{"id":7352,"date":"2014-12-26T21:57:43","date_gmt":"2014-12-26T20:57:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/?p=7352"},"modified":"2015-08-26T02:49:27","modified_gmt":"2015-08-26T00:49:27","slug":"hambre-y-enojo-en-el-motin-de-1692","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/hambre-y-enojo-en-el-motin-de-1692","title":{"rendered":"Hambre y enojo en el mot\u00edn de 1692 (M\u00e9xico)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\">\n<p style=\"text-align: justify\"><em>\u00ab\u00a1Se\u00f1or, tumulto!\u00bb Abr\u00ed las ventanas a toda prisa y, viendo que corr\u00eda hacia la plaza infinita gente, a medio vestir y casi corriendo, entre los que iban gritando. \u00ab\u00a1Muera el virrey y el corregidor, que tienen atravesado el ma\u00edz y nos matan de hambre!<\/em> (Don Carlos de Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para comenzar este escrito vale preguntarse qu\u00e9 relaci\u00f3n se da entre una crisis agr\u00edcola y un movimiento armado, entonces, recuerdo mis clases de historia econ\u00f3mica y la explicaci\u00f3n dada por mis profesores sobre c\u00f3mo los precios del ma\u00edz en M\u00e9xico, el hambre del pueblo y la especulaci\u00f3n de los comerciantes se conectaban para dar como resultado un alzamiento popular en contra de la mala pol\u00edtica gubernamental. Espec\u00edficamente en la guerra de independencia de 1810 o en la revolucionaria de 1910 hab\u00eda habido previas crisis agr\u00edcolas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando dicto la c\u00e1tedra de rebeliones ind\u00edgenas, particularmente las campesinas del siglo XIX mexicano, me encuentro con el problema de definir el t\u00e9rmino rebeli\u00f3n puesto que viene acompa\u00f1ado de otras voces como mot\u00edn, sublevaci\u00f3n, tumulto, alzamiento, insurrecci\u00f3n, revuelta, por nombrar algunas de ellas. Durante el comienzo del curso, al revisar los movimientos de resistencia ind\u00edgena y de otros grupos \u00e9tnicos del per\u00edodo colonial como antecedentes inmediatos, es frecuente hallar la referencia a diversas luchas ind\u00edgenas en regiones del occidente de la Nueva Espa\u00f1a como La Nueva Galicia, el actual Estado de Jalisco, o del sur, como Oaxaca. En el caso particular de la ciudad de M\u00e9xico, la antigua Tenochtitlan, los tumultos se dieron particularmente en el siglo XVII como, por ejemplo, el de 1624 y el de 1692. De este \u00faltimo es del que tratar\u00e9 de escribir para explicar la crisis agr\u00edcola, qu\u00e9 la ocasion\u00f3 y sus consecuencias sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el mot\u00edn de 1692 participaron principalmente los ind\u00edgenas inconformes, particularmente los de Tlatelolco, que lanzaron piedras y prendieron fuego a las casas del cabildo, el palacio virreinal y los cajones de telas que hab\u00eda en la Plaza de Armas. Don Carlos de Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora, un criollo intelectual, coordin\u00f3 las labores de rescate y salv\u00f3 de la quemaz\u00f3n a los documentos de los archivos de esos sitios que se incendiaban. El da\u00f1o provocado al palacio virreinal, que entonces era de dos pisos, se puede observar en un \u00f3leo de Crist\u00f3bal de Villalpando que realiz\u00f3 en 1695, tres a\u00f1os despu\u00e9s del siniestro, en el que se ve que falta un costado del lado izquierdo del palacio. En el fondo se observan los volcanes Popocat\u00e9petl e Iztaccihuatl, cubiertos de nieve, cosa que ahora el cambio clim\u00e1tico impide desafortunadamente. En nuestros d\u00edas, esa pintura forma parte de la colecci\u00f3n de Lord Methuen en Corsham Court, Inglaterra.<!--more--><\/p>\n<div id=\"attachment_7383\" style=\"width: 566px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-7383\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-7383\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/plaza_de_armas.jpg\" alt=\"Plaza Mayor de la Ciudad de M\u00e9xico en 1695c [1]\" width=\"556\" height=\"435\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/plaza_de_armas.jpg 556w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/plaza_de_armas-300x234.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/plaza_de_armas-383x300.jpg 383w\" sizes=\"(max-width: 556px) 100vw, 556px\" \/><p id=\"caption-attachment-7383\" class=\"wp-caption-text\">Plaza Mayor de la Ciudad de M\u00e9xico en 1695c [1]<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify\">Seguramente el virrey Gaspar de la Cerda Sandoval Silva y Mendoza, conde de Galve, le encarg\u00f3 a Villalpando esta obra. Este gobernante ten\u00eda 35 a\u00f1os cuando inici\u00f3 su mandato en noviembre de 1688 que dur\u00f3 hasta febrero de 1696. Entonces, el conde de Galve era el virrey durante el referido mot\u00edn que tuvo, adem\u00e1s, or\u00edgenes supersticiosos, puesto que aparte de una larga sequ\u00eda en el norte de la Nueva Espa\u00f1a, apareci\u00f3 un cometa y en la capital del virreinato escasearon los alimentos provocando el hambre de los vecinos m\u00e1s menesterosos, seg\u00fan informa Fernando Orozco Linares.[2]<\/p>\n<div id=\"attachment_7381\" style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1gaspar_de_la_cerda.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-7381\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-7381\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1gaspar_de_la_cerda.jpg\" alt=\"Gaspar de la Cerda Sandoval Silva y Mendoza, conde de Galve, 28\u00ba virrey [3]\" width=\"600\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1gaspar_de_la_cerda.jpg 600w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1gaspar_de_la_cerda-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1gaspar_de_la_cerda-400x300.jpg 400w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-7381\" class=\"wp-caption-text\">Gaspar de la Cerda Sandoval Silva y Mendoza, conde de Galve, 28\u00ba virrey [3]<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify\">En la pintura se aprecian los puestos del mercado al aire libre, es decir, el tianguis; tambi\u00e9n el Baratillo, donde se vend\u00edan art\u00edculos usados o robados, as\u00ed como el Pari\u00e1n y la Acequia Real por donde circulaban las canoas con la mercader\u00eda y las flores que se tra\u00edan desde otros poblados cercanos a la ciudad de M\u00e9xico.[4] Sobre el Pari\u00e1n, voz filipina que significa mercado, Rafael Dobado comenta que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Se trataba de un conjunto de establecimientos comerciales \u2013unos 180 a comienzos del siglo XIX &#8211; dentro de un recinto cerrado de una magnitud considerable \u2013casi 13.000 varas cuadradas- al que se acced\u00eda a trav\u00e9s de ocho puertas. Todav\u00eda a comienzos de la d\u00e9cada de 1820, cuando el Gale\u00f3n de Manila hab\u00eda dejado de existir, el Par\u00edan constitu\u00eda la m\u00e1s valiosa propiedad inmueble municipal de la Ciudad de M\u00e9xico.<\/em><br \/>\n<em> La cr\u00f3nica de Viera (Breve compendiosa narraci\u00f3n de la ciudad de M\u00e9xico, de 1777) califica al Pari\u00e1n de \u201cteatro de las maravillas\u201d, pues en \u00e9l se mostraban \u201clos m\u00e1s variados objetos del Oriente, libros, ropa fina, biombos, camas, espejos, joyas, abanicos, cristaler\u00eda, cer\u00e1mica y otros lujos.\u201d Esta idea de abundancia, basada en el acceso a una pl\u00e9tora de productos europeos y asi\u00e1ticos, se encuentra ya presente en las M\u00e9moires du Mexique del viajero franc\u00e9s Mons\u00e9gur, que vieron la luz en 1709. <\/em>[5]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>I. Don Carlos de Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora, un personaje interesante<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Antes de escribir sobre la crisis agr\u00edcola e intentar explicar qu\u00e9 la provoc\u00f3, me permito incluir parte de la informaci\u00f3n que brindan los testigos de los hechos acerca de c\u00f3mo se dio el mot\u00edn y qu\u00e9 resultados tuvo. En este sentido, m\u00e1s all\u00e1 de tratar de enfatizar una raz\u00f3n, es decir, una interpretaci\u00f3n, como pueden ser, entre otras, que si fue el miedo de los vecinos espa\u00f1oles ricos y poderosos de la ciudad de M\u00e9xico a la chusma (la gentualla, la infame plebe, los vagos y ociosos de todos colores) o la embriaguez por el pulque de los levantados, seg\u00fan Gonzalbo, o el apoyo del virrey a los cabildantes criollos, en opini\u00f3n de Pazos, si se trat\u00f3 de un levantamiento planeado por los ind\u00edgenas contra los espa\u00f1oles, seg\u00fan el propio Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora, ya que las indias consegu\u00edan el ma\u00edz en la alh\u00f3ndiga y lo usaban para hacer tortillas comprando en exceso para hacer creer a los dem\u00e1s que el grano escaseaba. [6]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>En La Carta de un Religioso leemos: \u2039\u2039Pregunt\u00e1ndoles [a los indios] si este tumulto era motivado por la falta de ma\u00edz o de otro mantenimiento, dijeron que no, que antes ten\u00edan mucho escondido en sus casas. Y dici\u00e9ndoles que por qu\u00e9 escondido, respondieron: mira, se\u00f1or, que nosotros quer\u00edamos levantarnos con el reino, discurrimos que ser\u00eda bien tener mucho de nuestra parte, y como la cosecha del ma\u00edz se hab\u00eda perdido, y hab\u00eda poco y por eso caro, nos mandaron los caciques que compr\u00e1semos mucho m\u00e1s de lo que hab\u00edamos menester y que lo enterr\u00e1semos, para que faltase a la gente pobre, y \u00e9stos, viendo que val\u00eda la comida tan cara, ser\u00edan de nuestra parte cuando nos levant\u00e1semos\u2026 De aqu\u00ed nace el haber habido mayor gasto en la Alh\u00f3ndiga.\u203a\u203a <\/em>[7]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">O si fue la superstici\u00f3n provocada por el cometa que pas\u00f3 y el eclipse en esos d\u00edas previos al tumulto como refieren autores como el ya citado Orozco Linares, de cualquier forma, lo interesante es narrar el acontecimiento usando las voces de estas personas que lo presenciaron y que se hallan en los documentos del Archivo General de Indias o del Archivo General de la Naci\u00f3n mexicano. En este \u00faltimo hallamos noticias sobre la lista de implicados en los tumultos que tuvieron lugar en la ciudad de M\u00e9xico durante el mes de junio de 1692 (expediente 18, Ramo Criminal, Real Audiencia 4808). Hay otro volumen con el Libro de Acuerdo de la Real Audiencia del Crimen, que se hizo por haberse quemado el que hab\u00eda el d\u00eda 8 de junio de 1692 \u201cen la sublevaci\u00f3n de los indios y quema del real palacio\u201d (Real Acuerdo 94, Contenedor 2, Volumen 3 (2-A). Hay otro expediente que contiene documentos que tratan sobre la reedificaci\u00f3n del palacio real y las casas de cabildo despu\u00e9s de los tumultos de 1692; \u00e9stos contienen las disposiciones de medios y arbitrios para costear las obras. El propio virrey conde de Galve, en 1695, orden\u00f3 que don Juan de la Reguera fuera el encargado de la obra, el agustino fray Diego de Valverde fungiera como pagador superintendente, y Felipe de Roa sirviera como maestro mayor de arquitectura. Ellos ejecutaron un reconocimiento y describieron con detalle el estado material de los inmuebles. Entre 1696 y 1705 se dio la prosecuci\u00f3n y reconocimientos a las obras de reedificaci\u00f3n del palacio (Ramo Ayuntamiento, Obras P\u00fablicas 77, Contenedor 10, volumen 22, expediente 5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Don Carlos de Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora (1645-1700) fue, seg\u00fan sus bi\u00f3grafos como Irving A. Leonard, Jos\u00e9 Juan Arrom o Jacques Lafaye, el pol\u00edgrafo novohispano m\u00e1s eminente del siglo XVII. Este personaje resalt\u00f3 como matem\u00e1tico, cosm\u00f3grafo, astr\u00f3nomo, astr\u00f3logo, cart\u00f3grafo real, consejero oculto de virreyes, corrector de libros del Santo Oficio de la Suprema Inquisici\u00f3n, fil\u00f3sofo, poeta, investigador de las culturas amerindias y coleccionista de sus antig\u00fcedades, capell\u00e1n y limosnero del arzobispo, historiador, mit\u00f3logo, novelista, adem\u00e1s de te\u00f3logo. Hacia 1668, a sus 22 a\u00f1os, fue expulsado del Colegio jesuita del Esp\u00edritu Santo en la ciudad de Puebla; no obstante, se ordenar\u00eda sacerdote en 1673. Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora fue readmitido en la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas in articulo mortis. Pero la raz\u00f3n por la que lo incluyo en este texto es porque: \u201cCuando, en la ciudad de M\u00e9xico, el incendio provocado por el mot\u00edn de 1692 amenaz\u00f3 destruir los manuscritos hist\u00f3ricos de los archivos municipales, Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora, con peligro de su vida, dirigi\u00f3 el salvamento de ellos.\u201d [8]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>II. El tumulto de 1692, algunas consideraciones<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El mot\u00edn se dio el domingo 8 de junio, era la Fiesta de Corpus. Varias indias se hab\u00edan acercado a pedir ma\u00edz y no se les dio con el pretexto de que ya no hab\u00eda en la alh\u00f3ndiga, pero la verdad era que, si bien en el p\u00f3sito ya no se encontraba el grano, en sus negocios los comerciantes lo hab\u00edan estado escondiendo para especular con su precio y eso hab\u00eda intensificado la carest\u00eda. Las mujeres se enfadaron y reclamaron, pero fueron maltratadas f\u00edsicamente. Esto provoc\u00f3 el levantamiento que estuvo conformado por ind\u00edgenas, particularmente de Tlatelolco, poblado vecino a la ciudad de M\u00e9xico, y por gente de la chusma, como se le llamaba a las personas de diversos grupos \u00e9tnicos mezclados, las castas que lo mismo ten\u00edan nombres como mulatos, saltatr\u00e1s, lobos, moriscos o tente en el aire, entre otros. Entre los amotinados tambi\u00e9n hab\u00eda espa\u00f1oles pobres, los vagamundos, que aprovecharon la ocasi\u00f3n para asaltar los puestos del mercado y los cajones del Pari\u00e1n. Adem\u00e1s, los manifestantes prendieron fuego a las casas del cabildo y al palacio virreinal.<\/p>\n<div id=\"attachment_7385\" style=\"width: 545px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-7385\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-7385\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1692-1.jpg\" alt=\"Calidades de las personas que habitan en la ciudad de M\u00e9xico [9]\" width=\"535\" height=\"314\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1692-1.jpg 400w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1692-1-300x176.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 535px) 100vw, 535px\" \/><p id=\"caption-attachment-7385\" class=\"wp-caption-text\">Calidades de las personas que habitan en la ciudad de M\u00e9xico [9]<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify\">Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora narra los hechos de asombrosa manera. Irving A. Leonard, en su tesis de doctorado en Berkeley, California, investig\u00f3 la vida de ese personaje rescatando el documento en el que narra este episodio del que ahora cito unos fragmentos para ilustrar lo acontecido en el mot\u00edn. En estas l\u00edneas puede apreciarse c\u00f3mo narra la quemaz\u00f3n de las puertas y ventanas del palacio virreinal, cosa interesante porque en noviembre de 2014 miembros de la polic\u00eda capitalina disfrazados de \u201canarquistas\u201d intentaron quemar una de las puertas del palacio de gobierno para distraer la atenci\u00f3n p\u00fablica sobre el c\u00famulo de sinsabores que la actual presidencia mexicana provoca a los ciudadanos. Tambi\u00e9n, en el escrito de Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora se ve la referencia a los gritos que lanzaban los amotinados contra los gobernantes y en pro del pulque. Asimismo, los manifestantes eran de diversos grupos \u00e9tnicos aunque todos iguales en lo social, es decir, pobres que se manifestaban contra los dirigentes y comerciantes poderosos que, al parecer, los hostigaban con el hambre por la falta de granos para comer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Como eran tantos los que en esto andaban y la materia tan bien dispuesta, entrando los Oficios de los escribanos de provincia que tambi\u00e9n ard\u00edan, no hubo puerta ni ventana baja en todo palacio, as\u00ed por la fachada principal que cae a la plaza como por la otra que corresponde a la Plazuela del Volador, donde est\u00e1 el patio del Tribunal de Cuentas y en ellos, Oficios de Gobierno, Juzgado General de los indios y la Capilla Real, en que no hubiese fuego.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>[\u2026] No fue el tiempo que gastaron en esto ni un cuarto de hora, porque al excesivo n\u00famero de los que en ello andaban, correspond\u00eda la diligencia y empe\u00f1o con que lo hac\u00edan; y es muy notable que, desde las seis de la tarde que empez\u00f3 el ruido hasta este punto, que ser\u00edan las siete y media, trabajaron con las manos y con la boca con igual tes\u00f3n. Con aqu\u00e9llas, ya se ha visto lo mucho que consiguieron, y no fue menos lo execrable y descompuesto que con \u00e9sta hallaron. No se o\u00eda otra cosa en toda la plaza sino \u2015 \u00a1Viva el Sant\u00edsimo Sacramento! \u00a1Viva la Virgen del Rosario! \u00a1Viva el Rey! \u00a1Vivan los santiague\u00f1os! \u00a1Viva el pulque! Pero a cada una fiestas aclamaciones (as\u00ed acaso no eran contrase\u00f1as para conocerse) a\u00f1ad\u00edan \u2015 \u00a1Muera el virrey! \u00a1Muera la virreina! \u00a1Muera el corregidor!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>[\u2026] No les pareci\u00f3 a los indios que ver\u00edan esto el que quedaban bien, si no entraban a la parte en tan considerable despojo; y mancomun\u00e1ndose con aqu\u00e9llos y con unos y otros cuantos mulatos, negros, chinos, mestizos, lobos y vil\u00edsimos espa\u00f1oles, as\u00ed gachupines como criollos, all\u00ed se hallaban, cayeron de golpe sobre los cajones donde hab\u00eda hierro y lo que de \u00e9l se hace, as\u00ed para tener hachas y barretas con qu\u00e9 romper los restantes, como para armarse de machetes y cuchillos que no ten\u00edan. No se acordaron \u00e9stos desde este punto de las desverg\u00fcenzas que hablaban, ni los indios y indias de atizar el fuego de las casas de ayuntamiento y de palacio y de pedir ma\u00edz, porque les faltaban manos para robar. Quedaba vac\u00edo un caj\u00f3n en un momento de cuanto en \u00e9l hab\u00eda, y en otro momento se ard\u00eda todo, porque los mismos que llevaban lo que ten\u00edan y le daban fuego; y como a \u00e9ste se a\u00f1ad\u00eda el de todos los puestos y jarales de toda la plaza que tambi\u00e9n ard\u00edan, no viendo sino incendios y bochornos por todas partes, entre la pesadumbre que me angustiaba la alma, se me ofreci\u00f3 el que algo ser\u00eda como lo de Troya cuando la abrasaron los griegos.<\/em><br \/>\n<em> [\u2026] A los que se hab\u00edan salido de la ciudad la misma noche del domingo, aunque les sobraba la ropa y dinero, no les acompa\u00f1aba el sustento, y acometiendo a algunas canoas que ven\u00edan navegando desde Chalco<\/em>\u00a0[10] <em>con provisi\u00f3n de ma\u00edz, las dejaron sin grano; pero con la actividad con que don Juan de Aguirre y don Francisco de Sig\u00fcenza, mi hermano, introdujeron, aqu\u00e9l en otras canoas y \u00e9ste en las recuas que hall\u00f3 muy cerca, no s\u00f3lo suficiente sino sobrado ma\u00edz, pudo abundar aquel d\u00eda y sobrar para otros en la ciudad, si su excelencia sin m\u00e1s consejeros que su caridad y misericordia no hubiera mandado que a todos, y con especialidad a la ingrata, traidora chusma de las insolentes indias, se les repartiese graciosamente y sin paga alguna cuanto hubiese entrado. <\/em>[11]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>III. \u00bfQu\u00e9 tuvo que ver el pulque?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es interesante observar c\u00f3mo se lleg\u00f3 a manifestar que la embriaguez por el consumo exagerado del pulque por los ind\u00edgenas y la chusma es lo que hab\u00eda intensificado el conflicto. De hecho, se pens\u00f3 en prohibir el consumo de esta bebida, algo dif\u00edcil de concretarse puesto que el pulque dejaba bastantes dividendos a los espa\u00f1oles y criollos, y obviamente a la Corona con los impuestos que devengaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Carlos de Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora escribe acerca del consumo del \u201cdetestable\u201d, \u201cmaldito\u201d y \u201cpernicioso\u201d pulque que provocaba la sodom\u00eda, el incesto, los robos, muertes, sacrilegios \u201cy otras abominaciones mucho mayores\u201d entre los ind\u00edgenas. N\u00f3tese la manera en que critica el exceso con el que al parecer lo hac\u00edan desde siempre los naturales y las referencias a la \u00e9poca prehisp\u00e1nica, aunque aqu\u00ed vale la pena aclarar que en ese entonces estaba controlado y se castigaba la embriaguez, pero luego de la conquista, el consumo del pulque fue una manera de escapar de la realidad que ten\u00edan los indios. [12]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Es verdaderamente digna de elogio esta acci\u00f3n tan cristiana, pero merece por otro este excelente pr\u00edncipe cuantos en todos tiempos les form\u00f3 la elocuencia a los mayores h\u00e9roes. Como nunca (entrando el tiempo de su gentilidad) lleg\u00f3 la borrachera de los indios a mayor exceso y disoluci\u00f3n que en estos tiempos en que, con pretexto de lo que contribuyen al Rey Nuestro Se\u00f1or los que conducen, abunda m\u00e1s el pulque en M\u00e9xico s\u00f3lo en un d\u00eda que en un a\u00f1o entero cuando la gobernaban id\u00f3latras. Al respecto de su abundancia no hab\u00eda rinc\u00f3n, muy mal he dicho, no hab\u00eda calles ni plaza p\u00fablica en toda ella donde, con descaro y con desverg\u00fcenza, no se le sacrificasen al demonio muchas m\u00e1s almas con este vicio que cuerpos se le ofrecieron en sus templos gent\u00edlicos en los pasados tiempos; las muertes, los robos, los sacrilegios, los estupros, las bestialidades, las supersticiones, las idolatr\u00edas contra que tantas veces se declam\u00f3 en los p\u00falpitos y se escribi\u00f3 en los libros, \u00bfqui\u00e9n duda que ten\u00edan ya (si as\u00ed se puede decir) enfadado a Dios; y qui\u00e9n duda que, tomando por instrumento a los consentidos, quiso hacer un peque\u00f1o amago para castigar a un lugar donde t\u00e1nto se le hab\u00eda ofendido en esta l\u00ednea? Si falta enmienda, perfeccionar\u00e1 su justicia. <\/em>[13]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando narra la manera como realizaron el amotinamiento, Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora expresa que la embriaguez fue devastadora para calentar los \u00e1nimos y el virrey tom\u00f3 la decisi\u00f3n de prohibir el consumo del pulque:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Desde el instante mismo que se principi\u00f3 el tumulto, inspirados quiz\u00e1s del cielo, levantaron todos el grito \u2015 \u00a1Este es el pulque! \u2015, Y ofreci\u00f3sele lo propio al mismo tiempo al se\u00f1or virrey (quien mucho antes, detestando las consecuencias que de su abuso se siguen, hab\u00eda escrito al Rey Nuestro Se\u00f1or dilatadamente) y, pareci\u00e9ndole que obsequiar\u00eda a su majestad obsequiando a Dios, mand\u00f3 el lunes mismo por la ma\u00f1ana, nueve de junio, el que ni una sola carga de pulque le entrase en M\u00e9xico; y con parecer del Real Acuerdo, despu\u00e9s cooperando a ella el ilustr\u00edsimo se\u00f1or arzobispo, algunos de sus sufrag\u00e1neos, los cabildos eclesi\u00e1stico y secular, la Real Universidad, los colegios, las Religiones, los hombres doctos y aun de los propios indios los pocos que conservaban algo de nobleza antigua hasta dar cuenta de ello al Rey Nuestro Se\u00f1or, lo prohibi\u00f3 en M\u00e9xico absolutamente. <\/em>[14]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Francisco R. Calder\u00f3n en su libro <em>Historia econ\u00f3mica de la Nueva Espa\u00f1a en tiempo de los Austrias<\/em> cuando narra lo acontecido luego del mot\u00edn de 1692 expresa lo siguiente con respecto a la prohibici\u00f3n del consumo del pulque:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Aunque el tumulto fue originado por la escasez de alimentos y atizado por las discordias pol\u00edticas, el virrey conde de Galve lo atribuy\u00f3 a la embriaguez de los amotinados y public\u00f3 bandos prohibiendo la venta del pulque en la capital. Aprob\u00f3 la Corona la prohibici\u00f3n a pesar de que le significaba un fuerte sacrificio fiscal y de que indudablemente la venta proseguir\u00eda.<\/em><br \/>\n<em> El virrey obispo Juan de Ortega Monta\u00f1\u00e9s, sucesor del conde de Galve, sostuvo la prohibici\u00f3n pero la Corona siempre escasa de fondos, se apresur\u00f3 a levantar en 1698 la prohibici\u00f3n apenas el virrey conde de Moctezuma y Tula inform\u00f3 que el protomedicato mexicano hab\u00eda encontrado que con s\u00f3lo echar al aguamiel el coraz\u00f3n o raspaduras de maguey se pod\u00eda conservar el pulque cuatro d\u00edas sin tener que recurrir a las nocivas ra\u00edces que provocaban motines de la plebe contra los virreyes. La venta fue permitida de nuevo. <\/em>[15]<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1692-2.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7386\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1692-2.jpg\" alt=\"Prohibici\u00f3n de la venida de pulque hecha por el virrey conde de Galve el 28 de junio de 1693 [16]\" width=\"600\" height=\"876\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1692-2.jpg 600w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1692-2-205x300.jpg 205w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a>Prohibici\u00f3n de <em>la venida<\/em> de pulque hecha por el virrey conde de Galve el 28 de junio de 1693 [16]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>IV. El castigo a los supuestos culpables<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Carlos de Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora proporciona informaci\u00f3n sobre la suerte que corrieron las personas insurrectas que fueron capturadas luego del mot\u00edn, en este sentido menciona que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Habi\u00e9ndose cogido cuatro indios en los mismos cuarteles de palacio al ponerles fuego y confesado, sin tormento alguno, haber sido c\u00f3mplices en el tumulto y cooperado al incendio, menos a uno que con veneno la noche antes se mat\u00f3 a s\u00ed mismo; ahorcaron a cinco o seis, quemaron a uno y azotaron a muchos en diferentes d\u00edas, y juzgo que se va procediendo contra otros que se hallan presos. <\/em>[17]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Gonzalbo comenta que hubo espa\u00f1oles y mulatos entre los sentenciados a muerte y a prestar servicio en los obrajes, aunque la mayor parte fueron ind\u00edgenas que hab\u00edan sido los que m\u00e1s se destacaron en las protestas por sentirse los m\u00e1s agraviados. En las c\u00e1rceles se encerraron a los mulatos y a los mestizos que participaron en el mot\u00edn. De los indios, cuatro fueron arcabuceados, tres ahorcados, aunque tambi\u00e9n, como consecuencia de las heridas, fallecieron varios indios y mestizos adem\u00e1s de un espa\u00f1ol. Sus cuerpos fueron expuestos bajo la horca y un hombre que hab\u00eda sido condenado a garrote vil fue quemado despu\u00e9s de muerto. Otros 30 detenidos fueron azotados p\u00fablicamente y se les conden\u00f3 a servir en los obrajes durante dos a\u00f1os. [18]<\/p>\n<p><div id=\"attachment_7388\" style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1692-3.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-7388\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-7388 size-full\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1692-3.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"869\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1692-3.jpg 600w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1692-3-207x300.jpg 207w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-7388\" class=\"wp-caption-text\">y me dijo me pusiese en cuerpo y montaje a caballo y fuese a reconocer el barrio de Santiago Tlatilulco por decirse haber sido la m\u00e1s parte del tumulto de los indios de ella y discurrirse estar\u00edan con prevenci\u00f3n de guerra para segundo asalto\u2026 [19)<\/p><\/div><strong>V. Y les cay\u00f3 el chahuixtle<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ya para terminar este escrito me permito incluir algo acerca de la voz chahuixtle, que por cierto es de origen n\u00e1huatl, chiauitl, \u201coruga que se come las plantas\u201d [20]. En M\u00e9xico se emplea la voz chahuixtle no s\u00f3lo para referirse a una plaga de las plantas en el campo, sino para algunas met\u00e1foras que implican algo desafortunado generalmente. Esta cita ilustra muy bien a lo que me refiero y me sirve para explicar al lector qu\u00e9 es el chahuixtle en la cuesti\u00f3n agr\u00edcola:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Tulancingo, Hidalgo.- Cuando algo sale mal, utilizamos com\u00fanmente de manera coloquial el dicho: \u00abYa nos cay\u00f3 el chahuixtle\u00bb. De acuerdo con los mexicanismos o diferentes formas de aplicar el lenguaje en forma de met\u00e1foras, son cuatro los aspectos en los que esta palabra de origen n\u00e1huatl suele ser muy recurrente.<\/em><br \/>\n<em> Por ejemplo, los delincuentes la aplican para decir en sentido figurado: \u00abYa nos cay\u00f3 la polic\u00eda\u00bb; los pecadores: \u00abYa nos llev\u00f3 el diablo\u00bb; los marineros: \u00abYa nos agarr\u00f3 la tromba\u00bb, y los agricultores: \u00abYa nos cay\u00f3 la plaga\u00bb.<\/em><br \/>\n<em> En realidad, el chahuixtle es una enfermedad que afecta principalmente a plantas gram\u00edneas como el ma\u00edz y el trigo.<\/em><br \/>\n<em> Ataca en forma letal a tub\u00e9rculos como papa, tomate, camote, entre otros.<\/em><br \/>\n<em> Se presenta los 365 d\u00edas, causando mayor da\u00f1o durante la floraci\u00f3n.<\/em><br \/>\n<em> El eje y en su caso las vainas, se distorsionan, tuercen e hinchan, durante la madurez.<\/em><br \/>\n<em> El cultivo adquiere un color blanco.<\/em><br \/>\n<em> Este hongo, que se desarrolla con temperaturas que oscilan entre 10 y 30 grados cent\u00edgrados, puede arruinar los cultivos, generando p\u00e9rdidas cuantiosas para los productores.<\/em><br \/>\n<em> En algunos lugares tambi\u00e9n se le conoce como roya del ma\u00edz o del trigo.<\/em><br \/>\n<em> En varios lugares de la zona rural regi\u00f3n Tulancingo, como Santiago Tulantepec, Singuilucan, Acatl\u00e1n, Acaxochitl\u00e1n, Santa Ana Hueytlalpan, Metepec y Agua Blanca, el sector agr\u00edcola basa su econom\u00eda en el ma\u00edz, trigo, cebada, entre otras especies susceptibles al chahuixtle.<\/em><br \/>\n<em> Para controlar el mal, se recomienda una siembra uniforme, adem\u00e1s de la aplicaci\u00f3n adecuada de fungicidas e insecticidas.<\/em><br \/>\n<em> Tambi\u00e9n se recomienda que los productores se asesoren al respecto en las presidencias municipales, en el \u00e1rea de Desarrollo Rural. <\/em>[21]<\/p>\n<div id=\"attachment_7389\" style=\"width: 454px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1692-4.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-7389\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-7389\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1692-4.jpg\" alt=\"Roya o chahuixtle. Puccinia polysora \" width=\"444\" height=\"311\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1692-4.jpg 358w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1692-4-300x210.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 444px) 100vw, 444px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-7389\" class=\"wp-caption-text\">Roya o chahuixtle. Puccinia polysora<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1692-5.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7390\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1692-5.jpg\" alt=\"1692-5\" width=\"600\" height=\"863\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1692-5.jpg 600w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/1692-5-208x300.jpg 208w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><em>El virrey de la Nueva Espa\u00f1a da cuenta a vuestra majestad de la calamidad y penuria de trigos y ma\u00edces que ha padecido aquel reino, en el a\u00f1o pasado y presente, providencias dadas para el remedio en la parte posible, alborotos y tumultos populares que procedieron de este principio en las ciudades de M\u00e9xico y Tlaxcala, sus estragos, diligencias y prevenciones para su castigo y reparo en lo de adelante de mayores da\u00f1os<\/em><br \/>\n<em> Por demasiadas aguas y enfermedad o corrupci\u00f3n en los valles de este Arzobispado, y Obispado de la Puebla, se perdieron los trigos de temporal y riego el a\u00f1o pasado de 1691, de que result\u00f3 por septiembre en esta ciudad la escasez y demasiada carest\u00eda de este bastimento que me oblig\u00f3 a diferentes diligencias en orden a su abasto, sin que con otra pudiere asegurarse m\u00e1s que con la del disimulo y libertad de postura y precios con que subieron dichos granos del regular de seis o siete pesos por carga al de veinte y cuatro poco m\u00e1s o menos, y a su correspondencia los del pan creciendo consecuentemente con desproporci\u00f3n el gasto de los ma\u00edces por de com\u00fan sustento de los indios y haberse extendido con dicha carest\u00eda a toda suerte de gente pobre y de servicio <\/em>[23]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Con esta breve selecci\u00f3n del escrito de don Carlos de Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora que se refiere al chahuixtle concluyo este escrito que ojal\u00e1 les haya interesado. Qui\u00e9n mejor que este ilustre personaje criollo para narrarnos acerca del chahuixtle y las consecuencias no s\u00f3lo da\u00f1inas en las plantas sino para la sociedad mexicana de aquel entonces que deriv\u00f3 en un mot\u00edn tan terrible ese 8 de junio de 1692 en la ciudad de M\u00e9xico, capital de la Nueva Espa\u00f1a:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Si hasta este d\u00eda hab\u00eda corrido el a\u00f1o con presunciones de malo, desde hoy en adelante se declar\u00f3 mal\u00edsimo, porque el trigo, que ya por el color se juzgaba hecho, se le hallaron vanas las espigas y sin grano alguno; reconoci\u00f3se sin mucho examen ser el chiahuixtle la causa de ello; y si es lo que all\u00e1 los labradores espa\u00f1oles llaman pulg\u00f3n lo que, seg\u00fan el vocabulario mexicano, le corresponde a esta voz, bien puede discurrir vuestra merced lo que ser\u00e1 chiahuixtle. Yo, que en el rollo de los labradores ten\u00eda tambi\u00e9n mi piedra, aunque no muy grande, no pude ver las ca\u00f1as y espigas de una macolla sino manchas prietas y peque\u00f1\u00edsimas como las que dejan las moscas hasta que, vali\u00e9ndome de un microscopio, descubr\u00ed un enjambre de animalillos de color musgo sin m\u00e1s corpulencia que la de una punta de aguja y que sea sutil; tiraba su forma y la de sus pies a la de una pulga, pero con alas cubiertas, como los gorgojos, y ya fuese con estas alas o con aquellos pies saltaban de una parte a otra con ligereza extra\u00f1a.<\/em><br \/>\n<em> Extendi\u00f3se esta peste de los trigos con la misma actividad con que el fuego lo abrasaba todo; y si no fue el rubigo de los latinos, tuvo por lo menos con \u00e9l un com\u00fan principio, porque si \u00e9ste se causa de detenerse el roc\u00edo en las plantas por mucho tiempo sin que en \u00e9l sople viento alguno que consuma, \u00bfqui\u00e9n duda haberse originado nuestro chiahuixtle as\u00ed de las muchas aguas del mes de julio como de las nubes y neblinas casi continuas y de la calma que siempre hubo? Y sobreviniendo a este mal aparato en que los sembrados se hallaban al eclipsarse el sol, se sigui\u00f3 el que as\u00ed, por raz\u00f3n de resfriarse la tierra por esta causa, mucho m\u00e1s sin comparaci\u00f3n de lo que ya lo estaba, como por suceder aqu\u00e9l en el signo de Virgo, donde estar\u00e1 la Espiga (raz\u00f3n seg\u00fan Messahalac\u00a0<\/em>[24] <em>para que se pierdan los trigos), llegase la fatalidad del a\u00f1o a su complemento.<\/em><br \/>\n<em> [\u2026] Como con esto lleg\u00f3 el ma\u00edz a tener valor, comenzaron a levantar sus cosechas los labradores, y estando a\u00fan todav\u00eda tiernos y llorosos por el mal logro del trigo a que (aunque hasta aqu\u00ed no lo he dicho, acompa\u00f1\u00f3 la cebada y, por comprenderlo todo en una palabra, todas las semillas) no haciendo caso de las ca\u00f1as que, por haberse aguachinado con la mucha humedad, les falt\u00f3 mazorca. Al echar mano de las que parec\u00edan muy bien granadas, hallando en ellas casi ning\u00fan ma\u00edz entre muchas hojas, maldiciendo al a\u00f1o, a las aguas, a las nubes, a las neblinas, a la calma, al chiahuixtle, al eclipse del sol y a su desgraciada fortuna, levantaron una voz tan dolorosa y desentonada que lleg\u00f3 a M\u00e9xico, y al instante que entr\u00f3 por su alh\u00f3ndiga, se levant\u00f3 el ma\u00edz.<\/em><br \/>\n<em> Aunque hasta aqu\u00ed no pasaba de una cuartilla lo m\u00e1s que se daba a los compradores, ya se gastaban en ella por este tiempo (que era al mediar noviembre) de mil a mil trescientas fanegas de s\u00f3lo este grupo todos los d\u00edas. Si era la penuria del trigo la que lo causaba, s\u00f3lo fue la providencia del se\u00f1or virrey la que hasta aqu\u00ed lo pudo tener tan de sobra en esta ciudad aun con tanto gasto, porque acudiendo primero a Dios (vali\u00e9ndose para ello de cuantas comunidades eclesi\u00e1sticas, as\u00ed seculares como religiosas, se hallan en M\u00e9xico, a cuyos superiores les pidi\u00f3 oraciones y rogativas secretas por no contristar a la ciudad con clamores p\u00fablicos) y despachando al alcalde mayor de Chalco y a otros ministros y personas particulares apretad\u00edsimas \u00f3rdenes para que remitiesen a M\u00e9xico y sin dilaci\u00f3n cuanto ma\u00edz pudiesen, consigui\u00f3 por este medio lo que tengo dicho. <\/em>[25]<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify\">[1] Rafael Dobado (Universidad Complutense de Madrid), \u201cEl mundo hisp\u00e1nico y la revoluci\u00f3n del consumo\u00bb, 24 de octubre de 2014,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"https:\/\/pasadoypresenteblog.wordpress.com\/category\/gran-divergencia\/\">https:\/\/pasadoypresenteblog.wordpress.com\/category\/gran-divergencia\/<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(Consultado el 19 de diciembre de 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[2] Fernando Orozco Linares, <em>Gobernantes de M\u00e9xico. Desde la \u00e9poca prehisp\u00e1nica hasta nuestros d\u00edas<\/em>, M\u00e9xico, Panorama Editorial, 2005, p. 112.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[3] <a href=\"http:\/\/mr.travelbymexico.com\/1415-gaspar-de-la-cerda-sandoval-silva-y-mendoza\/\">http:\/\/mr.travelbymexico.com\/1415-gaspar-de-la-cerda-sandoval-silva-y-mendoza\/<\/a> (Consultado el 20 de diciembre de 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[4] Sobre las caracter\u00edsticas de los mercados en la Plaza de Armas v\u00e9ase mi escrito sobre los tianguis en:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/paises\/articulos\/mexico\/tianguis.htm\">http:\/\/www.historiacocina.com\/paises\/articulos\/mexico\/tianguis.htm<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[5] Rafael Dobado (Universidad Complutense de Madrid), \u201cEl mundo hisp\u00e1nico y la revoluci\u00f3n del consumo\u00bb, 24 de octubre de 2014,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"https:\/\/pasadoypresenteblog.wordpress.com\/category\/gran-divergencia\/\">https:\/\/pasadoypresenteblog.wordpress.com\/category\/gran-divergencia\/<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(Consultado el 19 de diciembre de 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[6] Cfr. Pilar Gonzalbo Aizpuru, Centro de Estudios Hist\u00f3ricos, El Colegio de M\u00e9xico, \u201cEl nacimiento del miedo, 1692. Indios y espa\u00f1oles en la ciudad de M\u00e9xico\u201d, en <em>Revista de Indias<\/em>, 2008, vol. LXVIII, n\u00ba 244, pp. 9-34.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">M\u00aa Luisa Pazos Pazos, \u201cUna ciudad en crisis: el Ayuntamiento de M\u00e9xico antes y despu\u00e9s del mot\u00edn de 1692\u201d, en Antonio Guti\u00e9rrez Escudero, M\u00aa Luisa Laviana Cuetos, coordinadores, <em>Estudios sobre Am\u00e9rica: siglo XVI-XX<\/em>, Sevilla, AEA, 2005, pp. 767- 774.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Alboroto y mot\u00edn de los indios de M\u00e9xico<\/em>. Copia de carta de don Carlos de Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora, cosm\u00f3grafo del Rey en la Nueva Espa\u00f1a, catedr\u00e1tico de matem\u00e1ticas en la Real Universidad y capell\u00e1n mayor del Hospital Real del Amor de Dios de la ciudad, con que le da raz\u00f3n al almirante don Andr\u00e9s de Pez del tumulto, en Carlos de Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora, <em>Seis obras<\/em>, Irving A. Leonard, pr\u00f3logo. William G. Bryant, edici\u00f3n, notas y cronolog\u00eda. Caracas, Venezuela (impreso en Espa\u00f1a), Biblioteca Ayacucho, 1984.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[7] <em>Documentos para la historia de M\u00e9xico<\/em>, Segunda Serie, III, p. 335, en <em>Alboroto y mot\u00edn de los indios de M\u00e9xico<\/em>. Copia de carta de don Carlos de Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora\u2026, <em>Ibid.<\/em>, p. 139<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[8] Antonio Castro Leal, estudio preliminar, <em>Infortunios de Alonso Ram\u00edrez <\/em>de Carlos de Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora, <em>La Novela del M\u00e9xico colonial<\/em>, M\u00e9xico, Aguilar, 1977, p. 47.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[9] Rafael Dobado (Universidad Complutense de Madrid), \u201cEl mundo hisp\u00e1nico y la revoluci\u00f3n del consumo\u00bb, 24 de octubre de 2014,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"https:\/\/pasadoypresenteblog.wordpress.com\/category\/gran-divergencia\/\">https:\/\/pasadoypresenteblog.wordpress.com\/category\/gran-divergencia\/<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(Consultado el 19 de diciembre de 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[10] Francisco R. Calder\u00f3n nos dice que : \u201cPreocupado el gobierno porque los precios del trigo saltaron de 24 a 48 reales la carga (de tres a seis pesos los 138 Kg.) mand\u00f3 traer ma\u00edz a gran costo de Celaya, Chalco y Toluca, pero a\u00fan esta medida fue insuficiente porque las heladas mataron mucho ganado, sobre todo mulas, indispensables para el transporte. Una segunda consecuencia fue que tambi\u00e9n falt\u00f3 la carne y subieron sus precios.\u201d, <em>Historia econ\u00f3mica de la Nueva Espa\u00f1a en tiempo de los Austrias<\/em>, M\u00e9xico, FCE, 1995p. 446.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[11] <em>Alboroto y mot\u00edn de los indios de M\u00e9xico<\/em>. Copia de carta de don Carlos de Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora\u2026, <em>op. cit.<\/em>, pp. 126-127 y pp. 133-134.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[12] V\u00e9ase mi escrito sobre el pulque en esta revista: <a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/el-pulque-en-tacubaya-durante-la-epoca-colonial\">http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/el-pulque-en-tacubaya-durante-la-epoca-colonial<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[13] <em>Alboroto y mot\u00edn de los indios de M\u00e9xico<\/em>. Copia de carta de don Carlos de Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora\u2026, <em>op. cit.<\/em>, p. 134.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[14] <em>Idem.<\/em><\/p>\n<p>[15] Francisco R. Calder\u00f3n, <em>op. cit.<\/em>, p. 428.<\/p>\n<p>[16] Prohibici\u00f3n del pulque y otras bebidas : mot\u00edn de M\u00e9xico,<\/p>\n<p>ES.41091.AGI\/29.6.22.25\/\/PATRONATO,226,N.1,R.27, <a href=\"http:\/\/pares.mcu.es\/ParesBusquedas\/servlets\/Control_servlet\">http:\/\/pares.mcu.es\/ParesBusquedas\/servlets\/Control_servlet<\/a> (Consultado el 24 de diciembre de 2014).<\/p>\n<p>[17] <em>Alboroto y mot\u00edn de los indios de M\u00e9xico<\/em>. Copia de carta de don Carlos de Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora\u2026, <em>op. cit.<\/em>, p. 134.<\/p>\n<p>[18] Pilar Gonzalbo Aizpuru, Centro de Estudios Hist\u00f3ricos, El Colegio de M\u00e9xico, \u201cEl nacimiento del miedo, 1692. Indios y espa\u00f1oles en la ciudad de M\u00e9xico\u201d, <em>op. cit.<\/em>, p. 20.<\/p>\n<p>[19] Conde de Galve, virrey de M\u00e9xico: mot\u00edn de la ciudad, 1692, ES.41091.AGI\/29.6.22.25\/\/PATRONATO,226,N.1,R.19 <a href=\"http:\/\/pares.mcu.es\/ParesBusquedas\/servlets\/Control_servlet?accion=3&amp;txt_id_desc_ud=126061&amp;fromagenda=N\">http:\/\/pares.mcu.es\/ParesBusquedas\/servlets\/Control_servlet?accion=3&amp;txt_id_desc_ud=126061&amp;fromagenda=N<\/a> (Consultado el 24 de diciembre de 2014).<\/p>\n<p>[20] R\u00eami Sim\u00eaon, <em>Diccionario de la Lengua Nahuatl o Mexicana<\/em>, M\u00e9xico, Siglo XXI, 1984, p. 94.<\/p>\n<p>[21] <a href=\"http:\/\/www.oem.com.mx\/elsoldemexico\/notas\/n2164814.htm\">http:\/\/www.oem.com.mx\/elsoldemexico\/notas\/n2164814.htm<\/a> (Consultado el 23 de diciembre de 2014).<\/p>\n<p>[22]<a href=\"http:\/\/es.slideshare.net\/jcesarqcervantes84\/35-criterios-para-el-control-de-plagas-y-enfermedades\">http:\/\/es.slideshare.net\/jcesarqcervantes84\/35-criterios-para-el-control-de-plagas-y-enfermedades<\/a><\/p>\n<p>(Consultado el 23 de diciembre de 2014).<\/p>\n<p>[23] Conde de Galve, virrey de Nueva Espa\u00f1a: mot\u00edn de M\u00e9xico 1692. Transcripci\u00f3n paleogr\u00e1fica hecha por la autora de este art\u00edculo empleando la ortograf\u00eda actual.<\/p>\n<p>ES.41091.AGI\/29.6.22.25\/\/PATRONATO,226,N.1,R.1, <a href=\"http:\/\/pares.mcu.es\/ParesBusquedas\/servlets\/Control_servlet\">http:\/\/pares.mcu.es\/ParesBusquedas\/servlets\/Control_servlet<\/a> (Consultado el 24 de diciembre de 2014).<\/p>\n<p>[24] <strong>M\u0100SH\u0100<\/strong>\u02be<strong>ALLAH<\/strong> (Heb. <strong>Manasseh<\/strong>) <strong>B. ATHA\u0147<\/strong> (754\u2013813), astronomer. Mash\u0101\u02beallah was probably born in Egypt, which is possibly the reason why he was also called al-Mi\u1e63r\u012b, the Egyptian, but part of his life was spent at the court of the caliphs al-Man\u1e63\u016br and al-Ma\u02bem\u016bn in Damascus. His name appears in many different versions, such as Macha Allah al Mesri, Mashallah, Messahalla, Messahalac, Messalahach, Masalla, Mescallath, Macelama, Macelarama \u2013 mainly due to distortions in Latin manuscripts.<\/p>\n<p>Mash\u0101\u02beallah was one of the earliest independent and original scientific thinkers and scholars. His main efforts led to the transfer of astronomical knowledge from the East to the West by means of later translation; he also adapted Arabic data for the Cordoba astronomical tables. Unfortunately, none of his writings appears to have survived in the original texts and the main source is Latin translations, some of which give rise to confusion, since they list the same works under different titles. Mash\u0101\u02beallah may also have written an interesting astrological treatise in Hebrew <em>She&#8217;elot<\/em>, which was translated about 1146\u201348 by Abraham *Ibn Ezra. In 1493 and again 1519 there appeared in Venice a smaller treatise on lunar and solar eclipses, <em>Epistola de rebus eclipsium et de conjunctionibus planetarum in revolutionibus annorum mundi\u2026<\/em> translated by Johannes Hispalensis from a Hebrew text. Some of the available manuscripts list 12 short chapters, all beginning with the words \u00abMash\u0101\u02beallah says\u2026\u00bb His treatise on the astrolabe was translated into Latin and English (R.T. Gunther, <em>Chavuv and Messahalla on the Astrolabe<\/em> (1929). A crater on the moon is named after him.<\/p>\n<p><strong>BIBLIOGRAPHY:<\/strong><\/p>\n<p>Steinschneider, Arab Lit, 15\u201323; Steinschneider, Uebersetzungen, nos. 378\u20139; G. Sarton, <em>Introduction to the History of Science<\/em>, 1 (1927), 531; Brockelmann, Arab Lit, supplement, 1 (1937), 391; F.J. Carmoly, <em>Arabic Astronomical and Astrological Sciences in Latin Translation<\/em> (1956), 23\u201338.<\/p>\n<p>[Arthur Beer]<\/p>\n<p>Source: <a href=\"http:\/\/www.encyclopaediajudaica.com\/\"><em>Encyclopaedia Judaica<\/em><\/a>. \u00a9 2008 The Gale Group. All Rights Reserved.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/dev.jewishvirtuallibrary.org\/cgi-bin\/itemPrintMode.pl?Id=15570\">http:\/\/dev.jewishvirtuallibrary.org\/cgi-bin\/itemPrintMode.pl?Id=15570<\/a> (Consultado el 25 de diciembre de 2014).<\/p>\n<p>[25] <em>Alboroto y mot\u00edn de los indios de M\u00e9xico<\/em>. Copia de carta de don Carlos de Sig\u00fcenza y G\u00f3ngora\u2026, <em>op. cit.<\/em>, p. 109-111.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\uf04a<\/p>\n<p>\/\/\/\/ <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab\u00a1Se\u00f1or, tumulto!\u00bb Abr\u00ed las ventanas a toda prisa y, viendo que corr\u00eda hacia la plaza infinita gente, a medio vestir y casi corriendo, entre los que iban gritando. \u00ab\u00a1Muera el virrey y el corregidor, que tienen atravesado el ma\u00edz y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/hambre-y-enojo-en-el-motin-de-1692\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0},"categories":[87,67,74,71,161,27,26,4,93,75,85],"tags":[741,742,743,175,634],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7352"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7352"}],"version-history":[{"count":32,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7352\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7877,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7352\/revisions\/7877"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7352"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7352"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7352"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}