible<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta aqu\u00ed la forma de ablandar los cuescos sin semillas en su interior o pepitas comestibles, ahora Abu Zacaria Iaia cuenta la forma de convertir en harina panificable, seg\u00fan la Agricultura Nabatea, aquellos que s\u00ed la ten\u00eda, como pod\u00edan ser los duraznos, los melocotones, albaricoques, alf\u00f3nsigos, almendros, avellanos, y dem\u00e1s semejantes de pepita rodeada y ce\u00f1ida de cuerpo seco y duro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Comienza el art\u00edculo XIV, cap\u00edtulo vig\u00e9simo nono, tomo segundo de su Libro de Agricultura, de la siguiente forma:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<i>Sacadas y separadas las pepitas que todos los estos cuescos tienen dentro de s\u00ed, en ellos se hace lo que hemos dicho de los huesos de d\u00e1tiles para ablandarlos; los cuales despu\u00e9s de secos se muelen, y se hace el pan. Las mismas pepitas sirven para ablandar todos ellos, y si en una gran proporci\u00f3n de cuescos se echa una corta cantidad de las mismas, los ablanda perfectamente de forma que se prestan por s\u00ed a la operaci\u00f3n; y as\u00ed poniendo todo esto a cocer en el modo que hemos expresado, se logra completamente lo que se pretende de ellos<\/i>\u201d. Concluida dicha operaci\u00f3n de preparar los cuescos que se desean hacer comestibles por medio de ablandarlos aconseja lavarlos, siguiendo las instrucciones de la Agricultura Nabatea, hirvi\u00e9ndolos o con agua dulce. Tambi\u00e9n en el libro nabateo se dice que se hace igualmente pan de las pepitas de las pasas y de las uvas, \u201c<i>cuyas dos cosas prestando al cuerpo juntamente con los granitos que tienen dentro alimento que sostiene la vida, del mismo modo de solos los granitos contenidos en ellas, si se molieren, se hace pan que alimenta<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Interesante resulta leer que si se muelen las pasas secas con sus semillas el pan compuesto de ellas es de mucho alimento, de mejor gusto que si s\u00f3lo se hiciera de las semillas. Si los sarmientos mezclados se ponen a secar juntamente con las pasas secas, indicaba Zacaria, y de todo ello se hace pan, la harina sobrante con alg\u00fan aceite, manteca o grosura, ser\u00eda un excelente alimento \u201c<i>con qu\u00e9 se puede pasar la vida en tiempos calamitosos y de escasez<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un pan parecido y nutritivo se pod\u00eda hacer con el cipero o juncia olorosa, de la cual dec\u00eda: \u201c<i>la cual es planta que se cr\u00eda en desiertos e islas, y nunca prospera con cultivo que le de el hombre; tiene la hoja m\u00e1s sutil que la del puerro babil\u00f3nico, se levanta de la tierra como un codo y a veces un poco m\u00e1s y su tallo es torcido. Tambi\u00e9n la hay de ra\u00edz extendida, es amante de la tierra, y c\u00f3mo si llevase aceitunas y la hay tambi\u00e9n largo, el cual es de olor suave y muy obstructivo, y se liga con todo lo que\u00a0 se le mezcla<\/i>\u201d. De sus ra\u00edces sin corteza, machacadas y molidas se hac\u00eda uso en perfumer\u00eda y como ambientador para quitar los malos olores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La forma de preparar el cipero para hacer pan de \u00e9l era la de cocerlo en agua con sal, no excesivamente salada, repitiendo la operaci\u00f3n varias veces hasta quitarle la parte amarga que tiene, despu\u00e9s se tomaban nueces sin c\u00e1scaras y bien mondadas, se las machacaba con sal, se pon\u00edan a cocer en agua con vinagre hasta que quedara casi consumido y despu\u00e9s se mezclaban la cocci\u00f3n de las ra\u00edces del cipero, envolviendo todo muy bien con las dos manos, despu\u00e9s se pone dicha mezcla en un recipiente, se pone al fuego hasta que le quede muy poca humedad. Una vez retirado se soba con buen aceite en suficiente cantidad y se deja cubierto con un trapo un d\u00eda y una noche. Una vez retirada todas las impurezas y limpia la mezcla se le a\u00f1ade harina comestible de grano y se hace pan con ella. A dicho pan le queda un sabor amargo, si bien se le quita comi\u00e9ndolo con algo graso o con aceites, o en sopas de caldo cocido con las mismas cosas. Igualmente se puede enmascarar dicho amargor mezcl\u00e1ndolo con aceite com\u00fan\u00a0 juntamente con miel, aclarando lo siguiente: \u201c<i>Lo cual se hace coci\u00e9ndolas primero en agua-sal, y despu\u00e9s con sola agua dulce hasta extraerles lo salado de la primera y con ello las part\u00edculas amargas: cuya operaci\u00f3n se repite algunas veces, se les retira toda o la mayor parte del amargo; y en esta disposici\u00f3n se les mezclan los mencionados aceites incorporados con cosas dulces o miel<\/i>\u201d, terminando por decir que era comida grata y gustosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n se pod\u00eda hacer pan en tiempos calamitosos con el \u00e1saro, hoy tenida como planta medicinal que quita las migra\u00f1as, los dolores de ci\u00e1tica o evita las retenciones de l\u00edquidos pero que no recomiendo usar por los efectos secundarios que tiene, entre otros es abortivo, puede producir hemorragias intestinales, diarreas, aunque es buena para los v\u00edas respiratorias y de la que dice: \u201c<i>una especie, cuando vieja, tiene las ra\u00edces grandes del grosor del cohombro, y la otra del grosor de un dedo con ciertas excrecencias y nudos. Son olorosas, aunque de gusto amargo, \u00e1spero, y poco agradable; pero esto se les corrige con ligero y poco trabajo y en breve tiempo<\/i>\u201d. Sus ra\u00edces al escaldarlas en agua se extra\u00eda un olor sumamente suave y si se dejaban secar, las ra\u00edces, y se mol\u00edan se pod\u00eda hacer pan mezcl\u00e1ndola con harina de cebada o de trigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace referencia a los granos de un \u00e1rbol o arbusto que llama \u2018<i>habbol-m\u00e1hlabo\u2019<\/i>, que no aparece en las relaciones de plantas de Diosc\u00f3rides ni de Galeno, del que hace amplia referencia para hacer pan y que salto por no poder distinguirlo de la flora conocida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Termina su estudio para hacer pan en tiempos de escasez con unas bellas palabra, aunque repetitivas, que cito como final del presente trabajo: \u201c<i>Ad\u00e1n<\/i> (se refiere al primer hombre) <i>de feliz memoria y otros dicen, que corregir la mala calidad de las plantas salvajes y sus frutas para hacer de ellas pan comestible con qu\u00e9 alimentarse es uno de los grandes y \u00fatiles recursos que sostiene al hombre contra la consideraci\u00f3n molesta de su infortunio en tiempos de esterilidad y de penuria y cuando no pueden haberse los buenos comestibles ordinarios, pues en ellos se tiene un buen remedio contra la indigencia para impedir los efectos de la esterilidad y la penuria, mediante Dios<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Equivalencias de algunos pesos y medidas relacionados con este trabajo<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dracma: entre 4,3 y 6,3 gramos dependiendo del lugar<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Libra: 0,46008 kilogramos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mac\u00fac:Medida \u00e1rabe equivalente a aproximadamente 12 libras<\/p>\n<p><script type=\"mce-text\/javascript\">\/\/ <![CDATA[\nvar _gaq = _gaq || [];   _gaq.push(['_setAccount', 'UA-31227422-1']);   _gaq.push(['_trackPageview']);   (function() {     var ga = document.createElement('script'); ga.type = 'text\/javascript'; ga.async = true;     ga.src = ('https:' == document.location.protocol ? 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