{"id":7897,"date":"2015-09-14T19:20:43","date_gmt":"2015-09-14T17:20:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/?p=7897"},"modified":"2015-09-24T13:08:09","modified_gmt":"2015-09-24T11:08:09","slug":"pescado-en-sevilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/pescado-en-sevilla","title":{"rendered":"Historia de la venta y consumo de pescado en la Sevilla de la Edad Media"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/carlos-azcoytia\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2919\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/azcoytia1art.jpg\" alt=\"Carlos Azcoytia\" width=\"100\" height=\"133\" \/><\/a>\u201c<em>De sol se llena el fondo de este r\u00edo \/ que guarda entre sus ondas el remedio del amor; \/ el viento arruga el manto de las aguas \/ y el sol le lanza una bru\u00f1ida espada; \/ siente el r\u00edo la pena de que se ausente el sol \/ y por miedo al adi\u00f3s oculta la llama de su pasi\u00f3n.<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se me ocurr\u00eda otra forma de comenzar este estudio que no fuera con una poes\u00eda de un sevillano casi desconocido en Occidente, Ben Sahl<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, y del que se recoge, entre otros muchos sitios, una copla en el cuento de \u2018Las mil y una noches\u2019, porque el Guadalquivir es un r\u00edo de amor y de vida, de actividad y de paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy el r\u00edo a su paso por Sevilla es como un le\u00f3n domado, ya no inunda la ciudad, que est\u00e1 en la cota siete sobre el nivel del mar, porque se construy\u00f3 un canal, el de Alfonso XIII, a los pies de los cerraos del Aljarafe, sus hijos, el Tagarete, el Guadaira y el Tamarguillo se han entubado. Ya no se pesca a su paso por la ciudad porque aguas abajo se construy\u00f3 una exclusa, no hay barcos de gran calado como antes porque los puentes de c\u00e1libo fijo no permiten su paso y ya no se draga su fondo, hoy es en definitiva un elemento decorativo m\u00e1s de la ciudad, que por cierto hasta el a\u00f1o 1992 la ciudad le daba la espalda, como si le avergonzara su pasado y su existencia<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como veremos m\u00e1s adelante en el Guadalquivir abundaba la pesca y era de los principales productores de caviar del mundo, teniendo una medalla de oro en la Exposici\u00f3n Universal de Par\u00eds, all\u00e1 por los a\u00f1os veinte del pasado siglo, algo que desapareci\u00f3 como consecuencia de la construcci\u00f3n de una presa en el pueblo de Alcal\u00e1 del R\u00edo, aconsejo ver el plano adjunto para situarse y comprender mejor lo que cuento, lugar de desove de los esturiones, toda una barbaridad ecol\u00f3gica si tenemos presente que en la actualidad est\u00e1 en desuso; en el a\u00f1o 1992 se pescaron los \u00faltimos esturiones, tres, que fueron a parar a la estaci\u00f3n biol\u00f3gica de Do\u00f1ana donde se conservaron en formol, lo que hizo que de destruyeran sus ADN y hoy no sepamos qu\u00e9 tipo de esturiones eran.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su excepcional geomorfolog\u00eda: a cien kil\u00f3metros del mar, navegable hasta m\u00e1s all\u00e1 de la ciudad de Sevilla, adonde llegaban las mareas hasta Coria del R\u00edo, a unos ocho kil\u00f3metros de distancia al sur, con un laberinto de canales y cauces por las marismas, la convirtieron en el puerto m\u00e1s seguro de Espa\u00f1a, una ciudad del interior con vocaci\u00f3n marinera y fue all\u00ed donde se fund\u00f3 el centro del mundo con respecto al comercio con el Nuevo Continente, Am\u00e9rica; pero antes, mucho antes de eso, Sevilla era un emporio marinero y pesquero como iremos comprobando en este trabajo.<!--more--><\/p>\n<div id=\"attachment_7901\" style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-7901\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-7901 size-full\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/sevilla-1740.jpg\" alt=\"sevilla-1740\" width=\"600\" height=\"402\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/sevilla-1740.jpg 600w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/sevilla-1740-300x201.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/sevilla-1740-448x300.jpg 448w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><p id=\"caption-attachment-7901\" class=\"wp-caption-text\">Vista de Sevilla desde el oeste, en primer plano el barrio de Triana, a la derecha la Torre del Oro, a la izquierda el castillo de San Jorge o de la Santa Inquisici\u00f3n.<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos vamos a circunscribir en este trabajo a una franja de tiempo relativamente corta, la comprendida desde la conquista de la ciudad a los \u00e1rabes, 1248, hasta muy poco despu\u00e9s del descubrimiento de Am\u00e9rica, 1502, el tiempo justo para llegar a entender que las cosas no surgen de pronto, son una consecuci\u00f3n de hechos con un resultado que, a vista de un profano, pueden llegar a parecer incluso caprichosos, pero que si se miran con detenimiento son consecuencias l\u00f3gicas y cimentadas desde hace tiempo y ejemplos hist\u00f3ricos no faltan, incluso en nuestro presente, como el nacimiento de ciertos partidos pol\u00edticos que son consecuencia de la degradaci\u00f3n paulatina de los pol\u00edticos y que si lee otros trabajos m\u00edos, cuando ni exist\u00edan dichos partidos, ya los auguraba como un hecho cierto, s\u00f3lo hace falta aplicar la l\u00f3gica en lo futurible y no a toro pasado. En la historia nada aparece desde cero, son una serie de fuerzas aplicadas a un punto que hacen que tome, la resultante, por un camino o por otro, algo parecido a lo que ocurre con la ouija, movimientos \u2018imprevisibles\u2019 de fuerzas aplicadas sobre un objeto que se desplaza \u2018misteriosamente\u2019 gracias a la inteligencia colectiva que predice los resultados o lo que les interesa saber a sus participantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay que olvidar, o mejor conocer, que Sevilla se conquist\u00f3 a los \u00e1rabes no por tierra sino por el agua, fueron los marineros, c\u00e1ntabros, los que rompieron el puente de barcas que cerraba el paso a la ciudad y que estuvo ubicado entre la Torre del Oro y otra gemela en la otra margen del r\u00edo, en donde actualmente est\u00e1 un bar llamado \u2018R\u00edo Grande\u2019, al mando del Almirante Ram\u00f3n Bonifaz en 1248, lo que dej\u00f3 a la ciudad sin los abastecimientos que ven\u00edan desde el Aljarafe y dividi\u00e9ndola en dos, el casco de la ciudad y el barrio de Triana<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, forzando su rendici\u00f3n el 23 de noviembre de ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este hecho b\u00e9lico, llevado a cabo por los marinos de las citadas cuatro villas c\u00e1ntabras, deriv\u00f3 en privilegios, tanto para los combatientes como para sus ciudades, que se tradujeron en exenciones del diezmo del pescado que capturasen, igualmente el dinero ganado con sus capturas, sobre todo en la de Laredo (Cantabria).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue Sevilla, desde entonces, astilleros de la Armada espa\u00f1ola, estando ubicados en lo que hoy se llama barrio del Arenal, integrado al Casco Hist\u00f3rico hoy, lugar que se mantuvo operativo durante todo el comercio con Am\u00e9rica, importante saber esto porque es ah\u00ed donde se construy\u00f3 la primera lonja de pescado con los Reyes Cat\u00f3licos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra cuesti\u00f3n necesaria de conocer son los gremios, tengo lectores de todo tipo e intento no dar por sabidas ciertas cosas, ya que nos leen m\u00e1s de un mill\u00f3n doscientas mil personas al a\u00f1o y los hay de todos los niveles culturales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en la <em>Primera Cr\u00f3nica General<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><strong>[5]<\/strong><\/a> <\/em>dec\u00eda que el rey Fernando III \u201c<em>mand\u00f3 y establecer calles et ruas departidas a grant nobleza, cada una sobre sy de cada mester et de cada ofi\u00e7io<\/em>\u201d, aunque no se tiene la certeza que fuera la idea original y no heredada, en parte en Andaluc\u00eda, por la influencia musulmana, lo cierto es que, hablando del gremio de los pescaderos, tuvieron, seg\u00fan privilegio de Fernando IV, en 1310, alcaldes y fue el comienzo del gremio o cofrad\u00eda de los pescadores, que lleg\u00f3 a tener hermandad propia, as\u00ed como su propio hospital, el del Esp\u00edritu Santo, debido, entre otros actos, a \u201clos <em>muchos servicios que hizieron a los reyes onde yo vengo, sennaladamente al rey don Sancho nuestro padre que Dios perdone quando gano a Tarifa, e otrosi agora a mi estando en la \u00e7erca sobre Algezira en armamento de las mis galeras y en pasando gente a Gibraltar y en llevando biandas y armas al real que eran en mi servi\u00e7io e haciendo todas las otras cosas que yo ove menester<\/em>\u201d, de modo que se les concedi\u00f3 el permiso de pescar libremente desde la desembocadura del Guadiana hasta Tarifa, tanto en agua salada como dulce, salvo en las almadrabas y la pesca del at\u00fan cuando estuvieran armadas que le pertenec\u00edan al duque de Medinasidonia. Tambi\u00e9n autoriz\u00f3 talar \u00e1rboles ribere\u00f1os para hacer embarcaciones y aparejos, tomar agua y sal sin pagar derechos, entre otros, eximi\u00e9ndolos de prestaciones militares, salvo servicios en las galeras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo esto fue respetado en el tiempo, tanto es as\u00ed que en el a\u00f1o 1488 los Reyes Cat\u00f3licos confirmaron dichos privilegios de los pescados en Sevilla, pudiendo venderlos en la ciudad exentos de alcabalas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sevilla contribu\u00eda entre el 15 y el 20% de todos los tributos del estado en el siglo XV, sin exigir la independencia y siendo solidaria con el resto de la regiones, un ejemplo a seguir por otros en la actualidad, y es aqu\u00ed donde se afianzaron los gremios, que eran las uniones de profesionales de todo tipo que defend\u00edan sus intereses, formando mutuas que aseguraban el poder pol\u00edtico y social de sus integrantes, la agrupaci\u00f3n de ellos en algo parecido a los colegios profesionales y sus c\u00f3digos deontol\u00f3gicos, con hospitales propios, actos de caridad y acogi\u00e9ndose a la advocaci\u00f3n de un santo, un Cristo o una virgen, de ah\u00ed nacieron las cofrad\u00edas de Semana Santa en Sevilla. No hay duda que los pescadores y los marinos debieron tener un gremio muy importante, como ya he comentado,dado que fueron ellos los que hicieron realidad la conquista de la ciudad, y donde se asentaron los profesionales vascos y c\u00e1ntabros, siendo tan importantes y de tanto peso que los Reyes Cat\u00f3licos, en sus Ordenanzas de la ciudad de 1502, respetaron los privilegios y ordenanzas gremiales que emanaban desde el reinado de Alfonso X \u2018El Sabio\u2019 (1221-1284)<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7903\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/odenanzas1.jpg\" alt=\"odenanzas1\" width=\"460\" height=\"608\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/odenanzas1.jpg 460w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/odenanzas1-227x300.jpg 227w\" sizes=\"(max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan, en el nomencl\u00e1tor de la ciudad, existen los nombres de las calles donde las distintas profesiones ejerc\u00edan sus actividades, como la calle de Toneleros, la Cerrajer\u00eda, la Alfalfa, plaza del Pan, Boteros, Herbolarios, Alh\u00f3ndiga, etc., as\u00ed como las nacionalidades de los comerciantes que ejerc\u00edan en la ciudad: Alemanes, Muro de los Navarros o G\u00e9nova (hoy avenida de las Constituci\u00f3n) y el nombre de las puertas donde la ciudad amurallada era abastecida, hoy desaparecidas f\u00edsicamente en su mayor\u00eda por la barbarie del pasado, como la de la Carne, el Postigo del Aceite, etc.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo que me estoy extendiendo demasiado y dejando de lado el tema principal de este trabajo, el del pescado en la Baja Edad Media en Sevilla, de modo que creo conveniente comenzar con ello, no de forma cronol\u00f3gica para hacer m\u00e1s comprensible su estudio y he cre\u00eddo conveniente empezar con las ordenanzas de la ciudad dictadas por los Reyes Cat\u00f3licos, ya que hace una recopilaci\u00f3n casi completa de las anteriores que reg\u00edan para el gremio de los pescaderos.<\/p>\n<div id=\"attachment_7907\" style=\"width: 980px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-7907\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-7907 size-full\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/s1.jpg\" alt=\"s1\" width=\"970\" height=\"646\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/s1.jpg 970w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/s1-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/s1-450x300.jpg 450w\" sizes=\"(max-width: 970px) 100vw, 970px\" \/><p id=\"caption-attachment-7907\" class=\"wp-caption-text\">Plano general de Sevilla de Francisco Manuel Coelho<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el apartado o cap\u00edtulo que lleva el nombre de \u2018Los pescados y las pescaderas\u2019, en su primer art\u00edculo nos dice: \u201c<em>Primeramente, por evitar los fraudes, y enga\u00f1os que se podr\u00edan hacer en el vender de los pescados, conform\u00e1ndome con las ordenanzas antiguas de la dicha ciudad. Mando, que los que hubieren de vender pescados frescos, y salados, los vendan en la pescader\u00eda de la atarazana, o en las plazas, y pescader\u00edas p\u00fablicas que para ello son, o fueren ordenadas por la dicha ciudad. E ninguno venda pescado alguno en otros lugares, ni en sus casas, ni en las gradas, ni en la puerta del alcaicer\u00eda: so pena, que cualquiera que contra esto fuere, o pasare en cualquier manera, que pierda el pescado, y est\u00e9 diez d\u00edas en la c\u00e1rcel, y le den treinta azotes. Y que los albures se vendan en estos mismos lugares, y ninguno venda en su casa, ni en su barco a peso, ni a ojo, so la misma pena<\/em>\u201d. Este primer art\u00edculo ya define el nuevo lugar para su venta, hasta entonces estaba en la plaza de San Francisco (ver planos) para ubicarlo en un lugar m\u00e1s acorde, las atarazanas, que mirando el plano de Sevilla encargado de el Intendente Pablo de Olavide en 1771, mal llamado y conocido por su nombre (Plano de Olavide) cuando deber\u00eda conocerse por el de la persona que lo confeccion\u00f3 y no por el que encarg\u00f3 el trabajo y que fue Francisco Manuel Coelho<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. Quedando prohibida la venta en los gradas de la catedral y en la zona adyacente, entre la plaza de San Francisco y las citadas gradas, en la alcaicer\u00eda de la seda, prohibiendo igualmente la venta directa de los pescadores o familiares, tanto en sus barcos como en sus casas.<\/p>\n<div id=\"attachment_7906\" style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-7906\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-7906 size-full\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/sevilla2.jpg\" alt=\"sevilla2\" width=\"600\" height=\"365\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/sevilla2.jpg 600w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/sevilla2-300x183.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/sevilla2-493x300.jpg 493w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><p id=\"caption-attachment-7906\" class=\"wp-caption-text\">Lugar donde se traslad\u00f3 el mercado del pescado junto a las atarazanas, nombre de la calle en el plano de Francisco Manuel Coelho<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">El siguiente art\u00edculo cuida especialmente la recuperaci\u00f3n de la fauna marina del r\u00edo y su reproducci\u00f3n cuando dice: \u201c<em>Otro s\u00ed, mando que los albures que se vendieren, o pesare, no sean menudos, ni menores de la malla de la red declarada en el ordenamiento de los pescadores: so pena, que cualquiera que menores los pesare, o vendiere, pierda los albures, y pague doce maraved\u00eds de pena<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sigue legislando, como hemos ido comprobando, ateni\u00e9ndose fielmente a las antiguas ordenanzas del gremio de pescadores, con un pescado tradicional en Sevilla, los albures, esta vez, interesante por la equiparaci\u00f3n de precios y su contenci\u00f3n buscando el inter\u00e9s de los consumidores, diciendo: \u201c<em>Otro s\u00ed, mando, que los que vendieren los dichos albures, que los venda a peso, a los precios que les fueren puestos por los dichos fieles ejecutores, y no m\u00e1s: y si por m\u00e1s precio los vendieren, que pierdan los albures, o su valor, y el vendedor, pague doce maraved\u00eds, y le den veinte azotes. Pero mando a los dichos fieles ejecutores, que pongan la libra de los dichos albures a moderados precios, y cuando a m\u00e1s precio los pusieren, sea a como valiere la libra de carnero castellano, por castrar, porque as\u00ed se mand\u00f3 por ordenanza antigua de la dicha ciudad<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El art\u00edculo dedicado a los sollos o esturiones nos da idea de la importancia de su pesca en el Guadalquivir, como ya he comentado anteriormente, y que dec\u00eda: \u201c<em>Otro s\u00ed, mando, que los sollos que se vendieren en la dicha ciudad, se vendan en la pescader\u00eda de la ribera, que est\u00e1 en la nave del atarazana: y que se vendan a peso, y no a ojo, ni por piezas, salvo que se venda la libra al precio que fuere puesto por el Cabildo de la dicha ciudad, juntamente con los fieles ejecutores. Y si en otra parte, o de otra manera, se vendieren, cualquier pescador, u otra persona que lo vendiere, pierda el sollo, o su valor, y pague cien maraved\u00eds de pena, y de m\u00e1s que le den cien azotes: y esta misma pena haya cualquiera persona que en la dicha ciudad comprare sollo entero, o en piezas para venderlo, p\u00fablica, o secretamente<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora trata de un pescado marino, el at\u00fan, del que tambi\u00e9n y salazonados regalaba todos los a\u00f1os el duque de Medinasidonia al hospital de San L\u00e1zaro de Sevilla<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> como limosna, y donde dispon\u00eda: \u201c<em>Otro s\u00ed, mando, que cualquier regat\u00f3n, o regatera, que en la dicha ciudad vendiere at\u00fan en tocinos, o en cualquier manera, que venda la ijada por s\u00ed, y el bad\u00e1n, o pescado que no fuere la ijada, lo venda aparte por s\u00ed, cada cosa a su parte, y no se venda lo uno junto con lo otro: y que vendan la libra de cada uno de ello, al precio que fuere puesto por el Cabildo de la ciudad, y por los dichos fieles juntamente: y si a m\u00e1s precio lo vendieren, o si vendieren lo uno junto con lo otro, pierdan el at\u00fan, o su valor, y paguen doce maraved\u00eds de pena, y le den cien azotes: y esta misma pena haya cualquier que vendiere en la dicha ciudad el dicho at\u00fan, ahora de ijada, o de bad\u00e1n, siendo remojado<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre la venta de la jibia o sepia<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> dec\u00eda lo siguiente: \u201c<em>Otro s\u00ed, mando, que las jibias que se vendieren en la dicha ciudad, que se vendan a peso, como fuere ordenado por los dichos fieles: y que ninguno sea osado de vender remojadas; y cualquiera que vendiere a ojo, o a m\u00e1s precio de lo que fuere puesta la libra, o las vendiere remojadas, que pierda las jibias que as\u00ed vendiere, o su valor, y pague doce maraved\u00eds y le den treinta azotes<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre otro tipo de pescado m\u00e1s com\u00fan ordenaba: \u201c<em>Otro s\u00ed, mando, que los p\u00e1mpanos<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><strong>[11]<\/strong><\/a>, o cualquier otro pescado salado, que se hubiere de vender en dicha ciudad, se venda a peso, y no a ojo, al precio que fuere puesto por el Cabildo de la dicha ciudad, y por los fieles. Y cualquiera que contra esto fuere, o pasare en cualquier manera, pierda el pescado, o su valor, y pague doce maraved\u00eds, y haya pena de veinte azotes. Y cualquiera que vendiere p\u00e1mpanos, o pescado salado a ojo, incurra en estas mismas penas. Pero el que vendiere p\u00e1mpanos remojados, o lisas saladas, que lo pueda vender a ojo sin pena alguna<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El siguiente cap\u00edtulo previene no solo la reventa de pescado sino tambi\u00e9n su abasto sin especulaci\u00f3n de precios y que dec\u00eda lo siguiente: \u201c<em>Otro s\u00ed, por cuanto muchos regatones, y regateras compran pescados frescos en la dicha ciudad para venderlos. Mando, que ninguna persona de ninguna calidad que sea, no sea osado de vender pescado fresco en la dicha ciudad, ni comprarlo para venderlo: so pena, que cualquiera que lo vendiere, o comprare para revenderlo, pierda el pescado, o su val\u00eda; y pague cien maraved\u00eds, y haya de pena cien azotes. Y esta misma pena haya cualquiera que revendiere, o comprare para revender sardinas, o arenques fresco a libras. Pero las regateras puedan comprar sardinas de los barcos para venderlas, porque as\u00ed se acostumbr\u00f3. Pero si alguno quisiere comprar sardinas frescas para arencar, o ahumar, pueda hacerlo sin pena alguna, despu\u00e9s que fuere prove\u00edda la ciudad de ellas, y no antes en otra manera: so pena, que si antes de otra manera las comprare, incurra en las penas susodichas. Pero las regateras que venden pescado frito, puedan comprar pescado fresco para revenderlo frito, y no de otra manera, despu\u00e9s de las (viene en blanco) horas del reloj de la ma\u00f1ana, y no antes; so las mismas penas<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta curioso el saber que ya en la \u00e9poca de los Reyes Cat\u00f3licos, y antes, las pescader\u00edas, algunas de ellas, vend\u00edan pescado frito, costumbre que llega hasta hoy, sobre todo en las noches de verano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De nuevo encontramos una equiparaci\u00f3n de precios entre la carne de mam\u00edferos y la de pescado, lo que nos puede dar idea del aprecios que se le pod\u00eda tener, cuando dicta la siguiente ordenanza: \u201c<em>Otro s\u00ed, mando, que los que vendieren barbos, o machuelos, o corvina, o to\u00f1ina, o golfines en la dicha ciudad, que los vendan a peso, y no a ojo, al precio que fueren puestos por la dicha ciudad, juntamente con los fieles: so pena, que cualquiera que los vendiera a m\u00e1s precio, o a ojo, pierda el pescado, o su val\u00eda, y pague doce maraved\u00eds, y haya la pena de veinte azotes. Pero mando, que la libra de la corvina, cuando m\u00e1s valiere en la dicha ciudad, no valga m\u00e1s, ni sea puesta a m\u00e1s precio de c\u00f3mo valiere la libra de puerco; y la libra de la to\u00f1ina, o de los golfines, cuando m\u00e1s valieren, no valga m\u00e1s, ni se pueda vender a m\u00e1s precio de como valiere la libra de la vaca: porque as\u00ed se orden\u00f3 antiguamente en la dicha ciudad. Pero los que vendieren lenguados, o anguilas, o pejerreyes, o camarones, o cangrejos, o langostinos, que los puedan vender a ojo, como quisieren, porque as\u00ed se acostumbr\u00f3 siempre en la dicha ciudad<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con respecto al pescado salado y el deseo de su contenci\u00f3n de precios y evitar el acaparamiento, con la subsiguiente subida de precios por escasez, dicta dos leyes: \u201c<em>Otro s\u00ed, mando, que ninguno no compre pescado salado para venderlo en la dicha ciudad: salvo solamente regateras que lo venden remojado. Y si alguno lo comprare para venderlo, que pierda el pescado, o su valor, y que pague cien maraved\u00eds, y le den cien azotes, por cada vegada: y que las dichas regateras, no vendan el dicho pescado salado que compraren sin remojarlo; so la misma pena. Pero si alguno quisiere comprar pescado salado, o cecial para provisi\u00f3n de su casa, que lo puedan vender sin remojar, vendi\u00e9ndoselo en la dicha pescader\u00eda, o en las plazas susodichas, y no en otra parte, ni en las casas de los que vendieren, so las mismas penas, en las cuales incurra el vendedor.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Otro s\u00ed, mando, que las dichas regateras, o cualquier persona que vendiere pescado salado, o cecial en la dicha ciudad, remojado, que no lo venda a ojo, si no a peso, al precio que por la dicha ciudad, o por fieles ejecutores de ella, juntamente fuere puesto: so pena, que cualquiera que lo vendiere a ojo, o a m\u00e1s precio de lo que fuere puesto, pierda el pescado, o su valor, y pague cien maraved\u00eds; y haya la pena cien azotes p\u00fablicamente<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las siguientes dos ordenanzas est\u00e1n encaminadas a la defensa del consumidor, prohibiendo favoritismos a la hora de la venta del pescado: \u201c<em>Otro s\u00ed, mando, que ninguna persona que vendiere pescado, no sea osada de escoger, ni apartar, ni esconder, ni consentir que otro escoja, esconda, ni aparte lo mejor, ni mayor, de ning\u00fan pescado que vendiere, diciendo que lo quiere para s\u00ed, ni para otro, ni para venderlo a mayores precios: salvo que todo como saliere de la banasta a hecho, lo de, y venda al precio que le fuere puesto: so pena, que cualquiera que lo contrario hiciere en cualquier manera, pierda el pescado que aparte, o escogiere, o escondiere, o consintiere apartar, o escoger, o esconder; y pague cien maraved\u00eds, y le den cincuenta azotes.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Otro s\u00ed, mando, que si alguna persona que vendiere pescado, tuviere pescados de dos precios, venda, y pese cada uno de los dichos pescados aparte, y sin volverlo con el otro, al precio que a cada uno le fuere puesto; y al que quisiere de un pescado, no le haga, ni le diga que lleve del otro. Y si le hiciere llevar, o le dijere que lleve uno con otro, o no quisiere dar lo uno, sin el que lleve de lo otro, pierda entrambos pescados; y pague cien maraved\u00eds, y le del cien azotes p\u00fablicamente, por cada vez que hiciese cada cosa de las sobredichas<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dos art\u00edculos siguientes tratan de la sanidad y dicen: \u201c<em>Otro s\u00ed, mando, que ninguna persona, no se osado de vender pescado podrido, ni hediondo. Y si alguna persona lo tuviere que vender, o vendiere, que los fieles ejecutores, o el Almotac\u00e9n<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><strong>[12]<\/strong><\/a>, se lo hagan luego echar al muladar. Y el que hubiere vendido, o vendiere, o tuviere para vender el tal pescado hediondo, o podrido, los ejecutores le hagan dar cien azotes p\u00fablicamente, y pague el arrendados, o Almotac\u00e9n de esta renta, cien maraved\u00eds.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Otro s\u00ed, mando, que los pescadores, o pescaderas que vendieren pescado, tengan las pescader\u00edas, y lugares donde lo vendieren, limpio, y hagan echar las basuras a los muladares: y si no lo hiciesen, el Almotac\u00e9n lo haga limpiar cada d\u00eda, a costa de los pescadores, o pescaderas; y lleve por su trabajo, el tercio m\u00e1s de lo que montare echar, o limpiar las pescader\u00edas. Y que ning\u00fan pescador, ni pescadera, no sea osado de echar, ni derramar agua hedionda en las pescader\u00edas, ni plazas, ni calles: so pena, que si lo contrario hiciese, por la primera vez, pague de pena doce maraved\u00eds; y el Almotac\u00e9n lo haga limpiar a su costa; y por la segunda, la pena sea doblada; y por la tercera, tras doblada, y est\u00e9 nueve d\u00edas en la c\u00e1rcel<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre las funciones, derechos y obligaciones del almotac\u00e9n dicta dichas \u00f3rdenes: \u201c<em>Otro s\u00ed, porque el pescado m\u00e1s justamente se pese, y se de a cada uno el peso que quisiere. Mano, que el Almotac\u00e9n, o arrendador de esta renta, continuamente, todos los d\u00edas de pescado, tenga en la pescader\u00eda de la atarazana, y en las otras pescader\u00edas, un peso justo, y herido el fiel, con sus pesas justas para repesar el pescado que se vendiere, as\u00ed lo fresco, como lo salado, y lo repese: por manera, que cada uno lleve su derecho. Y si fallare que alg\u00fan pescado va menguado, le haga rehacer el peso de aquel mismo pescado, al que lo llevare, y el pescador, o la pescadera que lo hubiere dado menguado; y por el segundo veinticuatro; y por el tercero que le den cien azotes p\u00fablicamente, tom\u00e1ndose todos tres pesos menguados en un d\u00eda; y la segunda, y tercera pena, se ejecute, aunque la primera, o la segunda no se haya ejecutado. Y si el Almotac\u00e9n, o arrendador de esta renta no tuviere continuamente todos los d\u00edas de pescado el dicho reposo como es dicho, pague de pena seiscientos maraved\u00eds por cada d\u00eda que no lo tuviere, para los propios de Sevilla.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Otro s\u00ed, mando, que el dicho Almotac\u00e9n, o arrendados de esta renta, que no se iguale, ni coheche p\u00fablicamente, ni secretamente, directa, o indirecta, con alguna, ni algunas perdonas, por manera, que las penas en esta ordenanza contenidas, queden sin ejecuci\u00f3n, ni hagan, ni consientan hacer cosa alguna en quebrantamiento de las dichas ordenanzas, o de cualquiera de ellas; m\u00e1s que con toda diligencia, y fidelidad, haga, y procure, que todo lo contenido en estas ordenanzas, y en cada una de ellas, sea cumplido, y ejecutado, como men ellas se contiene: so pena, que si fuere averiguado lo contrario, por primera vez, pague de pena seiscientos maraved\u00eds para los propios de Sevilla, y est\u00e9 diez d\u00edas en la c\u00e1rcel, y por la segunda vez, pague de pena dos mil maraved\u00eds para los dichos propios, y sea desterrado p\u00fablicamente de la dicha ciudad por dos a\u00f1os; y cualquiera del pueblo que lo acusare, haya para s\u00ed las penas que hab\u00eda de haber el dicho Almotac\u00e9n<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La siguiente ordenanza es en parte extra\u00f1a porque proh\u00edbe la venta de pescado fuera de los puestos destinados para ello pero a la vez s\u00ed consiente la venta de los pescadores a la suerte, de modo que ten\u00eda que tratarse antes de tirar las redes a un precio determinado y sin saber la cantidad de pescado que pod\u00eda cogerse: \u201c<em>Otro s\u00ed, por excusar fraudes, y enga\u00f1os. Mando, que las penas de las ordenanzas de uso contenidas, que defiende que no se venda pescado en otros lugares, si no en los de uso declarados, hayan lugar, y se extiendan a cualquier, o cualquiera personas que vendieren cualquier pescado fresco, o salado a peso a ojo, en la ribera de Guadalquivir, o en otras partes, una legua al derredor de Sevilla: salvo la sardina, como est\u00e1 declarado. Pero bien permito, que los pescadores que pescan con redes, puedan vender cualquier, o cualesquiere lances, o ganancias de los que echaren, o hicieren en dicho r\u00edo, antes que comiencen a tirar, o coger las redes, y no despu\u00e9s, sin incurrir en pena por ello. Pero si los vendieren despu\u00e9s que comenzaren a tirar las redes, haya las penas de uso contenidas, y se ejecuten contra ellos<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las ostras, las almejas y otros moluscos, del que tantos accidentes mortales hubo en la historia al estar en mal estado, hace la siguiente recomendaci\u00f3n: \u201c<em>Otro s\u00ed, mando, que ninguna regatera, no compre ostias, ni almejas para revender de los barcos en que las traen, ni de otra parte, hasta que sean dadas las nueve horas del reloj de la ma\u00f1ana: so pena, que pierda las ostias, y almejas, que antes comprare; y pague de pena cien maraved\u00eds por cada vez: y que cada d\u00eda, no puedan comprar m\u00e1s de las que pudieren revender ese d\u00eda, so la misma pena<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El siguiente art\u00edculo pretende terminar con los favoritismos de los poderosos, de forma que todos los ciudadanos puedan adquirir el pescado en las mismas condiciones, evitando, o al menos eso se pretend\u00eda, el acaparamiento o desabastecimiento en ciertas capas sociales: \u201c<em>Otro s\u00ed, porque los que venden el pescado con color de proveer a los Monasterios, y caballeros, y perlados de la dicha ciudad, sacan muchas cargas de los mejores pescados de la dicha pescader\u00eda, y las llevan, o hacen llevar a los monasterios, o casas de caballeros, o perlados a donde despu\u00e9s las venden a peso, o sin peso, y a los precios que quieren a los taberneros, y a otras personas de la ciudad: y porque esto es gran da\u00f1o u perjuicio de la Rep\u00fablica. Mando, y defiendo, que ning\u00fan pescador, ni pescadera, ni recuero, que trajere pescado a la dicha ciudad, no sea osado de llevar ninguna carga de pescado, ni parte de ella a otra parte, sino a la dicha pescader\u00eda del atarazana, derechamente: y que all\u00ed se de el pescado por peso a los despenseros de los dichos monasterios, o caballeros, o perlados, lo que hubieren menester para provisi\u00f3n de sus monasterios, o casas, y no m\u00e1s, ni allende, por los precios ordenados. Y si cualquier persona que vendiere, o trajere para vender el dicho pescado, lo llevare, o consintiere llevar a los dichos monasterios, o casas de caballeros, o perlados, en cargas, o son pesarlo en la dicha pescader\u00eda, o despu\u00e9s vendiere, o pesare alguna cosa de ello en los dichos monasterios, o casas de caballeros, o perlados, por el mismo hecho, pierda el pescado, y pague de pena seiscientos maraved\u00eds, y le den cian azotes p\u00fablicamente<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incide en la defensa de la igualdad entre los consumidores, en cuanto a equidad y calidad del producto, con el siguiente art\u00edculo: \u201c<em>Y por lo susodicho mejor sea guardado, y ejecutado. Mando, y defiendo, que ninguna persona, so color de ser despensero de cualquier monasterio, o caballero, o perlado, ni en otra cualquiera manera, no sea osado de salir a los caminos, por donde vienen los dichos pescados, ni tomar cargas de pescado que se vinieren vender a la dicha ciudad, ni cosa alguna de ello, ni lo tomar\u00e1n, ni lo sacar\u00e1n de la dicha pescader\u00eda sin voluntad de los dichos pescadores, o pescaderas que lo vendieren hasta que el pescado se pese en la dicha pescader\u00eda, y se de a cada uno lo que hubiere de la<\/em> (Ilegible en el original) <em>so pena, que cualquiera que contra esto hiciere en cualquier manera, adem\u00e1s de las penas en derecho establecidas contra forzadores p\u00fablicos, pague de pena seiscientos maraved\u00eds por cada vez, y le sean dados cien azotes p\u00fablicamente: lo cual luego ejecuten en las tales personas los fieles ejecutores que en dicha pescader\u00eda, se hallaren, o cualquiera de ellos<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debieron pensar los legisladores que no era cosa de enfrentarse a \u2018los de siempre\u2019 y hecha la ley pues hecha la trampa y as\u00ed, para evitar tensiones con las clases privilegiadas, dict\u00f3 un nuevo art\u00edculo que contradec\u00eda a los anteriores y que dec\u00eda: \u201c<em>Porque en la dicha ciudad, y junto, y cerca de ella, hay mucho monasterios de religiosas personas, que por su abstinencia tienen necesidad de pescado. Mando, que de cualquier pescado que viniere a la dicha pescader\u00eda, sea primero prove\u00eddos sus despenseros del buen pescado que hubiere menester para provisi\u00f3n de sus monasterios, y luego los caballeros y perlados de lo que hubiere menester para sus casas, porque es raz\u00f3n que sean preferidos a los otros: pero que no se les de lo demasiado, porque haya provisi\u00f3n para el pueblo, y sus despenseros no tengan ocasi\u00f3n de hacer fraudes, o enga\u00f1os, ni colusiones, o barater\u00edas con los taberneros, o mesoneros, o otras personas del pueblo: sobre lo cual mando, que traigan mucha diligencia los fieles ejecutores: porque esto conviene mucho para el pro y el bien de la ciudad<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este art\u00edculo, el inmediatamente anterior, es un c\u00e1ncer que seguimos padeciendo hasta el d\u00eda de hoy, no todos somos iguales ante le ley por la sencilla raz\u00f3n de qu\u00e9 el legislador pertenece a la clase privilegiada del pa\u00eds y donde se nos dice que todos somos \u2018sensiblemente\u2019 iguales pero con distinto tratamiento penal, de modo que robar un monedero, por poner un ejemplo, puede estar penado con hasta dos a\u00f1os de c\u00e1rcel pero, por el contrario, robar el contenido de todos ellos desde el poder da una cierta impunidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dos siguientes art\u00edculos, y \u00faltimos, atienden a la sanidad del pescado remojado y el cuidado a la hora de pesarlo, evitando el exceso a de agua de la siguiente forma: \u201c<em>Otro s\u00ed, mando, que todos, y cualquier pescadores y pescaderas que en la dicha cuidad vendieren pescado remojado de cualquier manera, que lo haga remojar, y tenga en remojo en aguas dulces y claras, y se hagan remudar a tiempos convenientes, y no remojen el dicho pescado con otras cosas, ni echen, ni consientan echar en remojo ninguna otra cosa, sino agua limpia, y dulce y clara. Y cualquiera que con otra cosa hiciere el dicho remojo, o echare, o consintiere echar en \u00e9l, pierda el pescado, y haya seiscientos maraved\u00eds de pena por la primera vez: y por la segunda, pierda el pescado, y pague mil doscientos maraved\u00eds; y por la tercera, que le den cien azotes.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Otro s\u00ed, mando, que cuando hubieren de vender el dicho pescado remojado, que lo tengan, y saquen fuera del remojo, antes que lo vendan en sus tablas horadadas, a lo menos una hora: porque se pueda escurrir el agua del remojo: so pena, que cualquier que de otra manera lo vendiere, o pesare, pierda el pescado que de otra manera vendiere, o su valor, y pague de pena cien maraved\u00eds, por la primera vez, y doscientos por la segunda, y la tercera, que le den cien azotes, cayendo en todas tres penas en un d\u00eda<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Encontr\u00e9 un art\u00edculo suelto en las Ordenanzas dentro del T\u00edtulo de los Alarifes, en su cap\u00edtulo XIIII (sic.) cuyo t\u00edtulo es \u2018La pena que merece el que pesca en r\u00edo ajeno\u2019, que dice lo siguiente: \u201c<em>Si hombre pesca en r\u00edo ajeno de d\u00eda, y ataja el agua, debe pechar al due\u00f1o de la heredad sesenta sueldos, y el pescado que donde sacare, doblado: y esto probado con dos testigos derechos: y si lo hiciere de noche, pueda ser demandado por hurto<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se distinguen en estas ordenanzas varios aspectos, a mi entender, que son fundamentales en la legislaci\u00f3n, si no democr\u00e1tica s\u00ed paritaria con respecto a los privilegios de las clases sociales altas, se intenta hacer una ley para todos, evitando de esta forma posibles revueltas como consecuencia del acaparamiento de los alimentos y, consecuentemente, la estabilidad en los precios y la regularidad en los abastos. Igualmente, hoy nos puede chocar, la obligatoriedad del cumplimiento de ellas sancionando con castigos corporales a los que estuvieran tentados en delinquir, tanto a los especuladores, a los vendedores o a los clientes, incluso estas ordenanzas est\u00e1n por encima de uno de los pilares b\u00e1sicos de la uni\u00f3n de aquella nueva Espa\u00f1a, la religi\u00f3n y los derechos abusivos de la iglesia en sus privilegios, respetando en todo momento otras leyes anteriores devenidas desde la formaci\u00f3n de los gremios, porque la lengua com\u00fan y las creencias fueron el aglutinante para formar Espa\u00f1a y la uni\u00f3n de todos sus reinos, algo de lo que no tienen ni idea nuestros gobernantes actuales, porque dif\u00edcil es tener cohesionado un pa\u00eds con dieciocho gobiernos auton\u00f3micos y cuatro lenguas b\u00e1sicas que m\u00e1s hacen diferenciar y automarginarse que unir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, claro est\u00e1, si no seguimos todas las pistas de la venta de pescado lo contado hasta ahora ser\u00eda en vano, s\u00f3lo el comentario de unas ordenanzas municipales, muy importantes, pero sin entrar en el contexto.<\/p>\n<div id=\"attachment_7908\" style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-7908\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-7908 size-full\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Sevilladecha.jpg\" alt=\"Sevilladecha\" width=\"600\" height=\"254\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Sevilladecha.jpg 600w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Sevilladecha-300x127.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Sevilladecha-500x212.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><p id=\"caption-attachment-7908\" class=\"wp-caption-text\">Vista del Arenal y la concentraci\u00f3n de barcos de las Indias, a la derecha la Torre del Oro.<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, seg\u00fan mi criterio, ser\u00eda crucial saber quien o quienes eran los que tra\u00edan dicho pescado y la visi\u00f3n m\u00e9dica que se ten\u00eda de ellos, as\u00ed como los lugares de pesca en el mismo r\u00edo Guadalquivir, porque la calidad y los efectos beneficiosos, o no, depend\u00edan del lugar exacto de su captura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Collantes de Ter\u00e1n y Antonio Miguel Bernal en su libro \u2018Sevilla y sus mercaderes a fines de la Edad Media\u2019 (ver bibliograf\u00eda) el pescado procedente de Huelva llegaba por tierra, se serv\u00edan de intermediarios vecinos de Hinojos y otros pueblos del Aljarafe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la cuaresma el consumo de sardinas (saladas o ali\u00f1adas) era muy elevado, llegando a traerse hasta de Galicia, formando sociedades para su adquisici\u00f3n y venta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las investigaciones de estos autores (valios\u00edsimas por cierto) entresaqu\u00e9 lo que sigue y cuyo \u00fanico m\u00e9rito m\u00edo es el de colocar los datos cronol\u00f3gicamente, ya que los autores, por raz\u00f3n de los intereses del libro y del g\u00e9nero de pescado lo tienen colocado de otra forma:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">1478 un vecino de Hinojos recibi\u00f3 un pr\u00e9stamo de 4.300 maraved\u00eds de otro de Sevilla a quien oblig\u00f3 a traer todas las cargas de pescado que trajese de la costa, cobrando 50 maraved\u00eds por cada carga.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">1489 un marinero y un calafate formaron una sociedad con otro vecino; aquellos aportar\u00edan el pescado y el dinero necesarios para el negocio, y \u00e9ste su trabajo de ali\u00f1ar y vender las sardinas; la duraci\u00f3n fue desde el 16 de noviembre hasta el d\u00eda de Pascua Florida del a\u00f1o siguiente, y las ganancia se repartieron a tres partes por igual.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">En 1492 una sevillana entreg\u00f3 a su esposo, mercader de pescado, 17.000 maraved\u00eds para emplearlos durante un mes en pescadas, cazones u otra clase de pescados, asign\u00e1ndola 1.000 maraved\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">1493 un c\u00f3mitre flet\u00f3 una nave para traer s\u00e1balos desde Azamor (Marruecos)<a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">1496 un corredor de lonja vendi\u00f3 a un mercader de pescado 70 docenas de pescado, al precio de 4.410 maraved\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">De los mismos autores: \u201c<em>La industria del pescado salado fue muy importante. El tipo de pescado m\u00e1s difundido era la liza salada. En 1496 un c\u00f3mitre vendi\u00f3 a dos vecinos de Lora del R\u00edo 1.000 lizas saladas en 2.000 maraved\u00edes<\/em>\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Diego de Mesa liquid\u00f3 en 1497 sus cuentas con un armador de Huelva desde 1943 y le prest\u00f3 de nuevo dinero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">1497 el mercader genov\u00e9s Cristoforo Salvago y el contador Diego de \u00c1vila, con un capital de 30.000 maraved\u00eds, formaron una compa\u00f1\u00eda con un mercader andaluz para la compra de sardinas en Galicia, asign\u00e1ndole la tercera parte de las ganancias, el viaje por tierra era a riesgo de ellos solamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">1498 un armador de Sevilla firm\u00f3 un pacto con un vecino de Hinojos y otro de Aznalc\u00e1zar, oblig\u00e1ndose a pescar aced\u00edas con un chinchorro durante siete meses, desde la Higuera (t\u00e9rmino de Almonte) hasta Cerro Gordo, y entregarles todos los d\u00edas, al precio de 650 maraved\u00eds, dos cargas, que ellos transportar\u00edan con sus bestias a Sevilla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">En 1500 una carabela del mercader genov\u00e9s Domenego Spinola trajo del r\u00edo Azamor (Marruecos) 4.000 s\u00e1balos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">1506 un burgal\u00e9s Pedro de Llanos adquiri\u00f3 a un vecino de Arcila (Marruecos) 200 docenas de pejes galludos a 35 maraved\u00edes la docena, para entregar en el Puerto de Santamar\u00eda a fines de agosto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">Mayo de 1508 un mercader andaluz concert\u00f3 con un armador de cazonal la compra de medio millar de cazones, a entregar en Sevilla en 10 d\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #808080;\">En 1509 un mercader andaluz, Luis Bazo, vendi\u00f3 a 45 a. de almejas moriscas, al precio de 14.000 maraved\u00eds.<\/span><\/p>\n<div id=\"attachment_7910\" style=\"width: 790px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-7910\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-7910 size-full\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/rio1.jpg\" alt=\"rio1\" width=\"780\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/rio1.jpg 780w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/rio1-293x300.jpg 293w\" sizes=\"(max-width: 780px) 100vw, 780px\" \/><p id=\"caption-attachment-7910\" class=\"wp-caption-text\">Mapa explicativo donde aparecen los distintos pueblos mencionados y el r\u00edo Guadalquivir de distinto color dependiendo de la salinidad de sus aguas.<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como colof\u00f3n de toda esta investigaci\u00f3n de la historia del consumo del pescado en Sevilla no la ver\u00eda terminada si no estudi\u00e1ramos un libro escrito por un m\u00e9dico, Juan de Avi\u00f1\u00f3n, entre los a\u00f1os 1418 y 1419 y de cuya historia tiene informaci\u00f3n en mi trabajo \u2018<a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/alimentacion-en-sevilla\">Historia de la alimentaci\u00f3n en la Baja Edad Media en Sevilla, cap\u00edtulo I<\/a>\u2019, formando toda esta relaci\u00f3n de trabajos un mosaico para llegar a entender la complejidad de la alimentaci\u00f3n en un punto de Espa\u00f1a y donde otros hacen tantas generalidades que llegan a asustar por la simpleza de sus pobres razonamientos, que solo se sustentan en el \u2018<em>por qu\u00e9 yo lo digo que para eso soy un listorro y la naturaleza me dot\u00f3 de esta sapiencia<\/em>\u2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, Juan de Avi\u00f1\u00f3n en el cap\u00edtulo XXIII de su libro \u2018Sevilla medicina. Que trata el modo conservativo y curativo de los que habitan en la muy insigne ciudad de Sevilla, la cual sirve y aprovecha para cualquier otro lugar de estos reinos\u2019, que dedicaba a los pescados que se com\u00edan en Sevilla nos dec\u00eda que \u201c<em>Los pescados son fr\u00edos y h\u00famedos en primer grado, y son convenibles a las complexiones calientes y secas y a los magros, y en el tiempo del est\u00edo, y acrecienta la simiente y da talante de do\u00f1ear; pero son malos para los flem\u00e1ticos<\/em>\u201d, de modo que ya los ten\u00eda como afrodis\u00edacos, aunque no para todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si esto ya se pod\u00eda dar por entendido, ya que el pescado, sobre todo los moluscos y los mariscos, los ten\u00edan, sin un motivo s\u00f3lido, como afrodis\u00edacos pues tendremos la primera pista para entender lo que viene a continuaci\u00f3n porque inmediatamente dec\u00eda que en los pescados de r\u00edo hab\u00edan nueve tipos o \u2018<em>catamientos<\/em>\u2019 distintos de estos, de forma que los pescados desde Alcal\u00e1 del R\u00edo aguas arriba, lugar hasta donde no llegaban las mareas y consecuentemente era agua dulce, los ten\u00eda como fr\u00edos y h\u00famedos en el final del primer grado. Los de Alcal\u00e1 del R\u00edo hasta Coria del R\u00edo<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>, que era hasta donde llegaban las mareas, eran fr\u00edos y h\u00famedos en primer grado y los que se pescaban desde Coria del R\u00edo hasta la desembocadura eran fr\u00edos y h\u00famedos en el comienzo del primer grado, ya que la vecindad del mar le daban salinidad y ganaban en calentura y por esa raz\u00f3n dec\u00eda que deb\u00edan ser fr\u00edos y h\u00famedos en el comienzo del primer grado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero como este hombre era muy preciso hace otras aclaraciones y nos contaba: \u201c<em>Y conviene \u00e1 saber que en estas tres partes que discimos de ellos hay que son naturales donde que se criaron y nacieron de aquellos huevos que estaban en aquellas partes mismas; y de ellos hay accidentales, que no nacieron y mas vinieron hay de otras partes. Estos accidentales son en dos maneras: o vinieron de la mar al rio, o del rio a la mar; y en estas dos maneras: o vinieron por fuerza, o vinieron por talante. Los que vinieron por fuerza del agua dulce al agua salada, hace mucho por tornarse a la dulce, y huye de la salada, debe ser juzgado por pescado de rio, y no es tan caliente y h\u00famedo como los otros, as\u00ed como acaece a los que est\u00e1n en los pescaderos grandes; y los que vinieron por fuerza huyendo del agua de la mar, del\u00e9itanse en el agua dulce, deben ser juzgados como de agua dulce, se\u00f1aladamente si se criaren gran tiempo, que toda cosa quiere su semejante y conforme. Y esta misma raz\u00f3n se debe entender en el contrario. Y los pescados del agua dulce de Sevilla los m\u00e1s nombrados son estos diez: albures y robalos, s\u00e1balos y sollos, truchas y sabogas, y camarones, y lampreas, y anguillas, y bogas, y barbos; y de estos hay de ellos sin escama y de ellos no, y maguer que la ley vieja lo defiende, los que no han aletas, ni escama, cuanto yo querr\u00eda m\u00e1s el anguilla y la lamprea, y comiese don gulema el barbo y la boga<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Importantes datos para saber la fauna pisc\u00edcola del Guadalquivir hasta entonces, hoy hay muchas especies desaparecidas, entre ellas el sollo, como consecuencia de las presas, los vertidos contaminantes y los desv\u00edos del r\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero si esto ya nos pod\u00eda dar por satisfechos a\u00fan nos queda lo mejor porque hace una nueva distinci\u00f3n, incluso nos indica la forma de comerlos dependiendo, como ya indiqu\u00e9, el lugar de su captura y as\u00ed nos dice de los albures: \u201c<em>Los albures son fr\u00edos y h\u00famidos, y templados entre los pescados; se\u00f1aladamente los gruesos y de saz\u00f3n son desde San Juan hasta Sancta Mar\u00eda de Agosto, y su salsa es agraz y canela<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre los robalos: \u201c<em>Son fr\u00edos y h\u00famidos menos que los albures, se\u00f1aladamente los que son pescados desde Cantillana fasta Alcal\u00e1 del Rio, y son de buena digesti\u00f3n y convenible para los col\u00e9ricos y para los febricitantes; y de Alcal\u00e1 fasta Coria son buenos a los sanguinos; y de Coria en adelante son buenos para los flem\u00e1ticos, porque no son tan h\u00famidos, ni tan fr\u00edos, que ganan alguna calentura y sequedad del agua salada: y deben ser comidos asados con salsa de lim\u00f3n, o de vino blanco y de canela, a los flem\u00e1ticos; y a los col\u00e9ricos cocidos en agua dulce y con zumo de lim\u00f3n y agua rosada<\/em>\u201c.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el contrario \u201c<em>S\u00e1balos son fr\u00edos y h\u00famidos m\u00e1s que los robalos, por cuanto son m\u00e1s gruesos, pero no son tan livianos de moler; m\u00e1s descienden m\u00e1s aina del est\u00f3mago por raz\u00f3n de la grosura, y por ende no son tan sanos para los dolientes como los robalos: y los que son tomados de Alcal\u00e1 hasta Coria son mejores que los que son tomados de Cantillana y de Alcal\u00e1, por raz\u00f3n que los de Cantillana son m\u00e1s gruesos, por cuanto no llega all\u00e1 la creciente, y por esto no son tan livianos de moler y engendran fastidio; empero de Alcal\u00e1 adelante ganan sequedad, por la creciente igu\u00e1lanse; y su comer es asado con naranja, o empanada, o en adobo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las truchas tuvo un tratamiento especial, quiz\u00e1 por ser navarro este hombre, porque hace diez distinciones buenas sobre dicho pescado, indicando en su principio que se pescaban en el Guadalquivir y en algunos r\u00edos cerca de \u00e9l y diciendo que era muy sana, muy noble y que se convert\u00eda en buen humor, para continuar contando las diez condiciones halladas para ser dados por buenas, siendo la primera \u201c<em>que haya la escama; en esa andan todas las demas\u00edas del pescado, as\u00ed como van todas las demas\u00edas en la lana, y en cabellos, y en cuernos y en u\u00f1as en las bestias<\/em>\u201d; la segunda \u201c<em>que sea la carne del pescado igual entre blancura y bermejura, porque significa en \u00e9l templamiento de su humidad<\/em>\u201d; la tercera era tan simple como decir que se criaba en agua dulce; la cuarta que dicha agua era corriente, que corr\u00eda y no estaba estancada; la quinta sigue redundando en que el agua que corr\u00eda estaba libre de cieno y era limpia; la sexta \u201c<em>que sea la carne de ellas igual, que no sea maliciosa, ni muy dura<\/em>\u201d; la s\u00e9ptima \u201c<em>que sean templados en grosura y en magrura<\/em>\u201d; la octava que era de buen sabor y que siendo as\u00ed se hac\u00eda la digesti\u00f3n mejor; la novena que estaban cebadas de hierbas y de cosas limpias; la d\u00e9cima: \u201c<em>que sean de saz\u00f3n en todo el a\u00f1o: as\u00ed como es el carnero entre todos los ganados y entre las aves, as\u00ed es la trucha entre los pescados<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Ambergris.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-7914\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Ambergris.jpg\" alt=\"Ambergris\" width=\"292\" height=\"329\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Ambergris.jpg 292w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Ambergris-266x300.jpg 266w\" sizes=\"(max-width: 292px) 100vw, 292px\" \/><\/a>Ahora le toca el turno al sollo (esturi\u00f3n), al que compara con la vaca entre los ganados de tierra e indicando que era fr\u00edo y h\u00famedo, abundando cuando dec\u00eda: \u201c<em>seg\u00fan parece en la dureza de la carne, y es de gran gobierno y m\u00e1s liviana de moler por su buen sabor: y los que son tomados de Cantillana hasta Alcal\u00e1 son mejores, por cuanto son templados m\u00e1s con el agua dulce; y el que fuere puesto en adobo con vino blanco y or\u00e9gano es menos fr\u00edo, y menos h\u00famidos y m\u00e1s liviano de moler, y desciende m\u00e1s aina del est\u00f3mago que el otro<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A las sabogas le dedica poco, tan solo dice: \u201c<em>son fr\u00edas y h\u00famidas y son como natura de s\u00e1balo, y lo mejor de ella es los huevos; y templase con salsa de lim\u00f3n \u00f3 de lima, y canela, para tirar la humidad<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el contrario a los barbos le dedica un largo espacio o parrafada y no precisamente halag\u00fce\u00f1a ya que para empezar dec\u00eda que era fr\u00edo y h\u00famedo, hasta aqu\u00ed todo bien, pero que era de mal sabor y de mal humor (de humores, no si era simp\u00e1tico el bichejo), diciendo que el que quisiera comerlo, sin que le hiciera da\u00f1o, deb\u00eda de escamarlo bien y lavarlo nueve veces en agua dulce y limpia (ni una m\u00e1s ni una menos) y cocinarlo de la siguiente forma: \u201c<em>despu\u00e9s tomen el vino blanco y la sal, y una poca de canela, y jengibre, y clavos, y azafr\u00e1n, de cada uno media onza, y cebolla blanca tres onzas, y vinagre fuerte un poco, y cominos y culantro seco una ochava, y p\u00f3nganlo todo en una ca\u00e7\u00faela vidriada, y p\u00f3nganlo \u00e1 co\u00e7er en el horno, y cuando fuere bien cocho pongan la mesa para comer y tr\u00e1iganlo y \u00e9chenlo en la trestiga que nunca parezca, y yo le aseguro que nunca le haga mal<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre las anguilas dec\u00eda que las que se pescaban entre Alcal\u00e1 del R\u00edo y Coria del R\u00edo eran mejores que las que se capturaban desde Alcal\u00e1 del R\u00edo corriente arriba y la raz\u00f3n era que al llegar las mareas hasta dicha localidad y haber agua salada igualaba su viscosidad, aparte de el subir y bajar por motivo de crecer y menguar del Guadalquivir por las consecuencias antes mencionadas. En la actualidad las anguilas de pescan en la Isla Menor, m\u00e1s debajo de Coria del R\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no s\u00f3lo se aten\u00eda al lugar de pesca para saber de su calidad, tambi\u00e9n el tama\u00f1o era importante, como no, de modo que dec\u00eda que las grandes eran mejores que las peque\u00f1as y las hembras mejores que los machos, siendo mejores las tomadas donde la corriente del agua fluye a las del agua estancada, tanto es as\u00ed que llega a decir \u201c<em>las que son tomadas en las lagunas son muy malas<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre los consejos m\u00e9dicos dice lo siguiente: \u201c<em>este pescado tal es fri\u00f3 y h\u00famido en segundo grado, y malo de moler en el est\u00f3mago, y sale aina por raz\u00f3n de la su grosura, y es de muy gran gobierno, pero malo y viscoso; y la atriaca para ella es el ajo y el vino puro. Debe ser escusada de la non comer, y el d\u00eda que la comiere, que non coma otra vianda en aquella mesa, por cuanto se destruya m\u00e1s aina: otros\u00ed, devela escoger que sea viva, ca la muerta de cuatro oras adelante es mala: otros\u00ed, la que muere por sise es muy mala y es enconada<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguiendo con los pescados de r\u00edo, los del Guadalquivir, le sigue la lamprea, la cual considera que est\u00e1 cercana a la anguila, haciendo casi la misma apreciaci\u00f3n que la anteriormente comentada salvo su f\u00f3rmula gastron\u00f3mica que nos puede resultar interesante porque nos dice que para adobarlas se le deb\u00eda abrir un poco el cuello para sacarle la hiel, que amarga mucho, ya que si se adobase con ella perder\u00eda mucho en sabor y virtud, pero dice a la vez: \u201c<em>otros\u00ed, guarden que non la rasguen en todo su cuerpo, ca por all\u00ed saldr\u00e1 toda la grossura<\/em>\u201d, para terminar con la siguiente receta ideal para comerla: \u201c<em>en cada forado pongan clavos de girofre, y l\u00e1venla con vino blanco, y \u00e1tenla con un filo que sea mojado, y \u00e1senla, \u00f3 adobada en cazuela<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Termina con los pescados de r\u00edo hablando de los camarones, en Espa\u00f1a son ese tipo como de gambas muy peque\u00f1as, ojo porque Am\u00e9rica el camar\u00f3n es una gamba grande. Sobre ellos, los camarones, dec\u00eda que eran fr\u00edos y h\u00famedos al final del primer grado, siendo livianos de digerir y de buen humor, romp\u00edan las piedras de los ri\u00f1ones y soltaban la orina; el caldo de ellos, una vez cocidos sin sal, ayudaban a quitar el escozor o quemaz\u00f3n de la orina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Original resulta la siguiente apreciaci\u00f3n en la que dice que los cocidos en casa con poca sal eran mejores que los que vend\u00edan en el mercado que estaban muy salados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lugar geogr\u00e1fico de los mejores que se cog\u00edan en Sevilla eran los de Carmona<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>, diciendo que eran los m\u00e1s gruesos y sanos que los de otro lugar de la provincia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre los pescados de mar que se com\u00edan en Sevilla, important\u00edsimo dato este que casa con las ordenanzas de los Reyes Cat\u00f3licos ya comentadas, dec\u00eda que eran menos fr\u00edos y h\u00famedos que los que se pescaban en agua dulce, aunque lo eran en el primer grado, as\u00ed mismo indicaba que no eran de tan buen humor que los de agua dulce porque ganaban salinidad y as\u00ed explicaba que \u201c<em>por ende damos antes \u00e1 los dolientes los pescados del agua dulce, que non los de la mar, se\u00f1aladamente \u00e1 los que adolecen de c\u00f3lera; pero \u00e1 los flem\u00e1ticos es mejor el pescado de la mar que non el del rio<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguidamente hace un recorrido por los peces que se com\u00edan y que eran los siguientes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comienza con la corvina, de la cual dec\u00eda que era fr\u00eda y h\u00fameda en el primer grado, \u201c<em>mala de moler, y de mal humor, y gruesa, y viscosa, y en ella est\u00e1 muy mala vianda para los omes y buena para los t\u00edsicos, por cuanto adolecen muchos con ella<\/em>\u201d, para terminar indicando la receta para comerla, siendo el vino, el ajo, la sal, el vinagre y el or\u00e9gano los componentes que deb\u00edan acompa\u00f1arla en su cocimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El at\u00fan<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>, important\u00edsimo en la econom\u00eda de Andaluc\u00eda en aquella \u00e9poca junto a sus derivados, como la mojama, de los cuales dec\u00eda: \u201c<em>At\u00fan es fr\u00edo en comienzo del primer grado y seco en medio de \u00e9l, por raz\u00f3n de la sal, y es pescado malo de moler y melanc\u00f3lico, y de poco nutrimento; y el mejor comer del es cocho con oruga.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Mojama es caliente y seca, y atapa los ca\u00f1os, y convi\u00e9rtese en c\u00f3lera quemada, y da\u00f1a la sangre, y gasta el veneno<\/em>\u201d, est\u00e1 claro que a este hombre no le gustaba pero aconsejo tomarla muy finamente cortada con un chorre\u00f3n de aceite de oliva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las corvinatas de las cuales dec\u00eda que eran fr\u00edas en medio del primer grado y que engendraban flema salada, siendo lo mejor para ella la salsa hecha con perejil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre los lenguados indicaba que eran fr\u00edos en comienzo del primer grado y h\u00famedos en medio, siendo livianos de digerir y daban buen humor (insisto que no se refiere a cachondeo y s\u00ed a cada uno de los l\u00edquidos de un organismo vivo), siendo lo mejor cocinarlos cocidos para los col\u00e9ricos y fritos para los flem\u00e1ticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palometa, que hoy se comercializa principalmente ahumada, era considerada fr\u00eda y h\u00fameda, como casi todos los pescados seg\u00fan estamos comprobando y daba buenos humores, haciendo la objeci\u00f3n de que era sabrosa de comer y que daba una buena digesti\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La hurta, de la que se saca un plato muy t\u00edpico en la ciudad de Rota, C\u00e1diz (Espa\u00f1a) conocido como hurta a la rote\u00f1a, aconsejaba hacerla cocida con salsa verde, a\u00f1adiendo que era liviana de digerir y mala para salir del est\u00f3mago.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las sardinas, de la que tanto se com\u00eda en vigilia en el sur de Espa\u00f1a, como hemos podido comprobar en el comercio del siglo XV y XVI, dec\u00eda que, las frescas, eran templadas entre calentura y frialdad, a\u00f1adiendo que las salazonadas, con un poco de sal, eran calientes y secas al comienzo del primer grado y que sus humores no eran tan malos como en los otros pescado, dando apetito y sed, quiz\u00e1 este sea el motivo por el que la hac\u00eda apetecible a los taberneros en Sevilla. Extra\u00f1a saber que se la ten\u00eda mala para la vista, algo inexplicable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra pista sobre los mejores lugares de pesca lo encontramos tambi\u00e9n aqu\u00ed cuando dec\u00eda: \u201c<em>las de la playa non son tan gruesas ni tan sabrosas como las que se toman en medio de la mar cerca de Algeciras; y las asadas son mejores que las cocidas para enjugar el est\u00f3mago de la flema ins\u00edpida, y las fritas enjugan la flema dulce: y las sardinas de Noya son calientes y secas en fin del primer grado, y las arencadas eso mismo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre los salmones, que nada se le escapaba a este hombre, dec\u00eda relativamente poco, tan solo: \u201c<em>Son calientes en comienzo del primero grado y h\u00famidos en el medio, seg\u00fan se demuestra por la bermejura y por la carne, que es enjuta y templada y sin grosura; y cuando son frescos pu\u00e9dense dar \u00e1 los dolientes, as\u00ed como los robalos de agua dulce<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la pescada se entretiene m\u00e1s, no en balde siempre fue un pescado, incluso en la actualidad, que se comi\u00f3 y come bastante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar nos dec\u00eda que la fresca era fr\u00eda y h\u00fameda en fin del primer grado y que deb\u00eda comerse asada ech\u00e1ndole un sofrito de ajos y aceite o comida en salsa verde. La cecial dec\u00eda que era caliente y seca en el comienzo del primer grado, haciendo la aclaraci\u00f3n de que \u201cla cola de ella es mejor que la cabeza, por cuanto es mas enjuta, y es mala para los col\u00e9ricos y buena para los flem\u00e1ticos, en cuanto es pescado enjuto; y debe ser remojada con agua dulce dos d\u00edas y dos noches\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos da la anotaci\u00f3n que las hechas con el agua de C\u00f3rdoba eran m\u00e1s sabrosas que las cocidas con la de Sevilla, quit\u00e1ndoles la viscosidad las cocidas con oruga<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a> o con nogada<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguen despu\u00e9s una serie de pescados como los galludos de los que dice que secados al sol, sin sal, eran permitidos para los enfermos en los d\u00edas de ayuno; los peje rubios de los que dec\u00eda que eran de buen humor, mejor sabor y f\u00e1ciles de digerir; los p\u00e1mpanos que eran fr\u00edos y h\u00famedos en igualdad, siendo los frescos buenos para los col\u00e9ricos y los salados para los flem\u00e1ticos, siendo cocidos y dados con salsa de oruga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Les llega el turno a las doradas, los besugos y los congrios, de los cuales dec\u00eda que eran de gran gobiernos y livianos de moler y que sal\u00edan bien del est\u00f3mago, haciendo tan solo la siguiente aclaraci\u00f3n: \u201c<em>el congrio cecial es caliente y seco en primer grado, mayormente seg\u00fan el adobo que le hacen<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre las jibias tan s\u00f3lo nos dice que son fr\u00edas y secas en templamiento, que no eran viscosas y menos malas que los otros pescados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mete en el mismo saco a las ostras, las almejas y los cangrejos, diciendo que por su salinidad son calientes y secos en primer grado, indicando que las ostras crudas engendraban humores gruesos y viscosos y por tanto deber\u00edan comerse asadas pese a ser menos sabrosas que las crudas; de los cangrejos dec\u00eda que eran buenos para los \u2018\u00e9thicos\u2019 y los gotosos, m\u00e1s por sus propiedades que por su calidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los langostinos, debo suponer que tambi\u00e9n las gambas, eran calientes y secos, convirti\u00e9ndose en buen humor y abriendo las opilaciones y enjugando el est\u00f3mago.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora le toca el turno a un mam\u00edfero que ni imaginaba que se pudiera comer en Sevilla, me refiero a la ballena y que se pescaba en el Estrecho de Gibraltar junto con las orcas, seg\u00fan testimonios de Plinio, y de la que dec\u00eda que era caliente y que engendraba sangre gruesa y viscosa y que empalagaba el est\u00f3mago.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, antes de pasar a otras consideraciones, hablaba de los arenques, de los cuales dec\u00eda que eran fr\u00edos y secos del primer grado, engendraban sangre melanc\u00f3lica, enjugaban el est\u00f3mago y daban apetito, aclarando que se deb\u00edan cocinas con miel para los flem\u00e1ticos y con naranja para los col\u00e9ricos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre el tipo de pescado que llamaba cag\u00f3n, pulpo y raya dec\u00eda que eran malos y \u201c<em>dados por traidores<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta aqu\u00ed los distintos tipos de peces, pero eso no es todo porque tambi\u00e9n entraba en las distintas formas de cebarlos, entre otras consideraciones, y que dec\u00eda: \u201c<em>seg\u00fan el cevo de que son cevados; ca los que son cevados con yervas limpias y de pescadillos que sean buenos, y los que son cevados en cenagal y de yerbas malas son muy malos<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Igualmente hac\u00eda la distinci\u00f3n dependiendo del lugar en que fueron pescados, si fue en agua dulce o en agua salada, siendo m\u00e1s parejos para la salud los del r\u00edo Guadalquivir en su zona dulce, desde Alcal\u00e1 del R\u00edo aguas arriba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan su morfolog\u00eda dec\u00eda que los que ten\u00edan alas, debo suponer que se refer\u00eda a aletas, y escamas eran mejores que los otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero si ya pens\u00e1bamos que la sapiencia, gracias a la observaci\u00f3n de este m\u00e9dico del siglo XV, era extensa, todav\u00eda nos quedan algunas cosas por saber, como por ejemplo la calidad del pescado dependiendo del viento reinante en el momento de la pesca, de modo que nos dice que los capturados con viento de oriente y de septentri\u00f3n eran mejores que los pescados con viento de poniente y de mediod\u00eda, por ser m\u00e1s secos por la raz\u00f3n que resuelven la humedad de las piezas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para terminar nos habla de la mejor forma de adobarlos y cocinarlos, algo importante de saber, ya que nos dedicamos a la historia de la alimentaci\u00f3n, y donde nos dice: \u201c<em>los que son asados son menos viscosos que los que son cocidos, y son m\u00e1s livianos de moler y m\u00e1s laxativos, ca por el cozer ganan viscosidad del agua: pero cocidos con agua, y con aceite y perejil, mengua su malicia, y los fritos son menos viscosos que no los asados<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Indicaba que si se tajaban o cortaban los pescados perd\u00edan sabor al cocinarlos, as\u00ed que s\u00f3lo recomendaba hacerlo con los grandes, como los sollos o esturiones, las corvinas y sus semejantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Termina diciendo que los peces peque\u00f1os eran m\u00e1s livianos de digerir y los grandes eran m\u00e1s sabrosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7911\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/sanchez-coello-vista-de-sevilla.jpg\" alt=\"sanchez+coello+vista+de+sevilla\" width=\"600\" height=\"295\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/sanchez-coello-vista-de-sevilla.jpg 600w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/sanchez-coello-vista-de-sevilla-300x148.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/sanchez-coello-vista-de-sevilla-500x246.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pienso que este estudio es el m\u00e1s extenso e importante sobre la pesca, el comercio, la venta y consumo de pescado en Sevilla en el siglo XV y un trabajo para minor\u00edas que me llev\u00f3 m\u00e1s tiempo del deseado en su elaboraci\u00f3n, as\u00ed como recopilaci\u00f3n de datos y que puede servir a otros de base de partida para futuros estudios, as\u00ed como citas en libros y tesis doctorales, ya que mis lectores, pese a pertenecer a distintos estratos, son en su mayor\u00eda universitarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Doy por terminada esta parte no sin antes, como al comienzo, citar al Ben Sahl de Sevilla y una poes\u00eda dedicada al Guadalquivir, arteria fluvial sin la cual habr\u00eda hecho m\u00e1s dif\u00edcil no s\u00f3lo la conquista de Am\u00e9rica, sino, igualmente, el progreso de Occidente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>Mira el calor del crep\u00fasculo, \/ igual sin duda, al de un amante al despedirse; \/ el sol rojo al ponerse, \/ parece se ha ara\u00f1ado la mejilla del dolor; \/ con su color se encuentra con el r\u00edo: \/ se han unido el pudor y el deseo \/ y las l\u00e1grimas de los amantes. \/ En este momento del ocaso cae el sol rojo y como la copa cae de las manos del copero<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7904\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/manolocabien.jpg\" alt=\"manolocabien\" width=\"400\" height=\"149\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/manolocabien.jpg 400w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/manolocabien-300x112.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda: <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Avi\u00f1\u00f3n de, Juan: \u2018Sevilla medicina\u2019. Edici\u00f3n de Nicol\u00e1s Monardes Alfaro. Escrita entre 1418 y 19 y editada en 1545.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Collantes de Ter\u00e1n S\u00e1nchez. \u2018Sevilla en la Baja Edad Media. La ciudad y sus hombres\u2019 (1977), \u2018Sevilla, de los gremios a la industrializaci\u00f3n\u2019, en colaboraci\u00f3n con A. M. Bernal y A. Garc\u00eda Baquero (reedici\u00f3n facs\u00edmil, 2008). \u2018Sevilla y sus mercaderes a fines de la Edad Media\u2019 en colaboraci\u00f3n con Antonio Miguel Bernal. ISBN 84-87062-95-4<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garulo, Teresa. \u2018Ben Sahl de Sevilla. Poemas\u2019. Edit. Hiperi\u00f3n. ISBN: 84-7517-102-1983. Madrid<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ladero Quesada, Miguel \u00c1ngel. \u2018La ciudad medieval (1248-1492)\u2019. Edit. Universidad de Sevilla, 1989. ISBN. 9788474054293.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ordenanzas de Sevilla dictadas por los Reyes Cat\u00f3licos, edici\u00f3n de 1632, por Andr\u00e9s Grande<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7912\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Seville-circa-1588.jpg\" alt=\"Seville-circa-1588\" width=\"1362\" height=\"1019\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Seville-circa-1588.jpg 1362w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Seville-circa-1588-300x224.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Seville-circa-1588-1024x766.jpg 1024w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Seville-circa-1588-401x300.jpg 401w\" sizes=\"(max-width: 1362px) 100vw, 1362px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Traducci\u00f3n y selecci\u00f3n de Teresa Garulo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nombre de Ben Sahl lo lleva una calle de Sevilla a propuesta del autor de este trabajo cuando era Jefe de la Oficina de Nomencl\u00e1tor y Cartograf\u00eda del Ayuntamiento de Sevilla en febrero de 1994.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Ben Sahl naci\u00f3 en Sevilla en el a\u00f1o 1212, de familia jud\u00eda, aunque pronto se convirti\u00f3 al islamismo, vivi\u00f3 entregado a la literatura hasta el a\u00f1o 1248, en qu\u00e9, al conquistar Sevilla Fernando III \u2018el Santo\u2019, abandon\u00f3 la ciudad, pasando a Ceuta donde encontr\u00f3 empleo como Secretario del Gobernador. Muri\u00f3 ahogado en un viaje por mar a T\u00fanez en 1251, antes de cumplir los cuarenta a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> En los trabajo de embellecimiento de las m\u00e1rgenes del r\u00edo, el autor de este trabajo, intervino activamente como t\u00e9cnico de la Oficina Municipal de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla (actual Gerencia), participando en el proyecto de embellecimiento de las m\u00e1rgenes del r\u00edo entre el puente Isabel II y el puente San Telmo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Los escudos de las ciudades de Santander, Comillas, Laredo y Avil\u00e9s recogieron este hecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Primera Cr\u00f3nica General. Men\u00e9ndez Pidal y D. Catal\u00e1n, Edit. Gredos, 1977, p\u00e1g. 770.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> el cual dijo sobre Sevilla: \u201c<em>Villa a quien el nav\u00edo del mar le viene por el r\u00edo todos los d\u00edas. De las naves y de las galeras y de otros nav\u00edos de la mar, hasta dentro a los muros apuertan all\u00ed con todas las mercader\u00edas de todas partes del mundo: de T\u00e1nger, de Ceuta, de T\u00fanez, de Bug\u00eda, de Alejandr\u00eda, de G\u00e9nova, de Portugal, de Inglaterra, de Pisa, de Lombard\u00eda, de Burdeos, de Bayona, de Sicilia, de Gascu\u00f1a, de Catalu\u00f1a, de Arag\u00f3n, y a\u00fan de Francia y de otras muchas partes allende del mar, de tierra de cristianos y de moros, de muchos lugares que muchas veces all\u00ed acaecen<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Si est\u00e1 interesado hay muchos y muy buenos libros que estudian la Edad Media en Sevilla, f\u00e1ciles de encontrar, haciendo especial recomendaci\u00f3n a los escritos por Antonio Collantes de Ter\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> A nadie se le ocurrir\u00eda poner la autor\u00eda de un cuadro de Goya, Vel\u00e1zquez, Murillo, etc. por el del que se lo encarg\u00f3 y en este caso s\u00ed se le apropia del levantamiento topogr\u00e1fico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Hospital leproser\u00eda y que a\u00fan hoy sigue existiendo, ahora dedicado para los enfermos de c\u00e1ncer, ubicado casi a las puertas del cementerio de finales del siglo XIX.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Especie de calamar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Tambi\u00e9n conocido como salpa y sarpa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Aqu\u00ed la figura del Almotac\u00e9n no es simplemente la de encargado de las pesas y contrastarlas, tambi\u00e9n, como en el norte de \u00c1frica, hac\u00eda la funci\u00f3n de encargado de la vigilancia del mercado y de fijar los precios de las mercanc\u00edas de diario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Amazor fue tomada, tras batalla, el 1 de septiembre de 1513 por el ej\u00e9rcito portugu\u00e9s al mando del duque de Braganza y donde intervino Fernando de Magallanes que resulto herido como consecuencia de las heridas en una pierna al caer del caballo, siendo el primer hombre de dio la vuelta al mundo junto con Juan Sebasti\u00e1n Elcano, viaje que parti\u00f3 de Sevilla en 1519 y concluy\u00f3 en esa misma capital en 1522.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Sobre Coria del R\u00edo aconsejo leer la siguiente web del ayuntamiento de ese pueblo en el que da raz\u00f3n de la visita en 1614 de una <a href=\"http:\/\/www.ayto-coriadelrio.es\/opencms\/opencms\/coria\/municipio\/Historia\/apelljapon.html\">embajada de Jap\u00f3n<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Pueblo de la provincia de Sevilla a 45 kil\u00f3metros de la capital en direcci\u00f3n norte al borde de los alcores y por donde pasa la carretera o autov\u00eda a Madrid, rica en ruinas turdetanas, romanas y \u00e1rabes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Para saber m\u00e1s aconsejo leer el <a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/monograficos\/garum.htm\">monogr\u00e1fico que tenemos sobre el at\u00fan<\/a> en varios cap\u00edtulos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Seg\u00fan la RAE la oruga es, aparte de otros dignificados, <strong>1.<\/strong> f. Planta herb\u00e1cea anual, de la familia de las Cruc\u00edferas, con tallos vellosos de cuatro a cinco dec\u00edmetros de altura, hojas lanceoladas y partidas en varios gajos puntiagudos, flores axilares y terminales de p\u00e9talos blancos con venas moradas, y fruto en vainilla cil\u00edndrica, con semillas globosas, amarillentas y menudas. Es com\u00fan en los linderos de los campos cultivados, y las hojas se usan como condimento por su sabor picante. <strong>2.<\/strong> f. Salsa gustosa que se hace de esta planta, con az\u00facar o miel, vinagre y pan tostado, y se distingue llam\u00e1ndola <strong>oruga<\/strong> de az\u00facar o de miel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Salsa hecha con nueces y especias utilizada para el pescado.<\/p>\n<p><script type=\"text\/javascript\">\/\/ <![CDATA[\nfunction googleTranslateElementInit() { new google.translate.TranslateElement({pageLanguage: 'es', layout: google.translate.TranslateElement.InlineLayout.SIMPLE}, 'google_translate_element'); }\n\/\/ ]]><\/script><script src=\"\/\/translate.google.com\/translate_a\/element.js?cb=googleTranslateElementInit\" type=\"text\/javascript\"><\/script><script type=\"mce-text\/javascript\">\/\/ <![CDATA[\nvar _gaq = _gaq || []; _gaq.push(['_setAccount', 'UA-31227422-1']); _gaq.push(['_trackPageview']); (function() { var ga = document.createElement('script'); ga.type = 'text\/javascript'; ga.async = true; ga.src = ('https:' == document.location.protocol ? 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