La escasez de maíz en Cadereyta, Querétaro, 1793

Cadereyta de Montes, un poblado mexicano del Estado de Querétaro, se localiza en la parte central de esa provincia en una región semidesértica. Asimismo, es el nombre del municipio en donde se halla la localidad referida. Es necesario añadir la siguiente información sobre Cadereyta para saber sus antecedentes históricos antes de pasar al tema que nos ocupa el día de hoy, es decir, la transcripción paleográfica de un documento de 1793 en el que se da cuenta de la crisis de maíz que afectó el centro de la Nueva España, el caso particular de Cadereyta. Este documento forma parte de un expediente que se encuentra en el Archivo General de la Nación. Sigue leyendo

Portobelo: La historia de una feria comercial americana y su alimentación

En febrero de 2015 un lector me escribía, entre otras cosas, lo siguiente: “En el Panamá colonial se celebraban las mayores ferias del Nuevo Mundo, un intercambio de productos españoles y americanos. Estas ricas ferias (llamadas de Portobelo), según algún cronista se podía comparar solo con las de Venecia.

Traigo esto a cuento porque me gustaría que con su rigor historia nos (o me regalara) un artículo sobre esa rica feria y el intercambio de productos que allí se originaban”.

Ahora que estoy haciendo el estudio sobre la alimentación de los colonos y nativos en América, desmontando la conocida como ‘Leyenda Negra’ española, creo que es el momento de dar satisfacción a dicho lector, porque el presente trabajo entrará a formar parte, como complemento, de una larga serie que comenzó con el que lleva por título ‘Historia de los alimentos que llevaron los europeos a América’, por cierto lo más leído de nuestro sitio.

Un poco de historia.

Aunque sea someramente es imprescindible hacer una descripción del lugar, su orografía, clima, sanidad, etc. para hacernos idea de la importancia del sitio, su elección y posición geoestratégica, porque es ahí donde comenzaremos a desmitificar, como otras muchas cosas, los maravillosos tesoros y el bullicio que atraía en una ‘casi’ orgía de excesos y codicias al más puro estilo de las películas del Oeste Norteamericano, pero aquí sazonadas con tesoros escondidos, piratas rudos y sagaces que se enfrentaban a españoles que ‘rozaban la subnormalidad’ y afeminados (en el sentido peyorativo de la palabra, que soy respetuoso con todas las tendencias sexuales), robándoles lo que habían ‘hurtado’ a los indígenas y haciendo bueno el dicho de ‘quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón’, de forma que el villano se convertía en héroe y todos tan contentos, algo igual ocurre hoy, que no hay nada nuevo bajo el sol. Sigue leyendo

Historia de la gastronomía japonesa

A mi amigo Mitsuo Fuse con todo mi afecto

Observaciones previas:

No tendría sentido hacer este trabajo sin el concurso de mi compañera de años en el campo de la investigación gastronómica Cecilia Restrepo Manrique, de la que he aprendido tanto y a la que tanto le debo, como a mis otros compañeros que han pasado por este sitio, en especial a Martha Delfín Guillaumin, de modo que este estudio es un homenaje a la amistad que nos une pese a los miles de kilómetros de distancia que nos separan.

Allá por el año 2004, en unos de los primeros trabajos que me enviaba Cecilia, pude conocer los principios de la cocina japonesa y me supo enseñar el alma que ponen y el respeto que tienen por los alimentos los japoneses en un trabajo que tituló ‘Algo sobre la gastronomía japonesa’ y que se volvió a reeditar en el nuevo formato de esta revista en el año 2012. En ese mismo año un programa de radio muy bello uruguayo que se llama ‘Efecto mariposa’ me hizo una entrevista sobre la historia de una sopa de origen chino y que había evolucionado hasta hacerse ciudadana nipona, me refiero al ramen y de nuevo mi amiga Cecilia, que conoce muy bien el mundo oriental, me orientó sobre el espíritu que vive en las cocinas y ese algo más que no vemos cuando comemos algo y que nos lleva en las emociones, aún sin conocer su historia, a vidas y momentos muy difíciles de explicar, como si nuestro ADN reconociera ese sabor, porque en el fondo los alimentos o las recetas forman parte de la historia de la humanidad.

No me gustaría que siguiera si antes no leyó los dos trabajos reseñados y del que si cliquea sobre ellos podrá acceder sin salir de esta página, porque este estudio es hijo de ellos.

También existe otro trabajo escrito por el que suscribe del año 2007 que trata sobre la historia de los palillos para comer, muy simple porque entonces Internet iba tan lento que se tardaba en cargar varios minutos la página, pero que le puede ayudar, en parte, a entender todo el trabajo que se expone. Sigue leyendo

Historia de la alimentación, entre otras cosas, de las monjas de clausura de las Jerónimas

Tras leer el último trabajo de mi compañera Martha Delfín comentando un libro y que lleva por título Reseña del libro mexicano Mujeres construyendo un mundo: las recetas del Convento de Santa Mónica en Puebla, Rosa María Garza Marcué y Cecilia Vázquez Ahumada, que desde su publicación en  nuestro sitio tiene ‘record’ de entradas, me puse a investigar las reglas o estatutos de distintas congregaciones religiosas femeninas, llevándome muchas decepciones, sobre todo porque eran relegadas a un segundo plano dentro la las ordenes eclesiásticas y donde los hombres imponían su criterio en la mayoría de los casos.

El mundo mágico que algunos imaginan del convento de clausura llegó a convertirse, para muchas, en un verdadero infierno del que no podían escapar, si nos atenemos a las reglas que se imponían en aras de sacrificarse, no entiendo de qué o por qué, y donde el hambre en todos los aspectos, tanto físicos, afectivos o emocionales debieron hacer estragos en las mentes de aquellas pobres desdichadas que se habían auto condenado a cadena perpetua.

Sin más dilación paso a comentar y trascribir todo lo que he podido recopilar, que creo que es bastante, para hacernos una idea de la alimentación, o decremento de ella, de dichas mujeres, entre otras cosas… Sigue leyendo

Historia de la alimentación de los Caballeros Templarios, entre lo mágico y lo guerrero

Estudiando las Reglas de distintas hermandades de monjas de clausura encontré dos libros que mostraban otras, esta vez de los monjes guerreros de la Hermandad de los Templarios, que por su mezcla entre religioso y belicista, a modo de brazo ejecutor contra los infieles de la iglesia católica y la recuperación de lugares sagrados, me llamó la atención, porque a fin de cuentas lo que en ellas se dictan más bien son reglas cuarteleras más que religiosas y donde la alimentación, para mi sorpresa, tenía un valor mayor de lo esperado.

La magia que esconde dicha congregación, más novelada que real, hace que el gran público se interese sobre manera y hasta ciertos regímenes en la historia buscaran, no sólo su ‘tesoro’ escondido si no también piezas del ajuar de Cristo y herramientas de su crucifixión, llegando a encontrar en Roma hasta una iglesia consagrada, no es broma, a custodiar el Santo Prepucio de cuando le hicieron la circuncisión, o la cantidad de clavos encontrados que se puede montar una ferretería con ellos o hasta el misterioso Santo Grial, que ni se pueden poner de acuerdo que es.

Lo cierto es que estos monjes fueron  los primeros en inventar el chiringuito de los bancos, casi como lo son hoy con sus cheques, lo que llegó a hacerlos temibles, porque en su poder estaba la economía de ciertos estado europeos, de modo que por orden real fueron perseguidos y eliminados, a la manera vaticana, algunos chamuscados en la hoguera.

Como lo nuestro es la investigación de la historia de la gastronomía y la alimentación pues me voy a ceñir, casi en exclusiva, a ella.   Sigue leyendo