{"id":7682,"date":"2015-05-15T10:30:30","date_gmt":"2015-05-15T08:30:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/?p=7682"},"modified":"2015-05-18T11:26:55","modified_gmt":"2015-05-18T09:26:55","slug":"historia-del-escorbuto-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/historia-del-escorbuto-1","title":{"rendered":"Historia del escorbuto: Una enfermedad asociada a la alimentaci\u00f3n (Parte I)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/carlos-azcoytia\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2919\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/azcoytia1art.jpg\" alt=\"Carlos Azcoytia\" width=\"100\" height=\"133\" \/><\/a>La historia de la enfermedad del escorbuto, la forma de tratarla en distintas \u00e9pocas y consecuentemente su forma de curaci\u00f3n definitiva, a mi parecer, fue la m\u00e1s vergonzosa historia de la investigaci\u00f3n m\u00e9dica de occidente, tan egoc\u00e9ntrica y soberbia, donde se demostr\u00f3 la deficiente formaci\u00f3n en el razonamiento y la deducci\u00f3n de unos galenos que durante siglos no progresaron de forma significativa en los conocimientos de la medicina, entendi\u00e9ndola m\u00e1s como casi m\u00e1gica y duramente influenciada por la religi\u00f3n, algo que chocaba con la casi mesi\u00e1nica labor que ejercieron la mayor\u00eda de ellos al estar en contacto no s\u00f3lo con la enfermedad sino tambi\u00e9n con las miserias humanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es cierto que no todos est\u00e1n obligados o pueden tener la imaginaci\u00f3n y la fantas\u00eda para desarrollar una teor\u00eda de lo absurdo que al final puede terminar en una genialidad, algo que cuando escrib\u00eda este trabajo pude comprobar: cay\u00f3 en mis manos una publicaci\u00f3n norteamericana que, como m\u00ednimo, me sorprendi\u00f3 por lo arriesgado del m\u00e9todo de teorizaci\u00f3n y de investigaci\u00f3n y que entra dentro de la antropolog\u00eda como una explicaci\u00f3n causal de algo que posiblemente no llegue a ser ni tan siquiera a eso, pese a que lejanamente tiene lazos con el tema que nos ocupa; el trabajo al que aludo fue un ensayo de dos grandes economistas actuales, Steven D. Levitt y Jhon J. Donohue III<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, los cuales tuvieron la extravagante idea de proponer que la causa m\u00e1s importante en el descenso en n\u00fameros de delitos cometidos en EE.UU., en la d\u00e9cada de los noventa del siglo XX, fue consecuencia de la legalizaci\u00f3n del aborto, todo un anatema para algunos que no deja de tener un razonable punto de veracidad pese a que otras muchas variables pudieran influir en el resultado, algo que razonaban diciendo que al ser las madres, en su mayor\u00eda, adolescentes de la clase baja de la sociedad americana no estaban preparadas, ni econ\u00f3micamente ni culturalmente, para educar a sus hijos y que los abocaba a la delincuencia desde la infancia. Si puede parecernos extravagante dicha teor\u00eda, algo parecido ocurri\u00f3 en el pensamiento de los galenos de entre los siglos XVI y XIX que, salvo excepciones pese a que no pod\u00edan intuir algo m\u00e1s all\u00e1 de su cotidianidad o realidad y que no les dejaba ver el bosque, no supieron o no pudieron desarrollar teor\u00edas revolucionarias dentro de su conocimiento t\u00e9cnico. Algo que se desarroll\u00f3 no hace tanto, en la Era Industrial, donde hasta entonces el conocimiento de las enfermedades y de la qu\u00edmica estaban basadas en lo que la naturaleza ofrec\u00eda y no en la agresividad de las medicinas sint\u00e9ticas como ocurre en la actualidad o el principio de autoridad que, por suerte, va desapareciendo gracias a la globalizaci\u00f3n y las comunicaciones, aunque a\u00fan hoy sigue teniendo un gran peso en muchos campos acad\u00e9micos para desgracia de todos y lo borreguiles que son muchos profesionales.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al no tener conocimiento de las vitaminas, los virus o las bacterias, entre otras cosas, habr\u00e1 momentos en la aventura que viviremos en la qu\u00e9 nos resultar\u00e1 chocante encontrar que la enfermedad era tenida por un castigo divino o, en otros, conocer terap\u00e9uticas, que por su mala praxis, aceleraba el fin de los pacientes en una carrera de aciertos y errores cl\u00ednicos que hasta nos pueden hacer reflexionar incluso sobre la fiabilidad de la medicina actual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7690\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/escorbuto.jpg\" alt=\"escorbuto\" width=\"600\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/escorbuto.jpg 600w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/escorbuto-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/escorbuto-450x300.jpg 450w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No s\u00f3lo fue esta enfermedad, el escorbuto, la \u00fanica que azotaba a los pueblos y que no llegaron a entender durante d\u00e9cadas, incluso centurias, tambi\u00e9n estuvo entre otras el beriberi, la pelagra, la peste, la tuberculosis y as\u00ed un largo etc\u00e9tera, muchas de ellas asociadas a una mon\u00f3tona, deficiente o nula alimentaci\u00f3n de las clases m\u00e1s desfavorecida de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Una enfermedad tan antigua como la humanidad<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La carencia de una vitamina en la alimentaci\u00f3n como es la C, que se encuentra en los vegetales frescos, produce dicha enfermedad, por lo que podemos deducir que, salvo excepciones de personas que no pueden asimilarla, s\u00f3lo se puede dar en condiciones especiales en los humanos, como por ejemplo en los campos de concentraci\u00f3n, ciudades sitiadas o casos de aislamiento de personas que no puedan disponer de alimentos frescos vegetales, algo que se daba en las largas traves\u00edas de los barcos como ocurri\u00f3 hasta casi comienzos del siglo XX, o en las distintas guerras que padeci\u00f3 y padece la humanidad y donde, por ejemplo, encontramos casos escandalosos, unos juzgados, como fueron los nazis tras la Segunda Guerra Mundial por lo ocurrido en sus campos de concentraci\u00f3n, el sitio de Leningrado y otros que han quedado impunes como fueron los campos de concentraci\u00f3n franquistas en Espa\u00f1a, donde hasta se dejaban morir de hambre a las personas y de los que he tenido testimonios directos de dichas atrocidades y que est\u00e1n quedando impunes mientras los torturadores mueren en sus camas pl\u00e1cidamente de viejos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ser casos puntuales y aislados en la antig\u00fcedad es l\u00f3gico pensar que los s\u00edntomas pasaran desapercibidos y confundidos con otras enfermedades, sobre todo porque una vez liberada o rendida una plaza o la llegada a puerto de los barcos desaparec\u00edan de forma r\u00e1pida los s\u00edntomas, achacando todo al hacinamiento, pureza del aire o la falta de aseo, algo que iremos viendo en el presente trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la navegaci\u00f3n no era un mal hasta la llegada de las grandes traves\u00edas, hay que tener presente que hasta el descubrimiento por los espa\u00f1oles del continente americano las navegaciones se hac\u00edan costeando, de forma que tanto el abasto de agua y vegetales frescos estaban asegurados, de ah\u00ed que en la mayor\u00eda de los escritos, desde el a\u00f1o 1500, se tuviera como una enfermedad nueva y extra\u00f1a, incluso achacables a otras causas, algunas rayando en el rid\u00edculo intelectual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, en los pa\u00edses n\u00f3rdicos y en los largos inviernos, era cr\u00f3nico el escorbuto, hasta tal punto lleg\u00f3 que se pensaba que desde ah\u00ed llegaba la enfermedad a toda Europa, algo que iremos conociendo por medio de este estudio, que por cierto es el primero que desde una perspectiva hist\u00f3rica y m\u00e9dica aborda el tema con cierta profundidad y donde podremos ir analizando no solo el conocimiento que se ten\u00eda de la enfermedad sino tambi\u00e9n el desarrollo del pensamiento cient\u00edfico entre los siglos XVI y el XX, importante para llegar a entender la demora en el descubrimiento de sus causas y su remedio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Etimolog\u00eda del nombre<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La etimolog\u00eda de su nombre tiene origen en los pueblos del norte de Europa, existiendo en la actualidad distintas teor\u00edas que paso a contar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Lind<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> el nombre viene del eslovaco <em>scorb<\/em> que no es otra cosa que enfermedad, sin especificar m\u00e1s, siendo el escorbuto el padecimiento dominante y end\u00e9mico del pa\u00eds, de ah\u00ed su generalidad a la hora de identificarla. Por otra parte existieron otros autores que opinaban que la palabra escorbuto se derivaba de la danesa <em>scorbect<\/em> o de la holandesa <em>scorbech<\/em>, cuya definici\u00f3n de ambas era la de \u00falceras en la boca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cart\u00f3grafo, sacerdote y escritor sueco Olao Magno<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> la describi\u00f3 dentro de las enfermedades castrenses de las ciudades sitiadas, a\u00f1adiendo que la llamaban scorbok y de la que se libraban de ella obteniendo, a cualquier precio y riesgo, v\u00edveres frescos, aunque tambi\u00e9n la denominaba con otros nombres de scorbuk y scoerbuch y que cre\u00eda originarse como consecuencia de tomar alimentos salados e indigestos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los pa\u00edses latinos no se tiene constancia de su ra\u00edz etimol\u00f3gica para como se conoce <em>escorbutus<\/em> por lo que pienso que debe de ser aceptada desde antiguo al tener contacto con los pa\u00edses n\u00f3rdicos, de modo que en Inglaterra es conocida como <em>scorbery y scurvy<\/em>, en Francia <em>scorbut<\/em> o en Espa\u00f1a <em>escorbuto<\/em>, encontrando otra denominaci\u00f3n en los marineros portugueses que la conocieron como <em>Mal de Loanda<\/em> al ser conocida y padecida por Vasco de Gama (1460 o 1469 \u2013 1524) en las costa africanas de Luanda, la cual pensaron que era original y exclusiva de aquel lugar por ser desconocida por todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Su historia<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay duda que no fue hasta la llegada de los grandes viajes oce\u00e1nicos, como ya he comentado, cuando fue conocida la enfermedad por parte de la mariner\u00eda y s\u00f3lo de forma anecd\u00f3tica y puntual en las ciudades sitiadas y en las poblaciones eslavas, tan alejadas en la mente de los europeos como veremos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todas formas hay qui\u00e9n le atribuye a Hip\u00f3crates<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> la primera noticia cuando hablaba de las enfermedades del bazo y m\u00e1s modernamente por los latinos Gayo Plinio Segundo (el Viejo), cuando trat\u00f3 de los ej\u00e9rcitos que mand\u00f3 C\u00e9sar Germ\u00e1nico en Flandes, o Estrab\u00f3n cuando contaba la expedici\u00f3n militar de Elio Gallo a Arabia, ambos contaron c\u00f3mo los ej\u00e9rcitos romanos fueron acometidos de ulceraciones en la boca, que llamaban <em>stomacace<\/em>, e igualmente por una especie de par\u00e1lisis en las piernas que denominaban <em>scelotyrbe<\/em>, siendo sus descripciones y s\u00edntomas tan generales de todos ellos que bien pudo tratarse de otras enfermedades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Curioso resulta leer el libro de Pedro Mar\u00eda Gonz\u00e1lez (ver bibliograf\u00eda) cuando aseveraba lo siguiente: \u201c<em>Los pueblos civilizados, a\u00fan sin solicitarlo directamente, se han precavido de ellas, y mucho m\u00e1s aquellos que gozaron por su localidad la influencia de un clima templado; al contrario, los pueblos del norte, sumergidos en una ignorancia est\u00fapida, y viviendo bajo una temperatura r\u00edgida y destemplada, han estado siempre m\u00e1s expuestos a la impresi\u00f3n de las causas escorb\u00faticas, y por consecuencia deb\u00edan experimentar sus efectos; as\u00ed vemos que el escorbuto era end\u00e9mico entre aquellos pueblos, mientras en los m\u00e1s templados y cultos no hay memoria ni vestigios de que se padeciese<\/em>\u201d, refiri\u00e9ndose a la falta de comunicaci\u00f3n, en la antig\u00fcedad de los pa\u00edses mediterr\u00e1neos con respecto a los del norte de Europa. En parte ten\u00eda raz\u00f3n Pedro Mar\u00eda porque es cierto que ni los m\u00e9dicos griegos, los romanos o los \u00e1rabes hicieron menci\u00f3n de la enfermedad, no as\u00ed ten\u00eda raz\u00f3n en su percepci\u00f3n sobre la \u201c<em>ignorancia est\u00fapida<\/em>\u201d que seg\u00fan \u00e9l padec\u00edan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera noticia escrita, siempre seg\u00fan Pedro Mar\u00eda Gonz\u00e1lez, que se tiene, no comprobado por el autor de este trabajo, es la de un tal Juan Ecthio<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> o Ecchio y de su sucesor en esas labores de investigaci\u00f3n, el holand\u00e9s, m\u00e9dico, ocultista y demon\u00f3logo, Johann Weyer (1515 \u2013 1588), cuyo apellido latinizado, por el que fue conocido, Wierus, y m\u00e1s recordado por sus libros racionalizados contra la creencia de las brujas, los demonios y los actos que les atribu\u00edan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7686\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/torquemada.jpg\" alt=\"torquemada\" width=\"404\" height=\"656\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/torquemada.jpg 404w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/torquemada-185x300.jpg 185w\" sizes=\"(max-width: 404px) 100vw, 404px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a ser cierto que es, al parecer, la primera noticia en un libro de medicina, es m\u00e1s cierto que las primeras deber\u00edan haber sido conocidas por aquellos que la padecieron, as\u00ed como su intento de curarla y que conocemos en las memorias del capit\u00e1n Juan Vizca\u00edno<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> en su conquista y expedici\u00f3n a las costas de M\u00e9xico, trascritas a\u00f1os m\u00e1s tarde por Fray Juan de Torquemada en la primera parte de su libro \u2018Monarqu\u00eda Indiana\u2019<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> donde da raz\u00f3n muy veraz e inconfundible de la enfermedad y donde contaba: \u201c<em>Y porque me pareci\u00f3 no ser\u00eda fuera de prop\u00f3sito, tratar aqu\u00ed, de qu\u00e9 enfermedad dio en com\u00fan, a la Gente de esta Armada, quise aqu\u00ed dar cuenta de ella, por ser la misma, que com\u00fanmente da en este paraje a los Navegantes, que vienen de China, a la Nueva Espa\u00f1a, de la cual suelen morir los m\u00e1s de los que en las Naos vienen.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Corre en altura un aire muy delgado, y fr\u00edo, que traspasa a los hombres flacos; y entiendo debe de traer consigo algo de pestilencia; y si no la trae, con su sutileza, y delgadez, la causa en los cuerpos cansados, flacos, y molidos, con el trabajo que hasta all\u00ed se padeci\u00f3. Da lo primero de todo, un dolor universal de todo el cuerpo, y queda tan vidrioso, y sensible, que cualquier cosa que le toca, le causa tanto dolor, que si no es a gritos, y voces, no se puede tener descanso, ni un punto de sosiego, y tras esto se llena todo el cuerpo, y en especial del medio cuerpo abajo, de unas pintas moradas, mayores, y m\u00e1s abultadas, que granos gruesos de mostaza; y tras estas, se siguen luego unos verdugones, de dos dedos de ancho; y m\u00e1s, que del mismo humor, y color de las pintas dichas, se engendran debajo de las corvas de la rodilla, que cogen desde medio muslo, hasta la rodilla, y estos son duros como piedras, y con esto quedan las piernas embarazadas, que no se pueden extender, ni encoger un punto, m\u00e1s del estado en que el tal accidente cogi\u00f3 las piernas, y con esto quedaban tullidos, sin poderse menear, ni revolver de una parte a otra, sino con grandes dolores; y estos verdugones, como si fueran manchas de aceite, en fino pa\u00f1o, se extienden de suerte, que toda la pantorrilla, y muslo queda todo morado, y c\u00e1rdeno; y tras esto, este mal humor se derrama por todo el cuerpo, y en especial carga m\u00e1s en las espaldas, que en otra parte, y con esto da unos terribles dolores de lomos, espaldas, y ri\u00f1ones, que no dejan mover un m\u00edsero cuerpo, si no es acosta de dolores, y gritos, que son tan crueles, que todos tuvieran por muy buena suerte el morirse, antes que padecerlos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Para tal disposici\u00f3n los cuerpos este mal humor, que estaban como diviesos, o nacidos enconados; y era de tal suerte el sentimiento, que en su cuerpo estos enfermos ten\u00edan, que la ropa que les pon\u00edan encima, les arrancaban la vida; y como no se pod\u00edan mover, ni revolver a un lado, ni a otro, daban voces, que las sub\u00edan al cielo; y si los que ten\u00edan salud llegaban a socorrerlos, y quererles ayudar, en sentirse llegar a sus cuerpos, eran los dolores crueles doblados; de suerte que la mayor ayuda que all\u00ed se les pod\u00eda dar, era el no ayudarles, ni tocar, a\u00fan a la ropa de la cama. Y no era solo esto, lo que en estos cuerpos humanos causaba esta enfermedad, y pest\u00edfero humor, sino que causaba otros accidentes m\u00e1s insufribles, que los pasados; y era, que las enc\u00edas de la boca, altas y bajas, y las de dentro, y fuera de los dientes, se hinchaban, y crec\u00edan tanto, que los dientes, y muelas no se pod\u00edan juntar unos a otros, y quedaban los dientes tan descarnados, y sin arrimo, que en meneando la cabeza, se meneaban ellos; y hubo personas, que por escupir saliva, que se ven\u00eda a la boca, escup\u00edan algunos los dientes de dos en dos. Con esto no pod\u00edan comer, si no eran cosas l\u00edquidas bebidas, como eran poleas, hormiguillos, almendradas, y otras cosillas, que si no eran bebi\u00e9ndolas, de ninguna otra manera pod\u00edan entrar en sus cuerpos; con esto se enflaquec\u00edan de tal suerte los enfermos, que falt\u00e1ndoles la virtud natural, se quedaban muertos, hablando, y conversando con otros; y todos, por la Misericordia de Nuestro Buen Jesus, recibieron los sacramentos de la Penitencia, y Extremaunci\u00f3n, por lo menos, cuando no hab\u00eda ocasi\u00f3n, por lo menos, de poder darles el Vi\u00e1tico. Esta es la enfermedad que toc\u00f3 a todos, y la que llev\u00f3 de esta vida, a los que en este viaje dieron las suyas al Creador, y Redentor<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si hemos le\u00eddo la primera descripci\u00f3n exacta de la enfermedad, su desarrollo y sus funestos resultados ahora, ya en el cap\u00edtulo LVIII, sabremos la forma c\u00f3mo resolvieron el problema ante esta desconocida y nueva dolencia entre los espa\u00f1oles, todo un ejemplo de supervivencia y de observaci\u00f3n, algo de lo que carec\u00edan los galenos de la \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>Por lo que queda dicho en los cap\u00edtulos pasados, y por lo que en este hemos tocado, cualquiera podr\u00e1 entender cual llegar\u00eda la gente que en este nav\u00edo capitana ven\u00eda cuando entr\u00f3 en el puerto de estas islas de Mazatl\u00e1n, que es cierto cosa incre\u00edble lo que acerca de esta materia se podr\u00eda decir con toda verdad, y as\u00ed s\u00f3lo diremos que de la misma enfermedad de que tratamos ven\u00edan todos tullidos y enfermos, y tan hinchadas las enc\u00edas de la boca, que ni hablar ni poder com\u00edan: cuando aqu\u00ed llegaron, ven\u00edan todos muy peligrosos; y como la enfermedad era tan pestilencial y enconosa, ninguno pens\u00f3 en cobrar salud perfecta en su vida, si no fuese a costa de muchas curas y medicamentos; por verse todos cuales dijimos sol\u00eda poner y pon\u00eda esta enfermedad a los que de ella se sintieron tocados y heridos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>En el nav\u00edo no se o\u00edan, cuando aqu\u00ed lleg\u00f3, sino gritos y exclamaciones a nuestra Se\u00f1ora; y as\u00ed ella, como Madre piadosa, se compadeci\u00f3 de tanta gente, y acudi\u00f3, de suerte, que en diecinueve d\u00edas que la nao aqu\u00ed estuvo cobraron todos la salud y fuerzas, y se levantaron de las camas de suerte que cuando sali\u00f3 de aqu\u00ed esta nao pod\u00edan ya acudir a marear las velas, y a gobernar el nav\u00edo, y hacer sus guardias y centinelas como antes; y porque mejor se conozca como la salud fue venida de tales manos, sabr\u00e1n los que esta relaci\u00f3n leyeren que no hubo medicinas, ni drogas de boticas, ni recetas, ni medicamentos de m\u00e9dicos, ni otro remedio humano que se entendiese como medicamento y medicina contra esta enfermedad; y si alg\u00fan remedio humano hubo, fue el uno el refresco de las comidas frescas y sustanciosas que aqu\u00ed se les dio de las cosas que hizo proveer el General, y en comer de una frutilla que se hall\u00f3 en estas islas, y los naturales llaman xocohuitztles<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sorprendente lo trascrito, sobre todo porque tras esta cita va a leer cosas que le har\u00e1n pensar que, o es una tergiversaci\u00f3n de la historia, una mentira o posiblemente un error de apreciaci\u00f3n por mi parte, de ah\u00ed que me preocupe en citar perfectamente todo; no hay dudas al respecto, la medicina y los m\u00e9dicos no han sido tan sabios, ni tan cient\u00edficos, ni tan dioses, esto me recuerda una vez que visit\u00e9 a un ur\u00f3logo al padecer una prostatitis y como me indic\u00f3 que deb\u00eda quitarme la pr\u00f3stata y as\u00ed evitar el c\u00e1ncer, tras hacer biopsias y an\u00e1lisis negativos, menos mal que al ser fumador otro no me dijera que deb\u00eda extirparme los pulmones u otro el est\u00f3mago al padecer gastritis, as\u00ed que ante tan \u2018sabio\u2019 dictamen abandon\u00e9 la consulta para nunca m\u00e1s volver, esperando pacientemente mi final, que hasta el d\u00eda de hoy no lleg\u00f3, encontr\u00e1ndome sano tras ya casi treinta a\u00f1os del diagn\u00f3stico, sin impotencia, sin estar mutilado y sabiendo que dicho doctor le cost\u00f3 esperar algo m\u00e1s para terminar la obra de su chalet en el campo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras este par\u00e9ntesis que s\u00f3lo pretend\u00eda despertarlos del sopor de la lectura, porque soy consciente que a nadie le preocupa, ni importa, mi pr\u00f3stata, estuve repasando el libro m\u00e1s importante bot\u00e1nico que existe para saber a ciencia cierta que plantas exist\u00edan en M\u00e9xico en el momento de la conquista, el escrito por el m\u00e9dico y bi\u00f3logo Francisco Hern\u00e1ndez, en su libro \u2018Cuatro libros de la Naturaleza y virtudes de las plantas y animales que est\u00e1n recibidos en el uso de la medicina en la Nueva Espa\u00f1a\u2019, obra original perdida en un incendio del Monasterio del Escorial, que no lleg\u00f3 a ver la luz, pero que fue copiado del lat\u00edn por Fray Francisco Ximenez en el a\u00f1o 1615, con la intenci\u00f3n de saber que vegetal era el \u2018<em>xocohuitztles<\/em>\u2019, sin obtener un resultado positivo, posiblemente por mi impaciencia o impericia en encontrarlo, pero ah\u00ed dejo la pista para saber de qu\u00e9 planta se trata.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nota: Tras la publicaci\u00f3n de esta primera parte mi compa\u00f1era en las labores de investigaci\u00f3n, Martha Delf\u00edn Guillaumin, me hizo saber la existencia de otro libro que puede dar luz con respecto al\u00a0<em>xocohuitztles,<\/em> el titulado &#8216;Historia de los vascos en el descubrimiento, conquista y colonizaci\u00f3n&#8217;, donde dice que dicha planta era parecida a la manzanilla; tambi\u00e9n me dirigi\u00f3 al diccionario de la lengua nahualt de Remi Simeon sin resultado positivo, al menos aparentemente, tan s\u00f3lo dos palabras de ra\u00edces parecidas, siendo la primera <em>socotl<\/em> que significa manzana, fruta&#8230; y <em>xococotl<\/em> que significa planta medicinal usada contra la diarrea, hasta aqu\u00ed, por ahora, todo lo que he podido investigar al respecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Llega un enredante galeno<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-7687\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/eugaleno.jpg\" alt=\"eugaleno\" width=\"328\" height=\"550\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/eugaleno.jpg 328w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/eugaleno-179x300.jpg 179w\" sizes=\"(max-width: 328px) 100vw, 328px\" \/>Pero si ya el conocimiento de la enfermedad y sus causas se hab\u00eda convertido, hasta ese momento, en misi\u00f3n imposible y especulativa entre todos, lleg\u00f3 un m\u00e9dico que a\u00fan enred\u00f3 m\u00e1s las cosas, me refiero a Severino Eugaleno Docummeno que escribi\u00f3 en 1604 el libro \u2018De scorbuto morbo liber\u2019, toda una obra que m\u00e1s parec\u00eda que jugaba al despiste en un mundo ya confuso como el de la medicina de aquellos a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autor muy citado y respetado, al menos en Espa\u00f1a, hasta el siglo XIX, jug\u00f3 con sus nuevas teor\u00edas, muy lejanas a lo ya investigado por otros, entre los que se encontraban los ya mencionados m\u00e9dicos (no doctores que viene la palabra de docto) Ecchio o Wierus, y donde, a modo de axioma, lleg\u00f3 a decir que dicha enfermedad la consideraba como un azote de la Justicia Divina contra los pecados de los hombres, llegando casi al paroxismo cuando remataba esa idea achacando al demonio las irregularidades y apariencias de dicho mal, algo que no nos puede extra\u00f1ar porque en \u00e9pocas recientes, cuando apareci\u00f3 la enfermedad del SIDA, algunos miserables y radicales cat\u00f3licos pregonaron que dicha dolencia era un castigo divino para con los homosexuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No terminaban ah\u00ed sus \u2018doctas\u2019 indicaciones sobre la enfermedad, ya que meti\u00f3 en el mismo saco, con el nombre de escorbuto, a todas aquellos males que no estaban bien descritos por los autores antiguos, de modo que enfermedades nerviosas varias, como pod\u00eda ser la hipocondr\u00eda o el histerismo, lo achacaba a dicho padecimiento, emparent\u00e1ndolo o incluso convencido que eran distintas fases de la enfermedad, que a imaginaci\u00f3n nadie le ganaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tozudo Eugaleno, tan empavonado estaba en sus creencias que ni hicieron caso, \u00e9l y sus seguidores, que fueron multitud de m\u00e9dicos, a las noticias que llegaban de Espa\u00f1a sobre el padecimiento real de la enfermedad entre los marinos y conquistadores en el Nuevo Continente y la forma que ten\u00edan para combatirla dos a\u00f1os antes de su publicaci\u00f3n como ya he descrito y citado, algo que la clase m\u00e9dica, con su soberbia, no hizo caso, lo que prolong\u00f3 la agon\u00eda y la muerte de muchos miles de seres humanos al menos por 150 a\u00f1os m\u00e1s, cosas de las ciencias y los cient\u00edficos de entonces, y que lleg\u00f3 a ser descrita dicha forma de actuar, ya en 1805, por el Doctor Pero Mar\u00eda Gonz\u00e1lez de la siguiente forma: \u201c<em>As\u00ed se mantuvo la teor\u00eda de este mal sin avanzar nada a su perfecci\u00f3n, antes m\u00e1s bien, desfigur\u00e1ndose m\u00e1s y m\u00e1s por la propensi\u00f3n natural de todo lo raro y admirable, que insensiblemente conduc\u00eda a los escritores a introducir en la medicina el gusto por los prodigios, inclinaci\u00f3n que en nuestros d\u00edas solamente se conserva entre los charlatanes, que por desgracia del g\u00e9nero humano inundan el arte de curar<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la corriente, pensamiento y correligionarios de Eugaleno formaron legi\u00f3n no menos fue la de otro galeno llamado Thomas Willis (1621 \u2013 1675) que se opuso a las teor\u00edas del anterior pero entrando en las mismas contradicciones y as\u00ed llam\u00f3 escorbuto a todas las enfermedades que no conoc\u00eda, de tal forma que, en 1754, en la obra de James Lind (1716 \u2013 1794), descubridor de la cura del escorbuto, a\u00f1adi\u00f3 su traductor una nota sumamente interesante, en la obra traducida al franc\u00e9s, referente a las patra\u00f1as difundidas por Eugaleno y Willis que no tienen desperdicio y que dec\u00eda: \u201c<em>Tenemos un ejemplo reciente de las malas consecuencias de las obra de Eugaleno y Willis en unas conclusiones sostenidas en las Escuelas de Medicina de Par\u00eds el a\u00f1o 1754, las cuales tienen por t\u00edtulo: \u2018An \u00e0 diversa escorbutici \u00edndole, et sede morbi diversi?\u2019 Seg\u00fan su autor, esta enfermedad es un proteo; sus progresos son m\u00e1s r\u00e1pidos que el viento; es contagiosa, hereditaria, aguda y cr\u00f3nica: sus efectos son diferentes, innumerables, y enteramente puestos. El humor escorb\u00fatico produce en Espa\u00f1a las escr\u00f3fulas, y la c\u00f3lera morbo: en Francia el catarro, la tos h\u00fameda y el reumatismo: en Inglaterra el sudor \u00e1nglico, y la melancol\u00eda: en Holanda la hidropes\u00eda, la jaqueca, y toda suerte de fiebres intermitentes: en Suecia los dolores violentos de entra\u00f1as, y durante el invierno una especie purpurina: en Irlanda los herpes rojos. El escorbuto produce adem\u00e1s broncocele entre los habitantes de los Alpes: la tisis hereditaria, la ictericia e inflamaci\u00f3n entre los portugueses. En el Bajo Languedoc el carbunco; la timpanitis y gota entre los italianos: la lepra en Egipto; la peste m\u00e1s destructiva y desoladora entre los turcos; y el g\u00e1lico en las Indias. En una palabra, no hay achaque ligero, ni enfermedad de consideraci\u00f3n que no produzca el escorbuto, y para prueba a\u00f1ade a las ya mencionadas la corea, o danza de San Vito; la consunci\u00f3n, la atrofia, la piedra, las man\u00edas, la epilepsia, la apoplej\u00eda, el letargo, la par\u00e1lisis, las diabetes, la lienter\u00eda, la podagra o gota, el furor uterino, el cancro de los pechos, el priapismo, la hipocondr\u00eda, la pasi\u00f3n hist\u00e9rica, la esterilidad, etc.<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si esto nos puede parecer suficiente y lleno de rebuznos, cuando la medicina era una magia especulativa en lugar de una ciencia, debemos sumarle las opiniones de Juan Doleo<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>, otro galeno importante de la \u00e9poca, que ya en la enajenaci\u00f3n lleg\u00f3 a afirmar, sin tan siquiera ruborizarse, que hasta los que mueren de viejos deben al escorbuto la terminaci\u00f3n de sus d\u00edas, llegando a vanagloriarse de curarlo en tan s\u00f3lo doce d\u00edas, independientemente del estado en que se encontrara, gracias al mercurio dulce, eso s\u00ed, haciendo la f\u00f3rmula de un modo muy particular, algo que mat\u00f3 a muchos inocentes enfermos y que debi\u00f3 hacerlo rico y prueba de lo que digo es cierto cito de nuevo al doctor Pedro Mar\u00eda Gonzales que dice: \u201c<em>Kramer asegura que en las cercan\u00edas de Belgrado murieron cuatrocientos soldados de esta enfermedad por haberles administrado mercurio, Este acontecimiento desgraciado movi\u00f3 al Colegio de M\u00e9dicos de Viena a tildar con la nota de infames a los que aconsejen la salivaci\u00f3n mercurial en este mal, como a destructores del g\u00e9nero humano<\/em><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro galeno, que la cosa iba de magos y estafadores, un tal Mainwaringe atribu\u00eda el escorbuto al uso inmoderado del az\u00facar, igualmente lo era el tabaco y los ejercicios de la caza, vamos, que este hombre iba para recibir el Premio Nobel si hubiera estado instaurado entonces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta en un tratado de enfermedades ven\u00e9reas, el escrito sobre 1762, por el galeno Guillermo Gimel (ver bibliograf\u00eda) achacaba al mal del escorbuto a la herencia gen\u00e9tica y as\u00ed comenzaba contando: \u201c<em>Hasta aqu\u00ed se ha hablado solamente el mal ven\u00e9reo, adquirido por alguno de los modos referidos: pertenece ahora decir algo del que viene por herencia de los padres a los hijos. Heredan estos la gota, el c\u00e1lculo, el pthisis, escorbuto, etc. teniendo los padres este vicio los humores\u2026<\/em>\u201d, apreciaci\u00f3n que deja muy a las claras la ignorancia sobre la enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Un libro raro y pintoresco.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignright size-full wp-image-7688\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/pobres.jpg\" alt=\"pobres\" width=\"344\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/pobres.jpg 344w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/pobres-206x300.jpg 206w\" sizes=\"(max-width: 344px) 100vw, 344px\" \/>Antes de entrar en materia, que mejor qu\u00e9 comentar un curioso libro que como m\u00ednimo deber\u00eda de tildarlo de extra\u00f1o y que lleva por t\u00edtulo \u2018El M\u00e9dico, y cirujano de los pobres\u2019 (ver bibliograf\u00eda) y que por subt\u00edtulo nos dice: \u201c<em>Ense\u00f1a el modo de curar las enfermedades con remedios, as\u00ed internos, como externos, f\u00e1ciles de encontrar en el pa\u00eds, y de prepararse a poca costa, para toda clase de personas. Obras m\u00e9dico-quir\u00fargicas, corregidas, aumentadas e ilustradas con el conocimiento de las enfermedades, y otros tratados curiosos<\/em>\u201d, y tan curiosos dir\u00eda yo porque al leerlo, en muchos de sus cap\u00edtulos, se puede pasar un rato divertido en las tardes de lluvia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cap\u00edtulo dedicado al escorbuto comienza con estas originales palabras: \u201c<em>Es tan l\u00edcito como arreglado a raz\u00f3n el sofocar a un monstruo, cuando est\u00e1 en su cuna, y detenerle, antes que se halle en estado de excitar su furor, pues si no se ejecutase as\u00ed, y se dejase tomar cuerpo, y que a la tiran\u00eda agregase la fortaleza, y el vigor, causar\u00eda una desolaci\u00f3n universal, y dejar\u00eda en todas partes los vestigios, y se\u00f1ales de su violencia.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Esta es la pintura de esta enfermedad nueva, que molesta a Francia en este a\u00f1o de 1670, y que parece desde luego monstruosa en sus s\u00edntomas, cuya malignidad se aumentar\u00e1, a no ser que con los remedios se rindiese; y con esta dolencia se halla con frecuencia en los pobres, como si estos fuesen solamente de su furor objetos, me he llegado a persuadir, que habiendo compuesto este libro a su favor, quedar\u00eda imperfecto si no propusiera los medios para descubrir este enemigo, y domar este monstruo; esto fue lo que motiv\u00f3 a mi pluma para que presentase este peque\u00f1o examen, e hiciese este bosquejo, \u00ednterin, que otra mejor escriba, con m\u00e1s exactitud, y ciencia que alcance este asunto.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El escorbuto es un nombre; que sali\u00f3 de los pa\u00edses septentrionales de la Europa, en los que le llaman Scorbuck, y es una enfermedad, que se experimenta con frecuencia en los habitantes de las costas del Mar B\u00e1ltico, como la lepra en los jud\u00edos, y los egipcios; las escr\u00f3fulas o lamparones en los espa\u00f1oles; el bocio o papera en los habitantes de los Alpes; el morbo g\u00e1lico, o lue ven\u00e9rea en los indianos<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Interesante la forma como distribuye distintas enfermedades dependiendo del pa\u00eds o las razas, mucho m\u00e1s cuando habla de la primera noticia en que la padecieron los europeos, ya que dec\u00eda que apareci\u00f3 en 1494 cuando el rey Carlos de Francia entr\u00f3 en guerra con N\u00e1poles, aunque tambi\u00e9n dec\u00eda que aparecieron los s\u00edntomas en los a\u00f1os 1270 y 1418, as\u00ed que nada ten\u00eda claro, creo que ni de c\u00f3mo se llamaba, y para que contar de la enfermedad, la cual confunde con otra u otras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los s\u00edntomas m\u00e1s generales, para no aburrir el lector, dec\u00eda que era debilidad en las piernas, pesadez que se percibe en la regi\u00f3n del vientre, la respiraci\u00f3n empezaba a ser dif\u00edcil y el color bermejo de la cara se pon\u00eda aceitunado; el enfermo \u201c<em>siente una deficiencia de \u00e1nimo, con una disposici\u00f3n melanc\u00f3lica, que destierra la alegr\u00eda regular<\/em>\u201d, para cuando el mal ya estaba declarado y manifiesto \u201c<em>percibe un prurito, y comez\u00f3n en las enc\u00edas; el rostro est\u00e1 amarillo, y se pone l\u00edvido; la orina se vuelve turbia, y no se aclara; el pulso es parvo, d\u00e9bil y desigual; la respiraci\u00f3n se pone m\u00e1s dif\u00edcil, y el enfermo no puede mantenerse en una misma postura.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El se echa en la cama, y en el mismo instante se levanta, y anda con inquietud; qu\u00e9jase de esacerbad\u00edsimos dolores en el vientre, las enc\u00edas se hinchan, y a poco que se aprieten echan sangre; y finalmente, se corrompen de tal modo, que espiran, y donde s\u00ed un fetid\u00edsimo, e intolerable olor: la boca est\u00e1 siempre abierta, y hace una figura redonda, por la imposibilidad que el enfermo tiene para cerrarla, teniendo as\u00ed mismo la de no articular bien sus palabras\u2026<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta aqu\u00ed todo puede parecer m\u00e1s o menos normal, ahora entra en explicarnos cuales son las causas de la enfermedad, donde comienza a dejarnos con los ojos en blanco porque nada m\u00e1s entrar en materia nos dice: \u201c<em>Entre las causas que los m\u00e9dicos buscan en las enfermedades, unas son externas, otras internas. Las causas externas son divinas, celestes, o sublunares. Por causas divinas entendemos, o Dios, que es la causa absoluta, y principal, o los \u00e1ngeles, y los demonios, que son causas instrumentales de que Dios se vale algunas veces para causar las enfermedades, como los demonios se sirven tambi\u00e9n de los m\u00e1gicos, o encantadores para el mismo fin.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Las causas celestes son las que dependen de las influencia de los astros, y las sublunares son los elementos, las estaciones del a\u00f1o, los alimentos, medicamentos, venenos, y otras causas no naturales, que alteran, y mudan nuestro cuerpo, y por este medio causan enfermedades<\/em>\u201d, o lo que es lo mismo, las gentes se curaban de milagro porque de la ciencia pod\u00edan esperar poco, pero abundando m\u00e1s en las causas divina de las enfermedades dejaba claro el asunto: \u201c<em>Podemos decir de la nueva enfermedad de el escorbuto en nuestro clima, que ella tiene una causa divina, hablando con propiedad, que es Dios, e impropiamente la constituci\u00f3n del aire, que Dios env\u00eda a los hombres para castigarlos, y que el aire revestido de las cualidades, e influencia de los astros ha contribuido mucho para producir esta dolencia<\/em>\u201d, hay que tener presente que esto lo dice un m\u00e9dico del Hospital General de Par\u00eds, tenido por muy versado en su \u00e9poca, y no un curandero, que esto al final va a ser como las religiones, que si tienes estudios homologados representas a Dios y si no pues eres de una secta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en el fondo de estos hombres, de los galenos, lat\u00eda sin duda un alma investigadora, de modo que tambi\u00e9n buscaban la otra verdad, la humana, para encontrar la \u2018verdad\u2019 de las cosas, que como vemos es muy relativa, y as\u00ed dec\u00eda: \u201c<em>Esta causa externa es universal, y por consiguiente no ha podido dar este efecto sin la ayuda de otras m\u00e1s particulares. La carne de vaca salada, usada con frecuencia, es muy da\u00f1osa a los que tienen alguna disposici\u00f3n a este morbo; porque aunque la sal sea correctivo a las humedades superfluas, que se engendran en el vientre inferior, sin embargo es como indigesta, se ha fijado con la sal, hace mansi\u00f3n por este medio en las primeras v\u00edas para motivar en ellas obstrucci\u00f3n, y dejar all\u00ed una impresi\u00f3n depravada. El pan mohoso, mal cocido, o comido caliente, el vino turbio, y corrompido, el agua pesada, y de mala calidad, son muy perjudiciales; los guisantes, habas, leche, y queso son propios para causar obstrucci\u00f3n, como las frutas, hongos, setas, pepinos, y calabazas para suministrar una serosidad, que con la detenci\u00f3n que hace en las partes, se fermenta, y produce una cualidad escorb\u00fatica<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasa al apartado del pron\u00f3stico de la enfermedad y de primeras nos dice que es contagiosa por saliva y el aliento, que es \u201c<em>hediondo y f\u00e9tido<\/em>\u201d, por esa raz\u00f3n, seg\u00fan dec\u00eda, infectaba el aire vecino y \u201c<em>que se introduce en el cuerpo, y por ministerio de los esp\u00edritus, que son susceptibles de esta mala cualidad deja esta molesta impresi\u00f3n en todos los que se hallan con disposici\u00f3n de recibirla<\/em>\u201d, segu\u00eda diciendo que se hac\u00eda cr\u00f3nica si no se atajaba a tiempo de esta forma tan original: \u201c<em>Cuando pueden impedir el insulto de este mal, que llega a ser monstruoso, y pertinaz en logrando apoderarse de las partes con tardanza, y detenci\u00f3n, que en ellas ha tenido<\/em>\u201d y as\u00ed una serie de recomendaciones entre las cuales est\u00e1n, como un repaso breve, la de decir que degeneraba en caquexia o hidropes\u00eda incurables; sobre las manchas que aparec\u00edan en los muslos eran m\u00e1s peligrosas cuando m\u00e1s se acercan a ser l\u00edvidas y si apareciese en vientre como puntitos a modo de picaduras de pulgas era se\u00f1al mortal, sobre todo si ven\u00eda acompa\u00f1ada de dolores en la regi\u00f3n umbilical; otra de las cosas que dec\u00eda este buen hombre era que: \u201c<em>Puede decirse que el escorbuto, como lo dijo Hip\u00f3crates hablando de las enfermedades del bazo, que si saliese la sangre por la ventana siniestra de la nariz, es una se\u00f1al muy mala y funesta<\/em>\u201d, lo mismo hasta era verdad pero as\u00ed a lo pronto parece que est\u00e1 de broma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entrando en la curaci\u00f3n de la enfermedad, que una vez le\u00eddo da hasta pena de aquellas personas que padec\u00edan a los m\u00e9dicos, quiz\u00e1 de ah\u00ed viene la palabra \u2018paciente\u2019, por todo aquello que hicieron padecer a todos, hablaba de recurrir a remedios mayores, como pod\u00edan ser sangr\u00edas y purgas, \u201c<em>que son las dos columnas sobre que el cuerpo de la medicina se mantiene, y las dos m\u00e1s fuertes m\u00e1quinas, o artefactos con los que ella tiene sus progresos<\/em>\u201d, as\u00ed que imagino que con el escorbuto y sus terribles s\u00edntomas encima estar desangrado y con diarrea por culpa de los m\u00e9dicos deber\u00edan sentirse los pacientes con ganas de morirse y no curarse nunca, pero gracias a los consejos de Dodoneo, en su libro \u2018Observaciones\u2019, dec\u00eda que lo mismo aquello se curaba solo y s\u00f3lo se hizo en un caso una sangr\u00eda porque el paciente era fuerte, al igual que los toros con las banderillas parece; sobre las medicinas y potingues a tomar, que serv\u00edan para soltar el vientre, a\u00fan m\u00e1s da algunas recetas, tanto a nivel individual o industrial, para darlos a los ej\u00e9rcitos o las tripulaciones de los barcos, algunas de las recetas, sin saberlo, ricas en vitamina C.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si todo lo anterior eran remedios internos, los externos ya parec\u00edan casi angelicales comparados con lo contado y as\u00ed recetaba \u201c<em>un cocimiento de hojas de llant\u00e9n, nicotina, prunela, y mastuerzo hortense, o coclearia, y a media libra de \u00e9l a\u00f1adir\u00e1s dos onzas de miel rosada, y algunas gotas de esp\u00edritu de vitriolo para hacer gargarismos<\/em>\u201d, eso para las llagas de la boca y para las de las piernas \u201c<em>que mediante una cualidad maligna pudren las carnes, la lavar\u00e1s con cocimiento de hojas de escordio, y ra\u00edz de aristoloquia redonda, hecho en vino blanco<\/em>\u201d, pero si la infecci\u00f3n fuese ya muy grande y no cediese a dicho tratamiento entonces la cosa se pon\u00eda peor porque recomendaba: \u201c<em>agua de cal con un sublimado corrosivo descrito en otra parte del libro, a\u00f1adiendo a una libra de agua dos dracmas de sal de mastuerzo, o una onza de hojas secas de dicho mastuerzo hechas polvo<\/em>\u201d, supongo que dejar\u00eda de sentir las piernas el\/la pobre ya que se habr\u00edan disuelto en los \u00e1cidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el apartado dedicado a la forma de preservarse de la enfermedad encontr\u00e9 unos datos muy interesantes porque da cifras de los enfermos en Par\u00eds y nombre del hospital, el de San Luis, de modo que contaba que en el mes de mayo de 1670, fecha cuando escribi\u00f3 el libro, ingresaron 66 enfermos, de los cuales 33 fallecieron, habiendo sido dados de alta 233, siguiendo ingresados 140, de lo cual se felicita por las altas ya que al parecer el invierno fue muy malo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguiendo con la preservaci\u00f3n de la enfermedad aconsejaba, esto es importante para saber que no sab\u00eda nada, abrir y cerrar ventanas de las casa dependiendo de la estaci\u00f3n del a\u00f1o y as\u00ed en el verano abrir las que miraran al oriente y al septentri\u00f3n, \u201c<em>para recibir por ellas el aire purificado con los vientos y con los rayos de sol<\/em>\u201d, por el contrario, en invierno, deb\u00edan abrirse al medio d\u00eda \u201c<em>y las cerrar\u00e1s al viento cierzo, que con su frialdad constipa los poros, e impide las traspiraci\u00f3n del calor natural<\/em>\u201d y sobre todo \u201c<em>as\u00ed mismo cerrar\u00e1s las ventanas que corresponden a lugares cenagosos, y a donde hubiese cloacas, cuyos vapores son adecuados para excitar el escorbuto<\/em>\u201d. Con el traj\u00edn de tanto abrir y cerrar ventanas me he perdido y ya no creo que nadie sepa que es el escorbuto, al menos \u2018el escorbuto\u2019 del que escribe este hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s entraba en los consejos para alimentarse, de los cuales dec\u00eda que no eran de menor consideraci\u00f3n que los aires y las ventanas, y as\u00ed aconsejaba que el pan deb\u00eda estar bien cocido, sin moho, ni con \u201c<em>yojo<\/em>\u201d, ya que era propio para ulcerar las partes internas y externas; la carne deb\u00eda de ser de buen jugo y de f\u00e1cil digesti\u00f3n, evitando las de puerco y las de vaca de mucho tiempo saladas, procurar no comer frecuentemente los guisantes, habas, leche, queso y toda sustancia \u201c<em>grosera<\/em>\u201d que causara obstrucci\u00f3n, que este hombre era de paladar selecto, la pena es que el pueblo llano no pod\u00eda serlo, no porque no quisiera, que a todos nos gusta lo bueno, es que su poder adquisitivo no se lo permit\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre el agua da unos consejos que m\u00e1s deber\u00edan estar en otro trabajo sobre su consumo e higiene del siglo XVII, algo que no est\u00e1 muy estudiado y que tantas desgracias trajo a nuestro antepasado y que dejo para mejor ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora yo dir\u00eda que lanza la bomba cuando escribe lo siguiente, que para echar culpas todo era bueno y as\u00ed siempre podr\u00eda tener raz\u00f3n en sus diagn\u00f3sticos con respecto al escorbuto: \u201c<em>Es muy necesario evitar la gula y la repleci\u00f3n de vino y carne, pues hay que temer que si el escorbuto hace progreso, acometa a los campos de las tropas francesas, si estas contin\u00faan en exceso y desorden de vivir, porque dar\u00e1n las mismas disposiciones para esta enfermedad, que el aire de la mar con las salinas en los soldados, que est\u00e1n en nav\u00edo; de modo, que se puede decir, que si la sobriedad es la muerte del escorbuto, la intemperancia es la que lo produce<\/em>\u201d, yo a\u00f1adir\u00eda: \u00a1Toma ya!, siguiendo largo rato, unas veces alentando el ejercicio f\u00edsico, otras con dietas y todo con el fin de \u201c<em>conservar el calor natural<\/em>\u201d, hasta que leemos lo siguiente: <em>\u201c\u2026 aquellos a quienes se le han suprimido las hemorroides, recurrir\u00e1n a la sangr\u00eda; pero los que tuviesen fastidio a la comida, nauseas, u otros accidentes, que testifican la cacoquimia pituitosa, o melanc\u00f3lica, se deb\u00edan purgar<\/em>\u201d concluyendo este cap\u00edtulo con una serie de recetas medicamentosas del momento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para terminar, en el cap\u00edtulo IV, que titula \u2018Reflexi\u00f3n sobre el escorbuto, enfermedad nueva en Francia\u2019, cuenta que era una enfermedad importada desde Alemania, en concreto aclaraba que proced\u00eda del mar B\u00e1ltico, y de la que dec\u00eda: \u201c<em>que es quien la cr\u00eda, a una tierra extra\u00f1a, y la de aquella mima, que d\u00e1ndole el ser, le ha hecho tan monstruoso, que parece ha adquirido de una vez la malignidad, que no tuvo en los dem\u00e1s pa\u00edses si no es a costa de muchos a\u00f1os. Atribuimos la causa al cielo, a los astros, a el aire, a la tierra, y a todos los dem\u00e1s elementos; pero no veo, que de esto nos culpemos a nosotros mismos, y que en nosotros busquemos el origen de tan funestos s\u00edntomas<\/em>\u201d, para continuar como flagelo de propios y extra\u00f1os, ya en plan maldici\u00f3n b\u00edblica, diciendo: \u201c<em>esta impura y espantosa enfermedad es hija de nuestros pecados, de el mismo modo, que madre de la muerte, y que habiendo nacido de nuestra sublevaci\u00f3n, e injusticia, rinde obediencia a Dios, ejecutando sus \u00f3rdenes; pues con los nuevos des\u00f3rdenes, que practicamos, le obligamos a que castigue con las correspondientes penas<\/em>\u201d y segu\u00eda el hombre con su mente \u2018cient\u00edfica\u2019 echando culpas y castigos a todo aquel que le pon\u00eda por delante, obedeciendo a un supuesto Dios reverenciado por todos, pese a su \u2018mala leche\u2019 y sadismo, no en balde nos hizo a su imagen y semejanza, pese a saber, seg\u00fan dicen, el pasado, el presente y el futuro de la humanidad, siguiendo contando una serie de aberraciones que por no hacer sufrir al lector y producirle pesadillas omito, s\u00f3lo una peque\u00f1a muestra y lo dejamos ah\u00ed: <em>\u201c\u2026 justicia de Dios, quien castiga a estas partes<\/em> (se refiere a los miembros inferiores y antes a los ojos, la boca y el aliento) <em>aunque innobles, y las atormenta por haber sido c\u00f3mplices en nuestros deseos, y llevado a nuestro cuerpo a parajes de des\u00f3rdenes, deleites, y prostituciones; pero especialmente el furor de esta dolencia se experimenta en las partes internas del vientre inferior\u2026<\/em>\u201d, y as\u00ed p\u00e1ginas y p\u00e1ginas escritas por un loco religioso fundamentalista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He considerado necesario estudiar dicho libro porque es la muestra de la mentalidad m\u00e9dica del momento en toda Europa, el desconocimiento no s\u00f3lo de la enfermedad que estamos tratando, sino de muchas otras, as\u00ed como el sentido casi m\u00e1gico que a\u00fan se ten\u00eda de la naturaleza y de las enfermedades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Una t\u00edmida luz al final del t\u00fanel. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es cierto que no todos erraban tanto en la apreciaci\u00f3n de la enfermedad como en su curaci\u00f3n, aunque sin saber a ciencia cierta qu\u00e9 motivos eran los que la desencadenaba, as\u00ed, de una forma sensata, dec\u00edan que se produc\u00eda como consecuencia de comer alimentos bastos y corrompidos, como eran los salazones de carnes y pescados o conservados ahumados, igualmente culpaban al agua \u2018mareada\u2019, corrompida de los barcos, o el aire poco sano, sin llegar a mucho m\u00e1s, un adelanto porque si no acertaron totalmente en las causas s\u00ed pusieron en la pista a otros para su identificaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los primeros de ellos fueron los doctores L. Ch. Roche y por L. J. Sanson, los cuales en su libro \u2018Nuevos elementos de patolog\u00eda m\u00e9dico-quir\u00fargica, o Compendio te\u00f3rico-pr\u00e1ctico de medicina y cirug\u00eda\u2019, editado en 1828, en el apartado dedicado a las astenias dec\u00edan textualmente lo que sigue: \u201c<em>La naturaleza del escorbuto est\u00e1 muy distante de ser conocida; sin embargo, la opini\u00f3n m\u00e1s favorable es que esta enfermedad consiste en una astenia del sistema sangu\u00edneo, con alteraci\u00f3n en la composici\u00f3n de la misma sangre. Se ignora en qu\u00e9 puede consistir la alteraci\u00f3n de este l\u00edquido. \u00bfLos elementos que la componen est\u00e1n viciados en la naturaleza, o bien est\u00e1 disminuida solamente la afinidad que los mantiene en combinaci\u00f3n por la presencia de principios extra\u00f1os? \u00bfExisten muchas especies de escorbuto, como por ejemplo, uno de tierra y otro de mar? Estos no pueden resolverse en el estado actual de la ciencia. Mr. Broussais atribuye el escorbuto al vicio de la nutrici\u00f3n y a la mala composici\u00f3n de la sangre (Examen de las doctrina m\u00e9dicas, Tomo II, p\u00e1g. 579) Annales de la m\u00e9dicale g\u00e9n\u00e9ralement adopt\u00e9e 1816 Fran\u00e7ois Joseph Victor Broussais 14 diciembre 1772 &#8211; 17 noviembre 1838<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Causas. Todos los temperamentos<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>M\u00e9todo curativo. El m\u00e9todo curativo es mucho m\u00e1s bien higi\u00e9nico que farmac\u00e9utico. En efecto, los remedios sencillos con que se consiguen la mayor parte de las curaciones son: la remoci\u00f3n de las causas, un aire seco y caliente, los vegetales frescos, las carnes reci\u00e9n muertas y de buena calidad, el uso moderado de un buen vino, la alegr\u00eda y las distracciones. El escorbuto de mar suele curarse muy frecuentemente y con una rapidez admirable, casi al momento que los individuos que le padecen llegan a desembarcar en una costa cuyo aire es puro, seco y caliente, y hacen uso de algunas carnes y vegetales frescos. El Dr. Keraudren, al cual debemos un excelente folleto sobre el escorbuto<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><strong>[10]<\/strong><\/a> , hace tiempo que ha hecho la importante observaci\u00f3n de que entre los vegetales los m\u00e1s ventajosos son los que contienen mucho agua de vegetaci\u00f3n. Las cruc\u00edferas, y en particular el berro, que tanto se han elevado, tienen poca eficacia, y se sacan mayores ventajas de los vegetales \u00e1cidos como la acedera. Por esta misma raz\u00f3n las bebidas que convienen m\u00e1s son las aciduladas preparadas con los jugos de cidra, de naranja, de grosellas, de fresa y con el agraz, o con el suero, el vinagre o un vino \u00e1cido. Parece que la carne y los caldos de tortuga producen excelentes efectos en todos los escorb\u00faticos que la usan; y en su defecto puede llenarse el mismo objeto, aunque acaso con menos prontitud, con las carnes y caldos de pollo, de ternera, de carnero y de vaca. Las carnes tiernas y asadas, el pescado, la leche, las ensaladas de toda especie, todas las legumbres frescas y todas las frutas cuyos zumos hemos dicho que son \u00fatiles, contribuyen eficazmente a la curaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Se ve que, como hemos dicho, la higiene presta los principales remedios curativos del escorbuto; sin embargo, hay casos en que es preciso recurrir a los productos de farmacia. La escila, la mostaza, el r\u00e1bano silvestre, la raqueta, la coclearia, los berros, la bacabunga, etc. en infusiones acuosas o vinosas, en conservas y en jarabes pueden ser \u00fatiles en este caso. Pero no debe exagerarse mucho con frecuencia, principalmente debe evitarse su uso cuando al mismo tiempo que el escorbuto existe una inflamaci\u00f3n en cualquiera \u00f3rgano, y con m\u00e1s raz\u00f3n si fuese en el est\u00f3mago, pues es claro que entonces ser\u00edan m\u00e1s da\u00f1osas que \u00fatiles. El catedr\u00e1tico Foder\u00e9 hace observar que en los pa\u00edses del norte todas las plantas acres llamadas antiescorb\u00faticas son mucho menos fuertes que en los pa\u00edses meridionales, y por aqu\u00ed explica sus buenos efectos en el norte y su ineficacia en el mediod\u00eda. Esta explicaci\u00f3n nos parece muy plausible; pero es preciso tener tambi\u00e9n en consideraci\u00f3n la diferente irritabilidad de los habitantes de estas diversas regiones.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Precaver la enfermedad: Siempre es \u00fatil precaver las enfermedades; pero en los campamentos, en los hospitales, en los nav\u00edos y en otras muchas circunstancias es indispensable impedir el desarrollo del escorbuto. El mejor medio para combatir este objeto, es la observaci\u00f3n de las reglas de higiene: a este efecto es preciso prescribir la m\u00e1s escrupulosa limpieza; no dejar que los hombres usen de ropa blanca poco seca, ni duerman en camas h\u00famedas; cuidar de qu\u00e9 los alimentos est\u00e9n bien preparados; distribuir todos los d\u00edas cierta cantidad de vino o de licores espirituosos; no fatigar a los soldados o marineros con un servicio demasiado largo y penoso; en los momentos destinados al descanso distraerlos por la m\u00fasica y todos los entretenimientos que consisten en el ejercicio del cuerpo; \u00faltimamente, separar con el mayor cuidado todas las causas de temor o de tristeza que puedan asaltarles. Estos preceptos son aplicables a los hombres en la vida civil; pero estos pueden reunir a ellos con frecuencia la elecci\u00f3n de su habitaci\u00f3n en un paraje seco, elevado y caliente, y el uso de vestidos interiores de franela; dos medios que contribuyen poderosamente a preservarlos del escorbuto<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Una de guerritas escorb\u00faticas. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue en la sitiada ciudad de Torun o Thorn, al norte de Polonia, patria de Cop\u00e9rnico y famosa por su pan de especias y las nabizas, donde el te\u00f3logo y m\u00e9dico Juan Federico Baschstrom<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a> observ\u00f3 que la defensa de la ciudad por los polacos y conquistada por Carlos XII de Suecia, que dur\u00f3 cuatro meses, como tras su rendici\u00f3n, el 13 de octubre de 1703, donde perecieron entre cinco mil y seis mil personas entre la guarnici\u00f3n y personal civil a consecuencia del escorbuto y c\u00f3mo los supervivientes se restablecieron de forma r\u00e1pida sin otro auxilio que tomando vegetales frescos, pero dejemos al ya citado Pedro Mar\u00eda Gonz\u00e1lez contarnos sus conclusiones: \u201c<em>Esta triste cat\u00e1strofe, verificada en los mayores calores del est\u00edo, que fue toda la duraci\u00f3n del sitio apoya m\u00e1s su dictamen, en cuanto excluye al fr\u00edo, la humedad de la atm\u00f3sfera, y otras causas que se acriminaban entonces, y parece que no tuvieron la menor parte, ni en su origen ni en sus progresos; pero a pesar de estas apariencias, si se reflexiona lo que sucede en una plaza sitiada estrechamente, se hallar\u00e1n motivos poderosos para ocasionar el escorbuto, sin recurrir a la carest\u00eda de vegetales frescos<\/em>\u201d para de nuevo insistir en las \u2018otras\u2019 cosas que en principio hicieron sospechar de la falta de alimentos frescos y ricos en vitamina C, de forma que se tuvo en cuenta los alojamientos de los soldados en lugares subterr\u00e1neos o a la poblaci\u00f3n civil que viv\u00eda bajo las ruinas de sus casas infectas con un aire irrespirable o viciado al no poder renovarse adecuadamente y de nuevo achacando al aire y a la humedad parte de culpa de la enfermedad y as\u00ed lo explica: \u201c<em>Para comprender mejor el perjuicio que puede seguirse a la salud de los que se alojan en semejantes habitaciones subterr\u00e1neas entre las causas que m\u00e1s violentamente producen el escorbuto<\/em>\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_7684\" style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/bellegarde.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-7684\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-7684\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/bellegarde.jpg\" alt=\"Rendici\u00f3n de la plaza de Bellegarde\" width=\"400\" height=\"372\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/bellegarde.jpg 400w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/bellegarde-300x279.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/bellegarde-323x300.jpg 323w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-7684\" class=\"wp-caption-text\">Rendici\u00f3n de la plaza de Bellegarde<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las plazas sitiadas en la que murieron espa\u00f1oles por el escorbuto fue la fortaleza de Bellergade en Francia, en plena Guerra de la Independencia, como consecuencia de, a mi punto de vista, un p\u00e9simo mando militar que dej\u00f3 aislada la plaza y lejos de su ej\u00e9rcito, tanto que Miguel Agust\u00edn Pr\u00edncipe (ver Bibliograf\u00eda) contaba lo siguiente<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>: \u201c<em>Bellegarde entre tanto, echados como estaban por tierra los planes que el conde de la Uni\u00f3n hab\u00eda formado para libertarla, se hallaba reducida al \u00faltimo extremo y privada de todos los medios de poder sostenerse m\u00e1s. Rodeadas todas sus avenidas por 30,000 franceses, y observada adem\u00e1s por otro ej\u00e9rcito de 40,000 hombres, hab\u00eda quedado completamente incomunicada con nuestras tropas en los tres meses que llevaba de sitio. Puesto \u00e1 la m\u00e1s horrible de las pruebas el valor de sus defensores, hab\u00edan estos sufrido el hambre y las enfermedades con heroica resignaci\u00f3n, sirvi\u00e9ndoles de alimento en los \u00faltimos d\u00edas la carne de los animales m\u00e1s inmundos. Sin viveros, sin recursos, sin ninguna noticia de sus compa\u00f1eros, y habi\u00e9ndose disminuido su guarnici\u00f3n de un modo considerable, fue preciso por fin capitular y el 17 de setiembre recobraron las tropas francesas la \u00fanica posesi\u00f3n que sus enemigos ten\u00edan en el territorio de la rep\u00fablica<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, dicha fortaleza, la de Bellergade, ten\u00eda una guarnici\u00f3n de 1.400 hombres alojados en casamatas en primer lugar y al comenzar los casos de disenter\u00eda y escorbuto, por tenerlas como h\u00famedas, con poca ventilaci\u00f3n y oscuras, trasladaron a los soldados a unos pabellones a prueba de bombas, con las ventanas y puertas con parapetos, lo que al final terminaron siendo oscuras y sin ventilaci\u00f3n, de forma que seg\u00fan un informe posterior de Manuel Copons, a la saz\u00f3n Teniente Coronel del ej\u00e9rcito y por entonces Sargento Mayor y defensor de la plaza, su atm\u00f3sfera se corrompi\u00f3 y las enfermedades tomaron tal incremento que desde el primero de mayo hasta el 18 de septiembre, momento en el qu\u00e9 se rindi\u00f3 la plaza, hab\u00edan muerto 334 hombres y hab\u00eda 460 enfermos, alimentados con galletas, menestra picada y salazones de carne hasta el momento, poco antes de la rendici\u00f3n, que tuvieron que alimentarse de ratas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es en la Segunda Guerra Mundial cuando el escorbuto se utiliz\u00f3 como un arma letal contra la poblaci\u00f3n civil y militar en el sitio de Leningrado por las tropas alemanas, todo un genocidio estudiado milim\u00e9tricamente que m\u00e1s parece una ficci\u00f3n diab\u00f3lica a un hecho real con complejas ramificaciones a\u00fan no estudiadas en profundidad, me refiero al grupo de bi\u00f3logos que envi\u00f3 el mando nazi en lo que m\u00e1s tarde, en \u00e9pocas recientes, el mando norteamericano puso en pr\u00e1ctica sus teor\u00edas en Irak y Afganist\u00e1n con menos \u00e9xito, el forzar a la poblaci\u00f3n, tras bombardeos selectivos y quir\u00fargicos de las infraestructuras, a vivir, o dar la sensaci\u00f3n de ello, en otros momentos hist\u00f3ricos con respecto a su estado actual, de forma que si cortan los suministros el\u00e9ctricos y las comunicaciones, tel\u00e9fonos y emisoras de televisi\u00f3n y radio , los har\u00eda volver al siglo XIX; si se cortan los accesos o redes viarias, as\u00ed como los abastecimientos de agua y alcantarillado se estar\u00eda en la Edad Media y as\u00ed hasta lo m\u00e1s elemental en la supervivencia y, que si se hace en ciudades con una cierta poblaci\u00f3n, provocar\u00eda estallidos sociales y consecuentemente su rendici\u00f3n incondicional al carecer de lo m\u00e1s elemental, con el efecto psicol\u00f3gico de recibir a sus opresores como si fueran los liberadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguiendo con el sitio de Leningrado en el que se hizo el experimento de un tipo de \u2018asedio medieval\u2019 he de contar que cuando hice el estudio para mi libro \u2018La historia de la patata\u2019, sin editar a\u00fan, me llev\u00e9 la sorpresa de encontrar datos hist\u00f3ricos que a muchos, por no decir a todos, les pasaron desapercibidos y que haciendo un extracto dice as\u00ed:<em> \u201c<\/em><em>Siguiendo con la historia en la que se bas\u00f3 la pel\u00edcula de Indiana Jones, \u201cEl arca perdida\u201d, y el momento hist\u00f3rico donde se desarroll\u00f3, Segunda Guerra Mundial; el grupo de los \u201cmalos\u201d de nuestra historia estaba compuesto por un comando de las SS hitleriana formado por tres agentes: el capit\u00e1n Konrad von Rauch, el teniente y bot\u00e1nico Heinz Br\u00fccher y un int\u00e9rprete apodado Steinbrecher, su misi\u00f3n fue la de hacerse con el banco de genes no protegido de Vavilov<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><strong>[13]<\/strong><\/a> en Ucrania; la finalidad: ofrecer a Hitler la supremac\u00eda de la agricultura mundial, as\u00ed como la de poder obtener mejores cosechas, libres de plagas, con las que alimentar a su ej\u00e9rcito y al pueblo alem\u00e1n. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>De nuevo la injerencia de las ideas pol\u00edticas se entremezclaban con la ciencia al pensar los nazis que la gen\u00e9tica mendeliana apoyaba la idea de la pureza racial, que tanto y criminalmente defendieron, y que les hac\u00eda pensar que eran una raza superior. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Las semillas fueron llevadas al castillo de Lannach, cerca de la ciudad de Grach en Austria, salv\u00e1ndose s\u00f3lo las depositadas en el museo de Leningrado por no poder tomar la ciudad los alemanes, con lo que se tuvieron que contentar con las depositadas en Ucrania y Crimea, territorios ocupados por los nazis.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La historia de las semillas de la ciudad de Leningrado, que se encontraban en la estaci\u00f3n experimental agr\u00edcola Pavlovsk, centro principal, es toda una historia de hero\u00edsmo y abnegaci\u00f3n ya que la ciudad estuvo sitiada dos a\u00f1os y medio por las tropas alemanas, llegando a tomar dicha estaci\u00f3n aunque no pudo el comando de Br\u00fccher hacerse con las semillas al ser trasladadas en \u00faltima instancia por los colegas de Vavilov dentro de la ciudad. Dichas semillas fueron protegidas de los mismos sovi\u00e9ticos que mor\u00edan de hambre en Leningrado y donde se dieron casos de canibalismo. Dichos cient\u00edficos, entre una docena y treinta, murieron de inanici\u00f3n y preservaron como h\u00e9roes unas semillas que, tras la guerra, regenerar\u00edan la agricultura sovi\u00e9tica<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta extra\u00f1o leer esto cuando el tema a tratar es el escorbuto, m\u00e1s puede parecer que lo he metido a la fuerza con calzador y nada m\u00e1s lejos de mi intenci\u00f3n, porque entre dichos cient\u00edficos \u2018depredadores\u2019 alemanes se encontraba uno apellidado Zigelmayer que fue el encargado de calcular exactamente el m\u00ednimo de efectivos en el sitio de la ciudad para que sin esfuerzo militar esta se rindiera por el hambre, algo que casi consigue porque, entre otras cat\u00e1strofes, los habitantes de Leningrado padecieron una epidemia de escorbuto que casi termina con la poblaci\u00f3n, s\u00f3lo ten\u00edan para combatirla un preparado a base de hojas de pino o el polvo de tabaco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7692\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Numancia.jpg\" alt=\"Numancia\" width=\"600\" height=\"414\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Numancia.jpg 600w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Numancia-300x207.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Numancia-435x300.jpg 435w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El caso del Numancia.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin contar los drogodependientes de la adrenalina, en cuyo caso me encontr\u00e9 atrapado hace algunos a\u00f1os cuando practicaba paracaidismo, parapente y ala delta, est\u00e1n, a mi modo de ver, los h\u00e9roes, personas normales que por un error mental, en un momento de sus vidas y en algunos casos m\u00e1s de uno, pasaron miedo o p\u00e1nico y que no tuvieron m\u00e1s remedio de huir incompresiblemente en direcci\u00f3n contraria de sus otros compa\u00f1eros, estos lo hacen hacia delante mientras los m\u00e1s razonables lo hacen hacia atr\u00e1s por instinto de conservaci\u00f3n, lo que, en la mayor\u00eda de los casos, los convirtieron en difuntos honorables y con suerte en iconos a explotar por los mandatarios hasta su muerte con aureolas de h\u00e9roes patriotas, sin que ni siquiera ellos supieran el motivo de la admiraci\u00f3n de la poblaci\u00f3n, me remito a lo que todos ellos han dicho cuando se les ha entrevistado o escrito en sus memorias y donde m\u00e1s se trasluce una laguna mental en el momento cumbre, algo muy normal porque la naturaleza nos hace tener amnesia para protegernos de la locura por p\u00e1nico, caso corriente en los primeros saltos en paraca\u00eddas por ejemplo y de los que tanto llegu\u00e9 a saber, fui jefe de saltos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n ocurre que en un pa\u00eds de mediocres, como es el caso espa\u00f1ol, donde a tantos pusieron en el disparadero, gracias o por desgracia a p\u00e9simos pol\u00edticos y peores militares, donde hasta se les lleg\u00f3 a ignorar e incluso despreciar, un ejemplo claro en la \u00e9poca moderna fueron el de los \u00faltimos de Filipinas, los de la Guerra de Cuba, los de la Guerra Civil y entre medias cientos y cientos de ellos ca\u00eddos en \u00c1frica, a tanto se lleg\u00f3 que muy pocas calles o plazas ostentan sus nombres en el nomencl\u00e1tor de las ciudades y por contra s\u00ed de pol\u00edticos corruptos, militares prepotentes que enviaron tropas a una muerte segura y sobre todo chulos, putas y folkl\u00f3ricas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caso del acorazado Numancia fue uno de ellos, de h\u00e9roes a la fuerza claro est\u00e1, donde a modo de lata de sardinas metieron a una mariner\u00eda y les forzaron a dar la vuelta al mundo y donde se improvis\u00f3 todo, en especial la alimentaci\u00f3n, y as\u00ed sali\u00f3 el experimento<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se le debe a Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s el conocer el infierno que pasaron estos espa\u00f1oles en su particular odisea, contada en sus Episodios Nacionales, y qu\u00e9 para empezar dec\u00eda sobre la enfermedad que tras un n\u00famero circense que se organiz\u00f3 en el barco al ver la oficialidad el abatimiento de los marinos: \u201c<em>De nada val\u00edan tales artificios para atraer la alegr\u00eda cuando esta no se dejaba coger. Si por momentos resplandec\u00eda sobre algunas extravagancias, pronto se iba, difundi\u00e9ndose en el aire calmoso. Lo que al barco llegaba y en \u00e9l pon\u00eda su alojamiento era el escorbuto, el mal marinero que destruye las tripulaciones cansadas, mal comidas y agobiada de tristeza de las grandes soledades oce\u00e1nicas. En la Berenguela y Vencedora<\/em> (dos barcos auxiliares) <em>menudeaban los casos; en la Numancia empezaron las manifestaciones del mal a los tres d\u00edas de salir de Callao. Los m\u00e9dicos vieron venir la terrible infecci\u00f3n, y sin poder aplicar m\u00e1s que paliativos, suspiraban por llegar a cualquier isla donde hubiera limones. El primer atacado fue Desiderio Garc\u00eda, que adem\u00e1s ten\u00eda una herida de casco de metralla en el muslo, a\u00fan no cicatrizada; cayeron despu\u00e9s un marinero vizca\u00edno, llamado Ans\u00f3tegui, y dos fogoneros gaditanos. Empezaban con un recrudecimientos de la general tristeza, y con extrema flojedad, abatimiento y fatiga; segu\u00eda la hinchaz\u00f3n de las enc\u00edas, s\u00edntoma determinante del mal; luego la reapertura de heridas, el que las tuviera, las manchas equim\u00f3ticas que degeneran en \u00falceras, la emisi\u00f3n de sangre negruzca, la ca\u00edda de los dientes, y, por fin, el marasmo, la muerte\u2026<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte de Desiderio Garc\u00eda, su agon\u00eda, fue terrible pese a que los primeros s\u00edntomas parec\u00edan que no revest\u00edan gravedad y tras sufrir intensa fiebre, fatiga, dolores tremendos en las v\u00edsceras, hemorragias, \u201c<em>las enc\u00edas tumefactas no le cab\u00edan en la boca<\/em>\u201d y consciente ya, tras dos s\u00edncopes, de su muerte inminente, tras descubrir sus mentiras a sus amigos y confesado por el capell\u00e1n, pidi\u00f3 un favor a todos, el ponerle en los pies dos balas del mayor calibre, en la cintura una parrilla y en el pescuezo un par de lingotes, \u201c<em>para cuando me arroj\u00e9is pueda yo irme derechito al fondo. \u00bfSabes por qu\u00e9 digo esto?<\/em>\u201d pregunt\u00f3 a su amigo Ans\u00farez, \u201c<em>Pues anda por aqu\u00ed una tintorera que viene dando convoy a la fragata desde que montamos la Punta de San Lorenzo. T\u00fa la has visto, la han visto todos. Te aseguro que cuando yo la miraba desde la borda, la condenada no me quitaba ojo\u2026 Con sus ojos me dec\u00eda: Te como, te como. Cr\u00e9elo: como hay Dios que nos viene siguiendo porque sabe que me arrojar\u00e9is\u2026 Estos animales son muy listos, y todo lo entienden. Pero si t\u00fa haces lo que te pido, ponerme mucho hierro, mucho peso, yo me reir\u00e9 de la tintorera, y a escape bajar\u00e9 a lo profundo, dici\u00e9ndole. Fast\u00eddiate tintorera. No me comes, no me comes<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el lado humano, esa historia \u00fanica, la que me maravilla de la historia general porque son momentos que nos hacen conocer, a peque\u00f1os sorbos, esa otra que nos cuentan y que es tan inhumana, donde las personas son cifras fr\u00edas, sin caras, como si fueran soldaditos de plomo, sin alma y sin sentimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Numancia, sin carb\u00f3n para sus calderas, con calma chicha, avanzando a raz\u00f3n de cuatro o cinco millas por hora, era un barco fantasma con ciento diez hombres condenados por el escorbuto, tirados en sus literas, algunos cerrando sus bocas con fuerza por miedo a que se le cayeran los dientes, otros pescando convulsivamente horas y horas sin resultado y otros oteando el horizonte, imaginando tierras que confund\u00edan con las nubes del horizonte, esperando la muerte entre dolores tremendos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por fin, el 22 de mayo de 1886, arribaron a Papeete, hoy ciudad vacacional del Pac\u00edfico, terminando as\u00ed su pesadilla y donde, tras hacer varias escalas, volvieron a Espa\u00f1a en una traves\u00eda que dur\u00f3 dos a\u00f1os, siete meses y 6 d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Historias para no dormir<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No me sustraigo de trascribir unas historias cl\u00ednicas referentes a la posible enfermedad del escorbuto, digo posible porque no encaja dentro de la falta de vitamina C por parte de los pacientes y donde todo hace indicar, pese a los s\u00edntomas evidentes, que podr\u00eda tratarse de otra u otras enfermedades, como ya digo hasta la saciedad, de modo que dejo a juicio del lector las conclusiones y donde, a\u00fan en la mitad del siglo XIX, el desconocimiento que se ten\u00eda del escorbuto era evidente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En concreto me detengo en las declaraciones o informes del m\u00e9dico F\u00e9lix Garc\u00eda Caballero<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a> que ejerci\u00f3 en el Hospital General de Santo Domingo de Madrid y donde en su parte expositiva dec\u00eda: \u201c<em>una monograf\u00eda filos\u00f3fica que requiere a mi entender detenidas reflexiones, juicios muy severos, estudio comparativo muy formal y mayor suma de antecedentes para establecer l\u00f3gicas y concluyentes deducciones: no lo pretendo, ni intento, al consignarlos, es s\u00f3lo reunir elementos y datos, ya de patolog\u00eda del escorbuto, ya de su casualidad y tratamiento, para que alg\u00fan d\u00eda se haga, y que hecho, se logre con ese \u00fatil estudio un beneficio para la sociedad<\/em>\u201d, loables palabras que le dignifican, pasando sin dilaci\u00f3n a trascribir dos historiales cl\u00ednicos a mi parecer muy interesantes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>Un joven carpintero de esta corte de vida poco higi\u00e9nica, habitante de un barrio de esta capital, de los m\u00e1s sucios y peor ventilados, y en quien figuraba el antecedente de padecimientos sifil\u00edticos, si no en primera l\u00ednea, no en \u00faltimo t\u00e9rmino, fue sorprendido por un malestar y laxitud inexplicable cuando se cre\u00eda con vigor para hacer frente a todas las exigencias de su licenciosa vida. Sin poder explicar lo que sent\u00eda, sufr\u00eda, y no poco, por la afecci\u00f3n que, insignificantemente para \u00e9l, era de las m\u00e1s graves que pod\u00edan afligirle. Pesadez, relajaci\u00f3n de su fibra, desolaci\u00f3n general, tirantez en los lomos, propensi\u00f3n invencible a permanecer tendido en cama y cansancio a\u00fan estando en ella, indiferentismo y tristeza sombr\u00eda; he ah\u00ed el proemio de la obra patol\u00f3gica que se preparaba: anorexia, adipsia, sudores, cefalalgia, insomnio, fueron los fen\u00f3menos que se produjeron a aquellos, oblig\u00e1ndole a buscar un asilo en nuestras enfermer\u00edas\u2026<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El paciente mostraba los estigmas siguientes: \u201c<em>su rostro p\u00e1lido verdoso, abotagado, con especialidad en los p\u00e1rpados y labios, que l\u00edvidos y entreabiertos dejaban salir una porci\u00f3n de saliva sangrienta, me llam\u00f3 muy particularmente la atenci\u00f3n, juzgando a priori que se trata de una alteraci\u00f3n sangu\u00ednea: el dec\u00fabito supino, las manchas l\u00edvidas, rojas, azuladas, m\u00e1s o menos extensas y diseminadas por la periferia del cuerpo, los equimosis circunscritos en que se observaba la gradaci\u00f3n de colores desde el rojo al morado, dando ese aspecto vistoso al par que siniestro a la piel, el abotargamiento y fungosidad de las enc\u00edas, y su pulso lento y d\u00e9bil, revelaban bien a las claras que el escorbuto era la afecci\u00f3n con que luchaba nuestro enfermo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a que el r\u00e9gimen alimenticio impuesto fue a base de limonadas, buena alimentaci\u00f3n, o los preparados llamados antiescorb\u00faticos, de los cuales no indica nada, a los doce d\u00edas recay\u00f3 en vez de sanar, lo que me hace pensar que pudo padecer fiebres tifoideas posiblemente agravadas por la s\u00edfilis que padec\u00eda o de su conjunci\u00f3n, lo que podr\u00eda dar una imagen falsa de la enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Intent\u00f3 atajar la enfermedad con tintura de quina acidulada a raz\u00f3n de una libra en cuatro dosis diarias, lo que le llev\u00f3 al total restablecimiento, terminando as\u00ed: \u201c<em>Fue la convalecencia lenta; tem\u00ed otra recidiva, pero los medios dichos y los ferruginosos terminaron la curaci\u00f3n, haci\u00e9ndola tan segura, que hoy disfruta el enfermo del m\u00e1ximun de robustez y salud<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le siguen otros tres casos m\u00e1s de supuestos escorbutos cuyas patolog\u00edas est\u00e1n bastante bien descritas y que no trascribo para no cansar al lector, s\u00f3lo una parte de uno de ellos que por ser de una cocinera me pareci\u00f3 interesante por como describe el trabajo de aquellas profesionales y que dice as\u00ed: \u201c<em>En mayo de 1850 admit\u00ed en el hospital una mujer joven, de constituci\u00f3n que conservaba restos de su actividad, y en quien el trabajo forzado de moza de posada, con cargo de preparar comida a los viajeros en una cocina asquerosa, sobrada de inmundicia y falta de aseo, con la precisi\u00f3n de dormir en reducido cuarto, rodeada de groseros utensilios, y muchas veces a pasar la noche sin desnudarse, se sinti\u00f3 acometida de fatiga y un cansancio insoportable<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad lo que pretendo es llegar a las meditaciones de dicho m\u00e9dico con respecto a la enfermedad, que sin duda no fue ninguna de las descritas, ya que ello nos puede dar las pistas para ser part\u00edcipes del desconocimiento que se ten\u00eda con respecto al escorbuto y la confusi\u00f3n que creaban los s\u00edntomas, as\u00ed como la forma de adquirirlo, ya hemos le\u00eddo de todo, desde ser una enfermedad hereditaria a que la produc\u00eda el tabaco, todo un desprop\u00f3sito que a toro pasado nos puede parecer casi incre\u00edble de entender y as\u00ed nos dice que el escorbuto era una enfermedad rara, de ah\u00ed, al no estar extendida entre la poblaci\u00f3n era dif\u00edcil su diagn\u00f3stico. Hac\u00eda una conjetura, cierta al menos, en la que aventuraba que los distintos tipos de escorbuto, de mar, de tierra o de campamentos militares, no eran distintos sino variantes de un mismo mal. Inmediatamente de nuevo la gran confusi\u00f3n, a tanto quer\u00eda simplificar el tema que llegaba a escribir: \u201c<em>Fuera \u00fatil refundir en un solo nombre escorbuto, a las diferentes clases de p\u00farpuras, hemorr\u00e1gica, porphyra n\u00e1utica, senil, la hemacelinosis o enfermedad de Werloff, etc., ya porque al descargar la nomenclatura se simplifica y favorece el estudio, ya tambi\u00e9n porque m\u00e1s o menos no altera la esencia de las cosas<\/em>\u201d. Admite la gravedad de la enfermedad, aunque es cierto que la confunde con otras muchas como hemos visto, y la compara, en su morbidez, con el c\u00f3lera, diciendo que la mitad de los afectados mor\u00edan. Reconoce que exist\u00eda una confusi\u00f3n entre los m\u00e9dicos, menos mal, entre el escorbuto y el tifus, poniendo en duda si son la misma enfermedad, llegando a preguntarse si <em>\u201c\u00bfSer\u00e1 s\u00f3lo la humedad la que en tal caso determine las diferencias?&#8230; \u00bfen la causa morbosa, haci\u00e9ndola apta para el escorbuto; en el sujeto disponi\u00e9ndole para dicha enfermedad, porque cargue su sangre de m\u00e1s cantidad de agua, ya por la absorci\u00f3n, ya de otro modo?<\/em>\u201d, haciendo, tras su ignorancia del motivo de la enfermedad, seg\u00fan dec\u00edan, se desarrollaba en las riberas, las inmediaciones de los lagos y en las ciudades mar\u00edtimas, que era donde el escorbuto reinaba y de nuevo volv\u00eda a estar perdido porque dec\u00eda: \u201c<em>\u2026 Yo en todos los enfermos que he visto, la humedad ha jugado un gran papel<\/em>\u201d y as\u00ed hablaba de todos los historiales cl\u00ednicos que hab\u00eda visto, reafirm\u00e1ndose en todo lo dicho, a\u00fan es m\u00e1s con respecto al tifus: \u201c<em>Hasta en los fen\u00f3menos cadav\u00e9ricos y en el orden con que se suceden se halla semejanza; muy pronto por una y otra enfermedad se presentan los signos de descomposici\u00f3n cadav\u00e9rica. Muy pronto la putridez, el hedor, la infiltraci\u00f3n general, los gases en el vientre, el color verdoso y el reblandecimiento de la piel que se desprende en uno y otro caso cual si se hubiese podrido; y aconteciendo lo mismo con las livideces, los derrames externos e internos, as\u00ed como en los m\u00fasculos como en los par\u00e9nquimas<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Termina dicho doctor haciendo una serie de recomendaciones profil\u00e1cticas, as\u00ed como un llamamiento que bien nos puede hacer conocer esa historia oculta por todos de las dif\u00edciles condiciones de vida en la que viv\u00edan nuestros antepasados y donde me reafirma en la otra parte del dicho que no siempre, o casi nunca, cualquier tiempo pasado fue mejor, cuando escribe: \u201c<em>Solo una buena higiene con sus leyes protectoras puede librar de una plaga tan funesta: inc\u00falquese en las gentes las nociones que las defiendan de los peligros a que el abandono les puede conducir en punto a aseo, vivienda que elijan y g\u00e9nero de alimentaci\u00f3n a que se sujeten, y en todo aquello que pueda serles nocivo. Imp\u00eddase con severas restricciones el que se destinen para habitaci\u00f3n esas inmundas mansiones, s\u00f3lo buenas para reptiles e insectos asquerosos: ev\u00edtese, girando visitas domiciliarias, la aglomeraci\u00f3n de individuos en estrechas y l\u00fagubres estancias, y mucho m\u00e1s a los trabajadores que, pobres y mal alimentados, est\u00e1n expuestos a todos los riesgos inherentes a las trasgresiones higi\u00e9nicas. Cast\u00edguese con mano fuerte a esos traficantes con la pobreza, que hacinan en patios y boardillas a los infelices que, creyendo hallar un albergue que les defienda el rigor de las estaciones, hallan un foco de infecci\u00f3n que les mata. Vig\u00edlense en esta corta las posadas, las casas destinadas para recibir hu\u00e9spedes que s\u00f3lo duermen en ellas por dos, cuatro y seis cuartos, y ser\u00e1 repugnante lo que se ver\u00e1, conmover\u00e1 la perspectiva, y se evitar\u00e1 y prohibir\u00e1 por perjudicial\u00edsimo e inmoral. Era asunto para un tomo lo que podr\u00eda decirse en este punto; pero se inflexible la ley con los abusos y con los contraventores, y la humanidad agradecida bendecir\u00e1 al legislador que ampar\u00f3 su pueblo, le defendi\u00f3 de lo que desconoc\u00eda como malo, y le conserv\u00f3 inc\u00f3lume en sus derechos de no ser atropellado por su ignorancia o su miseria<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #993300;\"><strong>CONTINUAR\u00c1&#8230;<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7694\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/firmamiabuena.jpg\" alt=\"firmamiabuena\" width=\"350\" height=\"196\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/firmamiabuena.jpg 350w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/firmamiabuena-300x168.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Forther evidence that legalizad abortion lonered crime. 39 Jornadas de recursos humanos. 1 enero 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Lind, James: \u2018<em>Tratado sobre la naturaleza, las causas y la curaci\u00f3n del escorbuto<\/em>\u2019. 1753. Tomo II, p\u00e1g. 2<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Olao Magno: (1490-1557), en su obra \u2018<em>Storia dei popoli settentrionali\u2019<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Hip\u00f3crates de Cos (460 a.C \u2013 370 a.C.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Posiblemente se refiera a Juan Ecchio, un religioso fundamentalista del que poco he podido averiguar que parece que vivi\u00f3 en el siglo V y que impuso \u2018su\u2019 fe cat\u00f3lica en Alemania.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Por Real C\u00e9dula de fecha 7 de septiembre de 1503<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Libro V, cap. LIV y siguientes<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Escribi\u00f3 \u2018Enciclopedia mediciae theoretico pracicae\u2019 en 1684<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Kramer: \u2018Disertatio epistolica de scorbuto y Bachstrom: Obsevationes circa scorbutum\u2019<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>breves reflexiones sobre el escorbuto, Par\u00eds 1804. Tomo II<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> \u2018Observaciones circa scorbutum\u2019<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Pr\u00edncipe, Miguel Agust\u00edn: \u2018Guerra de la Independencia\u2019, tomo I. Madrid 1844<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Nikolai I. Vavilov (1887-1943), bot\u00e1nico y genetista<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Para saber m\u00e1s aconsejo leer el siguiente trabajo <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Sitio_de_Leningrado\">http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Sitio_de_Leningrado<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Para saber m\u00e1s aconsejo leer <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Fragata_blindada_Numancia\">http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Fragata_blindada_Numancia<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Bolet\u00edn de Medicina, Cirug\u00eda y Farmacias n\u00fam. 143 de fecha 25 de septiembre de 1853 y n\u00fam. 144 de fecha 2 de octubre de 1853<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> La carta lleva fecha del 30 de agosto de 1853.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda consultada:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Azcoytia Luque, Carlos. Diversos trabajos desarrollados en distintas conferencias y en historiacocina.com.<\/li>\n<li>Bails, Benito. \u2018Tratado de la conservaci\u00f3n de la salud de los pueblos y consideraciones sobre terremotos\u2019. Imprenta Joachin de Ibarra. Madrid 1781<\/li>\n<li>Broussais, Fran\u00e7ois Joseph Victor. \u2018Historia de las flegmas\u00edas o inflamaciones cr\u00f3nicas, fundada en nuevas observaciones de cl\u00ednica y de anatom\u00eda patol\u00f3gica\u2019. Tomo I. Traducci\u00f3n de Suarez Pantigo, Pedro. Madrid 1828.<\/li>\n<li>Buchan, Guillermo. \u2018Medicina dom\u00e9stica o tratado completo sobre los medios de conservar la salud, precaver y curar las enfermedades por un r\u00e9gimen y remedios simples\u2019. Tomo III (segunda edici\u00f3n). Traducci\u00f3n del presb\u00edtero Sinnot, Pedro. Imprenta Real, Madrid 1792.<\/li>\n<li>Cullen, Guillermo. \u2018Elementos de medicina pr\u00e1ctica\u2019. Traducci\u00f3n de Pi\u00f1era y Siles, Bartholom\u00e9. Tomo IV. Madrid 1791<\/li>\n<li>Chelius, M. J. \u2018Tratado completo de cirug\u00eda\u2019. Traducci\u00f3n de S\u00e1nchez de Bustamante, D. A. Tomo I. Editado por Librer\u00eda Viuda de Calleja a hijos. Madrid 1843.<\/li>\n<li>Dub\u00e9: \u2018El m\u00e9dico y cirujano de los pobres\u2019. Traducci\u00f3n al castellano de Francisco Elvira. Edici\u00f3n de Gabriel Ram\u00edrez, calle Atocha frente a la Trinidad Calzada. 1755.<\/li>\n<li>Eugaleno, Severino: \u2018De escorbuto morbo liber\u2019. Imprenta Bartholomei Voige. A\u00f1o 1604.<\/li>\n<li>Garc\u00eda Caballero, F\u00e9lix. \u2018Bolet\u00edn de medicina, cirug\u00eda y farmacia\u2019. Tomo III, desde los n\u00fameros 105 al 156. Madrid 1853.<\/li>\n<li>Gimel, Guillermo: \u2018Tratado completo del morbo g\u00e1lico\u2019. M\u00e1laga, sobre 1772.<\/li>\n<li>Gonz\u00e1lez, Pedro Mar\u00eda: \u2018Tratado de las enfermedades de la gente de mar, en que se exponen sus causas y remedios para precaverlas\u2019. 1805, Imprenta Real, Madrid.<\/li>\n<li>Grisolle, A.: \u2018Tratado elemental y pr\u00e1ctico de patolog\u00eda interna\u2019. Madrid 1857. Tomo II.<\/li>\n<li>Hern\u00e1ndez, Francisco. Traducci\u00f3n del lat\u00edn de Ximenez, Francisco. \u2018Cuatro libros de la Naturaleza y virtudes de las plantas y animales que est\u00e1n recibidos en el uso de la medicina en la Nueva Espa\u00f1a\u2019. Edici\u00f3n 1615.<\/li>\n<li>Levitt, Steven D. y Donohue, Jhon J. Forther evidence that legalized abortion lonered crime. Edit. 39 Jornadas de recursos humanos. 1 enero 2004.<\/li>\n<li>Lind, James: \u2018Trait\u00e8 du scorbut\u2019. Tomo II.<\/li>\n<li>P\u00e9rez Gald\u00f3s, Benito. \u2018La vuelta al mundo en La Numancia\u2019. Episodios Nacionales, cap. XXVIII. Edit. Tecnibook Ediciones, 2011.<\/li>\n<li>Pr\u00edncipe, Miguel Agust\u00edn: \u2018Guerra de la Independencia\u2019, tomo I. Madrid 1844.<\/li>\n<li>Roche, L. Ch. y Sanson, L. J. Traducci\u00f3n al castellano de Mariano Delgras y Diego de Argumosa. \u2018Nuevos elementos de patolog\u00eda m\u00e9dico-quir\u00fargica, o Compendio te\u00f3rico-pr\u00e1ctico de medicina y cirug\u00eda\u2019. Madrid, Imprenta de Verges, calle de la Greda. 1828.<\/li>\n<li>Simeon, Remi: &#8216;Diccionario de la lengua nahualt o mexicana, redactado seg\u00fan los documentos impresos y manuscritos m\u00e1s aut\u00e9nticos y precedido de una introducci\u00f3n&#8217;. Editorial Siglo veintiuno.<\/li>\n<li>Thomas, Roberto. \u2018Tratado de medicina pr\u00e1ctica moderna\u2019. Tomo II (quinta edici\u00f3n). Traducci\u00f3n de Mart\u00ednez Caballero, Celedonio. Imprenta que fue de Fuentenebro, Madrid, 1824.<\/li>\n<li>Torquemada, Juan: \u2018Monarqu\u00eda indiana\u2019. Libro V. Edici\u00f3n de 1615.<\/li>\n<\/ul>\n<p><script type=\"mce-text\/javascript\">\/\/ <![CDATA[\nvar _gaq = _gaq || [];   _gaq.push(['_setAccount', 'UA-31227422-1']);   _gaq.push(['_trackPageview']);   (function() {     var ga = document.createElement('script'); ga.type = 'text\/javascript'; ga.async = true;     ga.src = ('https:' == document.location.protocol ? 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