{"id":8506,"date":"2017-01-03T16:30:07","date_gmt":"2017-01-03T15:30:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/?p=8506"},"modified":"2017-01-03T16:30:07","modified_gmt":"2017-01-03T15:30:07","slug":"historia-de-la-alimentacion-de-las-filipinas-espanola-el-viaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/historia-de-la-alimentacion-de-las-filipinas-espanola-el-viaje","title":{"rendered":"Historia de la alimentaci\u00f3n de las Filipinas espa\u00f1ola: El viaje."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/carlos-azcoytia\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2919\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/azcoytia1art.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"133\" \/><\/a>Con motivo del estreno hace poco de la pel\u00edcula \u00abLos \u00faltimos de Filipinas\u00bb, un \u2018remake\u2019 de otra del a\u00f1o 1945, que narra uno de los actos \u00e9picos m\u00e1s importantes de las tropas espa\u00f1olas en la p\u00e9rdida de su imperio en 1898, reaviv\u00f3 en mi la curiosidad sobre el tema que desde peque\u00f1o me impresion\u00f3 por el arrojo y la tenacidad de unos soldados, abandonados a su suerte, que resistieron hasta m\u00e1s all\u00e1 del deber, y que, a su vuelta, no fueron recibidos como los h\u00e9roes que eran, eso fue reconocido a\u00f1os despu\u00e9s, y donde los gobiernos de turno, con su golfeo de siempre, consintieron la decadencia de un pa\u00eds en favor del enriquecimiento propio, al igual que en la actualidad, sin invertir en tecnolog\u00eda, los barcos espa\u00f1oles por ejemplo eran de madera contra los norteamericanos de acero haciendo que tuvieran que embarrancarlos para ser m\u00e1s certeros en los disparos al tener su artiller\u00eda menor distancia y ser menos precisos, o el dar una alimentaci\u00f3n a la soldadesca en algunos casos paup\u00e9rrimas, lo que hac\u00eda que sufrieran m\u00e1s por el estr\u00e9s en los combates.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8509\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/decretobaler.jpg\" alt=\"\" width=\"510\" height=\"361\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/decretobaler.jpg 510w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/decretobaler-300x212.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/decretobaler-424x300.jpg 424w\" sizes=\"(max-width: 510px) 100vw, 510px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor\u00eda de los espa\u00f1oles saben poco de Filipinas, es ajena a todos pese a haber sido una colonia espa\u00f1ola desde 1565, esta s\u00ed que fue colonia ya que en Am\u00e9rica eran provincias espa\u00f1olas, la causa puede ser que tenemos, como los peces, una memoria a muy corto plazo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este trabajo se va a dividir en varias partes, siendo esta primera dedicada a los viajes de ida y vuelta desde la pen\u00ednsula hasta las islas, una aventura muy compleja como iremos comprobando la de aquellos pobres soldados que defend\u00edan los intereses de una oligarqu\u00eda espa\u00f1ola que despreciaba o ignoraba a aquellos que daban su vida por ellos y que com\u00edan como cerdos, claro est\u00e1 que me refiero a esa oligarqu\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como siempre que escribo en primer lugar quiero situar al lector en algo que muchos olvidan, la ecuaci\u00f3n espacio tiempo, muy importante para entender aquel presente y donde la percepci\u00f3n del mundo era mucho m\u00e1s grande de la que hoy tenemos, de igual forma creo importante situar a quien me lea en el concepto que se ten\u00eda de las cosas, contextualizar en definitiva, porque el mayor error que se puede cometer es juzgar el pasado con una mente de hoy o desde nuestro presente, intentando evitar en lo posible el entrar en complejos de culpabilidad o dar ocasi\u00f3n a que ladrones de la historia nos culpabilicen sobre un pasado totalmente distinto al que fue en realidad, combatiendo de esta forma algunos nacionalismos dictatoriales.<img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8510\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/heroes1.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"337\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/heroes1.jpg 600w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/heroes1-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/heroes1-500x281.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, debemos situarnos a mediados del siglo XIX, en concreto sobre el a\u00f1o 1857, momento crucial por estar reci\u00e9n inaugurado el canal de Suez y poco antes de la utilizaci\u00f3n de los barcos de vapor de la Compa\u00f1\u00eda Transatl\u00e1ntica Espa\u00f1ola que ya operaba en Cuba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para hacernos una idea de la relaci\u00f3n espacio tiempo es bueno saber que yendo por el sitio m\u00e1s corto,\u00a0 por el Canal de Suez, se tardaba en llegar desde Espa\u00f1a a Filipinas dos meses y por el cabo de Buena Esperanza, lo normal para ahorrar y forrar el bolsillo de algunos pol\u00edticos y militares, ciento treinta y cinco d\u00edas, y claro est\u00e1 con distinto r\u00e9gimen gastron\u00f3mico dependiendo la ruta elegida y el desgaste de la tripulaci\u00f3n al tener que pasar del Hemisferio Norte al Sur pasando por el ecuador para volver a pasarlo, todo un destrozo ps\u00edquico y f\u00edsico como veremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sorprende leer al Jefe de Sanidad Militar de dichas islas, Antonio Codorniu Nieto, cuando cuenta lo siguiente: \u00ab<em>Los que vienen por la primera v\u00eda, que son los menos, <\/em>(se refiere a los que iban por el Canal de Suez)<em> viajan con todas las comodidades que proporcionan los grandes vapores de la compa\u00f1\u00eda inglesa Peninsular y Oriental, haciendo uso de comidas frescas, suculentas, preparadas con toda clase de condimentos estimulantes<\/em>\u00ab, as\u00ed que es evidente que s\u00f3lo se permit\u00edan el lujo aquellos privilegiados que enviaba el gobierno<em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sorprende hoy leer el concepto sobre el tiempo cuando comentaba que esos dos meses de viaje eran muy r\u00e1pidos, un signo de modernidad y uso de las tecnolog\u00edas del momento, cuando cuenta: \u00ab<em>La celeridad del viaje hace que no puedan empezar \u00e1 acostumbrarse al calor del pa\u00eds que van \u00e1 habitar, de manera que sufren un tr\u00e1nsito r\u00e1pido del clima templado al ardoroso de los tr\u00f3picos\u00bb<\/em>, no puedo ni imaginar que dir\u00eda este hombre si se le contara el tiempo que se tarda en avi\u00f3n desde Espa\u00f1a (un poco m\u00e1s de 12 horas) y lo pronto que se puede adaptar el ser humano al cambio de la climatolog\u00eda<em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora toca hablar de la gastronom\u00eda como remedio m\u00e9dico contra los males del tr\u00f3pico porque es nuestro cometido, independientemente de ser sumamente interesante, sobre todo porque la mayor\u00eda cuentan historias de recetas que ni tan siquiera tiene visos de verosimilitud, de modo que contaba: \u00ab<em>La excitaci\u00f3n del est\u00f3mago por las comidas fuertes y sustanciosas se opone tambi\u00e9n \u00e1 su aclimataci\u00f3n, por cuanto tiende \u00e1 conservar el exceso de fuerza digestiva y de fibrina en la sangre. La hematosis se modifica algo por la humedad del aire que respiran en diversos mares; pero esta modificaci\u00f3n se neutraliza en parte por los terrenos que atraviesan en el desierto <\/em>(Los que iban por el Cabo de Nueva Esperanza)<em> y por los muchos puntos donde se detienen los barcos de vapor, y pueden los pasajeros bajar \u00e1 tierra y hacer el ejercicio que proporciona la curiosidad de examinar nuevas poblaciones. De manera, que el europeo que viene \u00e1 Filipinas por el istmo de Suez conserva en su mayor fuerza las condiciones de tonicidad y predominio sangu\u00edneo del pa\u00eds de que procede, y por consiguiente llega en condiciones opuestas para la aclimataci\u00f3n<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por contra los parias, los que ten\u00edan que dar todo un rodeo a \u00c1frica, aquellos soldados a los que todos les volv\u00edan la espalda y que eran movilizados a la fuerza, sacados de sus pueblos con la tristeza de los suyos y los que muchos mor\u00edan defendiendo no sab\u00edan qu\u00e9, como vamos a ver, la vida se les hac\u00eda muy dif\u00edcil y se ve\u00edan obligados \u00ab<em>\u00e1 situarse en Sevilla \u00f3 C\u00e1diz, que son los puntos de Europa m\u00e1s inmediatos \u00e1 los tr\u00f3picos, en los cuales su naturaleza empieza \u00e1 sufrir la primera preparaci\u00f3n que la ciencia aconseja. Esta detenci\u00f3n en el Mediod\u00eda de Espa\u00f1a se prolonga m\u00e1s \u00f3 menos, seg\u00fan las proporciones de salida de buque para Manila, que por t\u00e9rmino medio se puede referir \u00e1 dos meses. Despu\u00e9s de estos dos meses de preparaci\u00f3n, se embarcan en un buque que navega por espacio de cuatro y medio, sin tocar en tierra hasta que llegan \u00e1 Singapur, \u00f3 \u00e1 la isla de Java, es decir, casi al t\u00e9rmino del viaje<\/em>\u00bb y as\u00ed \u00ab<em>Las comidas en tan larga navegaci\u00f3n son malas, pues se reducen \u00e1 carnes saladas \u00f3 conservadas en latas, \u00e1 legumbres secas, galleta \u00f3 pan, que gradualmente se hace de peor calidad por la alteraci\u00f3n de la harina, y \u00e1 carnes frescas de las reses que se matan cada ocho d\u00edas, y que al fin de la semana comen los pasajeros casi en estado de putrefacci\u00f3n. La detenci\u00f3n en el Mediod\u00eda de Espa\u00f1a, la humedad que se respira en tan larga navegaci\u00f3n, el mal r\u00e9gimen de alimentos, los mareos que mas \u00f3 menos se repiten en los borrascosos mares de las altas latitudes del hemisferio austral, y los calores de la l\u00ednea ecuatorial que por dos veces se atraviesa, producen en los europeos el primer efecto del clima de los tr\u00f3picos, debilitando la mucosa digestiva y la sangre, y modificando la hematosis. Resulta, pues, que con variedad, seg\u00fan las condiciones individuales, llegan los europeos por esta larga v\u00eda en menor estado de superabundancia sangu\u00ednea que los que vienen por el istmo, y perfectamente preparados, con arreglo \u00e1 los preceptos higi\u00e9nicos, para la aclimataci\u00f3n<\/em>\u00ab<em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora llega la sorpresa, porque al contrario de lo que se pensaba, aunque para nosotros es de l\u00f3gica, al contar que lejos de que aquellos que ven\u00edan por el lugar m\u00e1s corto, pese a su falta de aclimataci\u00f3n, \u00ab<em>es claro que los que llegan \u00e1 Filipinas por el istmo de Suez deber\u00edan ser atacados por las enfermedades del Pa\u00eds con m\u00e1s fuerza que los que vienen por el cabo de Buena Esperanza. Pero lejos de suceder as\u00ed, la observaci\u00f3n de nueve a\u00f1os consecutivos nos ha demostrado lo contrario. Ni un solo caso hemos presenciado de fallecimiento por influencia del clima entre los europeos reci\u00e9n llegados por la v\u00eda corta; y aunque los que vienen por el Cabo constituyen el mayor n\u00famero, es lo cierto que hemos visto sucumbir \u00e1 muchos, poco tiempo despu\u00e9s de poner el pi\u00e9 en tierra, por las enfermedades reinantes de la estaci\u00f3n. En el a\u00f1o de 1849, algunos deportados que hab\u00edan llegado en buen estado de salud, fueron v\u00edctimas del c\u00f3lera morbo pocos d\u00edas despu\u00e9s de su desembarco; y como esta enfermedad ataca de preferencia \u00e1 los naturales y \u00e1 los europeos antiguos en el Pa\u00eds, es evidente que aquellos desgraciados debieron su muerte al principio de aclimataci\u00f3n que hab\u00edan adquirido en su largo viaje<\/em>\u00ab.<img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8511\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/mapafilipinas1744.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"830\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/mapafilipinas1744.jpg 550w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/mapafilipinas1744-199x300.jpg 199w\" sizes=\"(max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegados hasta aqu\u00ed s\u00f3lo resta contar las reglas profil\u00e1cticas alimenticias que se aconsejaba seguir una vez puesto los pies en tierra, porque hab\u00eda que aclimatarse, resumi\u00e9ndose en un dodec\u00e1logo y que hoy nos puede resultar, como m\u00ednimo, raro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer consejo era \u00ab<em>No hacer uso durante la navegaci\u00f3n de alimentos demasiado suculentos, de condimentos estimulantes, ni de bebidas alcoh\u00f3licas, sino en cantidad muy moderada<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo consist\u00eda en la b\u00fasqueda de alojamiento, debiendo procurar vivir en habitaciones espaciosas, expuestas a los vientos del este, procurando que dicha vivienda no estuviera a orilla de ning\u00fan estero o junto a aguas embalsadas o pantanosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tercero consist\u00eda en seguir un r\u00e9gimen alimenticio vegetariano, exento de condimentos estimulantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cuarto aconsejaba \u00ab<em>Usar el vino con moderaci\u00f3n, los que tengan costumbre de hacerlo; proscribir las bebidas alcoh\u00f3licas, y evitar toda clase de abuso en comida y bebida<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El quinto, aunque pueda parecer raro, era el hacer un uso moderado en la ingesta de los refrescos acidulados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sexto lo trascribo literalmente: \u00ab<em>Hacer uso de las frutas consideradas de f\u00e1cil digesti\u00f3n, pero tom\u00e1ndolas siempre despu\u00e9s de la comida y en corta cantidad. Las frutas buenas son las siguientes: la manga, el pl\u00e1tano lacatan y latundan, el ate, el chico, la naranja, el cagel y el lanson<\/em>\u00bb (en pr\u00f3ximos cap\u00edtulos se dar\u00e1 buena cuenta de estas frutas).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resto de las recomendaciones nada tienen que ver con los alimentos, de modo que los trascribo de corrido: No usar ropa interior de lino, s\u00f3lo de algod\u00f3n, lana o seda, debiendo mudarla siempre que est\u00e9 mojada de sudor. No hacer ejercicios f\u00edsicos en las horas de calor, como mucho limitarse dar paseos a pie o a caballo por la tarde y madrugada. Evitar los rayos de sol. Cuidarse de la humedad de la noche, aconsejando, en las horas de sue\u00f1o, cerrar las ventanas del dormitorio. Tomar ba\u00f1os con el agua templada o moderadamente fr\u00eda. Lo m\u00e1s importante, ya que era el &#8216;mal&#8217; general de casi todos los espa\u00f1oles: \u00ab<em>Rechazar cuanto sea posible las ideas melanc\u00f3licas, procur\u00e1ndose la conveniente distracci\u00f3n<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda esta serie de recomendaciones se hac\u00edan a los europeos, en realidad a los espa\u00f1oles porque a Filipinas nadie quer\u00eda ir entonces, durante el primer a\u00f1o de estancia en aquellas islas, dando por hecho que tras \u00ab<em>pasado este tiempo, su constituci\u00f3n, algo debilitada, se ha puesto en armon\u00eda con el clima, y entonces conviene modificar el r\u00e9gimen arregl\u00e1ndose \u00e1 lo que la pr\u00e1ctica ense\u00f1a. Debe empezar haciendo uso de alimentos m\u00e1s sustanciosos, acompa\u00f1ando alguna cantidad moderada de vino, y abandonando los refrescos y los \u00e1cidos; porque si se prolonga la alimentaci\u00f3n tenue y poco excitante, se har\u00eda grande la p\u00e9rdida de fuerzas y la relajaci\u00f3n de los tejidos. La languidez de las funciones nutritivas manifiesta la necesidad de variar el r\u00e9gimen alimenticio; pero esta variaci\u00f3n no debe ser r\u00e1pida \u00f3 violenta, porque la mucosa intestinal oculta en medio de su aton\u00eda cierta irritabilidad, que provoca f\u00e1cilmente la acci\u00f3n secretoria del h\u00edgado; y la diarrea biliosa pudiera ser la consecuencia de un plan t\u00f3nico precipitado<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta aqu\u00ed lo que podr\u00eda denominar un pr\u00f3logo sobre la alimentaci\u00f3n, en sus principios, de los espa\u00f1olas que por desgracia ten\u00edan que ir a aquellas tierras y que bien podr\u00edan llamar el fin del mundo y donde muchos no volv\u00edan al sucumbir por enfermedades o de tristeza, dedicando el siguiente cap\u00edtulo a la alimentaci\u00f3n de carne, para proseguir con la de pescado y terminar con la de los vegetales y las frutas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con motivo del estreno hace poco de la pel\u00edcula \u00abLos \u00faltimos de Filipinas\u00bb, un \u2018remake\u2019 de otra del a\u00f1o 1945, que narra uno de los actos \u00e9picos m\u00e1s importantes de las tropas espa\u00f1olas en la p\u00e9rdida de su imperio en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/historia-de-la-alimentacion-de-las-filipinas-espanola-el-viaje\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0},"categories":[88,61,59,71,75,85],"tags":[868,869],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8506"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8506"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8506\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8512,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8506\/revisions\/8512"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8506"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8506"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8506"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}