{"id":8265,"date":"2016-07-16T12:32:51","date_gmt":"2016-07-16T10:32:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/?p=8265"},"modified":"2016-07-19T20:23:10","modified_gmt":"2016-07-19T18:23:10","slug":"historia-gastronomica-de-las-des-afortunadas-islas-canarias-cap-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/historia-gastronomica-de-las-des-afortunadas-islas-canarias-cap-i","title":{"rendered":"Historia gastron\u00f3mica de las (Des) Afortunadas Islas Canarias (Cap. I)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/carlos-azcoytiahttp:\/\/\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2919\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/azcoytia1art.jpg\" alt=\"Carlos Azcoytia\" width=\"100\" height=\"133\" \/><\/a>Existen misterios sin resolver en la historia, valga este comienzo casi como un enunciado televisivo de programa sensacionalista, porque, como consecuencia de las invasiones, muchos pueblos, al haber sido borrada su memoria hist\u00f3rica, han dejado algunas inc\u00f3gnitas que dif\u00edcilmente pueden ser recuperables, al menos en su totalidad, como es el caso de las Islas Canarias y me explico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pasado 4 de junio de 2016 fui invitado a Las Palmas de Gran Canarias a impartir una conferencia con motivo del 130 aniversario de la primera exportaci\u00f3n del tomate canario, que llev\u00f3 por t\u00edtulo \u2018Historia gastron\u00f3mica del tomate\u2019, acto patrocinado por la Federaci\u00f3n de Exportadores de Tomates y el Gobierno Canario entre otros, y donde tuve la oportunidad de conocer de primera mano no solo las dificultades a las que se enfrenta el sector, del que har\u00e9 un trabajo extenso, \u00a0sino tambi\u00e9n de forma tangencial, el abandono hist\u00f3rico e identitario de aquellas tierras y que no van m\u00e1s all\u00e1 de la conquista de las islas en el siglo XV y donde no se llega a vislumbrar la importancia capital que tuvo en la conquista de Am\u00e9rica en su vertiente gastron\u00f3mica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En mis investigaciones me encontr\u00e9 con el gran misterio de los nativos de Las Canarias, un pueblo que emigr\u00f3 a las islas por mar y que no sab\u00eda navegar y tambi\u00e9n unos animales que les serv\u00edan de alimento que sin duda proced\u00edan del continente africano y que nadie sab\u00eda c\u00f3mo pudieron llegar hasta all\u00ed, ni incluso si algunos, en el momento de la conquista, eran aut\u00f3ctonos.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi curiosidad fue incentivada en un almuerzo en el que pude charlar largamente con el Concejal de Identidad (Artesan\u00eda, Museos, Escuelas, Producci\u00f3n Art\u00edstica Canaria y Folklore, Patrimonio Hist\u00f3rico y Festejos), Antonio Juan L\u00f3pez Lorenzo, del Ayuntamiento de Vecindario, persona muy involucrada con la cultura y que me dej\u00f3 una muy agradable huella. En nuestra amigable charla me coment\u00f3 sobre si pod\u00eda investigar sobre el cerdo canario, un animal en peligro de extinci\u00f3n de los que quedan pocos centenares repartidos por las islas y que casi \u2018<em>in extremis<\/em>\u2019 el Gobierno Insular intenta salvar y del que hablar\u00e9 en el presente trabajo.<\/p>\n<div id=\"attachment_8266\" style=\"width: 810px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-8266\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-8266 size-full\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/confe2.jpg\" alt=\"El autor de este trabajo impartiendo la conferencia en Gran Canarias sobre la Historia del Tomate\" width=\"800\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/confe2.jpg 800w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/confe2-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/confe2-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/confe2-400x300.jpg 400w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p id=\"caption-attachment-8266\" class=\"wp-caption-text\">El autor de este trabajo impartie4ndo la conferencia en Gran Canarias sobre la Historia del Tomate<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera impresi\u00f3n que se percibe es que cada isla que forman las Canarias son mundos independientes, de modo que generalizar es enga\u00f1ar un poco al confiado lector, porque cada una de ellas tiene una producci\u00f3n alimenticia distinta y consecuentemente, entre otras cosas, por su orograf\u00eda, tienen necesidades en algunos casos dispares que hasta calaron profundamente en las sociedades aut\u00f3ctonas y que hoy se percibe en un estado de rivalidad larvada entre y prueba de ello la tenemos en un libro escrito en 1864, importante de leer porque en esos momentos despegar\u00eda la agricultura canaria con las exportaciones de tomates (1886), donde dec\u00eda: \u201c<em>Tambi\u00e9n contribuye mucho a esta falta de asociaci\u00f3n la poca armon\u00eda que tienen entre s\u00ed estos habitantes; hay Isle\u00f1os de Lanzarote que jam\u00e1s han pisado el suelo de Fuerteventura y viceversa; escusado es encarecer el remedio de este defecto por no ocultarse a nadie sus consecuencias. Ninguna de estas islas abunda en producciones suficientes para el consumo interior, por lo que se ven obligados frecuentemente a valerse de buques extranjeros, que encarecen los precios de los efectos que trasportan, perjudicando adem\u00e1s con la introducci\u00f3n de art\u00edculos de industria sobrantes de sus colonias<\/em>\u201d, extremo este que puse de manifiesto, enviando un mensaje a los que acudieron a mi conferencia, abundando con ejemplos, como los de Estados Unidos con el tomate, a la unidad de todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un avance, antes de conocer que iba a ser invitado a dar la conferencia antes citada, escrib\u00ed sobre la \u2018<a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/gastronomia_canaria_antigua\">Historia de la alimentaci\u00f3n y la gastronom\u00eda de los primitivos habitantes de las islas Canarias<\/a>\u2019, investigaci\u00f3n que hice all\u00e1 en el a\u00f1o 2013 y que debe de leerse porque es base de este trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Claro est\u00e1 que nada se entender\u00eda sobre la gastronom\u00eda y la producci\u00f3n de alimentos si no estudiamos el componente pol\u00edtico y de reparto de tierras en la conquista, eso que muchos \u2018investigadores\u2019 olvidan y pese a todo hasta los nombran Presidentes de no s\u00e9 qu\u00e9 Reales Academias, cuando en realidad son voceros propagand\u00edsticos de productos empresariales y es que vivimos en el pa\u00eds de los desprop\u00f3sitos y &#8216;herman\u00edsimos&#8217;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al igual que en Andaluc\u00eda en las Canarias se repartieron sus tierras entre aquellos que m\u00e1s descollaron en su conquista o m\u00e1s influencia tuvieron en la Corte, de modo que se formaron latifundios que asfixiaban a la poblaci\u00f3n, porque los due\u00f1os y se\u00f1ores especulaban a su antojo con la vida y hacienda de todos, algo que hasta hoy, de forma larvada, sigue existiendo. Aunque podr\u00eda escribir extensamente sobre el tema dejo la palabra a un m\u00e9dico que vivi\u00f3 en aquellas islas a mediados del siglo XIX y que hizo un retrato de aquella sociedad y que se llam\u00f3 Fernando del Busto (ver bibliograf\u00eda) y donde contaba: \u201c<em>Verificada la conquista se reparti\u00f3 el terreno de estas islas entre algunos de los m\u00e1s poderosos, los que, para vender sus frutos a mejor precio, opon\u00edan la mayor resistencia a la roturaci\u00f3n de nuevos bald\u00edos, llegando al extremo de vender la fanega de ma\u00edz y de trigo de noventa a ciento veinte reales; y la libra de carne a cinco; lo que daba lugar a que muchos d\u00edas no se matase res para expender al p\u00fablico por escasez de ganado; esta falta de orden fue causa inagotable de calamidades y miserias, que oblig\u00f3 a emigrar en masa a pueblos enteros; pero de cuarenta a\u00f1os a esta parte ha ido disminuyendo esta desgracia, ya por motivo de las guerras extranjeras, ya por la independencia de las Am\u00e9ricas. El aumento progresivo de poblaci\u00f3n, ha cohibido tambi\u00e9n la usura de los pocos propietarios que hab\u00eda, y la rivalidad que los pueblos opon\u00edan a Ios progresos de la agricultura. Estos nuevos pobladores se han podido proporcionar por real aprobaci\u00f3n, terrenos bald\u00edos que han aumentado la riqueza del pa\u00eds, mas aun no ha llegado a su colmo de prosperidad: existen muchos bald\u00edos de propios y de dominio p\u00fablico colmados de maleza y de vegetaci\u00f3n improductiva, que se alquilan por dos o tres a\u00f1os y nada ganan porque los colonos los esquilman durante este periodo; los mayorazgos que poseen algunos de estos terrenos los tienen abandonados. Hay tambi\u00e9n capellan\u00edas de un solo poseedor cuyos terrenos solo son aprovechados sin fomento<\/em>\u201d<em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A estos abusos hab\u00eda que a\u00f1adir otros del estado con los tributos, que hac\u00edan desistir o desanimaban a los ya maltrechos labradores y que hac\u00edan imposible la roturaci\u00f3n de nuevas tierras por ser ruinosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro factor a tener en cuenta eran las plagas de langostas que sum\u00edan en el hambre a la poblaci\u00f3n de forma c\u00edclica y que llegaban desde las costas africanas, lo que describe dicho autor de la siguiente forma, que lo podr\u00eda contar yo, como hacen otros, pero no tendr\u00eda la autenticidad que el autor le imprime porque aqu\u00ed nada se inventa, ni nos parieron sabios como otros presumen de serlo: \u201c<em>Esta plaga desastrosa viene de los desiertos del \u00c1frica, y esparcida sobre la superficie de la tierra, devora en un momento toda sustancia verde que halle en los campos y hasta los lienzos, los pa\u00f1os y los cueros; su marcha desde aquel punto la hacen obligadas de los vientos, colocadas unas sobre otras, formando pelotones o grupos de un tama\u00f1o muy crecido, y de este modo atraviesan el golfo recalando sobre nuestras costas; en la traves\u00eda perece una gran parte de las que se hallan metidas en el agua, pero el resto una vez que descansa en la playa, que se calienta al sol y que enjuga sus alas, levanta el vuelo en busca de alimento, aunque a veces ha solido mantenerse dos o m\u00e1s d\u00edas en un estado de entorpecimiento y de insensibilidad extraordinaria. Entonces es la ocasi\u00f3n m\u00e1s oportuna para acabar con ella; pero como no se sabe de su arribo hasta que se remonta, no es f\u00e1cil llegar a tiempo. Cuando estas grandes masas van dispersas por el mar y no pueden tomar tierra por causado los vientos, se ven precisadas entonces a regresar a sus mismas playas o perecer. Hay ejemplares de haber llegado alguna de estas masas hasta la Habana, impelidas por los vientos y las corrientes, lo que no es de extra\u00f1ar sabiendo que adem\u00e1s de comerse unas a otras, pueden sufrir el hambre veinte o mas d\u00edas, como as\u00ed lo refiere Bandini en sus experimentos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El \u00c1frica, pues, env\u00eda desde sus \u00e1ridos y abrasados arenales esas colonias destructoras que varias veces han asolado a estas islas y difundido el espanto que causa un enemigo con el que no se puede luchar, que esquiva los golpes y que se escapa dejando burlado al que la persigue.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Desde el siglo diecis\u00e9is consta se lamentan los de la Isla de Hierro de esta desgracia, as\u00ed es que todos los a\u00f1os celebran una fiesta a San Agust\u00edn en calidad de abogado contra la langosta. Viera, en su tomo 3 cita lo funesta que es la cigarra o langosta que viene de la costa de Berber\u00eda, citando la que vino a Tenerife en 1588, en que los vecinos ten\u00edan obligaci\u00f3n de salir por las noches a matar, enterrar y quemar aquellas nubes api\u00f1adas sobre los \u00e1rboles y en las pencas de las tabaibas y cardones. En 1607 la langosta volvi\u00f3 a invadir la Isla de Tenerife, y fue tal el estrago, que se dispuso llevar la imagen de la Virgen de la Candelaria a la Laguna y se vot\u00f3 a San Pl\u00e1cido por abogado contra aquella cruel plaga. El mismo escritor cita en dicho tomo otra cat\u00e1strofe igualen todas las islas, en los d\u00edas 15 y 16 de Octubre de 1559, no dejando ni aun las hojas de las palmas y pitas que son dur\u00edsimas; la plaga dur\u00f3 dos meses. En 1680 tuvieron las islas otra fatal campa\u00f1a contra su grande enemigo la langosta; devor\u00f3 asimismo las sementeras en los a\u00f1os 1684 y 1758. En 1811 y 1812 tambi\u00e9n hizo estragos inmensos y fue causa de una excesiva carest\u00eda. Desde entonces ha vuelto a aparecer algunos a\u00f1os, siendo el \u00faltimo en 1842, pero la que se ha aclimatado en algunas islas no es ya tan destructora<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo citar la falta de agua, algo que da que pensar si tenemos en consideraci\u00f3n la \u2018burrez\u2019 del Gobierno Espa\u00f1ol al querer incluirla en los lugares de inter\u00e9s tur\u00edsticos, de pollinos y rebuznos est\u00e1 el pa\u00eds lleno, despu\u00e9s llegar\u00e1n llorando por estar faltos de infraestructuras en a\u00f1os de escasez, ya las redes viarias dejan mucho que desear, a cada metro de ancho de calle o cada uno de autov\u00eda deficientemente construida me hace pensar que un cabronazo pol\u00edtico o un c\u00f3mplice se embols\u00f3 una suculenta cantidad de dinero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las aguas potables y de riego, por lo general, eran malas, ya dedicar\u00e9 un cap\u00edtulo a su composici\u00f3n y salubridad, la falta de lluvias unida a la porosidad del terreno volc\u00e1nico la hac\u00edan escasa o nula como era el caso de Lanzarote y Fuerteventura, lo que unido a desforestaci\u00f3n fue en momentos dram\u00e1tica; algo mejor fue en Tenerife gracias a la cordillera que la divide de este a oeste y al Teide con nieves perpetuas, aunque \u201c<em>aun a pesar de todo hay el inconveniente de que por ser el terreno compuesto de capas alternadas de tosca y otras materias volc\u00e1nicas, se filtran las aguas a bastante profundidad formando manantiales, de los que algunos aparecen en las laderas y mas generalmente en las costas, sin que nadie se cuide de utilizarlos<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguiendo con la alimentaci\u00f3n y producci\u00f3n de recursos de los antiguos habitantes de las islas encontr\u00e9 un libro escrito en el a\u00f1o 1676 por el licenciado Juan N\u00fa\u00f1ez de la Pe\u00f1a, natural de la isla de Tenerife, que es tan c\u00e1ndido en su lectura que hasta puede hacernos enternecer o hacernos asomar una sonrisa por su simplicidad, nos aporta datos importantes en lo referente a la gastronom\u00eda y donde al contar la alimentaci\u00f3n en Gran Canarias de sus antiguos habitantes dec\u00eda en plan buc\u00f3lico: \u201c<em>Sus manjares no eran jamones, pastelones, turcos, ni tortadas, que no gozaron de tanto regalo, sino carnes de ovejas, cabras asadas, y no bien tostadas, a medio asar, escurriendo la sangre, que as\u00ed dec\u00edan era m\u00e1s sabrosa, y que la sustancia estaba en su punto: el pan que com\u00edan era gofio de cebada tostada, amasado con leche, y manteca de ganado, y miel de mocanes, y as\u00ed desle\u00eddo lo com\u00edan en lugar de pan; es de mucha sustancia, este manjar lo ten\u00eda el que era rico, que el pobre con agua y sal desle\u00eda el gofio, y le sab\u00eda muy bien; este gofio es como harina, enjuga los humores, y da sustancia: las frutas que por sobre mesa pon\u00edan eran de todos g\u00e9neros; y en m\u00e1s estimaban las silvestres, como eran hongos, madro\u00f1os, moras de zarza, bic\u00e1caros<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a>, mocanes, que las cotidianas. De los mocanes hac\u00edan miel; es una frutilla del tama\u00f1o de garbanzos, son de color verdes, antes que maduren, y cuando comienzan \u00e1 madurar son colorados, y cuando maduros son negros, el zumo de ellos que es lo que se pasa es dulce, que lo dem\u00e1s se echa fuera de la boca; llama \u2018banlos yoya\u2019, y sacaban la miel de esta manera. Cogidos los mocanes, bien maduros, los pon\u00edan al sol, tres o cuatro d\u00edas, y martajados los desmenuzaban, y los echaban en una poca de agua a cocer en el fuego, hasta embeberse la mas parte del agua, y que quedase como arrope, y quedaba hecha la miel muy dulce y suave; llamabanla Chacerquen<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a> y era medicinal para muchas enfermedades de c\u00e1maras cotidianas, y de sangre, de dolor de costado, o modorra, que estas enfermedades padec\u00edan m\u00e1s que otras. En esta Isla de Tenerife no hab\u00eda colmenas de abejas, as\u00ed con esta miel se pasaban, en Canaria las hab\u00eda<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cap\u00edtulo importante de conocer es el uso de los productos naturales en la medicina y que casi siempre ten\u00eda de base la manteca de cabra, que se conservaba largo tiempo bajo tierra para purificarla, \u201c<em>el suero de la leche era su cat\u00e1rtico, y las yerbas de cuyas virtudes ten\u00edan alg\u00fan conocimiento eran todos sus simples<\/em>\u201d. Para los dolores de pleura y las diarreas usaban miel de mocan. Las heridas, los abscesos y tumores lo sajaban con cuchillos de pedernal y cauterizaban sus heridas con ra\u00edces de junco humedecidas en aceite de cabra hirviendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u201c<em>Los isle\u00f1os de la Palma se dejaban dominar en sus achaques de ciertas ideas tan melanc\u00f3licas, que despreciando filos\u00f3ficamente todos los auxilios que sus emp\u00edricos les pod\u00edan dar, y aun la misma muerte, sol\u00edan convocar \u00e1 sus amigos y parientes para decirles con voz firme: \u2018Vaca guare\u2019, \u2018yo me quiero morir\u2019. Se ten\u00eda \u00e1 crueldad no darles este gusto y al instante los trasladaban \u00e1 la cueva que hab\u00edan elegido, los reclinaban en un catre de pieles blandas, les pon\u00edan \u00e1 la cabecera un gran vaso de leche y cerrando despu\u00e9s la entrada, nadie se atrev\u00eda \u00e1 turbar el triste letargo de sus \u00e1nimos en aquellos \u00faltimos momentos de la vida<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta raro que no hable de los cerdos, una carne muy preciada, tanto por su sabor como por lo f\u00e1cil de su procreaci\u00f3n y cr\u00eda, sobre todo porque s\u00ed habla de \u00e9l cuando cuenta los recursos existentes en la isla una vez conquistada, siendo este alegato muy importante para conocer los primeras plantaciones tras la conquista, de modo que contaba: \u201c<em>Las islas de Canarias son f\u00e9rtiles y abundantes en todo g\u00e9nero de mantenimientos, de trigo, vino y frutas de nada tiene falta, y cuando por nuestros pecados la esterilidad hace asiento en alguna de ellas, Dios nuestro Se\u00f1or usando de su misericordia, permite no comprehenda a todas las circunvecinas, para que lo que en unas falta, se halle en otras, y sea loada su omnipotencia, y bondad, que si con la una mano nos castiga, con la otra nos da el socorro, y favorece.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La Isla de Tenerife, en particular una de las siete es la m\u00e1s abundante de todos frutos, cr\u00edan sus altos y empinados montes todo g\u00e9nero de \u00e1rboles, laureles, robles, pinos, lentiscos, barbusanos, vi\u00f1\u00e1ticos, hayas, tiles, palos blancos, brezos, acebuches, \u00e1lamos, cedros, palmas, cipreses, tabaibas, madro\u00f1os, tejos, granados, sabinas escobones, cardones, dragos que destilan aquella sangre tan estimada en Espa\u00f1a, y cre\u00edda de algunos de que es de un animal llamado Drag\u00f3n; hay muchos \u00e1rboles de Aloes que son olorosos, y puesto alg\u00fan pedacillo sobre algunas brasas, su humo es medicinal contra ponzo\u00f1a y de suave olor, es aquel \u00e1rbol que la Escritura redore en el capitulo s\u00e9ptimo de los proverbios: Abieripst cubile meum mirra, &amp; Aloe, \u00bfC cinamomo; y en los c\u00e1nticos de la esposa, en el cap\u00edtulo cuarto y en el capitulo diez y nueve de San Juan, hay muchas y cristalinas fuentes que vierten continuos arroyos, y \u00e1 sus riberas nacen yerbas medicinales, el tr\u00e9bol, toronjil, asandar, poleo, mastranzo, yedra, jazm\u00edn, violeta, tornasol, alhel\u00edes, espuela de caballero, neuta, siempre novia, yerba buena, mastuerzo, cantueso, maltavaca, hinojo y otras muchas yerbas y \u00e1rboles que no hay en Espa\u00f1a, ni en otros reinos: la frescura de la tierra es mucha, que \u00e1 cada paso hallar\u00e1n las yerbas tan frescas, como si continuamente las estuviesen regando: hay muchos jardines de mil g\u00e9neros de flores, clavellinas, rosas, azucenas, lirios, mosquetas, romeros; aves no faltan, perdices, t\u00f3rtolas, codornices, gallinas, pavos, aguilillas, p\u00e1jaros de muchos nombres, milanos, cern\u00edcalos, cuervos, gaviotas, patos, corujas, golondrinas, murci\u00e9lagos y otros de diferentes especies; hay ligeros conejos, su mar est\u00e1 cuajada de peces, el mero, caz\u00f3n, pulpo, palometas, gallos, conejos, samas, viejas, cabrillas, caballas, sardinas, y en sus riberas y amuzgadas pe\u00f1as; la claca, la lapa, almejas, cangrejos, bucios, camarones; en sus dehesas y montes pacen caballos muy briosos, pollinos, mulos, bueyes, carneros, ganado cabr\u00edo y cerdoso, camellos: no se hallar\u00e1 en la tierra animal ponzo\u00f1oso ni da\u00f1ino, viveras, culebras ni alacranes, sino son ara\u00f1as que en picando agravian; pero sin peligro de muerte. La tierra es regalada de todo g\u00e9nero de frutas, manzanas, membrillos, peros, peras, ciruelas, albercoques, duraznos; alb\u00e9rchigas, limones, naranjas, limas, cidras, pl\u00e1tanos, \u00f1ames, melones, sandias, pepinos: en conclusi\u00f3n, de cuantas frutas se buscaren se hallar\u00e1n en la isla de Tenerife y en las de mas Islas; es abundant\u00edsima de trigo, cebada, centeno, haba, arveja, millo, y otros legumbres. La Isla est\u00e1 la m\u00e1s parte hecha un vergel de vi\u00f1as de malvas\u00eda, y vidue\u00f1os, que es el principal fruto de la tierra; que la hace rica, y poderosa, que a llevar sus vinos \u00e1 trueque de dineros, ropas, y otros mantenimientos, acuden a sus puertos nav\u00edos de todas naciones para las Indias, y para Inglaterra, y Holanda, y dem\u00e1s partes del Norte; son licores muy cordiales, y de mucha estimaci\u00f3n en reinos extranjero, y as\u00ed valen bien<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si ya sabemos la producci\u00f3n de alimentos es hora de conocer igualmente las imposiciones de los conquistadores y nada mejor que conocer las ordenes de los mayores depredadores de la historia de occidente, la iglesia, porque esta parte no tiene desperdicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<strong><em>Con la iglesia hemos dado, Sancho<\/em><\/strong>\u201d (Don Quijote de la Mancha. Miguel de Cervantes Saavedra)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay duda que si se desea saber, en un\u00a0 tiempo determinado, que alimentos o cosas ten\u00edan un valor estimado por todos deber\u00edamos acudir a los que llamo expertos en mercader\u00edas y bienes de consumo, los piratas y el clero, ambos par\u00e1sitos que se alimentaban del sudor ajeno, as\u00ed que investigu\u00e9 libros de la iglesia para saber que se ordenaba en nombre de un Dios a unas pobres gentes que en un porcentaje del 90% era inculta y a los que le negaban el derecho del pensamiento y el conocimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A tal fin encontr\u00e9 un libro titulado \u2018Constituciones y nuevas addiciones sinodales del obispado de las Canarias\u2019, escrito en 1639 y reeditado y corregidas (por si se hab\u00edan olvidados sus \u00f3rdenes) en 1737, por Pedro Manuel D\u00e1vila y C\u00e1rdenas, obispo de Canarias desde 1731 a 1739, muerto en B\u00e9jar en 1742, momento en el que seguramente pas\u00f3 al infierno, si es que existe, hasta la actualidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo relativo a la gastronom\u00eda encontr\u00e9 algo que llamaba \u2018los ayunos imperfectos\u2019 pero que estaban consentidos y que se hac\u00edan los domingos de Cuaresma, Lunes de Letan\u00edas, Vigilia de la Ascensi\u00f3n, y viernes de todo el a\u00f1o, excepto los de Cuaresma, son ayunos imperfectos, porque s\u00f3lo obligaban a abstenerse de carne, aunque por costumbre dicho Lunes de las Letan\u00edas se usaba en ese Obispado de grosura, aclarando que era para ellos la tal grosura: \u201c<em>Para evitar confusi\u00f3n, y variedad en la pr\u00e1ctica del uso de la grosura en los s\u00e1bados, de que hay costumbre en Espa\u00f1a, y en el lunes expresado de Letan\u00edas, declaramos serlo las cabezas de toda res, grande, y peque\u00f1a, los pescuezos de carneros, castrados, cabritos, corderos, y de vaca: codillos, sangre de todos animales, pies, manos, vientres, asaduras, ri\u00f1ones, y criadillas: y de cerdo lo anterior de dicha asadura, lo que se compone del vientre, cabeza, pies, manos, codillos, y pescuezo, con la manteca de dicho cerdo, y sebo de cualquier animal, pero no de la que sale de los torreznos, o tocino gordo, o magro, ni del caldo de carne, que no sea de las sobredichas, aunque sea mezclada con ellas: de las aves los pescuezos, cabezas, alones, pies, y menudillos: lo cual se observe, y guarde en adelante, sin exceder en cosa alguna: y si en alg\u00fan pueblo hubiere alguna funci\u00f3n extraordinaria de concurso, en que con grave fundamento se discurra no bastar\u00e1 lo se\u00f1alado, oc\u00farrase con tiempo a Nos, o nuestros sucesores, para que se tome providencia<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continua el libro \u2018Santo\u2019 dictando leyes y meti\u00e9ndose, como se dice en mi tierra hasta en los charcos, esta vez en el pago de los diezmos y los cl\u00e9rigos que estaban obligados a pagarlos, tanto si las tierras pertenec\u00edan a heredades de sus capellan\u00edas o hab\u00edan arrendado las tierras a terceros, algo que estaba prohibido pero por lo que parece se hac\u00eda la vista gorda, porque al ponerlo en estas leyes de alguna forma lo legitimaban.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar hablaba de la orchilla (<em>roccella canariensis<\/em>)<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> que tanta riqueza llev\u00f3 a aquellas tierras hasta comienzos del siglo XIX, diciendo lo siguiente: \u201c<em>\u2026y que particularmente el Diezmo de la yerba, que llaman orchilla, la paguen entera, y cabalmente en todo nuestro Obispado: y que si alguna parte alegaren costumbre en contrario, parezcan ante Nos, que le oiremos, y guardaremos justicia.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Otros\u00ed ordenamos, y mandamos, que enteramente se pague el dicho diezmo de las hortalizas, garbanzos, legumbres, cebollas, melones, pepinos, patatas, cidras, limones, naranjas, ajos, habas, arvejas, lentejas, lino, y c\u00e1\u00f1amo, alcaceres, apreciaduras, y esp\u00e1rragos, que se cultivan, y de seda, alfalfas, y mieles, y de todo lo dem\u00e1s que se cogiere de la tierra, pagando de todo ello el diez por uno, sin quitar la simiente, salvo en las partes, y lugares donde hubiere costumbre leg\u00edtimamente prescrita en contrario, la cual mandamos que se guarde, y no se haga innovaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Otros\u00ed mandamos que se diezme todo g\u00e9nero de ganado en el tiempo, y en la forma, que siempre se ha acostumbrado; conviene saber, becerros, lechones, potricos, pollinos, muleros, cabritos, corderos, y las lanas de las ovejas, y carneros, aceite, si se cogiere, az\u00facares, azafr\u00e1n, y cualquier g\u00e9nero de especier\u00eda, si acaso lo cogiere<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continua, porque la iglesia siempre fue con una mano por el suelo y otra por el cielo para que no se le escapara nada, terminando de barrer para casa con lo siguiente: \u201c<em>Ordenamos y mandamos\u00a0 se pague diezmos enteramente de todo pan, trigo, cebada, mijo y otras cosas, que se cogieren, y sembraren en los cercados, y huertas de junto a los lugares y casas, como todo el que se cogiere en los campos, y heredades: y si algo se hubiere vendido en verde, paguen diezmo lo que hubieren concertado, declarando primero lo que han sacado de dichos verdes<\/em>\u201d, de modo que si hab\u00eda alg\u00fan \u2018listillo\u2019 ya preven\u00edan: \u201c<em>Otro s\u00ed, ninguno saque todo lo que hubiere de diezmar de la hera, para llevarlo a su casa, ni a otra parte, sin estar presente el cura, tercero o cogedor, seg\u00fan que disponen las Leyes Reales, y pena de excomuni\u00f3n, de que no sean absueltos lo contrario haciendo hasta que cumplan lo que por esta Constituci\u00f3n se les manda<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si pens\u00e1bamos que algo se le escapaba al clero, para terminar de exprimir al pueblo, est\u00e1bamos equivocados porque en su cap\u00edtulo IV, titulado \u2018Del diezmo de las vi\u00f1as, y que nadie pretenda prescribir, contra los diezmos\u2019, terminan de rematar la faena con las siguientes perlas: \u201c<em>De la misma suerte como\u00a0 de los panes, se debe el diezmo, as\u00ed de los frutos de las vi\u00f1as, de diez uno, sin sacar costas algunas: y porque semejantes diezmos se suelen pagar en tres maneras, o en uva, o en mosto, o en vino ya hecho, S. S. A. mandamos, que en todo nuestro obispado se guarde la costumbre, que siempre se hubiere tenido, y que diezmando en vino, o en mosto, se de por buena medida, y si fuere uva, de diez cestos uno, sin que el due\u00f1o padezca agravio, ni el que lo recibe.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Otros\u00ed ordenamos, que el diezmo del queso, y pollos se diezme de la misma suerte, como las dem\u00e1s cosas: y para diezmar todo lo dicho, y las dem\u00e1s cosas, que deben diezmo, ninguno persuada, pena de excomuni\u00f3n mayor, y de diez ducados, a cualquiera de los parroquianos, se pase de una parroquia a otra para diezmar: y que cuando pasaren llanamente, y un pedazo del a\u00f1o en una parroquia, y otro en otra, se guarde la costumbre, diezmando a donde hubiere vivido la mayor parte del a\u00f1o, si en contrario no pareciere otra costumbre.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Otros\u00ed ordenamos que ning\u00fan caballero de h\u00e1bito, cualquiera orden que sea, deje de pagar diezmos de todas sus haciendas, panes, vinos, y las dem\u00e1s cosas, pues no tienen privilegios que les valgan, y est\u00e1n convencidos en toda Espa\u00f1a<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy ese abuso de la iglesia se saldar\u00eda mandando a tomar viento fresco a estos pero en aquel tiempo no s\u00f3lo estaban amparados por la ley sino que contaban con otra instituci\u00f3n m\u00e1s \u2018gansteril\u2019 encargada de disuadir a los \u2018infractores\u2019, me refiero al Tribunal de la Santa Inquisici\u00f3n, encargada de purificar con el fuego eterno toda tentativa de desobediencia o discordia, de modo que el \u2018bot\u00edn\u2019 se repart\u00eda en Canarias de la siguiente forma, que hasta eso lo ten\u00edan atado y bien atado (\u00bfa qui\u00e9n me recuerda esa frase?): \u201c<em>Los cuales diezmos se reparten entre el Obispado, y Cabildo, tercias de Su Majestad a donde las tiene, f\u00e1brica de la Catedral de Canarias, y de otras f\u00e1bricas de este obispado, y en los beneficios, que en estas Islas hay a proveer de su Majestad, con la forma, y modo, que est\u00e1 en las Reales C\u00e9dulas<\/em>\u201d, y as\u00ed cuando se visita la catedral, en sus zonas acotadas y fuera de lo estricto que se dedica al culto, van y te cobran hoy d\u00eda para poder visitarla y es que nada cambi\u00f3 pese a un Papa que dice muy buenas palabras pero que mantiene una infraestructura eclesi\u00e1stica vergonzosa y vergonzante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero si el que me lee me considera exagerado o blasfemo, todos tienen derecho a opinar, copio algunos p\u00e1rrafos extras para mejor comprensi\u00f3n de lo dicho, ya que me le\u00ed el libro al completo, y que entre otras cosas amenaza con castigos, que la iglesia siempre fue de muy amenazar, y donde dec\u00eda, para aquellos que no pagaban los diezmos, que \u201c<em>Confieso, toma la pluma con harto dolor de mi coraz\u00f3n: pues reparando en los visibles castigos de Dios, que experimentamos, y debemos temer; ya en las estrecheces, que en el a\u00f1o pr\u00f3ximo pasado vimos, as\u00ed en moneda, como en cosecha; ya que el trabajo, que experimenta la isla de Lanzarote en el volc\u00e1n, que nuevamente la amenaza con m\u00e1s furor; y ya la que para nuestro aviso ha apuntado en estos a\u00f1os de langosta, o cigarras, extraordinarios bichos de los panes, y lo que aqu\u00ed llam\u00e1is alhorra, y en Castilla bej\u00edn, o neblina. No s\u00e9 a qu\u00e9 volver los ojos, sino que son motivo mis pecados, y los vuestros: Merito haec patimur: quia peccavimus, (Gen. Cap. 42) dec\u00eda Rub\u00e9n a sus hermanos por la venta de Jos\u00e9; pues estos en lugar de disminuirse, crecen, y la experiencia me ense\u00f1a, que con el primer motivo de granos crece la codicia: con el de la moneda el dolo, el enga\u00f1o, la falacia, aumento de precios en lo comestible, y vestuarios; pero sobre todo he formado juicio, viendo el principal efecto de las iras de Dios en los frutos, el que es sin duda la usurpaci\u00f3n de los diezmos a su iglesia: unos en el todo: otros no diezmando a tiempo: otros diezmando de lo peor de su cosecha: y otros reteni\u00e9ndolos en el tiempo, que tiene valor, para exigirlos cuando no lo tienen. O hijos! Con quien consult\u00e1is para estas opiniones? Por qu\u00e9 extra\u00f1\u00e1is que perezcan los frutos en los \u00e1rboles, y en la tierra, si quit\u00e1is a Dios lo que le toca? Por qu\u00e9 no ha de haber bichos? Por qu\u00e9 no ha de haber cigarra? Por ventura ignor\u00e1is, que mir\u00f3 Dios a la Ofrenda de Abel, (G\u00e9nesis 4) y no mir\u00f3 con el mismo rostro a la de Ca\u00edn, por ser de peor calidad? No quiero recurrir a las Divinas Letras, sino a lo que me han asegurado solo en esta isla, que no hay cosa que m\u00e1s mueva, que la propia experiencia. Se me ha dicho por cierto, que los ingenios de az\u00facares mejores de las islas estaban en esta: algunos vestigios veis en Telde, Aguimez, y Arucas, y que por haberse retra\u00eddo de diezmar, o porque lo hac\u00edan con poco temor de Dios, usurpando lo que era suyo, acab\u00f3 con todas las ca\u00f1as un bicho. Al contrario; soy testigo de vista, de que en dos cercados, en el mismo paraje, y casi sin divisi\u00f3n, en la una parte, que el due\u00f1o, o colono diezma seg\u00fan Dios, se lo multiplica su Majestad; y en la otra parte, que se ignora el modo, lo que se ve es cogerse poco fruto<\/em>\u201d y dicho esto se qued\u00f3 tan pancho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Una gastronom\u00eda desigual en el siglo XIX<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta deprimente conocer la alimentaci\u00f3n de las islas en ese siglo; el descuido de la Administraci\u00f3n ante una carencia de transportes de abastecimientos que las dejaban a la merced y dependencia de otras potencias como Inglaterra, todo agravado por la decadencia del imperio, la falta de inter\u00e9s en apostar por la nueva Era, la de la industrializaci\u00f3n del pa\u00eds, un\u00a0 desinter\u00e9s generalizado por todo y donde las luchas intestinas de los pol\u00edticos nos hac\u00edan entrar en las muchas Espa\u00f1as que hemos heredado hasta hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lugar de reestructurar el territorio para hacerlo m\u00e1s productivo se apostaba por la vieja f\u00f3rmula de los latifundios heredados por la reconquista, o en este caso la conquista de Canarias, fomentando la incultura como una forma de sojuzgar a la clase trabajadora y priv\u00e1ndolos del pensamiento, ya la clase privilegiada y la iglesia, fuertemente arraigada, lo hac\u00edan por ellos y castigaban a los que clamaban, no por sus derechos sino por lo esencial y que perdura casi hasta hoy, al menos eso es lo que pude percibir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como prueba de lo que digo, he recurrido a un libro maravilloso dedicado a la topograf\u00eda m\u00e9dica de las islas, que he referenciado con anterioridad, donde nos descubre una realidad amarga sobre la alimentaci\u00f3n y que trascribo casi en su totalidad:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>La escasez de fortunas no permite a estos naturales el uso de buenos alimentos, ni menos su abundancia; Las clases bien acomodadas es escusado decir entren en estas condiciones; pero si bien no les falta lo necesario, sus preparaciones culinarias difieren bastante de las que para comida habitual usan en Espa\u00f1a; as\u00ed es que generalmente el cocido lo hacen solo con carne, calabaza y patatas, por lo que resulta insustancial, y en los dem\u00e1s guisos usan poca grasa y mucha sal<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las comidas de los canarios eran dos en el d\u00eda y sus men\u00fas se compon\u00edan regularmente, para el almuerzo que era a las 10 de la ma\u00f1ana, de\u00a0 huevos fritos, bistec, carne guisada, pescado frito y t\u00e9 o caf\u00e9 como postre y para la llamada comida, que era sobre las cuatro de la tarde: sopa hervida con el caldo del cocido, gran abundancia de papas cocidas con agua y sal, que se serv\u00edan a la mesa muy escurridas del agua; el cocido condimentado en la forma referida, y en las casas m\u00e1s pudientes tomaban despu\u00e9s los principios de pescado fresco y de volater\u00eda o fricas\u00e9s a que alcanzaban su fortuna, frutas de diversas clases y vino del pa\u00eds o catal\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para las clases superiores, y aun las medianas, ten\u00edan m\u00e1s que suficiente con la combinaci\u00f3n de estos alimentos, mas la clase proletaria, que solo com\u00edan patatas, pescado salado y gofio, nunca pod\u00edan competir en recreo y en nutrici\u00f3n con aquellas, aun cuando tuvieran en abundancia suficiente estos alimentos para dejarlos satisfechos o hartos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, como escaseaba tanto el ganado de cerda, que en Espa\u00f1a proporcionaba tantos recursos para la alimentaci\u00f3n de los pobres, era indispensable el uso constante del aceite para condimentar sus alimentos; los campesinos ya lo pasaban menos mal, porque ten\u00edan el recurso de las leches, de las carnes y de la caza, que unido a la abundancia de patatas, \u00f1ames, legumbres y gofio de cebada o trigo; les daba mucha robustez y salud; estos sol\u00edan criar algunos cerdos para venderlos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuaba con lo siguiente: \u201c<em>Esta clase, como hemos dicho, no come nunca pan, en parte les es ventajoso porque no pierden tiempo en hacerlo ni gastan le\u00f1a; en su defecto prefieren el gofio, ya de trigo, ya de cebada, ya de millo o ma\u00edz, que consiste como va dicho en tostar el grano y despu\u00e9s molerlo entre dos piedras lisas, o con unos molinos peque\u00f1os que construyen al efecto; para comerlo van echando peque\u00f1as porciones en la palma de la mano, de donde lo toman con la boca; muchos hay que este solo alimento y un poco de aguardiente encima, o de agua, les sirve de \u00fanico manjar en todo el d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Esta antigua costumbre del uso del gofio, les ha aficionado mucho a toda clase de alimento que no necesite preparaci\u00f3n culinaria, as\u00ed es que son amantes del queso, de las frutas de verano e invierno, cebollas crudas, etc.<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como alimento de clase, por raro que parezca, estaba el pan, del cual dec\u00eda: \u201c<em>Las personas de primera y segunda clase usan como en todas partes el pan, pero no tienen por costumbre hacerlo en casa, as\u00ed es que no suele ser muy bueno y frecuentemente mezclado con salvado menudo y harinas de inferior calidad, que unido a las malas condiciones del agua, por su exceso de sales calc\u00e1reas, resultan malas panificaciones. La pasta se trabaja bien, pero le echan mucha agua y demasiada levadura, por lo que se arrebata la cocci\u00f3n en el horno y queda un pan h\u00famedo que se aceda f\u00e1cilmente en el estomago. Las harinas vienen la mayor parte embarcadas, pero para lo interior del pa\u00eds hay muchos molinos de viento que cubren suficientemente el servicio de los pueblos<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo referente a las legumbres y verduras las hab\u00eda de todas las especies, aunque su producci\u00f3n era escasa debido a las pocas lluvias y la falta de regad\u00edos, de modo que tambi\u00e9n era un alimento de clase, ya que lo pobres no pod\u00edan aspirar a ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el contrario la frutas eran abundantes y muy buenas, entre las que se encontraban los pl\u00e1tanos, guayabas, peras, cerezas, higos, duraznos, naranjas y dem\u00e1s frutas comunes, bastante gustosas y baratas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La falta de iniciativa comercial hac\u00eda que no existieran f\u00e1bricas, por ejemplo de pastas (fideos, macarrones etc.), lo mismo ocurr\u00eda con el aceite y distintos tipos de grasas comestibles, por lo que se llevaban desde la pen\u00ednsula.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre el consumo de carnes contaba lo siguiente: \u201c<em>En las grandes poblaciones hay proporci\u00f3n todos los d\u00edas de poder comer carne de vaca o de carnero, pero este tiene un sabor desagradable, debido a la costumbre de no castrarlo. Abunda mucho la carne de caza, que se expende a un precio muy m\u00f3dico. En lo interior de las Islas como no hay ocasi\u00f3n de matar reses todos los d\u00edas, hacen mucha cecina sin salaz\u00f3n ni otra preparaci\u00f3n que secar las carnes al aire libre; pero de este beneficio solo disfrutan los de Lanzarote y parte de Gran Canaria, donde abundan los reba\u00f1os<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abundaban muchos distintos tipos de leche y sus derivados, en especial en Lanzarote y Gran Canaria, donde se elaboran quesos exquisitos y mantecas ya famosos en aquella \u00e9poca por su agradable gusto. Se usaba com\u00fanmente la leche de oveja y la de cabra, la primera era bastante caseosa y grata al paladar, la de cabra era poco abundante. Tambi\u00e9n se usaba para los enfermos la de burra, pero \u201c<em>m\u00e1s como no cuidan bien a estos animales, pues que com\u00fanmente no suelen darles m\u00e1s que yerba y alg\u00fan que otro pienso de millo o ma\u00edz, resulta poco sacarina, tenue, con mucho suero y poca parte caseosa<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro alimento de clase era el pescado, que era consumido por las clases m\u00e1s bajas de la sociedad, comi\u00e9ndose fresco del d\u00eda y cuando no se pod\u00eda pescar serv\u00eda de alimento el salazonado, que se tra\u00eda de las costas de \u00c1frica, y que se almacenaban, de modo que era un alimento muy econ\u00f3mico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre los vinos y otras bebidas, en el momento de escribir dicho libro, d\u00e9cada de los sesenta del siglo XIX, dec\u00eda textualmente: \u201c<em>Los vinos de este pa\u00eds son en la actualidad bastante escasos; la constante enfermedad de las vi\u00f1as conocida con el nombre de Oidium tukerii o ceniza, ha acabado en estos diez \u00faltimos a\u00f1os con la abundante cosecha del vino de Tenerife que antiguamente se cog\u00eda, y que tanta nombrad\u00eda hab\u00eda llegado a alcanzar por su sabor agradable, dulce, color claro y bastante espumoso; en el d\u00eda hay alg\u00fan que otro propietario que cosecha algunas cantaras, pero en lo general es insignificante su recolecci\u00f3n. As\u00ed es que el vino que se usa es todo extranjero o catal\u00e1n. La clase pobre como no puede subvenir al gasto de este vino, bebe com\u00fanmente aguardiente de ca\u00f1a; licor detestable por su olor e ingrato sabor, pero que por ser barato sirve de bebida usual para la clase proletaria y de la que usan tambi\u00e9n para el desayuno acompa\u00f1ada del gofio<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Curiosamente, cuando comenta las bebidas excitantes, no habla del chocolate y s\u00ed del caf\u00e9 y el t\u00e9, diciendo del primero que era el m\u00e1s consumido, especialmente tras el almuerzo en las clases acomodadas, claro est\u00e1, y sobre el t\u00e9 que era menos consumido y s\u00f3lo por los que no pod\u00edan resistir el caf\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para terminar con la bebida con estas palabras: \u201c<em>De las dem\u00e1s bebidas de recreo se hace poco uso; solo la clase pudiente toma helados en el verano<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Importante, como debemos suponer, era el agua, ya que era un bien muy preciado, por lo que trascribo \u00edntegramente su contenido:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>Como estas islas se componen en su mayor parte de terrenos volc\u00e1nicos, hay en lo general escasez de agua, no hay ning\u00fan rio de que pudieran aprovecharse sus raudales, solo se ve alg\u00fan que otro arroyo inconstante que se forma de las filtraciones y vertientes de las monta\u00f1as, l\u00edquido que pudiera aprovecharse mucho m\u00e1s, especialmente en las cinco leguas de circunferencia del pico de Teide, donde hay muchas simas en que se conserva el hielo todo el a\u00f1o, resultando en varios puntos filtraciones que con algunas obras de contra- abertura, producir\u00edan m\u00e1s cantidad de aguas potables.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>En Santa. Cruz de Tenerife hay varias fuentes que solo dan agua ciertas horas al d\u00eda, y que denominan el Chorro, porque si se ve que den agua, es solo de la que reciben del repartimiento que hace el comisionado al efecto en el \u00e1rea o punto de distribuci\u00f3n, situado en la parte m\u00e1s alta de la ciudad; de all\u00ed parten varios ramales de ca\u00f1er\u00eda de barro que se distribuyen por las calles y tienen comunicaci\u00f3n con los aljibes de las casas; estos son de piedra arenosa, cogida con mortero y se llenan avisando a dicho comisionado, quien tiene adem\u00e1s el cargo de cobrar su importe al que la pide. Los pobres se proveen del referido chorro, pero muchas veces suelen quedarse sin ella por no acudir a tiempo. Tambi\u00e9n hay aguadoras que la llevan a las casas que no tienen aljibe.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Estas aguas que est\u00e1n siempre llenas de impurezas, a causa de recorrer cauces que atraviesan largas distancias por terrenos calc\u00e1reos y cenagosos, no permiten beberlas sin que antes hayan sido filtradas; esta filtraci\u00f3n la hace cada vecino en su casa por medio de una piedra esponjosa, en cuyo centro le dan a cincel una excavaci\u00f3n; la colocan en un sitio a prop\u00f3sito en el patio de la casa; le vierten el agua encima y se filtra gota a gota en una vasija fina de barro, de forma aplanada, que llaman Vernegal, donde se conserva muy fresca y cristalina para los usos comunes. En los a\u00f1os de sequ\u00eda se pasan bastantes trabajos por la falta de agua, pues que no solo se hace sensible su escasez en los campos, sino tambi\u00e9n para satisfacer las necesidades de la vida; si a lo menos hubiese pozos abundantes se podr\u00edan utilizar sus aguas, pero existen en corto n\u00famero.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>En la Isla de Hierro puede decirse que no tienen m\u00e1s agua que la que llueve.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Todas las aguas de este pa\u00eds son en lo general muy gruesas, ins\u00edpidas y cargadas de sulfato calc\u00e1reo, circunstancias que las hacen poco potables, pesadas en el estomago como ayudar la digesti\u00f3n, y poco a prop\u00f3sito para confeccionar los alimentos. Seg\u00fan el an\u00e1lisis cualitativo que se ha hecho del agua potable en Santa Cruz de Tenerife, resulto lo siguiente: Tomados mil gramos de agua se evapora convenientemente en una capsula de porcelana en ba\u00f1o de arena hasta su completa desecaci\u00f3n y dieron por resultado un decigramo de sal. Se disolvi\u00f3 este en treinta gramos de agua destilada caliente. Filtrado este l\u00edquido se tomaron seis gramos que fueron tratados por el nitrato de plata, dando un precipitado abundante de cloruro de plata. Otros seis gramos lo fueron en el carbonato de sosa, y evidencio el carbonato de magnesio tan luego como fue sometido el l\u00edquido a la ebullici\u00f3n en la l\u00e1mpara de alcohol. Para confirmar la preexistencia de los sulfatos, se ensayaron otros seis gramos con el nitrato de barita, que los evidenci\u00f3 en cantidad muy peque\u00f1a. El oxalato de potasa demostr\u00f3 la existencia del cloruro c\u00e1lcico. El cianuro de potasa a\u00f1adido a los \u00faltimos seis gramos no presento ninguna sal de hierro. En el filtro quedaron vestigios de sustancias org\u00e1nicas como insolubles.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>De todo lo cual resulta que esta agua contiene cloruro de sosa en bastante cantidad, sulfato de magnesio y cloruro calcio en muy peque\u00f1a porci\u00f3n<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed doy por terminada esta primera parte dedicada a la alimentaci\u00f3n y la gastronom\u00eda de Canarias y a la que seguir\u00e1n otros cap\u00edtulos, entre los que se encontrar\u00e1n los dedicados al origen de los animales enviados a Am\u00e9rica desde las islas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Berthelot, Sabino, Traducci\u00f3n del franc\u00e9s de Malibran, Juan Arturo. \u2018<em>Etnograf\u00eda y anales de las Islas Canarias<\/em>\u2019. Imp. Litograf\u00eda y Librer\u00eda Isle\u00f1a. Santa Cruz de Tenerife. 1819.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Busto y Blanco, Fernando del. \u2018<em>Topograf\u00eda m\u00e9dica de las Islas Canarias<\/em>\u2019. Imp. en Sevilla. 1864.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00e1vila y C\u00e1rdenas, Pedro Manuel y las que hizo Christoval de la C\u00e1mara en 1629. \u2018<em>Constituciones y nuevas addiciones sinodales del obispado de las Canarias<\/em>\u2019. Edit. Diego Miguel de Peralta. Madrid, 1737.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">N\u00fa\u00f1ez de la Pe\u00f1a, Juan. \u2018Conquista y antig\u00fcedades de las Islas de Gran Canarias. Edit. Madrid. 1676. Reimpresi\u00f3n en imprenta Isle\u00f1a, Santa Cruz de Tenerife en el a\u00f1o 1847.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Viera, de, Clavijero. \u2018<em>Noticias de la historia general de las islas de Canaria. Contienen la descripci\u00f3n geogr\u00e1fica de todas<\/em>\u2019. Tomo I. Madrid: En la imprenta de Blas Rom\u00e1n, Plazuela de Santa Cathalina de los Maldonados. 1772.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Planta end\u00e9mica de Canarias con fruto parecido al tomate peque\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>\u00c1rbol presente en la historia de Canarias; para los abor\u00edgenes de nuestra tierra era una delicia, por el gusto con que com\u00edan sus frutos que denominaban yoya, y por el chacerqu\u00e9n o miloja medicinal que de \u00e9l hac\u00edan<\/em> (Viera y Clavijo, Jos\u00e9 de; 2004).\u00a0\u201c<em>\u2026 llaman los naturales yoya, y la miel de ellos chacerquem. Hac\u00ednala de esta manera; cog\u00edan los mocanes muy maduros y pon\u00edanlos al sol tres o cuatro d\u00edas, martah\u00e1banlos o quebrabanlos desmenuzandolos y ech\u00e1banlos a cocer en agua hasta que se embeb\u00eda y quedaba como arrope; y deste usaban medicina para c\u00e1maras<\/em><em>\u201d<\/em> (Espinosa; 1980). Tomado de <a href=\"http:\/\/www.bienmesabe.org\/noticia\/2010\/Agosto\/mocan\">http:\/\/www.bienmesabe.org\/noticia\/2010\/Agosto\/mocan<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Topograf\u00eda m\u00e9dica pag. 149<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Liquen del que se obten\u00eda el colorante para te\u00f1ir la tela de p\u00farpura, m\u00e1s conocida como orce\u00edna, y que se daba en los acantilados orientados a los vientos aliseos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Existen misterios sin resolver en la historia, valga este comienzo casi como un enunciado televisivo de programa sensacionalista, porque, como consecuencia de las invasiones, muchos pueblos, al haber sido borrada su memoria hist\u00f3rica, han dejado algunas inc\u00f3gnitas que dif\u00edcilmente pueden &hellip; <a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/historia-gastronomica-de-las-des-afortunadas-islas-canarias-cap-i\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0},"categories":[61,59,71,3,75,85],"tags":[],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8265"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8265"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8265\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8280,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8265\/revisions\/8280"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8265"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8265"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8265"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}