{"id":8827,"date":"2017-08-16T19:14:52","date_gmt":"2017-08-16T17:14:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/?p=8827"},"modified":"2017-08-16T20:25:30","modified_gmt":"2017-08-16T18:25:30","slug":"caballeros-templarios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/caballeros-templarios","title":{"rendered":"Historia de la alimentaci\u00f3n de los Caballeros Templarios, entre lo m\u00e1gico y lo guerrero"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/carlos-azcoytia\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-8619\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/articulos.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"124\" \/><\/a>Estudiando las Reglas de distintas hermandades de monjas de clausura encontr\u00e9 dos libros que mostraban otras, esta vez de los monjes guerreros de la Hermandad de los Templarios, que por su mezcla entre religioso y belicista, a modo de brazo ejecutor contra los infieles de la iglesia cat\u00f3lica y la recuperaci\u00f3n de lugares sagrados, me llam\u00f3 la atenci\u00f3n, porque a fin de cuentas lo que en ellas se dictan m\u00e1s bien son reglas cuarteleras m\u00e1s que religiosas y donde la alimentaci\u00f3n, para mi sorpresa, ten\u00eda un valor mayor de lo esperado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La magia que esconde dicha congregaci\u00f3n, m\u00e1s novelada que real, hace que el gran p\u00fablico se interese sobre manera y hasta ciertos reg\u00edmenes en la historia buscaran, no s\u00f3lo su \u2018tesoro\u2019 escondido si no tambi\u00e9n piezas del ajuar de Cristo y herramientas de su crucifixi\u00f3n, llegando a encontrar en Roma hasta una iglesia consagrada, no es broma, a custodiar el Santo Prepucio de cuando le hicieron la circuncisi\u00f3n, o la cantidad de clavos encontrados que se puede montar una ferreter\u00eda con ellos o hasta el misterioso Santo Grial, que ni se pueden poner de acuerdo que es.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo cierto es que estos monjes fueron\u00a0 los primeros en inventar el chiringuito de los bancos, casi como lo son hoy con sus cheques, lo que lleg\u00f3 a hacerlos temibles, porque en su poder estaba la econom\u00eda de ciertos estado europeos, de modo que por orden real fueron perseguidos y eliminados, a la manera vaticana, algunos chamuscados en la hoguera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como lo nuestro es la investigaci\u00f3n de la historia de la gastronom\u00eda y la alimentaci\u00f3n pues me voy a ce\u00f1ir, casi en exclusiva, a ella. \u00a0<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8830\" src=\"http:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/templario1.jpg\" alt=\"\" width=\"338\" height=\"610\" srcset=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/templario1.jpg 338w, https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/templario1-166x300.jpg 166w\" sizes=\"(max-width: 338px) 100vw, 338px\" \/>En un libro titulado Regla de los Pobres Conmilitones de Cristo y templos de Salom\u00f3n de la Santa Ciudad de Jerusal\u00e9n, en su art\u00edculo III, puede leerse la primera referencia a la alimentaci\u00f3n un tanto extra\u00f1a, como vamos a comprobar, ya que nos muestra un n\u00famero cabal\u00edstico o m\u00e1gico, como siempre un n\u00famero primo, al que se le asigna un poder especial, algo que se repite en la historia de todos los pueblos cuando una secta o grupo de personas, dentro de unas creencias determinadas, normalmente religiosas, forman un mundo paralelo para aquellos que est\u00e1n iniciados, desvel\u00e1ndoles secretos que les est\u00e1n vedados al resto de los mortales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicho art\u00edculo trata sobre qu\u00e9 debe hacerse tras la muerte de un templario, ordenando que los hermanos que all\u00ed estuvieren, compa\u00f1eros del finado, deb\u00edan rezar por el alma del difunto durante siete d\u00edas cien Padres nuestros, porque \u201c<em>el n\u00famero siete es n\u00famero de perfecci\u00f3n<\/em>\u201d, ordenando igualmente que \u201c<em>as\u00ed como cada d\u00eda se le daba a nuestro hermano lo necesario para comer y sustentar la vida, esa misma comida y bebida se de a un pobre hasta los cuarenta d\u00edas<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El siguiente cap\u00edtulo, el IV, hace una distinci\u00f3n entre ellos y los servidores de la iglesia cat\u00f3lica, diciendo que a los capellanes tan s\u00f3lo tuvieran, seg\u00fan su clase, comida y vestido, pasando todas las limosnas que se les dieran a su cabildo o comunidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cap\u00edtulo V hace referencia a la muerte de un\u00a0 soldado o ayudante de los guerreros, en cuyo caso se le deber\u00eda dar de comer a un pobre durante siete d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cap\u00edtulo VIII y siguientes ya se centran en la cotidianidad de la comida diciendo que en el refectorio si alguna cosa faltare o tuviese necesidad de ella, en el caso de no poder pedirla por se\u00f1as, deb\u00eda hacerse de forma silenciosa, a\u00f1adiendo: \u201c<em>y as\u00ed siempre que se pida algo estando en la mesa ha de ser con humildad y rendimiento, como dice el apostol: \u00abcome tu pan con silencio\u00bb y el salmista os debe animar diciendo: \u00abPuse a mi boca custodia a silencio\u00bb que quiere decir: deliber\u00e9 no hablar, y guard\u00e9 mi boca por no hablar mal<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como en todas las congregaciones era obligado, mientras com\u00edan, que le leyeran las Sagradas Escrituras, de ah\u00ed el tener que guardar silencio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El art\u00edculo X ya era m\u00e1s expl\u00edcito con respecto al tipo de alimento, en concreto la carne, de la cual dec\u00eda que \u201c<em>en la semana, sino es en el d\u00eda de Pascua, de Navidad, Resurrecci\u00f3n, o festividad de nuestra Se\u00f1ora, o de todos los Santos, basta comerla tres veces o d\u00edas en ella, porque la costumbre de comerla se entiende es corrupci\u00f3n de los cuerpos<\/em>\u201d, a\u00f1adiendo que los martes que fueran ayuno se pasar\u00eda al mi\u00e9rcoles y que ser\u00eda m\u00e1s abundante. Los domingos se dar\u00edan dos platos en honra de la Santa Resurrecci\u00f3n, tanto a los capellanes como a los caballeros y atentos a la apostilla que se hac\u00eda porque no tiene desperdicio: \u201c<em>los dem\u00e1s sirvientes se contentar\u00e1n con uno y den gracias a Dios<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre la forma de comer los caballeros templarios dec\u00eda que ser\u00eda de dos en dos, para que con cuidados se proveyeran unos a otros, de forma que se fomentaba la sociabilidad, a\u00f1adiendo que a ambos se les deber\u00eda dar iguales porciones de vino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre los dem\u00e1s d\u00edas, o sea, los lunes mi\u00e9rcoles y s\u00e1bados, bastaba dar dos o tres platos de legumbres u otra cosa cocida, de modo que pudieran elegir, as\u00ed que imagino que esos d\u00edas, por la noche, habr\u00eda concierto de viento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cap\u00edtulo XIII especificaba que hab\u00eda que comer los viernes de la siguiente forma: \u201c<em>El viernes comer\u00e1 sin falta de cuaresma toda la congregaci\u00f3n, por la reverencia debida a la pasi\u00f3n, excepto los enfermos y flacos; y desde todos Santos, hasta Pascua, a excepci\u00f3n del d\u00eda del nacimiento del Se\u00f1or, o festividades de nuestra Se\u00f1ora o Ap\u00f3stoles, alabamos al que no comiere m\u00e1s que una vez al d\u00eda; en lo restante del a\u00f1o sino fuere d\u00eda de ayuno hagan dos comidas<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Despu\u00e9s de las comidas, en todas, tanto fueran almuerzos o cenas, estaban obligados a dar gracias a Dios y se daban a los pobres las sobras de ellas, guardando los panes que hab\u00edan quedado enteros, para en el siguiente cap\u00edtulo, el XV, que todos los d\u00edas se diera al limosnero, para que lo repartiera entre los pobres, el diezmo de todo el pan que le dieren, pero de la carne y sus guisos no dec\u00eda nada, que tontos no eran.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la puesta del sol todos tomaban una colaci\u00f3n que estaba compuesta al capricho del Maestre, estando permitido beber agua o vino aguado, terminando as\u00ed: \u201c<em>m\u00e1s que no sea con demas\u00eda, que tambi\u00e9n los sabios vemos desdicen de su conducta y comportamiento con el uso extremado del vino<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Termina el apartado dedicado a los alimentos diciendo que se deber\u00eda repartir estos equitativamente, dando a los monjes soldados igual cantidad y que deber\u00edan conformarse con dicho reparto, sin que hubiera envidias o disputas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contin\u00faan dichas interesantes ordenanzas dictando reglas para con el vestido, que deb\u00eda ser negro o blanco; la forma de vestir de los servidores de dichos soldados, con capa blanca; el uso de pieles de corderillo o carnero y nunca pieles preciosas; dar los vestidos viejos a los escuderos; que aquel que quisiera ir mejor vestido se le diera el peor para quitarle la soberbia; que el encargado de dar vertidos lo haga a la medida del monje; La longitud del cabello, sobre todo los que no estaban en campa\u00f1a, que deber\u00eda ser \u201c<em>cortado con igualdad y con el mismo orden<\/em>\u201d, al igual que la barba; sobre las trenzas y copetes que quedaban prohibidos; del n\u00famero de caballos que deb\u00edan tener y de escuderos; la prohibici\u00f3n de castigar a su escudero sin salario; c\u00f3mo se deb\u00edan recibir a los que quer\u00edan servir en la Orden por un tiempo se\u00f1alado; la obediencia absoluta, prohibiendo que ninguno obrara seg\u00fan su propia voluntad; la prohibici\u00f3n de sin licencia del Maestre no anduvieran por ah\u00ed, salvo para visitar el Santo Sepulcro y \u201c<em>dem\u00e1s lugares piadosos<\/em>\u201d y nunca solos; no procurarse objetos o cosas para su propio bienestar; sobre los frenos de los caballos, petos y las espuelas que no deber\u00edan mostrar lujo de ning\u00fan tipo, sin cubrirlos de oro o plata; prohib\u00eda que las lanzas y los escudos tuvieran guarniciones; la potestad que ten\u00eda el Maestre para repartir a su conveniencia caballos y armas a los monjes; nadie pod\u00eda tener cota y maletas en propiedad; la prohibici\u00f3n de recibir correspondencia de nadie, incluidos los padres; la prohibici\u00f3n de hablar de su vida pasada con nadie; si alg\u00fan monje recibiera dinero o cualquier otro objeto valioso deber\u00eda darlo al Maestre o al despensero y no quedarse con \u00e9l; prohib\u00eda ir a cazar de cetrer\u00eda; que ninguno matara a las fieras con ballesta o arco; que siempre se mataran a los leones; cumplir lo que dictaran los jueces en caso de querellas; se permit\u00eda a los monjes, de forma individual, tener tierras y vasallos; la obligatoriedad de cuidar a los enfermos; que ninguno enojare a otro; la forma de recibir a los nuevos guerreros que estuvieran casados y obligaciones que deb\u00edan cumplir; prohib\u00eda que hubieran monjas; la prohibici\u00f3n de tratar con excomulgados; la forma de recibir a los soldados seglares; la no obligatoriedad de llamar a todos a las juntas secretas; el rezar sin hacer ruido; tomar juramento a todos los que sirven; los menores no podr\u00edan ser religiosos hasta cumplir la edad; respetar a los ancianos; que los caballeros Templarios posean diezmos; sobre los pecados mortales y veniales; los delitos por los que pod\u00edan ser expulsados; que desde Pascua hasta todos los Santos deb\u00edan vestir con camisa de lino; tener lo preciso para sus camas; evitar las murmuraciones; prohibici\u00f3n de cualquier contacto con mujer, incluidas las madres y hermanas, as\u00ed como de los halagos de otras ajenas a la familia.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed la historia de la alimentaci\u00f3n de los Templarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">Bast\u00fas, V. Joaqu\u00edn: Historia de los Templarios. Imp. Verdaguer. Barcelona, 1834.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">L\u00f3pez, Santiago: Historia y tragedia de los Templarios. Imp. Viuda e hijo de Aznar. Madrid, 1813.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estudiando las Reglas de distintas hermandades de monjas de clausura encontr\u00e9 dos libros que mostraban otras, esta vez de los monjes guerreros de la Hermandad de los Templarios, que por su mezcla entre religioso y belicista, a modo de brazo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/caballeros-templarios\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0},"categories":[59,71,75],"tags":[],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8827"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8827"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8827\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8841,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8827\/revisions\/8841"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8827"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8827"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.historiacocina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8827"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}