{"id":8578,"date":"2017-02-05T21:37:01","date_gmt":"2017-02-05T20:37:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/?p=8578"},"modified":"2017-02-05T21:37:01","modified_gmt":"2017-02-05T20:37:01","slug":"historia-de-un-alimento-en-extincion-la-tortuga-de-mar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/historia-de-un-alimento-en-extincion-la-tortuga-de-mar","title":{"rendered":"Historia de un alimento en extinci\u00f3n: la tortuga de mar"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">A\u00a0 todos los Donald Trump con el deseo que se extingan como las tortugas de mar<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/carlos-azcoytia\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2919\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/azcoytia1art.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"133\" \/><\/a>\u201cLa carne de esta Tortuga es tan delicada como la mejor ternera, y principalmente se aprecia aquella porci\u00f3n que est\u00e1 debajo de lo que se llama peto \u00f3 concha inferior, que es la del vientre, sobre la cual se dejan tres \u00f3 cuatro dedos de carne con toda la grasa que tiene, que es de un color verde. Todo el peto se mete en el horno, y se cubre con zumo de lim\u00f3n y diferentes especias. En cuanto \u00e1 las otras partes de la Tortuga libre hay distintos modos de prepararlas; y aun los intestinos y las patas son tenidos por manjares delicados.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>En general, la carne de esta Tortuga es muy sana y f\u00e1cil de digerir, aunque muy substanciosa\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quien dijo esto, en 1788, no fue otro que el m\u00e9dico y naturista franc\u00e9s Louis Jean Marie Daubenton (1716-1799), uno de los m\u00e1s importantes bi\u00f3logos de su \u00e9poca, compa\u00f1ero del m\u00e1s notable de todos, Georges Louis Leclerc (conde de Buffon) y qu\u00e9 de dicha uni\u00f3n naci\u00f3 el libro \u2018Historia Natural de los Animales\u2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lectura en primer lugar de un libro cient\u00edfico era la de dar idea de la importancia que se le conced\u00eda a la carne de tortuga en los siglos XVI hasta el XX principalmente y que llevaron a casi la extinci\u00f3n de dichos animales en una depredaci\u00f3n por parte de los humanos casi sin precedentes, como veremos a lo largo del presente trabajo, si tiene la paciencia de leerme.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta extra\u00f1o el no encontrar datos significativos de su consumo como alimento en la antig\u00fcedad, en parte porque iba en contra de preceptos religiosos, como el jud\u00edo, y todas sus franquicias, que prohib\u00eda su consumo, y quiz\u00e1, tambi\u00e9n, porque al ser las navegaciones costeras el abasto de los barcos estaban m\u00e1s o menos garantizados, siendo en la \u00e9poca de los grandes descubrimientos de nuevas tierras cuando su carne se revaloriza y se pone de moda ante la creencia, justificada, de que dichos reptiles curaban la terrible enfermedad del escorbuto en las largas traves\u00edas oce\u00e1nicas.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Indagando en la \u2018Historia natural\u2019 de Plinio (23-79) encontr\u00e9 escasas referencias<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[i]<\/a> donde se limitaba a decir que dicho animal no tiene lengua ni dientes, triturando sus alimentos con la punta del hocico y que su tr\u00e1quea y es\u00f3fago era de superficie callosa y dentada con el fin de deshacer los alimentos, disminuyendo sus muescas a medida que se aproximaban al intestino, formando, el \u00faltimo tramo, una especia de escofina de carpintero, diciendo tambi\u00e9n que se les o\u00eda roncar a bastante distancia cuando duermen o fluctuaban en la superficie del agua, achacando esto a la poca abertura de su glotis, que es m\u00e1s estrecha que el de las tortugas de tierra, contribuyendo de esta forma a no tragar agua cuando est\u00e1n sumergidas. En otro de sus libros nos obsequiaba con una receta m\u00e9dica como m\u00ednimo estrafalaria y que trascribo: \u201c<em>La muda de las serpientes quemada en una teja ardiendo se instila mezclada con aceite de rosas, y resulta eficaz contra todo tipo de dolencias de los o\u00eddos, pero en especial contra la fetidez; y si tiene pus, con vinagre o hiel de cabra, de buey o de tortuga marina (dicha pelleja no sirve si tiene m\u00e1s de un a\u00f1o, ni tampoco si se ha mojado con agua de lluvia, en opini\u00f3n de algunos)<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tampoco encontr\u00e9 nada importante en los libros de Claudio Eliano (175-235), Historia de los animales, tan s\u00f3lo las siguientes anotaciones en su libro IX-41 y XVI-7, sobretodo en este \u00faltimo, cuando se refiere a una isla existente en el Gran Mar (oc\u00e9ano Indico), llamada Taprobana (la actual Ceil\u00e1n), en la que contaba que all\u00ed se criaban en el mar grand\u00edsimas tortugas con las cuales sus habitantes hac\u00edan tejados con sus caparazones para guarecerse de los rayos del sol y de las lluvias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8586\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/esqueleto.jpg\" alt=\"\" width=\"1190\" height=\"1258\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/esqueleto.jpg 1190w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/esqueleto-284x300.jpg 284w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/esqueleto-768x812.jpg 768w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/esqueleto-969x1024.jpg 969w\" sizes=\"(max-width: 1190px) 100vw, 1190px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta aqu\u00ed le escasa informaci\u00f3n que pude encontrar, sin relevancia alguna, en la antig\u00fcedad, no as\u00ed, como he comentado, desde la invasi\u00f3n americana y pueblos de oriente por los europeos, teniendo referencias, sin constatar, del comercio que hac\u00edan los chinos con sus caparazones y manufactura de ellos que adquir\u00edan en su comercio con los pueblos de los archipi\u00e9lagos del Sudeste asi\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una referencia, creo que importante, fue la de los hermanos Col\u00f3n, Crist\u00f3bal y Bartolom\u00e9, los cuales dec\u00edan que las islas Caim\u00e1n eran tan favorables para las tortugas, que cuando fueron descubiertas se les dio el nombre de Tortugas, por el gran n\u00famero que hab\u00eda en sus costas<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegados\u00a0 este punto creo que es necesario ir explicando los tipos de tortuga, as\u00ed como su utilidad de todo tipo que tanto los m\u00e9dicos y bi\u00f3logos encontraban en su caza para la alimentaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo m\u00e1s extenso que encontr\u00e9 es lo referido a la tortuga franca de la que primero daremos cuenta de su caza y de la crueldad de esta, contada por:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cA pesar de las tinieblas, que las tortugas francas prefieren cuando van \u00e1 depositar sus huevos, no pueden evitar las asechanzas de sus enemigos. A la entrada de la noche, especialmente cuando hace luna, los pescadores, manteni\u00e9ndose con mucho silencio en la playa, esperan el momento en que las tortugas salen del agua, \u00f3 vuelven al mar despu\u00e9s de haber puesto, y las matan \u00e1 golpes de maza, \u00f3 las voltean r\u00e1pidamente sin darlas tiempo de defenderse y de cegarlos con la arena que \u00e1 veces hacen levantar con sus nadaderas. Cuando estas tortugas son muy grandes, es preciso que se re\u00fanan muchos hombres, y aun \u00e1 veces que se sirvan de estacas, como de otras tantas palancas, para voltearlas y dejarlas tendidas sobre el lomo. La tortuga franca tiene el carapacho demasiado llano para restituirse \u00e1 su estado natural, cuando han sido volteadas del modo dicho. Se ha querido hacer lastimosa la relaci\u00f3n de este modo de coger las tortugas, y se ha dicho que, cuando est\u00e1n volteadas, fuera de estado de defenderse, y sin poder hacer m\u00e1s que consumirse en vanos esfuerzos, daban gritos lastimeros y vert\u00edan un torrente de l\u00e1grimas. Muchas tortugas, as\u00ed marinas como terrestres, suelen dar con frecuencia un silbido m\u00e1s \u00f3 menos fuerte, y aun un gemido muy claro y distinto, cuando experimentan con viveza el amor \u00f3 el miedo; y por consiguiente es factible que la tortuga franca d\u00e9 gritos cuando se esfuerza in\u00fatilmente para recobrar su posici\u00f3n natural, y el temor empieza \u00e1 apoderarse de ella; pero sin duda se han exagerado los signos de su dolor\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8594\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/tortugas.jpg\" alt=\"\" width=\"427\" height=\"599\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/tortugas.jpg 427w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/tortugas-214x300.jpg 214w\" sizes=\"(max-width: 427px) 100vw, 427px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con este holocausto con pocos marineros se pod\u00edan, en menos de tres horas, matar a cuarenta o cincuenta tortugas y lo que era peor, apoderarse de sus huevos que eran muy codiciados, con lo que, sin control, se mermaba le especie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De d\u00eda dichos marineros se ocupaban en descuartizar las que hab\u00eda cogido la noche anterior y manufactur\u00e1ndolas en salaz\u00f3n tanto su carne, intestinos y huevos, ya que las hembras eran las m\u00e1s valoradas, sacando de la grasa un aceite de color amarillo verdoso que usaban como combustible para encender sus candiles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como siempre, al igual que otros alimentos fue de clase, en este caso para dar de comer a precio bajo a los esclavos y el pueblo, llegando a ser tan usual como lo era el bacalao en Europa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No s\u00f3lo se cazaba dicho animal en la playa, como ya coment\u00e9, tambi\u00e9n, con nocturnidad y alevos\u00eda, se proced\u00eda de la siguiente forma: \u201c<em>Tambi\u00e9n se puede coger las tortugas francas en medio del agua, vali\u00e9ndose para esta pesca de una especie de arp\u00f3n, como se acostumbra para la de la Ballena, eligiendo una noche tranquila y en que la luna preste su luz. Dos pescadores entran en una canoa peque\u00f1a, que uno de ellos conduce: reconocen que est\u00e1n cerca de una gran tortuga en la espuma que \u00e9sta levanta cuando sube \u00e1 la superficie del agua: acercase \u00e1 ella con bastante velocidad para no darla tiempo de huir: uno de los dos pescadores la dispara su arp\u00f3n con tanta fuerza, que penetra la cubierta superior y hasta la carne: la tortuga\u00a0 herida se sumerge hasta el fondo del agua, pero se la suelta la cuerda \u00e1 que est\u00e1 asido el arp\u00f3n; y cuando el animal ha perdido mucha sangre, es f\u00e1cil retirarle \u00e1 la canoa \u00f3 \u00e1 la playa<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las Guayanas francesas se cazaban con redes que llamaban fole, cuyas medidas ten\u00eda un ancho de un poco m\u00e1s de cinco metros y medio por un largo de siete y cuyas mallas eran de treinta por treinta cent\u00edmetros, uni\u00e9ndolas de dos en dos con una boya de unos quince cent\u00edmetros hechos con un tronco espinoso que los indios llamaban macu-mac\u00fa, poniendo en la parte inferior de la red cuatro o cinco piedras de gran peso, sobre veinte kilos, para mantenerlas tirantes. Las dos extremidades, que estaban a flor del agua, se pon\u00edan boyas grandes de macu-mac\u00fa que serv\u00edan para se\u00f1alarlas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo normal era poner dichas redes cerca de los islotes porque las tortugas iban a comer una especie de fruto que estaban pegados a las rocas, dej\u00e1ndolas all\u00ed hasta que los pescadores o cazadores las visitaban de tiempo en tiempo, observando si estaba m\u00e1s baja de un lado se proced\u00eda a retirarlas lo antes posible ya que se corr\u00eda el riesgo de que el animal estuviera ahogado o hubiera sido presa de los peces espada\u00a0 los tiburones que las devoraban y romp\u00edan las mallas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En dichas latitudes el tiempo de pesca de dichas tortugas francas iba desde enero a mayo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta aqu\u00ed el m\u00e9todo de caza en las islas del Golfo de M\u00e9xico o costas atl\u00e1nticas ya que en los Mares del Sur la experiencia era otra y otra la metodolog\u00eda dadas las caracter\u00edsticas geol\u00f3gicas de sus costas, as\u00ed como la extensi\u00f3n de todas ellas y que era la de cazarlas con un nadador en las horas de m\u00e1s calor cuando las tortugas, adormiladas con la temperatura, nadaban en la superficie del mar, de modo que se as\u00eda el cazador a la parte delantera de ella hundiendo la parte posterior \u201c<em>le despierta, le obliga \u00e1 agitarse \u00f3 bregar, y este movimiento es suficiente para sostener sobre el agua al buzo y la tortuga, \u00e9 impedir que se aleje hasta que vengan \u00e1 recogerlos<\/em>\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_8600\" style=\"width: 502px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-8600\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-8600\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/pitillera.jpg\" alt=\"\" width=\"492\" height=\"417\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/pitillera.jpg 492w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/pitillera-300x254.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/pitillera-354x300.jpg 354w\" sizes=\"(max-width: 492px) 100vw, 492px\" \/><p id=\"caption-attachment-8600\" class=\"wp-caption-text\">Pitillera y cerillera del siglo XIX de concha de tortuga carrey. Colecci\u00f3n del autor<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda m\u00e1s m\u00e9todos de caza, como el aprovechar los calores del tr\u00f3pico que recalentaban la superficie superior de su caparaz\u00f3n y lo resecaba mientras estaban adormecidas, lo que imped\u00eda que pudieran sumergirse y eran cazadas con canoas, m\u00e9todo este usado en la India.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Haciendo caso al estereotipo de los cazadores y los pescadores, que los que se dedicaban a este menester, se puede decir que eran de los dos tipos, se exageraban sobre manera las haza\u00f1as de aquellos y as\u00ed encontr\u00e9 fantas\u00edas como la siguientes, que no hay nada como el tener la paciencia de pescar y mientras se espera la presa so\u00f1ar despierto:\u00a0 \u201c<em>Tambi\u00e9n se ha pretendido que en el oc\u00e9ano \u00edndico hab\u00eda tortugas de tanta fuerza y magnitud, que una de ellas transportaba catorce hombres; y aunque en esto puede haber exageraci\u00f3n, deben admitirse en la tortuga franca facultades tanto m\u00e1s notables, cuanto, sin embargo de su fuerza, sus h\u00e1bitos son pac\u00edficos<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He dado una f\u00f3rmula gastron\u00f3mica anteriormente de c\u00f3mo se pod\u00eda comer este animal manufacturado por el m\u00e9todo de la salaz\u00f3n, ahora me resta contar la forma de comerla fresca, sin entrar demasiado en lo que yo llamo guisotes, que para eso hasta existen otras webs que ni tan siquiera respetan las leyes internacionales prohibiendo la caza de la tortuga, como veremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, cuando se quer\u00eda comer fresca, sin que perdieran el sabor de su carne o sus propiedades ben\u00e9ficas, \u201c<em>se las corta el plastr\u00f3n, la cabeza, los pies y la cola, y despu\u00e9s se hace cocer la carne restante en la cubierta superior, que sirve de plato. La porci\u00f3n m\u00e1s estimada es la que toca con m\u00e1s inmediaci\u00f3n a esta cubierta superior \u00f3 al plastr\u00f3n. Esta carne, como tambi\u00e9n los huevos de la tortuga franca, son principalmente muy saludables en las enfermedades \u00e1 que est\u00e1n expuestas las gentes de mar; y aun se pretende que sus jugos son bastante activos, \u00e1 lo menos en los pa\u00edses m\u00e1s c\u00e1lidos, para curar todas las enfermedades que exigen se purifique la sangre<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que llamaban \u2018<em>las enfermedades a las que est\u00e1n expuestas la gente de mar<\/em>\u2019 no hay duda que se refer\u00eda al escorbuto, que mermaba a todas las tripulaciones en las largas traves\u00edas entre los siglos XVI al XIX principalmente por la falta de vitamina C, aconsejo leer mi trabajo relacionado con el tema, y que fue un misterio en la medicina, llegando a tanto que se pensaba que era consecuencia de la falta de ventilaci\u00f3n de los barcos, llegando a convertirlos casi en quesos gruyer cuando se declaraba la enfermedad. El motivo de pensar que su carne era un remedio contra el escorbuto, sin saberlo, estaba en la cantidad de vitamina C que ten\u00eda su carne gracias la dieta de estas, la cual era verde en la mayor\u00eda de ellas, de ah\u00ed que hasta se lleg\u00f3 a confundir con la llamada tortuga verde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De forma casual tuve acceso a una nota escrita por Alexandre-Louis-Joseph, conde de Laborde (1773-1842), m\u00e9dico del rey franc\u00e9s en Cayena (Guayanas francesas) que dec\u00eda: \u201c<em>De las tortugas francas se hacen caldos que se tienen por excelentes para los pulmoniacos, los caqu\u00e9cticos, los escorb\u00faticos. La carne de este animal contiene un jugo dulcificante, nutritivo, incisivo y diafor\u00e9tico, cuyos buenos efectos he experimentado<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8595\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/clasestortugas.jpg\" alt=\"\" width=\"382\" height=\"632\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/clasestortugas.jpg 382w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/clasestortugas-181x300.jpg 181w\" sizes=\"(max-width: 382px) 100vw, 382px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como todo alimento ten\u00eda su parte sacralizada, algo que muchos historiadores obvian en la historia de los alimentos, dejando el conjunto incompleto a la hora de comprender y formar el rompecabezas gastron\u00f3mico, porque sin atender a este extremo dif\u00edcilmente se puede comprender el arraigo de ciertas comidas o sus componentes en la alimentaci\u00f3n de los pueblos seg\u00fan que regiones del planeta. Abundando en el tema y clarific\u00e1ndolo que mejor qu\u00e9 trascribir lo que contaba Daubenton: \u201c<em>Parece que la tortuga franca es la que algunos pueblos de Am\u00e9rica miran como un objeto sagrado, y como un presente particular de la divinidad, pues la nombran pescado de Dios, \u00e1 causa del efecto maravilloso que produce su carne, seg\u00fan ellos dicen, cuando se ha tragado alguna bebida emponzo\u00f1ada<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre los huevos de las tortugas es importante saber que constan de una clara que no se endurece por m\u00e1s que se quiera hervir y su yema, por el contrario, lo hace como los de gallina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro tipo de tortuga es la caguana, por lo que he le\u00eddo apestosa hasta el hartazgo y que era poco apreciada para comer, salvo, claro est\u00e1, alimentar a los esclavos negros una vez salazonada, esto lo comentaba un franc\u00e9s revolucionario sin sentir verg\u00fcenza, por aquello de del lema \u2018Libert\u00e9, \u00e9galit\u00e9 y fraternit\u00e9\u2019, y es que todos los pa\u00edses tienen basura que ocultar de su pasado, lo qu\u00e9 no es cuesti\u00f3n de cantidad y s\u00ed de calidad, sobre todo porque en Espa\u00f1a ya estaba abolida la esclavitud desde hac\u00eda muchos a\u00f1os, s\u00f3lo vigente en dos parte de Am\u00e9rica, Cuba y Puerto Rico, y por la amenaza de su clase dirigente de unirse a Estados Unidos, pero atentos a lo que dec\u00eda el informante: <em>\u201c\u00a1hasta tal punto se ha procurado aprovechar todos los recursos que pueden ofrecer el mar y la tierra, con el fin de aumentar los productos del trabajo de estos infelices!<\/em>\u201d refiri\u00e9ndose a los negros, lo que ya ni nos sorprende el cinismo que hasta el d\u00eda de hoy rezuma Europa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todas formas en situaciones forzadas algunos navegantes la tuvieron que comer hasta el hast\u00edo y la hallaron muy ardiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco m\u00e1s se puede escribir sobre esta tortuga, ya que casi no era comestible y de la que lo \u00fanico que se ponderaba era el aceite que de ella se sacaba, que era mucho, pero no para alimentase con el, m\u00e1s que nada por su mal olor, a tanto llegaba que comentaba: \u201c<em>no obstante, es bueno para las luces, y tambi\u00e9n para preparar los cueros, y para dar un ba\u00f1o \u00e1 las embarcaciones, las cuales preserva, seg\u00fan dicen, de los gusanos, acaso tal vez por el mal olor que exhala<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No estar\u00eda completa la descripci\u00f3n de este tipo de tortuga si no hiciera una comparaci\u00f3n que contrastara la opini\u00f3n que ya he comentado y nadie mejor que Oriol (ver Bibliograf\u00eda) en la que dec\u00eda que era com\u00fan en el Mediterr\u00e1neo y en el Atl\u00e1ntico, llegando a alcanzar de 300 a 400 libras (de 135 a 180 kilos) y donde dec\u00eda, para llevar la contraria, que sus huevos eran muy buenos de comer, coincidiendo en \u201c<em>pero su c<\/em><em>arne, de un gusto de aceite rancio, cori\u00e1cea y fuertemente almizclada, no es comestible. Su concha, oscura \u00f3 roja, es demasiado delgada y demasiado irregular para ser empleada. El aceite que en abundancia se extrae de esta tortuga sirve en el alumbrado y en algunas artes<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos a un tipo de tortuga, el m\u00e1s preciado, al menos en el siglo XIX, me refiero a la carey, de la que el conde Cepede (ver bibliograf\u00eda) no parece tener en mucho aprecio su carne.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dec\u00eda que desovaban en Am\u00e9rica septentrional entre los meses de mayo a julio, haciendo la siguiente observaci\u00f3n: \u201c<em>no deposita sus huevos en la arena, sino en una especie de cascajo mezclado de guijarros menudos. Estos huevos son m\u00e1s delicados que los de todas las dem\u00e1s especies de tortugas<\/em>\u201d. Por el contrario dec\u00eda que su carne era muy desagradable de sabor y que ten\u00eda car\u00e1cter purgativo y que causaba v\u00f3mitos violentos, apostillando que los que la com\u00edan eran acometidos de calenturas violentas, cur\u00e1ndose en salud indicando, citando a Dampier<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, y su teor\u00eda de que \u201c<em>las buenas \u00f3 malas cualidades de la carne de la carey, dependen del alimento que toma, y por consiguiente, las m\u00e1s veces del paraje en que habita<\/em>\u201d, llegando a la imprecisi\u00f3n de anotar: \u201c<em>Se dice que la\u00a0 tortuga Carey se alimenta principalmente de una especie de hongo, que los americanos llaman oreja de jud\u00edo<\/em>\u201d, citando a Catesby<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, algo natural en el reino animal, si se me permite esta licencia, ya que por ejemplo a <a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/historia-de-los-caracoles\">los caracoles<\/a> les ocurre lo mismo con respecto a su alimentaci\u00f3n y la toxicidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8587\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/tortuga-verde.png\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"599\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/tortuga-verde.png 800w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/tortuga-verde-300x225.png 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/tortuga-verde-768x575.png 768w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/tortuga-verde-401x300.png 401w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Entre la sacralizaci\u00f3n y la mitolog\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los alimentos provechosos para los humanos fueron siempre sacralizados o mitificados, incluso malditos como regalo de los dioses, como lleg\u00f3 a ocurrir con los reptiles, los peces que no ten\u00edan escamas o los cerdos en la religi\u00f3n judaica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En China y Jap\u00f3n (tambi\u00e9n en Corea y Vietnam) la tortuga (sin saber si es la de tierra o la<img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignright size-full wp-image-8589\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/tortu1.jpg\" alt=\"\" width=\"277\" height=\"182\" \/> de mar) tuvo un simbolismo muy especial, ya que estaba relacionada con una de las cuatro divinidades que representaban los puntos cardinales, siendo este, llamado Genbu (Hyeon-mu en coreano o Huy\u1ec1n V\u0169 en vietnamita), y que formaban las constelaciones que proteg\u00edan el b\u00f3veda celeste, representando la longevidad y que era la del norte o tortuga negra, representaban tambi\u00e9n al invierno y el fr\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La leyenda, dentro de la leyenda, dec\u00eda que las tortugas hembras, ante la imposibilidad de poder aparearse con los machos (les costaba trabajo pensar que con esos caparazones pudieran tener sexo), se apareaban con las serpientes, de ah\u00ed el s\u00edmbolo de esta divinidad, cuerpo de tortuga y cabeza de serpiente; los machos, al verse despreciados, orinaban alrededor de las hembras para que no se acercaran a ellos en se\u00f1al de desprecio y repulsa, de ah\u00ed que cuando una mujer manten\u00eda relaciones sexuales con un hombre fuera del matrimonio se le denominara as\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la mitolog\u00eda maya los cuatro hermanos Bacabob o Bacabs representaban los cuatro puntos cardinales que sustentaban el cielo (extra\u00f1a coincidencia con la civilizaci\u00f3n china o japonesa a tener presente por aquellos que piensan que los europeos fueron los primeros en conocer ese continente), donde uno de ellos portaba un caparaz\u00f3n o concha de tortuga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Grecia y Roma el dios del comercio, Mercurio, fabric\u00f3 el primer instrumento musical con la tortuga cori\u00e1cea o de la\u00fad, de ah\u00ed su nombre (estudo en lat\u00edn) com\u00fan en el Mediterr\u00e1neo, un d\u00eda que encontr\u00f3 a una muerta, la vaci\u00f3 de su carne y con unas tripas de un buey que acababa de matar hizo las cuerdas, utiliz\u00e1ndola tambi\u00e9n, su concha, como escudo, de ah\u00ed que tambi\u00e9n la llamaban tortuga de cuero (referencia de Apolodoro de Atenas), en el antiguo Egipto tambi\u00e9n se usaba la concha de la tortuga como escudo de guerra y que simbolizaba, este animal como una figura de las oscuridades que escondida esperaba en las aguas del M\u00e1s All\u00e1 impedir la marcha de la barca del dios Ra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8592\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/carey.jpg\" alt=\"\" width=\"322\" height=\"471\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/carey.jpg 322w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/carey-205x300.jpg 205w\" sizes=\"(max-width: 322px) 100vw, 322px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La tortuga en la prensa incit\u00e1ndola a com\u00e9rsela<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Indagando en la prensa de mediados del siglo XIX, con el prop\u00f3sito de saber la importancia de la tortuga como alimento en Espa\u00f1a, encontr\u00e9 un art\u00edculo muy interesante y esclarecedor, que unido a otros trabajos, estos cient\u00edficos e incluso de aranceles aduaneros, podr\u00eda darnos una idea muy exacta del consumo de carne de dicho animal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El peri\u00f3dico en cuesti\u00f3n era el \u2018Novedades\u2019 en su secci\u00f3n de \u2018Almanaque\u2019, y que en el a\u00f1o 1865 (ver Bibliograf\u00eda) dedicaba un amplio art\u00edculo (de autor an\u00f3nimo), basado en una Memoria presentada a la Sociedad Imperial de Zoolog\u00eda (no dice de donde) y cuyo t\u00edtulo era \u2018Las tortugas consideradas bajo el punto de vista de la alimentaci\u00f3n y de la aclimataci\u00f3n\u2019 presentada por el cient\u00edfico espa\u00f1ol Manuel <em>Rufz<\/em> Oronoz, el cual extracto para no hacerlo pesado, en el que dec\u00eda: \u201c<em>singular que el arte culinario, que est\u00e1 siempre en acecho de los productos ex\u00f3ticos, susceptibles de nuevas combinaciones gastron\u00f3micas, no haya fijado su atenci\u00f3n en la tortuga. \u00bfNo es extra\u00f1o en efecto, que Strabon, Plinio y Diodoro de Sicilia hablen de la tortuga como de un alimento universal, y que hoy en las Antillas, en todas las ciudades mar\u00edtimas de las dos Am\u00e9ricas, en Mauricio y en Borb\u00f3n, en Calcuta, Madr\u00e1s, Pondich\u00e8ri, Batavia, China, en el Jap\u00f3n y en Inglaterra, sea apreciada la carne de la tortuga y considerada como un alimento sano y delicado, l paso que cuando se presenta una tortuga en casi todos los dem\u00e1s mercados de Europa, rara vez encuentra compradores?<\/em>\u201d. Interrogante excesivamente larga a mi gusto pero y como iremos viendo con bastantes imprecisiones y errores pero, de principio, muy esclarecedor, ya que est\u00e1 meridianamente claro que no se com\u00eda tortuga en Europa, excepto\u00a0 en Inglaterra que curiosamente se comi\u00f3 por primera vez en el a\u00f1o 1752 en Londres llevada por el almirante George Anson (1697-1762) y que se vend\u00eda entre los seis y veinte reales el kilo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n nos da la receta para hacerla, de la mano de un cura misionero, de la Orden Dominicana<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, el padre Sabat, el cual comi\u00f3 en un saladero de tortugas y en el que dec\u00eda: \u201c<em>Nos sirven un peto de tortuga de m\u00e1s de dos pies de longitud y de pi\u00e9 y medio de anchura. El peto de una tortuga es la armadura del vientre del animal, en la cual se deja tres \u00f3 cuatro dedos de carne con toda la grasa que tiene. Aquella carne es verde y de un gusto delicado. El peto se pone entero en el horno, se le cubre de zumo de lim\u00f3n, con pimiento, sal, pimienta, clavo y huevos batidos. Mientras que est\u00e1 en el horno, se tiene cuidado de pinchar la carne de cu\u00e1ndo en cu\u00e1ndo con una aguja de madera para que la salsa contenida en el peto, penetre en la carne por todas partes&#8230; No hay cosa m\u00e1s rica ni de mejor gusto<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Da noticias de la Martinica en donde se com\u00eda con toda clase de salsas, haciendo sopas, asados, fritas, en adobo, guisadas e incluso se hac\u00edan pasteles de ellas, aprovechando todo del animal, llegando a decir: \u201c<em>Su h\u00edgado, sus intestinos, sus huesos, todo se come; por lo mismo se le ha dado el nombre de cerdo de mar, y no s\u00f3lo es m\u00e1s sabrosa y m\u00e1s alimenticia la carne de tortuga que la de la mayor parte de los pescados, sino que su digesti\u00f3n es tan f\u00e1cil, que el doctor Rufz no ha visto en veinte a\u00f1os que estuvo ejerciendo en la Martinica, ni una sola indisposici\u00f3n que atribuirse \u00e1 aquel alimento<\/em>\u201d, claro est\u00e1 que confunde un pescado con este tipo de animales que en nada se parecen y a la tortuga franca con la tortuga francesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si en Inglaterra la carne de tortuga llegaba a tener un precio de hasta 20 reales, en la Martinica su precio m\u00e1ximo no superaba los 12 reales en el peor de los casos siendo la base prote\u00ednica de la colonia, lo que llev\u00f3 a casi extinguirla, o al menos bajar considerablemente su poblaci\u00f3n, ya que no s\u00f3lo era alimento de la poblaci\u00f3n sino tambi\u00e9n fuente de riqueza al ser un producto exportable, sobre manera en la Cuaresma, llegando a cazarlas en las islas Margarita y las Caimanes, conserv\u00e1ndolas, para que se comiera fresca, como contaba dicho peri\u00f3dico: \u201c<em>Y como por otra parte, aquellos animales se conservan perfectamente en estanques donde engordan en vez de enflaquecer, la abundancia del g\u00e9nero no es nunca motivo de p\u00e9rdida. La tortuga francesa adquiere generalmente un volumen considerable. No son raras en ciertas costas las que tienen ciento cincuenta \u00f3 dos cientos kil\u00f3gramos de peso; pero no son menores las m\u00e1s grandes: pasan por m\u00e1s delicadas las que tienen de cinco \u00e1 diez kil\u00f3gramos<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo a Inglaterra, sin salir de las Antillas, contar que se exportaban al pa\u00eds europeo cada a\u00f1o, en concreto a Londres, Sauthamton y Liverpool, la cantidad de 132.000 kilos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para dicha exportaci\u00f3n, en barcos de vela que bien pod\u00edan tardar entre 15 a 30 d\u00edas dependiendo de los vientos, era importante la conservaci\u00f3n, que bien pod\u00eda ser en salaz\u00f3n o el producto fresco, consiguiendo este \u00faltimo de la siguiente forma: \u201c<em>Para conservarlas vivas en una larga traves\u00eda, se las suele llevar en barriles; pero muchos capitanes se contentan con echarlas sobre el puente patas arriba y verter sobre ellas por la ma\u00f1ana y por la tarde algunos cubos de agua del mar. Cuando llegan al punto de destino se las coloca en estanques d\u00f3nde se las da yerbas marinas, legumbres y tripas de pescado y de aves, as\u00ed se conservan hasta el invierno, al cual no pueden resistir<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquel comercio salvaje basado en la masacre de dichos animales estaba basado en la falsa suposici\u00f3n de la fecundidad de las tortugas, pese a la evidencia de la gran bajada de capturas, de la cual imaginaban inagotable, algo que la necedad humana sigue al d\u00eda de hoy mientras envenenamos el planeta, y haciendo \u2018la cuenta de la vieja\u2019 y siendo optimista contaba: \u201c<em>As\u00ed se explica c\u00f3mo este animal, que apenas tiene defensa, es tan com\u00fan en algunos pa\u00edses, \u00e1 pesar de la guerra encarnizada que se le hace. Cada hembra pone anualmente, y en dos \u00e9pocas, doscientos cincuenta \u00f3 trescientos s huevos; y como los quelonios se reproducen temprano, una sola tortuga bastar\u00eda para poblar en su larga vida cualquier sitio donde no se las persiguiese<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8591\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/tor2.jpg\" alt=\"\" width=\"644\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/tor2.jpg 644w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/tor2-300x196.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/tor2-460x300.jpg 460w\" sizes=\"(max-width: 644px) 100vw, 644px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Un \u2018iluminado\u2019 ingl\u00e9s que deliraba con el negocio tortuguero<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un libro raro, tanto por el contenido como por su edici\u00f3n, titulado \u2018Anales de Ciencias, Literatura y Artes\u2019 de un tal Casimiro Gregory (ver bibliograf\u00eda), editado en espa\u00f1ol el a\u00f1o 1832, donde especulaba con la posibilidad de naturalizar las tortugas en Inglaterra, algo muy dif\u00edcil dada la temperatura de sus aguas que hacen que no sobrevivan pero para este hombre, so\u00f1ador como pocos, nada era imposible, llegando a decir con toda su inocencia, al comienzo de su trabajo: \u201c<em>Sin embargo, si no sobreviviesen algunas, \u00bfc\u00f3mo se har\u00eda la sopa de tortuga?<\/em>\u201d, lo que me hizo exclamar un ole! cuando lo le\u00ed, que eso es como pensar que los ni\u00f1os vienen de Par\u00eds o que los trae la cig\u00fce\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, en sus elucubraciones, el autor al que cito, de la excepci\u00f3n hac\u00eda ley y contaba como una vez se encontr\u00f3 una tortuga capit\u00e1n en el Tamar (r\u00edo del sudoeste de Inglaterra, en Cornualles) que estaba sana, en agua dulce, que a saber c\u00f3mo hab\u00eda llegado hasta all\u00ed, y como se la comieron en Sattasch, lo que le dio motivos para decir que \u201c<em>La naturalizaci\u00f3n de la tortuga, lejos de ser dif\u00edcil, nos parece f\u00e1cil sobre manera<\/em>\u201d, abundando en el tema y poniendo ejemplos que nada ten\u00edan que ver con el tema al decir que el pavo real o incluso la gallina dom\u00e9stica, que hab\u00edan llegado de la India, o la pintada, desde las ardientes arenas de \u00c1frica, se hab\u00edan aclimatado, as\u00ed que no hab\u00eda raz\u00f3n para que, por la fuerza, no lo hiciera la tortuga, insistiendo en que si tan solo hab\u00eda sobre diez grados Farenheit en las aguas y teniendo un caparaz\u00f3n (pensar\u00eda ponerles calefacci\u00f3n) que las pod\u00eda proteger del fr\u00edo, achacando esa falta de visi\u00f3n comercial a intereses forzados por los monopolistas en el comercio de tortugas de las Indias Occidentales \u201c<em>no las introducen en sus magn\u00edficos estaques donde, en medio de los negros del ron del az\u00facar y del caf\u00e9 podr\u00edan crecer en su pa\u00eds<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Terminaba su \u2018magn\u00edfica\u2019 disertaci\u00f3n con la siguiente frase: \u201c<em>La sopa de tortuga es de costumbre en las comidas de corporaci\u00f3n de la ciudad. Este plato, casi desconocido en Francia, se estima tanto en Inglaterra, que cuando el amo de una fonda debe servirlo, lo hace anunciar en los diarios muchos d\u00edas antes<\/em>\u201d, futurizando, que a ciencia ficci\u00f3n no deb\u00eda ganarle nadie, que \u201c<em>a pesar de la antipat\u00eda qu\u00e9 tenemos \u00e1 las mejoras, y de la que se ha mostrado m\u00e1s particularmente por la introducci\u00f3n de nuevos animales, estamos convencidos que un d\u00eda tendremos estanques para nuestras tortugas, como tenemos corrales para nuestras aves. Es verdaderamente una disposici\u00f3n muy singular en el hombre la aversi\u00f3n \u00e1 todos los proyectos que pueden mejorar su condici\u00f3n s\u00ed\u00a0 tienen un buen resultado<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El haber hecho una referencia tan extensa a dicho libro no es otra que la de darle la importancia que ten\u00eda en Inglaterra la carne de dicho animal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Seguimos con las tortugas: ahora las an\u00e9cdotas y otras historietas<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay duda que las tortugas marinas salvaron muchas vidas a los marineros de las grandes traves\u00edas, ya que aportaban prote\u00ednas y vitamina C, sin las cuales muchas de aquellas expediciones habr\u00edan fracasado con resultados tr\u00e1gicos, prueba de ello la tenemos en el testimonio del viajero y navegante Dumont, corroborado por \u00a0Rienxi (ver bibliogaf\u00edas) cuando en la ensenada de \u2018Ten fathoms hole\u2019 (El agujero de diez brazas) en Ocean\u00eda sus hombres cazaban tortugas cuando les faltaba v\u00edveres frescos, capturando una media de 10 o 12 de ellas de cada vez, algunas con un peso de 300 libras (136 kilos), luchando contra los tiburones que reclamaban su parte del bot\u00edn y que nunca bajaban su n\u00famero de treinta o cuarenta escualos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reinxi cuenta de una tortuga cuyo caparaz\u00f3n med\u00eda desde el vientre a la parte alta 1,20,y ten\u00eda una capacidad en la concha de arriba de 1,83 metros de largo y que sirvi\u00f3 como bote a un ni\u00f1o de nueve o diez a\u00f1os, hijo de capit\u00e1n Bocky, para trasp\u00f3rtalo en una traves\u00eda de un cuarto de milla desde el puerto al barco de su padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8584\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/rey_3.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"994\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/rey_3.jpg 600w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/rey_3-181x300.jpg 181w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un caparaz\u00f3n de tortuga sirvi\u00f3 de cuna al rey Enrique IV de Francia, una original forma de mecerlo al menos, y que a\u00fan puede verse en el castillo de Pau donde est\u00e1 expuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una forma de cazarlas muy original era la que usaban los negros de Mozambique con un pez r\u00e9mora (<em>Echeneis Naucrates<\/em>) que criaban para emplearlos en estos menesteres y que consist\u00eda en atarlos con un anillo rojo y una larga cuerda, las soltaban en el mar cuando ve\u00edan una tortuga y este pez se pon\u00eda a nadar hasta que se cansaba, entonces se pegaba a\u00a0 la concha y ya s\u00f3lo les quedaba tirar de la cuerda para obtener la presa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la isla de R\u00e9, en la costa Atl\u00e1ntica francesa, se contaba que en el a\u00f1o 1754 se caz\u00f3 una tortuga que pesaba nueve quintales y que su h\u00edgado fue suficiente para alimentar a cien personas, produjo cien libras de grasa y la sangre que derram\u00f3 cuando le cortaron la cabeza fue de cerca de cinco litros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Record\u00e9 un trabajo de mi compa\u00f1era en estas lides de investigaci\u00f3n, Cecilia Restrepo, cuando escribi\u00f3 un trabajo muy interesante y novedoso sobre <a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/jose-celestino-mutis-y-los-alimentos\">Celestino Mutis<\/a> que dec\u00eda: \u201c<em>Observ\u00f3 con singular admiraci\u00f3n la abundancia de tortugas que hab\u00eda en el rio y los huevos enterrados en la arena, los cuales eran muy apetecidos por los bogas<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8590\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/tortuga2.jpg\" alt=\"\" width=\"346\" height=\"508\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/tortuga2.jpg 346w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/tortuga2-204x300.jpg 204w\" sizes=\"(max-width: 346px) 100vw, 346px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El negocio de los caparazones, algo muy lucrativo.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1857 se edit\u00f3 un libro interesante que trataba del comercio mercantil y de esta forma he podido saber, y ahora lo hago saber al que me lee, que especies y la forma de embalaje ten\u00edan las tortugas para el comercio, si bien es cierto que m\u00e1s trataba de sus conchas, aunque por extensi\u00f3n lleguemos a leer entre l\u00edneas el tipo de carne que se aprovechaba de ellas o sus huevos y as\u00ed encontramos que \u201c<em>En el comercio se encuentran cuatro especies de conchas: La primera y la m\u00e1s estimada es la que se pesca en los mares de la China, y principalmente en las costas de Manila. La segunda viene de las Seychelles. La tercera, dicha de Egipto, se recibe de Bombay por la v\u00eda de Alejandr\u00eda: est\u00e1 en hojas generalmente m\u00e1s peque\u00f1as, m\u00e1s delgadas, m\u00e1s terrosas y con frecuencia sujetas \u00e1 desaforrarse. La cuarta, que viene de Am\u00e9rica, est\u00e1 en grandes hojas, de un color m\u00e1s rojizo en el fondo que las precedente y de grandes jaspeaduras. He aqu\u00ed las muestras que se encuentran con m\u00e1s frecuencia en el comercio, y su descripci\u00f3n particular<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n viene la lista de los distintos tipos de caparazones y su forma de embalaje, siendo la primera de ellas la que llama \u2018Gran concha o carey de la india\u2019 que dec\u00eda, aparte de su descripci\u00f3n para conocerlas, que ven\u00eda de los mares de Jap\u00f3n, de China y de las islas Seychelles y que ven\u00edan embaladas en cajas de madera blanca muy delgada, semejantes a cajas de t\u00e9, y algunas veces en cajas de madera gruesa, semejantes a las cajas de az\u00facar de la India.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La denominada \u2018Gran concha jaspeada de Am\u00e9rica\u2019 que ven\u00eda en bruto y pulida y su embalaje se recib\u00eda en cajas y en toneles de variado peso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u2018Gran concha o carey de tortuga franca\u2019 que llegaban en cajas y toneles de distinto peso y que proced\u00eda de \u201c<em>todas las costas que ba\u00f1a el oc\u00e9ano, excepto de las costas Boreales<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u2018Gran concha o carey de tortuga Cauara\u2019 que se recib\u00edan en cajas y toneles de diferentes pesos, procedente, principalmente, de las costas de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u2018U\u00f1a sarnosa de Am\u00e9rica\u2019, en realidad eran las patas de las tortugas y que ven\u00edan junto a los caparazones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para terminar que mejor que leer el final de ese apartado ya que pone sobre aviso de los fraudes o imitaciones: \u201c<em>En conclusi\u00f3n, la concha, que antes que la mano del hombre haya cambiado su forma natural se llama Concha bruta, tiene una grande analog\u00eda con el cuerno, y se labra como \u00e9ste, pudiendo adquirir un hermoso bru\u00f1ido. Su superioridad sobre el cuerno consiste en su trasparencia tan ricamente variada y en su naturaleza compacta, en vez de ser fibrosa \u00f3 laminosa; se reblandece por la acci\u00f3n del agua hirviendo, y, por el mismo medio \u00f3 por la compresi\u00f3n, los pedazos peque\u00f1os, las recortaduras y desperdicios de concha son igualmente susceptibles de aglutinarse, y entonces toma el nombre de Concha fundida. Finalmente, como se ha conseguido imitar la concha por medio de preparaci\u00f3n, conviene estar prevenido contra ese nuevo g\u00e9nero de fraude<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se adjunta un cuadro referente a las importaciones de carey en Espa\u00f1a entre los a\u00f1os 1851 y 1853 seg\u00fan la Direcci\u00f3n General de Aduanas, lo que nos dar\u00e1 un fiel reflejo del comercio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8582\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/aduanas.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"122\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>A modo de corolario<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me parece incomprensible que un alimento tan importante en la Era de los Descubrimientos, que cambi\u00f3 la historia de la humanidad para siempre y que, en el aspecto gastron\u00f3mico, fue fundamental para entender lo que hoy se guisa en nuestros fogones pueda pasar tan desapercibido y se pase tan de puntillas, como si fuera algo superfluo, de hecho este trabajo creo que es pionero, como otros muchos en nuestro sitio, para entender nuestro presente y para denunciar la miop\u00eda de aquellos que saquean la tierra buscando el beneficio inmediato, sin importarles el dejar a las pr\u00f3ximas generaciones una Tierra, como m\u00ednimo, igual que la que heredamos, despreciando o negando algo tan evidente como el desequilibrio ecol\u00f3gico existente y el cambio clim\u00e1tico, que no s\u00f3lo se produce por la emisi\u00f3n de gases a la atm\u00f3sfera, sino tambi\u00e9n por los monocultivos al que se ven obligados muchos pa\u00edses, erradicando de su lugar de origen la biodiversidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por curiosidad busqu\u00e9 en un libro, que en principio naci\u00f3 con vocaci\u00f3n casi de Biblia sobre la historia de la gastronom\u00eda, \u2018Historia de la alimentaci\u00f3n\u2019, para saber las referencias existen a la tortuga como alimento y para mi sorpresa s\u00f3lo encontr\u00e9 tres muy escu\u00e1lidas, que en total no ocupan m\u00e1s que otras tantas l\u00edneas, haciendo menci\u00f3n de pasada y sin distinguir entre la tortuga de tierra y la de mar, toda una decepci\u00f3n como casi todo el libro que, a mi gusto, peca de regionalista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n sorprende, salvo en los libros de ciencia (incluso algunos ni eso) la falta de distinci\u00f3n entre las tortugas de mar o de r\u00edo, lo que hace que esos equ\u00edvocos e inconcreciones dejen algo despistado al investigador en algunos momentos, de ah\u00ed que posiblemente se pudiera haber deslizado en el presente trabajo dicho error, aunque he intentado ser muy conciso y fiel, algo parecido a lo ocurrido con la patata que en sus comienzos, cuando se conoci\u00f3 en Espa\u00f1a, se confund\u00eda con la batata y ambas se met\u00edan en el mismo saco descriptivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Una nota importante:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de editar el presente trabajo le pas\u00e9 el borrador a nuestra compa\u00f1era<a href=\"http:\/\/ainaserice.com\/\" target=\"_blank\"> Aina S. Erice<\/a>, encargada de los consejos biol\u00f3gicos en el Grupo Gastronautas, que muy amablemente, como siempre, me pas\u00f3 la siguiente nota:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'Calibri','sans-serif'; color: black;\">Comentarios biol\u00f3gicos: yo creo que estar\u00eda genial a\u00f1adir los nombres cient\u00edficos de las principales especies que se nombran; adem\u00e1s, no es especialmente complicado, dado que existen trabajos del s. XIX que colocan nombres comunes y cient\u00edficos juntos (para estar m\u00e1s seguros de que no se han recombinado recientemente). Entonces, la tortuga franca parece ser la misma (aunque en su momento los interesados pudiesen pensar que no) que la llamada \u00abtortuga verde\u00bb, y corresponder\u00eda a la especie <i>Chelonia mydas<\/i>. La caguana corresponder\u00eda, al parecer, a la especie <i>Caretta caretta<\/i>; y la carey, a la hoy cr\u00edticamente amenazada <i>Eretmochelys imbricata.<\/i><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'Calibri','sans-serif'; color: black;\">Si quieres hacer m\u00e1s hincapi\u00e9 sobre la diferenciaci\u00f3n (cierta) de las tortugas de mar y las de r\u00edo, puedes comentar que las tortugas marinas (hoy \u00fanicamente representadas por 7 especies) pertenecen a una \u00fanica superfamilia, mientras que el resto de tortugas de agua (dulce o salobre) no.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'Calibri','sans-serif'; color: black;\">No s\u00e9 si el nombre del la\u00fad en lat\u00edn es <i>estudo<\/i>, pero las tortugas fueron bautizadas con el nombre de <i>Testudo<\/i>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi eterno agradecimiento a Aina que nos honra con su presencia entre nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Y para terminar una receta de sopa de tortuga del maestro \u00c1ngel Muro.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>Para confeccionar este potaje se corta en pedazos grandes como nueces la carne de una tortuga, que puede muy bien compararse con la de una ri\u00f1onada de ternera.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Se hace soltar la baba a dicha en muchas aguas sucesivas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Hace falta al menos 500 gramos de tortuga para una buena sopa cumplida.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Se prepara caldo consumado con un kilo de vaca, igual peso de ternera y otro tanto de carnero, dejando cocer durante seis horas con zanahorias, cebollas y la saz\u00f3n y especias correspondientes. En este caldo, colado, enfriado y desengrasado, se cuecen los pedazos de tortuga a fuego lento por espacio de cuatro horas, y en el acto de servir se a\u00f1ade una botella de vino de Madera o de Porto con quenelles recortadas en rodajas; pero \u00e9stas no se ponen en la sopa sino cuando est\u00e1 todo en la sopera<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8596\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/tortuchina.jpg\" alt=\"\" width=\"627\" height=\"398\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/tortuchina.jpg 627w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/tortuchina-300x190.jpg 300w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/tortuchina-473x300.jpg 473w\" sizes=\"(max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Almanaque del peri\u00f3dico \u2018Novedades\u2019 del a\u00f1o 1865. Imp. De las Novedades a cargo de A. Querol y Caparr\u00f3s. Madrid 1864.<\/li>\n<li>Codorniu y Nieto, Antonio. \u2018Topograf\u00eda m\u00e9dica de las islas Filipinas\u2019.<\/li>\n<li>Daubenton, Louis Jean Marie. \u2018Encyclopedia met\u00f3dica, dispuesta por orden de materias. Animales quadr\u00fapedos ov\u00edparos, y serpientes\u2019. Traducci\u00f3n al castellano de Joseph Mallent. Tomo II. Imp. Antonio de Sancha. Madrid 1788.<\/li>\n<li>Dumont D\u2019Urville, J. \u2018Viaje pintoresco alrededor del mundo\u2019, traducci\u00f3n de Francisco de Paula Vidal y Pahissa. Tomo I. Imp- de J. Oliveres. Barcelona 1841.<\/li>\n<li>Eliano, Claudio. \u2018Historia de los animales\u2019. Traducci\u00f3n de Jos\u00e9 Vara Donado. Edit. Ediciones Akal, S. A. ISBN: 84-7600-354-4. Madrid 1989.<\/li>\n<li>Fladrin, Jean-Louis y Montanari, Massimo. \u2018Historia de la alimentaci\u00f3n\u2019. Edit. Trea S. L. Gij\u00f3n 2004.<\/li>\n<li>Gregory D\u00e1vila, Casimiro de. \u2018Anales de ciencias, literatura y artes. Imp. Tom\u00e1s Jord\u00e1n. Madrid 1832.<\/li>\n<li>La Cepede, Conde de. \u2018Historia Natural, general y particular de los cuadr\u00fapedos ov\u00edparos, y de las culebras\u2019. Tomo XX. Traducci\u00f3n de Josef Clavijo Faxardo. Imp. Hija de Ibarra. Madrid 1805.<\/li>\n<li>Muro, \u00c1ngel. \u2018El practic\u00f3n. Tratado completo de cocina al alcance de todos y aprovechamiento de sobras\u2019. Edit. Maxtor. ISBN 84-9761-743-6. Madrid, 1893, reedici\u00f3n de 2010.<\/li>\n<li>Oriol Ronquillo Jos\u00e9. \u2018Diccionario de materia mercantil, industrial y agr\u00edcola que contiene la indicaci\u00f3n, la descripci\u00f3n y los usos de todas las mercanc\u00edas\u2019. Tomo IV. Imp. Jos\u00e9 Taul\u00f3. Barcelona 1857.<\/li>\n<li>Plinio Secundo, Cayo. \u2018Historia natural\u2019. Traducci\u00f3n de Josefa Cant\u00f3, Isabel G\u00f3mez Santamar\u00eda. Susana Gonz\u00e1lez Mar\u00edn y Eusebia Tarri\u00f1o. Edit. Ediciones C\u00e1tedra. ISBN 978-84-376-1958-3. Madrid 2002.<\/li>\n<li>Redford, Donald B. Diccionario de la religi\u00f3n egipcia\u2019. Traducci\u00f3n de Juan Rabasseda-Gasc\u00f3n. Edit. Cr\u00edtica. ISBN. 84-8482-479-6. Barcelona 2003.<\/li>\n<li>Restrepo Manrique, Cecilia: \u2018Jos\u00e9 Celestino Mutis y los alimentos\u2019, estudio obrante en nuestra web <a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/jose-celestino-mutis-y-los-alimentos\">http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/jose-celestino-mutis-y-los-alimentos<\/a><\/li>\n<li>Rienchi, de y M.L.-D. \u2018Historia de la Ocean\u00eda o Quinta parte del mundo\u2019, Traducci\u00f3n al castellano por \u2018Una Sociedad Literaria\u2019. Imp. Imprenta de Fomento, Barcelona (sin fecha pero probablemente sobre 1835).<\/li>\n<li>Toube, Karl Andres. \u2018The Major Gods of Ancient Yucatan\u2019. ISBN: 0-88402-204-8. Washington 1997.<\/li>\n<li>Wikipedia: (Documento en l\u00ednea) le\u00eddo en enero de 2017 <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Genbu\">https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Genbu<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Historia general de los viajes, parte III. libro V. Viaje de Crist\u00f3bal y Bartolom\u00e9 Colon.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> William Dampier (1652-1715). Pirata y escritor bot\u00e1nico ingl\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Mark Catesby (1683-1749). Naturalista ingl\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Sobre dicho sacerdote, italiano, encontr\u00e9 un trabajo muy hilarante dedicado a los clavos con los que crucificaron a Jesucristo y que de forma masiva e indiscriminada se tra\u00edan en la Edad Media a Europa en las Cruzadas, de forma que, seg\u00fan contaba, eran tantos que dif\u00edcilmente podr\u00eda desclavarse, incluso que se le pudiera ver por estar enterrado entre tanto hierro, y lo m\u00e1s curioso es que todos eran distintos en forma y tama\u00f1o (como para montar una ferreter\u00eda), todo un desprop\u00f3sito, al igual que la S\u00e1bana Santa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[i]<\/a> Libro XI-180 y Libro XXIX-137<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7694\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/firmamiabuena.jpg\" alt=\"\" width=\"350\" height=\"196\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/firmamiabuena.jpg 350w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/firmamiabuena-300x168.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A\u00a0 todos los Donald Trump con el deseo que se extingan como las tortugas de mar \u201cLa carne de esta Tortuga es tan delicada como la mejor ternera, y principalmente se aprecia aquella porci\u00f3n que est\u00e1 debajo de lo que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/historia-de-un-alimento-en-extincion-la-tortuga-de-mar\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0},"categories":[86,87,88,95,61,59,71,3,157,97,96,75,89,85,154,159],"tags":[880],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8578"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8578"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8578\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8602,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8578\/revisions\/8602"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8578"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8578"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8578"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}